¡Hola! ¡Cuantos siglos sin vernos! Es que pues… dios, cada vez que dejo un fic tirado no sé qué decir cuando intento retomarlo, aje, bueno, pienso ser más constante aunque no conozca muy bien el significado de esa palabra.
Bleach no me pertenece y eso me deprime tanto… neee, honor a quien honor merece, solo con tenerlo para escribir me basta, derechos reservados a Tite Kubo.
I hate everything about you
Segundo momento
+lagunas mentales+
La pequeña Nel bostezo un par de veces de manera profunda, somnolienta, cansada, casi perezosa, al mismo tiempo en que sus ojos se abrían y cerraban de manera pausada, como si quisiera ver más allá del interminable paisaje.
Levanto su diminuta cabeza con la intención de observar el cielo… la oscuridad de la noche lo devoraba casi todo por completo y solo la luna estaba de testigo para ver aquello. Tenía la ilusión de ver un tibio sol en el horizonte, abrazando las largas y extensas arenas blancas de aquel sitio tan estéril y hostil, pero solo desear nunca era suficiente y ella sabía muy bien eso. Unas nubes solitarias surcaron por encima de la luna, quitándole el único resplandor de luz. Era en esos momentos, mientras miraba a la nada con la boca entrecerrada y los ojos demasiado abiertos, que recordaba fragmentos de una vida que pensaba ingenuamente, no era la suya.
Pasaban como ráfagas volátiles, sin ningún orden aparente, pero aun así no eran lo suficientemente fugaces como para no poder observarlas con claridad; recuerdo incompleto tras recuerdo incompleto, nunca nada lo suficientemente claro como para decirle algo definido. Tal vez eso era lo que le faltaba a ella, recuerdos propios sobre su pasado; no sabía de dónde había venido, ni como había sido su vida antes de conocer a sus peculiares hermanos, lo cual era demasiado confuso para una mente tan infantil y tierna como la suya.
Por un momento llego a sentir que estaba viviendo una vez más eso de nuevo, aunque para ella era como si fuera la primera vez. Se recargo un poco más sobre la gran roca que tenia detrás de sí, quería saber, quería resolver, quería armar todo eso, encontrar una conexión para poder saciar esa curiosidad desmedida, como el niño que hace mil preguntas aunque no alcance a comprender las respuestas. De todo lo que pudo ver a través de su mente y no de sus ojos, había alguien que se repetía más que cualquier otro, lo que le llamo de inmediato la atención, porque le resultaba más familiar que todo lo anterior. Era la imagen de un arrancar joven, tan extremadamente alto y delgado que parecía irreal. Lo que más resaltaba de su cara era un parche, situado en el lugar en el que alguna remota vez se había estado su ojo izquierdo, y una gran sonrisa retorcida en la que mostraba orgulloso sus dientes superiores -aunque a veces se veía fastidiada y llena de furia- todo eso enmarcado con una cabellera negra, lacia, que no sobrepasaba la altura de los hombros. Traía puesto un traje de lo más raro, descubierto y ceñido en el pecho, por el contrario de su hakama, la cual era demasiado amplia, más de lo podía llenar y terminaba en unas botas negras de puntas curveadas.
Era de lo más singular y extraño, llevaba un arma muy grande - la cual parecía inmensamente pesada- sujeta por una cadena larga y grande - si así se le podía llamar a ese conjunto de aros unidos – era lo más raro que jamás hubiera visto. Lo que más le sorprendió a la pequeña, era tan vez, dejando a un lado el aspecto, el hecho de que en ningún momento le pareció atemorizante, a pesar de esa presencia desequilibrada e imponente. Más allá de toda esa apariencia, veía a una persona tan insegura, temerosa y vacía, podía sentirlo, podía llegar a sentir la verdadera razón del odio en su mirada y la desesperación de su alma, hasta el punto de causarle compasión por él, a pesar de no conocerlo, podía llegar a verlo tal cual era.
Cerró los ojos por completo, de un mometo a otro siempre que llegaba a un determinado punto, todo se volvia negro y rojo, nunca se podia explicar porque; giro su cuerpo para intentar acomodarlo de una forma más cómoda y así poder descansar mejor después de un día entero de jugar con sus hermanos y su enorme mascota. Era una vida muy agradable la que tenia, sus únicas preocupaciones eran las de conseguir comida y pensar en algún nuevo juego divertido para pasar el rato, y aunque, algunas veces deseaba saber el porqué de esos recuerdos difusos, estaba segura que lo llegaría a descubrir con el tiempo, y cuando ese día llegara, estaría encantada de conocer a aquella hermosa mujer de cabello verde que solo se veía cuando había reflejo y a ese acomplejado tipo de parche en el ojo y desesperada existencia, que tanto llegaba a dar vueltas por su cabeza.
Humm, tarde meses en subir algo tan corto… lo siento por eso. Hay, que noble es Nel... aunque siento como que le falto algo... no lo se.
Próxima actualización más cerca de lo que piensan (espero si cumplir).
Adiós, cuídense mucho y nunca confíen en un extraño por más dulces que les llegue a ofrecer (hoy en la mañana casi caigo).
