Saint Seiya y sus personajes son propiedad de Masami Kurumada y demas gente que tenga los derechos, yo solo los he tomado prestados para llevar a cabo la historia.
La autora no recibe ningun beneficio economico por escribir o publicar esto y agradece el espacio brindado para la publicacion.
Capitulo 2: Primera Cita
Tatsumi llego rápido al hospital atendiendo el llamado de Saori. En la sala de espera ve a la joven con cara de preocupación y culpabilidad.
- Tatsumi! Me alegra tanto que estésaquí - la joven se levanto de su asiento y corrió a abrazarlo.
- -Señorita Saori, ¿que es lo que ha pasado? ¿se encuentra bien? dijo que había sufrido un accidente.
- No te preocupes Tatsumi, yo estoy bien – la chica sonaba nerviosa – lo que sucede es que acabo de hacer algo terrible – la joven trataba de no llorar y esto aumento la preocupación del hombre.
- ¿A que se refiere señorita Saori? – su rostro mostraba confusión.
- Acabo de atropellar a un muchacho – la chica no soporto mas y rompió en llanto – juro que no lo vi, y que no fue mi intención yo … - ella no paraba de hablar atropelladamente así que Tatsumi solo la tomo de los hombros y se limito a tratar de darle palabras de aliento, pero lo que le dijo Saori en ese momento lo dejo sin habla
- … y el hombre que atropelle es Julián Solo…
- ¡¿Pero que esta diciendo?!
- ¡Soy una asesina!... – pero justo cuando la chica estaba mas alterada, una enfermera salió del lugar donde Saori sabia que estaba Julián y se acercaba a ella.
- Dígame por favor si el esta bien – Saori parecía desesperada
- ¿Usted es familiar del joven Solo? – pregunto algo asustada la enfermera por la actitud de la chica.
- No, yo de hecho…
- Ella lo trajo al hospital – contesto Tatsumi inmediatamente salvando de cierta manera a la diosa.
- Ah si, no tienen de que preocuparse, el joven se encuentra bien, solo fue una leve contusión, ya despertó, solo esta en observación, en unos minutos podrá irse a casa.
- ¿Puedo pasar a verlo?
- ¡Por supuesto! – respondió amablemente la enfermera y tomo a Saori del brazo para mostrarle el camino.
Saori entro a la sala y vio a Julián recostado en una de las camillas, no tenia mas que una venda en la cabeza, tenia los ojos cerrados, pero se veía bien, al parecer solo había sido un susto. Saori se paro junto a el y se quedo observándolo.
- ¿Julián? Este… yo solo quería decirle que lo siento mucho, en verdad no quería atropellarlo, no lo vi, se que fue irresponsable pero… - el joven parecía no escucharla, tenia sus ojos cerrados y respiraba con tranquilidad, parecía que nada había pasado, a excepción de la venda en su cabeza – creo que será mejor que espere un poco – en cuanto Saori se dio la vuelta sintió que una mano la tomo del brazo.
- Por favor no se vaya Señorita Saori, su presencia me tranquiliza – la chica lo miraba perpleja, al verlo a los ojos sintió una paz inmensa, solo se limito a asentir.
- No tiene nada de que preocuparse Señorita Saori, no recuerdo ni lo que paso, además, fu mi culpa por cruzar la calle sin mirar, pero por favor, me alegraría mucho que se quedara un momento por favor, al menos en lo que llega Sorrento.
- Claro que si, lo que sea que pueda hacer por usted, o por lo menos para poder pagar mi deuda.
- ¿Cuál deuda? – le pregunto algo sorprendido el joven
- Bueno, es que yo lo atropellé, pude haberlo matado, así que creo tengo una deuda pendiente con usted.
- Por supuesto que no señorita Saori – respondió el peliceleste con una sonrisa en su rostro - no tiene que preocuparse por eso, me alegro que haya sido usted, pude verla de nuevo.
- Muchas gracias, me siento alagada.
- Aunque si quiere saldar esa deuda… ¿podría salir conmigo? – la propuesta dejo a Saori sin habla.
- Bueno, la verdad me toma por sorpresa…
- ¿Entonces... acepta?
- Supongo que después de lo que provoque es lo menos que puedo hacer, así que si, eso estaría bien – respondió Saori con una sonrisa nerviosa. Julián tomo la mano de Saori y la beso
- Muchas gracias por aceptar Señorita Saori, le juro no se arrepentirá. Hare que pase el mejor día de su vida. Julián no dejaba de sonreír.
- ¿Julián? - de pronto lo que se estaba volviendo un agradable momento fue interrumpido por la llegada de Sorrento.
- ¡Sorrento! – Julián parecía alegre de saber que su amigo estaba ahí.
- ¿Pero que fue lo que ocurrió? ¿Ehm? – Sorrento se sorprendió al ver Saori ahí... - ¿Saori Kido? ¿Pero que hace usted aquí?
- Ella fue la que me trajo al hospital Sorrento – contesto Julián hábilmente antes de que la chica pudiera articular palabra.
- Vaya, muchas gracias señorita Kido. En verdad se lo agradezco – el joven de ojos lila soltó una sonrisa, mientras Tatsumi entraba ala sala.
- Disculpe señorita Saori, pero es tarde y ya debemos irnos.
- Pero…
- No se preocupe señorita Saori, ya todo esta bien, además, nos volveremos a ver – Julián esbozaba una sonrisa – descanse, la llamare después.
- Hasta luego.
En cuanto entro al auto y Tatsumi lo puso en marcha Saori quedo hundida en sus pensamientos…
- Vaya que hoy fue un día lleno de sorpresas, lo bueno es que no hubo problemas grandes… - pero en eso Saori callo en la cuenta de lo que había hecho, o mas bien, lo que estaba por hacer.
- Créeme Tatsumi, no se que es lo que acabo de hacer realmente, ni las consecuencias de eso.
Era un domingo por la mañana, la que se veía preciosa, la primavera comenzaba a hacerse presente a todo su esplendor, las flores comenzaban a resaltar a la vista y el clima era agradable, y una suave brisa acariciaba el ambiente. Saori acaba de despertar, hacia apenas dos días que había ocurrido lo del accidente y parecía que todo volvía a ser como antes, no había recibido noticia de Julián Solo, pero de pronto sonó su teléfono.
- Bueno, ¿Quién habla? – la chica contesto extrañada de que alguien la buscara a esa hora y ese día. Se paro de la cama y comenzó a caminar en círculos por la habitación.
- Buenas tardes, disculpe el atrevimiento de llamarla a esta hora Srta. Soy Julián Solo.
- ¡Ahh! Julián, pensé que ya no llamaría – el tono de Saori era de sorpresa
- Como no llamarla si quedo pendiente una cita – la voz de Julián era de lo mas tranquila y dulce, al escucharla Saori sintió una paz inmensa, pero Saori no sabia si de verdad debía aceptar.
- Bueno, este yo…
- Señorita Saori – Julián la interrumpió al escucharla dubitativa – se que me porte mal con usted en el pasado – Julián no recordaba haber sido poseído por Poseidón, lo único que sabia era lo que Sorrento le había dicho, que se había comportado de una manera poco educado para con Saori - pero permítame por favor un día, solo uno de sus días y le juro que si no la hago pasar un rato agradable no la volveré a molestar.
Saori no sabía si aceptar o no, miles de dudas invadían su mente, quería decirle que lo sentía y que no podría hacerlo pero algo paso que la hizo cambiar… "¿y por que no darle una oportunidad? No debe ser tan malo, además, es bueno tener amigos"… la voz de Julián era bastante convincente al parecer.
- De acuerdo, acepto la cita con usted – la respuesta de la chica dejo al peliceleste con una expresión que no era otra que la imagen misma de la felicidad.
- Muchas gracias por aceptar ¿le parece bien esta noche?
- ¿Esta noche? Si, esta muy bien, ¿que tal a las 7:00?
- Perfecto, pasare por usted a la mansión Kido
Saori colgó el teléfono y se tiro en la cama, un montón de cosas pasaron por su cabeza "¿estaré haciendo bien? ¿Qué pasara esta noche? ¿Por qué lo hice?". Sabia que mucho de lo que ella era ahora había sido por Seiya, o más bien, por la lección que aprendió de esa relación. El que creía era el amor de su vida no era el hombre indicado, pero si no era el, ¿entonces quien? ¿Acaso ella por ser Athena estaba destinada a estar sola el resto de sus días? ¿Por qué a pesar de que había superado lo de Seiya, seguía sintiéndose vacía y sola? ¿Y si el amor en realidad no existía? "Eso debe ser, no me cabe la menor duda". Ella no creía que Julián llegara a ser importante, es más, ya ni siquiera creía en eso de "el amor de tu vida", eso no era más que una táctica de las grandes empresas para vender películas y regalos el 14 de febrero, pero al menos no desaprovecharía una oportunidad de olvidarse un poco de sus problemas.
La tarde de ese día, Saori fue al parque con Shun, June, Ikki y Kanon. Mientras los hombres jugaban futbol, ella se quedó sentada con la rubia.
- ¿Acaso tiene algo de malo?- preguntaba la amazona a su amiga –la verdad hace mucho que no sales con nadie, hace mucho que lo único que haces es encargarte de la empresa y estas muy joven para encerrarte toda tu juventud en una oficina.
- Lo sé pero, es Julián Solo, recuerda lo que paso aquella vez- Saori aún estaba temerosa de lo que aquel joven podría hacer –solo espero que no intente nada descabellado, o si no ya no volveré aceptar si quiera dirigirle la palabra.
- No creo que pase nada malo, además, él ha cambiado bastante, recuerda todo lo que ha hecho con los niños del orfanato. Trata de disfrutar el rato agradable, ya verás si valió la pena o no- dicho esto, June esbozo una sonrisa tratando de tranquilizar a su amiga –No te preocupes, guardare el secreto, tratare de que Shun ni Ikki lo sepan, al menos hasta que tú quieras decirles –Saori abrazo a su amiga ante el gesto.
- De acuerdo linda, muchas gracias.
- ¿Qué tanto están hablando? –Preguntaba Shun sentándose cerca de su amazona.
- No es nada amor, cosas de chicas, tu sabes –la chica solo se restó a besar dulcemente la boca del chico.
- Por favor no vayan a empezar aquí –se quejaba el fénix ante las risas de Kanon y Saori.
Julián había llegado puntual a la cita, Tatsumi, aunque contra su voluntad, lo había dejado pasar a la sala. En ese momento, Shun se dirigía hacia la salida cuando vio al joven sentado en el sillón ceca del pasillo "¿pero que esta haciendo aquí Julián Solo? Tal vez tenga negocios con Saori" aunque eso no le dejaba claro al peliverde el por que el dios estaba tan arreglado, así que decidió ocultarse para observar que pasaba, sin dejar de recriminarse en su mente "¿pero que estoy haciendo? Yo no soy una vieja chismosa".
En ese momento Saori bajo las escaleras, en cuanto la escucho acercarse,Julián volteo hacia la entrada, "se ve preciosa" pensó el peliceleste. El no podía dejar de admirarla. Saori llevaba puesto un vaporoso vestido purpura que le llegaba hasta las rodillas, sus hombros estaban descubiertos. Había ondulado su cabello y traía puesto un collar plateado a juego con sus aretes. Prácticamente, la joven resplandecía a todo su esplendor. Julián tenía ganas de arrodillarse ante ella y darle todo lo que ella deseara.
- Bien, estoy lista, ¿podemos irnos?
- Cuando usted quiera señorita Saori – respondió el joven tomando la mano de la diosa para darle un beso – ¡se ve hermosa! – Saori le sonrió y se dirigieron a la salida.
"Vaya, con que se trata de eso, ¡una cita!", Shun estaba bastante extrañado, ¿como era posible que Saori saliera con Julián Solo? El joven regreso cauteloso a su habitación donde vio por su ventana como se alejaba el auto de Julián.
La noche se veía preciosa, Saori se sentía extrañamente cómoda y segura en compañía de Julián. El había conseguido una reservación en uno de los restaurantes más exclusivos y elegantes de Japón.
- ¿La esta pasando bien? – preguntaba el joven algo inseguro.
- Si, muchas gracias por haberme traído aquí, es un restaurante muy exclusivo, ¿Cómo consiguió una reservación en tan poco tiempo?
- Bueno, déjeme confesarle que tuve que usar mis influencias – por un momento Saori pensó que el muchacho mimado que casi destruye la tierra aun estaba ahí, frente a ella – pero con tal de hacer de esta velada magnifica para usted haría hasta lo imposible – en ese momento mientras el joven clavaba sus azules ojos sobre ella, la pelilila comenzó a observarlo con cierta fascinación, jamás había notado lo hermosos que se eran sus ojos.
- Le agradezco mucho todo lo que ha hecho por mi hasta ahora.
- Las gracias a usted, por haberme atropellado, de no ser por eso, no habría podido verla de nuevo después de tanto tiempo –el comentario hizo que Saori se sonrojara, el solo le esbozo una sonrisa y ella comenzó a sentirse en confianza.
La noche siguió en una charla sin relevancia, Julián hablaba sobre sus negocios, sus viajes, lo importante que era para el tener un asistente tan bueno como Sorrento y que tal vez necesitaba concentrarse un poco menos en el trabajo.
Conforme avanzaba la platica, Saori noto que ambos tenían bastantes cosas en común, habían sido criados para ser cabezas de grandes empresas, además de que también su niñez había transcurrido siendo educados por maestros particulares y nunca habían salido al mundo solos. Si de negocios se trataba, ambos se entendían a la perfección, la noche era más amena de lo que la joven creyó.
Shun se sentía algo intranquilo, así que June quiso salir con él a la playa. Él joven estaba algo inquieto con lo que había visto en la mansión hacia unos momentos, razón por la cual su amada amazona trato de distraerlo.
- Shunny, yo sé que es extraño, pero, si te pones a pensar en ello, no tiene nada de malo – la rubia trataba de tranquilizar al caballero – mírame, si hubiera algo malo, ya lo sabrías – tenía el rostro de su amado entre sus manos.
- Tal vez tengas razón, no veo por qué Saori y Julián no puedan salir juntos
- Mejor ven conmigo, vamos a bañarnos – June tomo de la mano a Shun y lo jalo hacia la orilla.
- Pero, no trajimos ropa, ni nada – la joven rubia poso su frente en la de él y sonrió con malicia – no creo que la necesitemos, no hay nadie que nos observe – comenzó a quitarse su ropa ante los ojos del peliverde quien no tardo en seguirla. Comenzaron a besarse y June lo rodeo con sus brazos, Shun correspondió el abrazo cargándola sin despegar sus labios de los de ella mientras se hundían más profundo en el mar.
- Te amo June, te amo como no tienes una idea – las palabras más dulces salieron de los labios de andrómeda al mirar a su amazona a los ojos.
- Yo también te amo Shun, mi dulce caballero – ambos siguieron amándose con el mar y la noche de testigos.
Saori regresaba a casa poco después de la media noche, Julián se había comprometido a llevarla hasta la puerta para asegurarse de que ella estuviera a salvo. Cuando Tatsumi abrió, trato de intimidar a Julián con una mirada fulminante la cual no causo mucho efecto en el joven griego.
- Señorita Saori, espero poder verla de nuevo pronto – le dijo Julián a Saori esbozando la mejor de sus sonrisas.
- Gracias por la magnífica velada de esta noche, en verdad me la pase muy bien.
- El placer es todo mío – Julián tomo la mano de la joven y le dio un último beso –tratare de llamarla – así el joven peliceleste se fue en su auto ante la mirada mortal de Tatsumi.
- Señora, no me gusta la actitud de ese tipo para nada, ¿piensa salir con el de nuevo? –decía el hombre al cerrar la puerta.
- No lo sé Tatsumi – en el fondo Saori estaba confundida, nunca pensó que algún día llegaría a salir con Julián – pase una noche agradable, es un muy buen amigo – la diosa sin mas se fue a su habitación, estaba cansada y no solo eso, tenia muchas cosas que asimilar, Julián había sido más que encantador, había ido a la cita creyendo que su comportamiento seria el perfecto pretexto para darle una negativa rotunda ante otra cita, pero no podía negar que se la paso bien a su lado y no solo eso, su compañía era algo que le comenzaba a agradarle.
Shun y Seiya habían quedado salir ese día que Hyoga estaba de visita en la ciudad, habían planeado una tarde de chicos sin pensar en el trabajo y los estudios. Pero Shun no pudo resistir decirles a sus amigos lo que había pasado hace unos días.
- Shun, pero de que estas hablando, no puedo creer lo que estas diciendo – decía incrédulo el cisne.
- Es verdad, se que suena descabellado porque Saori nunca estuvo interesada en el, pero parece que el logro convencerla.
- Debe haber una buena razón para que Saori saliera con el, tal vez solo quiso distraerse, no creo que pase algo malo – decía algo dubitativo el cisne.
- Sea lo que sea, no debemos meternos en la vida de Saori, ella tiene derecho a tomar sus propias decisiones, y si ella quiere iniciar alguna clase de relación con Julián Solo, debemos respetarla y apoyarla, es lo mejor que podemos hacer por ser nuestra amiga – después de su fallida relación, lo que mas quería Seiya era que Saori fuera feliz, no podría perdonarse ser feliz sabiendo que ella se sentía sola, había aprendido a aceptar lo que sea que ella quisiera hacer con su vida, por que a pesar de que entre ellos las cosas no funcionaron, la seguía queriendo sea como sea.
- Tienes razón Seiya, solo nos resta respetarla – Hyoga le dio la razón a Seiya al igual que Shun, quien solo acento con la cabeza.
Hola a todos, ya volvi con el segundo episodio, espero no ir muy deprisa. Ya se que a algunos por ahi les habia dicho que solo publicaria los viernes, pero no estoy segura de si estare libre el viernes y el segundo episodio estaba listo y ya que habia puente decidi aprovechar jeje. Bien, se que tal vez este algo fuera de lugar la parte de Seiya y amigos jugando pero algo tenia que hacer para que se viera el papel y la actitud que el tenia hacia todo esto, espero seguir revelando mas respuestas a las dudas que les surjan, y si tienen mas espero las compartan.
Fue dificil tratar de adivinar como es Julian y todo eso, pero despues de ver toda la serie y si vieron la saga de Hades, creo que se podrian imaginar como era Julian ahora.
Por cierto, he leido fics acerca de Shun y June y no me gusta la actitud que la ponen a ella, como una chica tonta y todo eso y creo que, por lo poco que vi de ella en la serie, no es nada de eso, asi que tratare de que aqui ella sea mas decidida e interesante, ya se que no es prota aqui, pero quiero que tenga otra imagen.
Creo este episodio tambien es algo corto, bien, que mas da. Por cierto, perdonen por no avisar que hubo algo de lemon en el episodio anterior, es que se me fue el avion xD, no se preocupen, ya no se me ira a la proxima. Nos leemos despues, mientras tanto tratare de dibujar algo para acompañar los fics, aunque no prometo nada (u.u dibujo mal).
