EL OTRO LADO DE LA LUNA

(The Other Side of the Moon)

Por Heaven9

Traducido por Inuhanya

Nota de la autora: He estado leyendo fics de RK por 4 años y finalmente tuve una idea razonable para un fic. No sé si hay otros fics con ideas similares. Si los hay, por favor díganme porque no quiero que me acusen de robar ideas. El inglés no es mi lengua natal así que me disculpo por anticipado por cualquier error gramatical que puedan encontrar. Gracias por su atención. Espero que no se aburran con la historia.

Dos cosas más (Soy aburrida o qué? No importa…) Olvidé mencionar, no se sorprendan si algunos personajes aparecen un poco fuera de carácter. Y por la clasificación, podría cambiar en un futuro. Terminé. Gracias por su paciencia. Obrigada.

Nota de Inu: Hola a todos los seguidores de esta genial historia. Ya han pasado unos años desde la primera vez que publiqué esta traducción así que en esta ocasión quiero informarles que después de releerla he encontrado muchos errores que quiero corregir para una mejor lectura y comprensión de la historia. Me tomo esta molestia porque hace dos años este fic fue actualizado con 2 capítulos nuevos que ya están en proceso de ser traducidos. Pido disculpas por todos los errores que muy seguramente encontraron y espero que vuelvan a disfrutar de esta historia con sus debidas correcciones. FELIZ LECTURA!

-.-.-.-.-.-.-

Capítulo 1 - Saudade

-.-.-.-.-.-.-

"Después de un duro día de trabajo no hay nada como ir a casa." Suspiró un hombre joven de cabello en punta sentado cómodamente en los asientos del acogedor aeroplano.

"Debería matarte cabeza de gallo!" Gruñó una mujer de largo cabello negro, sentada tras él.

"Pero no puedes zorra porque me amas demasiado."

"Cállate! A diferencia de algunas personas hago el trabajo, sabes! Necesito completar el reporte para cuando aterricemos!"

"Qué quieres decir con eso, zorra?!"

"No te molestes, Señorita Takani." Interrumpió un hombre alto de cabello oscuro vestido elegantemente con ropa de piloto. "Lo que está tratando de decir es que casi arruinas la operación de esta noche por tu estupidez, Zanza."

"Oye Okashira, no me presiones!"

"Lo mereces, Zanza. Esta noche fuiste un total idiota si es humanamente posible."

"No sabía que tuvieras sentido del humor, Okashira."

El hombre alto conocido como Okashira miró a otro hombre sentado un poco más allá de Zanza y la Señorita Takani con un portátil en frente de él.

"No estaba bromeando Tenken."

"Entonces disculpa, Okashira." Respondió el hombre con una amable y agraciada sonrisa en su rostro.

"Por qué tengo que llevar la culpa?"

"Porque, Zanza, Él no estará complacido de saber que hubo una falla en la operación de esta noche." Intervino una voz masculina desde las sombras en la parte trasera del jet.

"No me des esa mierda! Completamos nuestra misión, no?"

"Sin duda. Pero no me gustan las fallas, mucho menos a él." De nuevo, la misma voz sonó desde las sombras, esta vez más cerca del grupo.

"Ah, Battousai. Aquí tengo tus cosas." Dijo Tenken. Desde las sombras, un hombre más bajo que el Okashira o Zanza, apareció vestido en un traje azul oscuro. Sus ojos ámbar trataron de ajustarse a la luz. Largo cabello rojo recogido en una baja cola de caballo enmarcaba su perfecto y fuerte rostro. Con pasos precisos se dirigió hacia Tenken.

"Mi auto está en el aeropuerto?"

"Sí."

"Bien."

"Tu maletín." Tenken depositó un maletín de cuero negro sobre la pequeña mesa de trabajo y lo abrió para revisión. "Papeles de la Convención de abogados, tu pasaporte con un nuevo sello, cortesía de las autoridades portuguesas, cuentas del Hotel Tejo y uno o dos restaurantes, un periódico local y dulces, un pequeño recuerdo de Portugal. Creo que es todo." Battousai tomó el maletín.

"Tenken?"

"Sí?"

"Mi anillo de bodas."

"Oh, tienes razón, casi lo olvido." Visiblemente avergonzado, Tenken abrió una pequeña caja metálica y sacó un anillo de bodas dorado.

"Gracias." Respondió Battousai mientras colocaba el anillo en su lugar.

"Estamos por aterrizar en 10 minutos." Dijo Aoshi antes de regresar a su asiento como piloto.

-.-.-.-.-.-.-

"Tengo que admitir, Battousai, para mí sería extremadamente difícil mantener esta fachada." Las palabras de Okashira rompieron el silencio en el BMW.

"Esta fue la vida que escogimos. No hay vuelta atrás. A propósito, cómo está tu herida?"

"Bien. Solo fue un rasguño." Respondió un Okashira visiblemente cansado que tocó una herida en su muñeca derecha.

"Si tú lo dices. Pero eso no le quita responsabilidad a Zanza."

"No está preparado."

"Está más que preparado. Y tendrá que afrontar las consecuencias." El rostro de Okashira se giró levemente para mirar al conductor de cabello rojo. El rostro de Battousai permanecía inexpresivo.

"Planeas castigarlo?"

"Sí. Es nuestro código."

"Ambos sabemos las razones que lo llevaron a actuar tan tontamente. La Señorita Takani estaba en peligro."

"Desde cuándo te volviste tan parcial, Okashira? Zanza cometió un grave error que podría habernos costado nuestras vidas. Esa herida en tu muñeca es prueba suficiente para castigarlo. Las emociones son un arma peligrosa."

El auto se detuvo suavemente en frente de una casa y Aoshi abrió la puerta del copiloto.

"Sin duda tienes razón Kenshin Himura. Pero habría hecho lo mismo si Misao estuviera en peligro."

Un momento de silencio se impuso hasta que la voz de Kenshin se escuchó de nuevo.

"Te veo mañana, Aoshi. Dale mis saludos a Misao." Una leve sonrisa apareció en sus labios.

"Saluda a Kaoru por mí." Kenshin asintió, Aoshi cerró la puerta y el BMW gris oscuro dejó el lugar a una velocidad asombrosa.

Dentro del auto, Kenshin estaba perdido en sus pensamientos. Unos pocos kilómetros lo separaban de su esposa pero el camino se veía mucho más largo. Las palabras de Aoshi hicieron eco en su cansada mente. No podía ignorarlas pero había cosas que debían hacerse.

De repente, el celular comenzó a sonar. Sin pensarlo dos veces, Kenshin contestó.

Un número conocido destelló en la pantalla.

"Shishou?"

"No se supone que ya deberías estar en casa, Baka Deshi?"

"Creo que tuvimos una discusión seria sobre ese apodo, no es así?"

"No recuerdo. La edad está afectándome."

"Shishou, eso apenas es cierto. Deja la mierda, cuál es el problema?"

"Siempre directo al punto… bueno, llega a Cliff Park en 10 minutos."

"Qué podría ser tan urgente que no podría esperar hasta mañana?"

"Trae aquí tu trasero en 10 minutos."

Y la línea murió.

-.-.-.-.-.-.-

A la edad de 50, Hiko Seijuurou no era un hombre ordinario. Era un hombre de negocios de reconocido éxito que provenía de un origen humilde. A pesar del éxito que tenía entre las mujeres era muy conocido que nunca tuvo el deseo de casarse. De fríos modales por fuera, Hiko Seijuurou revelaba tener una naturaleza profunda y buena. La prueba…? Un niño pequeño con ojos violetas y cabello rojo que encontró en uno de sus viajes y adoptó por consiguiente…

Desde donde estaba Hiko podía verse un pequeño río que atravesaba Cliff Park. Una mujer que pasaba por ahí no pudo evitar mirar el perfil de Hiko: un hombre alto y robusto con largo cabello oscuro en una cola de caballo. Sin duda, bien conservado para alguien de su edad.

Desde lejos, el sonido de las campanas de una iglesia irrumpió el silencio de la noche. Hiko miró impaciente su reloj de oro. 11 p.m.

Cuando sintió una conocida presencia, Hiko miró hacia una sombra que se aproximaba, por el poste de luz.

"Shishou." Reconoció Kenshin.

"Ya era hora, Baka Deshi."

"Cuál es el problema?"

"Para ser franco, estoy preocupado por ti."

"Por mí? Tengo un problema?"

"Deja el sarcasmo. Últimamente he estado observándote más de cerca."

"Y?" Respondió un Kenshin visiblemente impaciente.

"Por cuánto tiempo serás capaz de mantener esto? Mientras estuviste fuera visité a Kaoru y lo que encontré me entristeció."

"Qué quieres decir con eso, Shishou?!"

"Lo que vi no era nada más que una sombra de la Kaoru que conocí alguna vez. No podría parecerlo pero está muriendo por dentro."

"Kaoru es mi esposa y por consiguiente es mi problema. Quédate fuera de esto, Shishou."

"O qué harás? Matarme?" Con las manos en sus bolsillos, Hiko dio varios pasos alrededor de Kenshin. "Mátame entonces. Estoy aquí ahora no como tu jefe sino como tu padre. Desde el comienzo mi posición ha sido muy clara: nunca estuve de acuerdo con tu boda. Es difícil mantener un matrimonio y aún más difícil mantener una máscara con una persona a la que estás unido."

"Creo que nunca pedí tu opinión sobre eso."

"Como siempre. No importa. Después de todo, me culpas por tantas cosas malas en tu vida. Continuaremos esta conversación en otro momento. Aún eres muy orgulloso para admitir ciertas cosas."

"Puedo irme ahora?"

"Impaciente. Parece que extrañaste a Kaoru…"

"Lo que extraño," Kenshin luchó por mantener controlada su voz, "es mi cama y una buena noche de descanso."

"Cierto, Baka Deshi… en ese caso, espero con ansias un reporte en mi escritorio a primera hora en la mañana sobre la operación de esta noche."

"La Señorita Takani se ocupó del reporte del grupo y yo entregaré el mío cuando tenga tiempo para escribirlo. Me puedo ir?"

"Vete, Baka Deshi. Es imposible soportarte cuando estás así!"

Kenshin de dio la espalda a Hiko y comenzó a alejarse.

"Bien, Baka Deshi."

"Buenas noches, padre."

Aún desde cierta distancia Hiko pudo escuchar el susurrado deseo de su hijo adoptivo y su garganta se apretó.

-.-.-.-.-.-.-.-

La casa estaba extremadamente tranquila y envuelta en oscuridad. Ya adentro, Kenshin aseguró la puerta. Sus sentidos alertaron que nada estaba fuera de lugar. Una segunda inspección con sus sentidos le permitieron concluir que la propietaria de la casa estaba durmiendo plácidamente en su habitación. Una sonrisa apareció en los labios de Kenshin.

Sin hacer ruido, cruzó la espaciosa sala, subió las escaleras y se dirigió hacia la habitación. Después de abrir la puerta Kenshin permaneció en silencio por unos segundos contemplando a la bella durmiente de cabello negro en la cama.

Es hermosa…

Descartando su ropa rápidamente, Kenshin tomó unos pantalones de pijama del clóset y se acercó a la tentadora cama. Sentándose lentamente en su lado de la cama, le dio otro vistazo a su esposa. Con una mano temblorosa Kenshin deseó tocarla. Sin coraje le permitió a su mano viajar sobre sus suaves curvas sin tocarla de verdad. Calor emanaba de su ser y calentó en solitario el espíritu de Kenshin. Sus ojos destellaron ámbar y Kenshin cerró sus ojos. Cuando los abrió un cálido violeta tomó su lugar.

Su mano errante cesó sus movimientos y una extraña y cálida sensación rodeó a Kenshin. Una extraña emoción en su corazón anhelaba contacto humano. Esa emoción lo llevó a poner a Kaoru en un fuerte abrazo mientras colocaba las sábanas sobre sus temblorosos cuerpos. Kenshin inhaló profundamente el suave aroma del cabello de Kaoru.

"Tadaima, amor. Te extrañé tanto." Incluso susurradas, las palabras de Kenshin parecía alcanzar la conciencia dormida de Kaoru.

"Kenshin… te extrañé… tanto…" Murmuró Kaoru mientras sus cálidos y oscuros ojos azules saludaban una masa de cabello rojo frente a ella. Muy cansada para algo más, cayó dormida de nuevo.

El agarre de Kenshin se apretó inconscientemente mientras escuchaba el continuo latido del corazón de Kaoru y pronto cayó en un profundo sueño.

La luna apareció mágicamente desde su escondite, tras las espesas nubes y entró delicadamente en la habitación.

-.-.-.-.-.-.-.-

Continuará…

Bueno, eso es todo. Espero que les guste.

Para aquellos que no conocen el significado de la palabra Saudade, es una palabra portuguesa que significa estar nostálgico, extrañar a alguien o algo.