Antes que nada, pido una disculpa por el erro que cometí ayer al actualizar, estaba en mi hora de salida del trabajo y por querer colgar el capítulo me equivoque espero que este capítulo llene y compense la espera

Gracias por su comprensión

Sesshomaru x Rin

Los personajes no me pertenecen, tomo prestados para darle vida a esta historia alerta lemon si son sensibles al tema abstenerse.

Mafia y amor

Sesshomaru, parecía un león enjaulado, Rin emitía sonidos eróticos del cuarto de baño, su cuerpo temblaba ante la idea de lo que ella estaba haciendo para calmar los efectos de la droga, pero debía ser firme, era el líder de un clan mafioso y ella deliberadamente desobedeció.

Sesshomaru – la voz excitada de Rin, casi termina por romper su autodeterminación

Te di una orden y con toda la intención la desobedeciste, soy la Cabeza de esta familia y una orden debe cumplirse– rugió su feroz temperamento estaba a flor de piel, deliberadamente evito recordarle que eran hermanos

Perdóname, ayúdame, necesito liberarme – suplicaba la pelinegra

Que esto te sirva de lección, cada acto tiene su consecuencia – se encamino a la puerta, no era tan fuerte como imaginaba

Si no lo haces tú, deja a uno de tus hombres entrar – Rin estaba realmente desesperada y pensaba provocarlo, se tocó así misma varias veces, alcanzando varios orgasmos, pero su cuerpo seguía pidiendo más.

El cuerpo de Sesshomaru se detuvo en seco junto a la puerta, se tensó al imaginarse a uno de sus hombres sobre el cuerpo de Rin, la rabia broto ante la mención de algo tan remotamente improbable, ella quería jugar con él, quería llevarlo al punto exacto donde no pudiera negarse, sonrió, ella debía aprender una lección aunque eso fuese doloroso para ambos.

Giro de lleno y se encamino a la ducha, tomo a la joven en sus brazos, quien no tenía modestia en cubrir su cuerpo desnudo, el contacto con el cuerpo de Sesshomaru le hizo temblar de deseo y gimió con placer, era consciente que su apariencia no era la más sexy de todas o eso pensaba ella.

Con su cabello mojado ya suelto de la coleta, su cuerpo bien formado para Sesshomaru la personificación de la sensualidad, el deseo corrió como lava por sus venas, era un hombre mayor acostumbrado a negarse los placeres de la vida cuando debía, pero no sabía si estaba vez debía negarse o sucumbir a los deseos de la carne, Rin lo necesitaba si, estaba consciente del infierno que su cuerpo experimentaba a falta de una liberación, de un clímax absoluto.

La deposito en la enorme cama, acaricio suavemente el rostro de Rin, quien gimió nuevamente ante el roce lento de la mano de Sesshomaru, la caricia suave, lenta y pausada, bajo por sus pechos bien dotados, se detuvo en ellos un momento, el deseo y la furia competían a partes iguales dentro del líder, si él no hubiese llegado a tiempo seria otro hombre quien estuviera acariciando el joven cuerpo de Rin.

Sabes que si no hubiera llegado a tiempo, no sería yo quien estuviera tocándote de esta manera – susurro en su oído, su voz sonaba excitada, pero dentro de él ardía el fugo de la furia.

Soy consciente, pero eres tu Sesshomaru, eres tu quien me acaricia, eres tú el único que puede darme liberación - tomando al gran líder desprevenido por primera vez, Rin estampo sus labios en un beso lujurioso, apasionado enloquecedor.

Metió las manos en el cabello de Rin, la sostuvo firmemente contra su cuerpo, acaricio, toco, beso cada pulgada de aquel cuerpo desnudo frente a él, no supo en que momento su ropa desapareció si fue el o Rin quien lo quitase, poco importaba, Rin gemía de placer, sentía que Sesshomaru no solo le estaba haciendo el amor, sino también la estaba marcando la rudeza en algunas caricias debía ser recordatorio de la desobediencia y del castigo, pero no tenía cabeza para pensar en ello, los sentimientos guardados dentro de ella, , quizá no podría mencionarlos, pero la pasión arrolladora que despertaba Sesshomaru en ella desde hace algunos meses estaba libre al fin.

Sintió como Sesshomaru se posición en su entrada, estaba excitada, se sentía dilatada debido a los orgasmos en la ducha, estaba lista para él. Sesshomaru entro en una sola embestida, Rin gimió y se arqueo de placer, al sentirse por fin llena, Sesshomaru siguió moviéndose dentro de ella, tenía los dientes apretados por la fuerza, sus brazos sostenían parte de su peso, maldecía a cada embestida, no poder contenerse al dulce pecado de la carne, su cabeza le gritaba lo incorrecto del acto, su cuerpo vibraba ante lo apretada que se sentía, en como sus paredes se contraían a su alrededor, estaba perdido arremetió con más rapidez, sus cuerpos se hicieron uno solo, en un mismo vaivén, los gemidos se hicieron sonoros cuando en una última embestida su mundo de hizo pedazos en un clímax total.

Su respiración se normalizo, por fin su cuerpo logro saciarse, se relajó y acomodo su cuerpo junto al de Sesshomaru, quien se tensó al sentirla cerca.

Vístete – fue la orden que le dio levantándose de la cama, estaba furioso con ella y consigo mismo, cogió su ropa acomodándose rápidamente los pantalones y la camisa sin preocuparse de los botones.

Sesshomaru yo – Rin envolvió su cuerpo con la sabana con cierto pudor, la mirada de Sesshomaru se digirió al rastro de sangre sobre las sabanas, antes que Rin pudiera decir más, escucho la puerta cerrarse con fuerza.

Sesshomaru entro en su habitación, furioso, arrojo todo lo que encontró a su paso, no solo había tenido sexo con su hermana menor si no también la desvirgo, solo esperaba que Shino, hubiera dado con el paradero del mesero, la sangre correría, quien estaba detrás de aquel ataque pagaría por aquello.

Se metió a la ducha, abrió la llave de agua fría, permitió que su cuerpo se relajara un poco, y a su cabeza llegara la cordura, lo que había hecho, no era lo correcto, quiso mostrarle a Rin las consecuencias de su desobediencia, pero maldición termino por sucumbir al deseo y lo había disfrutado pese a que atormentaba su conciencia, trataba de pensar que sí no hubiese sido el, seria alguien más y ni siquiera tendría la seguridad que la hubieran regresado con vida.

Rin tembló de miedo, se había acostado con su hermano, "No pensó, no es mi hermano, no tenemos vínculos de sangre" – trataba de calmar la angustia que corría por sus venas, Sesshomaru fue suyo esa noche, y temía el precio que esa noche le costaría, no quería perderlo, si no podía tener al hombre nunca más, se conformaría con tener al hermano a fuerza de voluntad, aquella experiencia le había revelado que estaba perdidamente enamorada de Sesshomaru.

La mañana llego, Sesshomaru estaba detrás de su escritorio de caoba oscuro, su traje impecable su rostro frio, sin emoción alguna.

Y bien Shino – esperaba con ansias poder interrogar a Toho

Toho fue asesinado señor, su cuerpo estaba en el contenedor de basura de Shikon, no existe pista alguna de quien pudo atacar a la señorita Rin – el golpe seco del puño de Sesshomaru impactándose contra el escritorio hizo brincar a más de uno en la biblioteca

Rastrea, pregunta, paga, mata si es necesario, quiero al culpable – su ira se incrementó, tenía trabajo que realizar, necesitaba a sus hombres, pero la seguridad de su familia era primero.

Cálmate Sesshomaru – la voz de Jaken trajo su atención, mientras sus hombres salían

Jaken, esto es un ataque deliberado, no sabemos, quien está detrás de esto, ni los motivos, sabes que Rin pudo terminar violada o vendida en algún burdel – se estremeció por enésima vez de furia.

Llegaste a tiempo – Rin se acercó cautelosa, notaba el enfado que manaba de él

Jaken por favor – no tuvo que decir más, el hombre de confianza abandono también la habitación

Llegue a tiempo esta vez Rin, tu imprudencia pudo constarte más que la virginidad – espeto, Rin tembló ante el frio tono de su voz

Lo siento – la joven se limitó a decir, era su culpa

Eres parte de la Familia Taisho, debes saber que una orden del líder nunca, Rin, escúchame bien, nunca debes desobedecerla de nuevo – los ojos ambarinos se encontraron con los avellaneda

Perdóname, no quiero perderte – ella no sabía si suplicaba al hombre o al hermano.

Fuiste drogada, lo necesitabas y te ayude – sus duras palabras le provocaron un dolor inmenso, ella podía amarlo como hombre el solo quererla como hermana.

Gracias – sus ojos brillaron con el rastro de lágrimas que amenazaron con derramarse por sus mejillas, Sesshomaru quiso limpiárselas, pero sabía que no era lo correcto, debía guardar distancias de ahora en adelante con respecto a ella, después de la noche anterior jamás podría volver a verla como hermana.

Que les pareció espero su opinión que vendrá después de esta noche, quien es el enemigo donde esta Inuyasha?