Cuando llegó la noche cenaron aun planeando las actividades que querían hacer. En sí no programaron nada ya que no querían ajustarse a un horario sino que querían disfrutar tranquilos. Hiroki lavo los platos mientras Nowaki veía fotos del lugar en la computadora. Se despidieron para irse a dormir y cada uno fue a su cuarto a terminar de empacar.

Hiroki ya había terminado, tenía su maleta lista y estaba recostado en su cama. Pero no podía dormir. Su cuerpo estaba lleno de energía y realmente estaba muy emocionado por el viaje.

"…Ya no soy un niño por Dios."-dijo intentando otra posición para recostarse.

Se levantó y fue a la cocina por un vaso de agua, cuando regreso a su habitación vio que la luz de la habitación del médico aún estaba encendida. Iba a tocarle pero se arrepintió y dando media vuelta regreso a su cuarto.

Al día siguiente se levantaron ambos cansados por la desvelada. Desayunaron y salieron hacia la estación y pararon a comprar un café antes. En la estación compraron sus boletos, llegarían después de mediodía. A la hora indicada subieron al tren y partieron. Hiroki traía un libro para leer y Nowaki observaba el paisaje, paso un poco de tiempo y el médico dormía recargado en el hombro del maestro y no mucho después el maestro también dormía.

Finalmente llegaron a su destino sin embargo ninguno de los dos se despertó. Una oficial entro para despertarlos y cuando los vio sonrió.

"Disculpen…disculpen."-comenzó llamándolos en tono bajo para ir subiendo el tono.-"Hemos llegado al destino."

Hiroki fue siendo consciente de donde estaban y finalmente abrió los ojos.

"Ya hemos llegado."-sonrió la chica.

Hiroki asintió y al sentir volteo a ver su mano: Nowaki tenía atrapada su mano entre la suya. Un sonrojo lo lleno mientras la chica se levantaba sonriendo.-"Por favor bajen con cuidado."

El maestro se levantó rápidamente, volteo a ver al otro completamente molesto y camino hacia la salida. Nowaki, acostumbrado a sus arranques, simplemente recogió sus maletas y salió del transporte. La chica se despidió de ellos aun sonriendo causando que el enojo del mayor aumentara. Salieron de la estación y caminaron hacia la parada para tomar un camión que los llevaría a la zona de su hotel. Cuando este llego lo abordaron y se sentaron. Todo en completo silencio.

Hiroki detestaba comportarse así pero no podía evitarlo. Le avergonzaba que otras personas lo vieran y realmente deseaba que llegará un día en que no tuviera problema con dar una muestra de afecto pública. Venía de una familia tradicional y hacer ese tipo de cosas debía mantenerse en la intimidad de la pareja. Observo por la ventana mientras el autobús paraba en un parque y vio a una pareja ir tomada de la mano compartiendo un cono helado sin importarles quien pudiera verlos. Suspiro y por el rabillo del ojo vio que Nowaki estaba distraído en otras cosas.

Después de un par de paradas más finalmente llegaron a su zona. El hotel se encontraba a un costado de la calle. Estaba sobre el nivel del mar y para acceder a la playa había que bajar unas escaleras situadas a mitad de los hoteles cercanos. Al ser una zona hotelera los accesos eran compartidos. El hotel era tradicional, de 4 pisos. En el primero estaba la recepción junto con los baños al aire libre y un pequeño bar, los demás pisos eran para los huéspedes. Debajo del hotel en la zona de la playa había unas regaderas para enjuagarse y un puesto de guardavidas. Nowaki camino hacia la recepción.

"Hola, tenemos una reservación a nombre de Kusama."- le dijo a la chica sonriente.

"Buenas tardes bienvenidos, permítame un momento."-se inclinó hacia una pequeña computadora para verificar los datos. Leyó la información un par de veces y volteo a verlo.-"Parece haber un error, aquí tengo solo una habitación en la reservación."

"No, no hay ningún problema."-respondió el médico volviendo a sonreírle.

La chica vio al maestro, quien observaba los folletos sin escucharlos, y volvió a verlo de nuevo. Repitió esto otra vez hasta que finalmente un pequeño sonrojo cubrió sus mejillas y en sus labios se formó una sonrisa.

"O-oh ya veo."-volvió a sonreír y comenzó a teclear.

Una vez terminaron los tramites del registro subieron a su habitación. Esta era sencilla, tenía un pequeño closet, una mesa con un par de sillas zaisu, en la esquina había una televisión sobre un buro largo y alto. La habitación contaba con un balcón que daba la vista hacia el mar. Decidieron cambiarse para ir a comer algo. Nowaki solamente cambio sus pantalones por un short mientras que Hiroki tuvo que cambiarse por completo, estaba demasiado acostumbrado a vestir de traje… a pesar de estar de vacaciones. El médico decidió adelantarse y quedaron de verse en la playa.

Nowaki observo el mar, la playa, el hotel. Sintió la necesidad de pellizcarse para darse cuenta de que aquello no era un sueño. Había querido ir de vacaciones con Hiroki desde hace tiempo pero sabía que sería muy difícil que coincidieran en eso. Además sabía que el maestro prefería descansar y disfrutar de su tiempo juntos sin que nadie los viera. Volteo hacía la escalera justo cuando Hiroki terminaba de bajar. Traía puestas unas bermudas oscuras, una camisa de manga corta, unas sandalias y un sombrero. Se había acomodado el cabello hacia atrás y los mechones cortos se le pegaban a la frente a causa del sudor.

"¿Te recomendaron algún lugar?"-pregunto el maestro observando alrededor ubicando un par de restaurantes. No recibió respuesta del médico así que volteo a verlo.-"¿Nowaki?"

El chico finalmente reacciono y le sonrió.-"Nunca te había visto vestido así Hiro-san."

El maestro se sonrojo y empezó a caminar al lugar más cercano. Sin su traje puesto y con ropa más casual Hiroki se veía muy diferente. La corbata le daba seriedad y el sombrero que usaba ahora lo hacía ver más joven. Era como ver a un Hiroki un par de años antes. Varias imágenes empezaron a formarse en la mente del médico hasta que finalmente retomo consciencia de donde estaba. Nowaki lo siguió y estuvo tentado a tomarlo de la mano pero se detuvo. Llegaron a un pequeño lugar, se sentaron y pidieron algo de comer. El maestro pidió una cerveza para acompañar su comida.

"No hay nada como una cerveza para comenzar las vacaciones."-sonrió al médico y este asintió brindando con su bebida.

Cuando terminaron de comer decidieron caminar por la playa para conocer los alrededores. Había varias familias disfrutando las vacaciones, niños construyendo castillos de arena y grupos de jóvenes jugando en el mar. Nowaki observaba todo con cuidado sin perder ningún detalle.

"Debía haberme comprado unos lentes oscuros."-dijo el maestro tapando sus ojos mientras veía alrededor, el médico no dijo nada.-"¿Nowaki?"-El chico estaba demasiado distraído con lo que ocurría a su alrededor. ¿Sería esta…la primera vez que viajaba a la playa?-"Nowaki."-al no recibir respuesta del chico decidió jalarlo un poco del brazo para atraer su atención.-"Nowaki."

"Lo siento Hiro-san me distraje un poco."-respondió volteando a verlo.

"Es… ¿es tu primera vez que vienes a la playa?"-pregunto el maestro poniéndose frente a él.

Algo avergonzado el médico asintió.-"Cuando era pequeño no tuve oportunidad de ir y después estuve muy ocupado con el trabajo y el estudio como para irme de viaje."-respondió un poco sonrojado.-"Me apena un poco per es la primera vez que veo el mar."

"…no tienes por qué apenarte."-respondió cruzándose de brazos.-"Tus prioridades eran otras."

Nowaki asintió con la cabeza, reconfortado con las palabras del maestro. Sabía que podía hablar de su pasado sin sentirse juzgado por él. Volteo a su alrededor y vio a un par de parejas jóvenes tomadas de la mano y sonriéndose entre ellos. Una pequeña duda se formó en su mente.-"¿Tu ya habías venido antes Hiro-san?"

"Hum…si, un par de veces."-respondió mientras consideraba comprar otra cerveza.

"… ¿con…quién?"-pregunto algo dudoso sin quitarle la vista a la pareja.

Hiroki, extrañado por la pregunta, volteo a verlo. Siguió su mirada y negó con la cabeza.-"Cuando era niño fui un par de veces con mis padres y después con algunos amigos… es la primera vez que vengo con una pareja."-sin decir nada caminó hacia una pequeña tienda a comprar algo de tomar.

Desde que había visto al maestro vestido así y después de esta conversación sentía como pequeñas descargas sacudían su pecho. Con cada pequeña descarga su corazón se llenaba más de cariño hacia Hiroki, si es que eso se podía. Deseaba poder tocarlo para transmitirle esa descarga pero debía detenerse, una vez que comenzara no se creía capaz de detenerse.

Siguieron caminando e incluso se sentaron en una banca a observar el atardecer. De regreso cenaron algo ligero y al llegar al hotel decidieron quedarse en el bar. Eran pocos los huéspedes y la ambientación contaba con música de fondo en volumen bajo así que podían platicar tranquilos.

"Sabes nadar ¿verdad?"-pregunto Hiroki tomando un trago de su bebida.

"Si, tuve clases en la escuela."

"Muy bien entonces mañana iremos al mar, después te enterraremos en la arena y buscaremos unas luces de bengala para encenderlas."

Nowaki sonrió contra su vaso. Sabía que Hiroki había ideado eso para que él disfrutara de la playa en su máximo esplendor. Aprovecharía para realizar de hacer sus fantasías al lado del maestro.-"¿Y también golpearemos una sandía?"-preguntó pidiendo otra ronda de cervezas.

"No sé de dónde demonios salió eso, nunca he visto ni conozco a nadie que lo haya hecho alguna vez."-respondió el maestro.

"Uno de mis pacientes me comento que lo había hecho con su familia."

"Lo más seguro es que este mintiendo."

Siguieron hablando sobre costumbres que se hacían y otras que no y finalmente subieron a su habitación tras la 4ta ronda. Hiroki caminaba un poco de lado así que Nowaki paso su brazo detrás de su cuello para ayudarlo a subir las escaleras.

"Nowaki…no hagas eso."-dijo al sentir al chico acariciar su cuello.

"No te preocupes Hiro-san solamente pensarán que te estoy ayudando a subir las escaleras."-sonriendo siguió caminando aun acariciando al mayor.

Llegaron a su cuarto y entraron, Nowaki acomodo los futones en el piso mientras que Hiroki comenzó a desnudarse para ponerse la yukata.

"Hiro-san…"-Nowaki iba a preguntarle algo pero se quedó mudo con el espectáculo. Finalmente se quitó la ropa quedando solamente en ropa interior y repentinamente permaneció quieto.-"¿Hiro-san?"

"Hace mucho calor… ¿sería mejor dormir sin esto?"-pregunto en voz alta mientras jalaba un poco del elástico de sus boxers. Los soltó golpeándose débilmente la cadera con el elástico de la prenda y se encogió de hombros poniéndose la yukata.

Nowaki trago en seco intentando controlarse. Si hacían…algo, el maestro amanecería adolorido y podría no querer hacer nada… pero no sabía si podría resistirse ante tal tentación. Hiroki, ignorando la situación del médico, simplemente se acostó en la cama y se cubrió con el edredón.-"¿No piensas acostarte?"-le pregunto palmeando el futón a su lado.

Nowaki sonrió y empezó a cambiarse. Sabía que los ojos del mayor estaban sobre él y esto le causo gracia. Finalmente termino de vestirse, apago la luz y se recostó a un lado del otro riendo un poco.

"¿Hun?"-pregunto Hiroki acercándose un poco a él, con los ojos cerrados y acomodado en la almohada.

"Eres toda una tentación Hiro-san."-sonrió de nuevo, beso su frente y se recostó en su almohada.

Hiroki solía volverse más desenvuelto con el alcohol y a la hora de acostarse se volvía un poco…necesitado (*clingy). Claro que a él no le molestaba en lo absoluto sino todo lo contrario pero en ocasiones debía tener autocontrol… mucho autocontrol.

Al día siguiente despertaron temprano, acostumbrados a sus horarios de trabajo. Bajaron a la recepción y el hotel ofrecía pan y café. Comieron y subieron a su cuarto de nuevo para tomar sus cosas e ir a la playa.

Rentaron una sombrilla y un par de toallas del hotel, eligieron un lugar y se sentaron en la arena. Nowaki empezó a ponerse bloqueador observando a su alrededor. Poco a poco llego más gente para disfrutar de los últimos días de playa. Había sido buena idea llegar temprano para elegir un buen lugar. Finalmente termino de ponerse bloqueador en el cuerpo pero se dio cuenta que le faltaba en la espalda así que volteo hacia el maestro.

"Hiro-san, ¿podrías ponerme bloqueador en la espalda?"-sonrió ofreciéndole el producto.

Hiroki se sonrojo y acepto el recipiente. Parecía tener una batalla interna sobre si hacerlo o no y finalmente se unto el bloqueador en las manos y lo paso por la espalda del otro rápidamente. Cuando termino le aventó el pequeño bote y le dio la espalda.

"Gracias, ¿quieres que te ponga yo también?"-pregunto con la cara más inocente que supo poner. El mayor asintió con las orejas completamente rojas.

Un poco lejos de ellos 3 chicas llegaban con sus toallas y sus gafas oscuras observando a su alrededor. Una de ellas preparo el lugar, otra saco toallas para ponerlas en la arena y la última observo a la pareja desde lejos.

"Oigan mírenlos a ellos."-dijo la chica de cabello negro bajando un poco sus gafas.

"A ver…"-la chica de las toallas agarro su cabello en un chongo alto y llego a su lado.-"Hum…nop, a mí no me interesa."-dio la vuelta viendo a la otra chica.-"Pero parece que a Chi-chan sí."

La chica acababa de abrir la sombrilla y observaba mientras un pequeño sonrojo aparecía en sus mejillas.

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¡Feliz navidad, feliz año! Que este año esté lleno de Junjou y Yaoi para tod s

Nuestra pareja ya llegó a la playa y están listos para disfrutar al 100% del mar, el sol y la arena. Nowaki está tentado pero le encanta estar en esa situación, ¿Sabrá Hiroki que efecto tiene el alcohol sobre él? Se los dejo a su juicio.

Nota:

*Clingy: busque sinónimos para esta palabra que puede ser como necesitado o pegajoso pero ninguna me convencía del todo por eso puse la pablará en ingles que es a lo que me refiero.