DIGIMON

FANFIC

Segunda taza de café

Vaya, ahora mismo tengo otros de esos interesantes momentos en los que necesito un respiro, y no es tanto porque me encuentre abatido o furioso, en realidad porque estoy muy contento, tal es así que necesito contarlo. Tal vez mi hermano tiene razón y es bueno la escritura, mucho más de lo que ya creía, aunque pese a todo nunca escribiría un diario como tal, y no porque lo vea como algo afeminado, simplemente me parece mejor que las palabras surjan de forma esporádica en mi ser.

Ahora bien, noto como mi amigo fiel se encuentra recostado disfrutando de la brisa suave y fresca del día, recostado en el césped, mientras que yo con una ligera chaqueta y mi entrañable café en mano. ¿Será que bebo mucho café? No lo creo, hay quienes lo toman mucho más seguido, pero esos días que parecen melancólicos aunque no se encuentre uno en ese estado lo amerita.

Usualmente estaría en casa, porque cuando el tiempo es fresco es mejor descansar, relajarse en la comodidad del hogar, pero tenía ganas de caminar, me siento contento, me siento…feliz. Además, estoy en modo espera, todo siempre tiene un motivo en particular.

¿Cómo comienzo esta vez? Bueno, esta vez quiero dedicar toda mi concentración en mi muy especial "no familiar" ser querido, y es porque es la verdad, la persona que más me preocupa que no es de mi sangre, alguien que ha estado conmigo desde mi niñez y que como bien le digo siempre, me saca canas verdes de tantas locuras que se le ocurren, y por primera vez no es mi mejor amigo cabeza hueca, sino la única y triste verdad…la chica que me gusta.

Mimí está por demás decir que es una niña mimada, la típica chica que le gusta mandar y que todo el mundo la complazca, nunca se queda quieta ni callada, la que dice lo que piensa directamente sin importar lastimar a otros porque prefiere ser directa y tosca a hipócrita, bueno…eso ultimo quizás lo tenemos en común….la chica que roba suspiros a todos por donde pasa, que pareciera que coquetea con todos por como mueve las pestañas pero que disfruta rechazando invitaciones de otros muchachos. Podría seguir pero creo que es entendible la idea, ahora bien, la pregunta millonaria sería ¿cómo alguien que parece ser superficial es de mi agrado y posee mi cariño?

Es muy simple, ella es todo eso…sí, definitivamente. Pero no por eso es alguien mala, a decir verdad es bastante bonachona, se preocupa por aquellos que le importan, procura no dañar a las personas, es alguien que toma las riendas del camino cuando los demás están perdidos, y que aun cuando las cosas no sean positivas para ella misma, si sabe que beneficiará a quien quiere hará lo que sea para conseguirlo. Alguien que no se rinde nunca, alguien que persevera, irónicamente tímida al mismo tiempo, sencilla o mejor dicho humilde, alguien que apenas da un paso a un lugar y se llena de luz y vida. Así es ella.

Puede ser porque somos muy opuestos, o por tanto tiempo que la he tratado que logré comprenderá, la verdad no es relevante, solo sé que ella me quita el sueño muchas veces o me hace soñar despierto. Una de esas ocasiones fue recientemente en realidad…

-Jóvenes espero todos colaboren en el festival cultural, recuerden que es una forma de no solo honrar sus estudios en esta institución, sino que además…

Las palabras del maestro sonaron de pronto lejanas ante un pedazo de papel que calló en mi rostro captando mi atención, y al voltear recibo un saludo de esa amiga mía tan mimada.

"¿Estás ocupado después de clases? Quiero comprar unas cosas para el festival, ¿me acompañarías?...Mimí 3 "

Ante el breve mensaje simplemente asentí por lo que ella me guiñó un ojo y sonrió, siendo respondida por una leve sonrisa mía de medio lado. Vaya, en verdad que es bonita, en verdad estoy deseando verla en el festival. Al postularse como candidata a atraer más público por ahí disfrazada, tantos cambios de ropa…wow…

Sin pensarlo una sonrisa apareció en mi rostro de solo imaginarla en los diferentes atuendos que nuestro talle ha diseñado. Todo en ella…se verá verdaderamente increíble….Ella es simplemente…

-Bonita…-digo con una sonrisa de oreja a oreja captando para mi desgracia la atención de toda la clase

-¿Cómo dice joven Ishida?-pregunta extrañada la profesora llamando mi atención mientras el resto del grupo, incluida ella ríen por mi comentario mientras volteo el rostro abochornado.

-No yo…na-nada-digo cerrando los ojos sin saber cómo componer aquello

-Me lo imaginaba, ponga atención por favor, deje de divagar en otros asuntos-dice de una forma que consideré…insinuante.

Tras largar un suspiro volteo a verla nuevamente y haces con tus dedos el ademán a un corazón sintiéndome ruborizar una vez más mientras evado tu mirada sintiendo aun como ríes traviesamente.

Si bien la clase finaliza no con ello el mal rato que pasé ya que Tai no paraba de burlarse de mí desde que tuvo oportunidad de hablarme.

-¡Quieres parar de una vez!-le grito molesto-Ya supéralo Yagami

-Si dejaras de estar en las nubes con tu princesa de chocolate rosa no te pasarían este tipo de cosas-dices burlesco a lo que te miro con los ojos entrecerrados-vamos conmigo no tienes que fingir, estoy seguro que hasta ella lo sabe Ishida

-Callate-respondo mordazmente algo irritado a lo que palmeas mi espalda extrañándome

-Sabiendo la fila de ida y vuelta que tiene de pretendientes que ignora…deberías moverte de una vez, no dudo que esté esperando a que este rubio hueco se anime a finalmente decidirse-ante mi falta de palabras prosigue-¿en verdad no piensas actuar?-pregunta de forma más seria llevándose una mirada mía de consternación

-¿Y qué esperas que haga?-respondo a la defensiva pero algo abatido-No puedo llegar como si nada y decirle "Mimí ¿sabías que eres la chica más hermosa que alguna vez ví? Me gustan tus ojos, tu voz, ese…ese dulce aroma a frambuesa que se encuentra en el borde del empalagamiento pero que ¡justo a ti te queda ideal!...¿eso quieres?-digo cerrando tras de mí una puerta abierta para ingresar al gimnasio-¡No puedo!

Solo me observas con una sonrisa tranquila y una mirada inquisidora emitiendo una ligera risa irritándome de por medio-¿Qué te hace tanta gracia?-pregunto irritado

-¿Y dices que soy el ser más despistado de la tierra?-dice divertido extrañándome y tocando mi hombro-deberías poner más atención y cambiar tu concepto-tras aquello me deja para dirigirse a los vestidores.

Vaya que tenía demasiada razón y eso que detesto dársela a ese cabeza de chorlito, pero bueno, a veces es necesario que uno mire su entorno…¿cuántas veces no caminas por las prisas a una velocidad que no estás atento al bello panorama que hay a tu alrededor? Por ejemplo, en este mismo instante distingo entre la brisa fresca lo que en otras circunstancias me parecería el paisaje más común y simple de todos. Pero en cada cosa pequeña hay algo bello. No importa el tamaño ni la forma…uno debe aprender a ver a su alrededor.

Pero a todo esto, cualquiera se pregunta porque le doy la razón a Tai…la respuesta es bastante simple en realidad…¿recuerdan que dije que estaba en modo de espera? Bueno todo eso se debe gracias a que debido a mi…debo admitir torpe manera de ser irónico nunca noté que la princesa del drama se hallaba detrás de esa puerta que estaba abierta…¡Escuchó todo! Desde principio a fin, tal es así que cuando la encontré fuera de la escuela entre su vergüenza parecía un cachorrito perdido de dar vueltas en círculos quizás pensando en cómo encararme.

-¿Estás…bien?-te pregunto extrañado a lo que levantas y seguido bajas la mirada asintiendo rápidamente-correcto, ¿nos vamos?-sin embargo vuelves a hacer el mismo gesto más emprendemos la marcha

Es inusual que tu estés callada, en todo momento tienes algún tema de conversación más decido respetar tu silencio, quizás tienes alguna circunstancia especial por la cual no quieras decir muchas cosas…aunque debo admitir que me preocupa esa actitud.

El tiempo pasó bastante rápido, y quizás es porque estabas en tu zona de mayor confort pero conforme recorrías las tiendas te ibas soltando un poco más conmigo hasta que todo pareció normal otra vez.

-Waaaaaa, estoy exausta-dices energética sentándote en la fuente central

-Lo dices como si cargaras tus bolsas señorita-te digo divertido mientras ríes-sabía que me necesitabas para esto, me utilizaste vilmente-ante mi drama emites una risa adorable

-Bueno, como todo caballero puedes apoyarme con las bolsas ¿no lo crees?-dices divertida a lo que volteo los ojos divertido-espera un momento-dices y te alejas, más no pasan ni cinco minutos y vuelves a mi lado con un batido helado ofreciéndomelo con la mano-Es tu agradecimiento

Cojo sin más tu oferta-gracias, no es malo una recompensa luego de tantas vueltas-te digo y observo sorber felizmente-pareces una niña ¿sabías?

-Soy una niña ¿qué no ves? Me acompañaste a comprar faldas, recuérdalo-dices entre risas

-Claro claro, faldas para lucir cual princesa de cuento ¿no?-ante mi burla extrañamente noto como un sonrojo se asoma a tus pómulos extrañándome por completo-¿Mimí?-ante tu falta de respuesta decido indagar un poco-Eso me recuerda, planeaba dejarlo pasar pero…¿tienes algún problema? Cuando llegaste…no lucías muy animada

-No, yo…yo…-dices mirándome de reojo y bajas la mirada mientras jugueteas con el popote de tu batido-¿Matt tu crees que soy…bonita?

Ni bien acabas la pregunta siento ahogarme con el batido mientras te observo extrañado por el repentino…cuestionamiento

-¿Eso sería un no?-me miras fijamente a lo que te observo fijamente-Yo…no importa, es solo..

-Si lo creo-dije rápidamente acallando tus palabras-creo que eres…muy linda-respondo con un ligero rubor en el rostro evadiendo tu mirada mientras el silencio nos acuna.

-Te escuché…-dices mientras mis ojos se agrandan de la sorpresa volteándote a ver anonadado-no es como que espiara, iba a…entrar al gimnasio y algo se me cayó entonces me agaché pero la puerta estaba abierta y fue que…pasaste con Tai y yo…bueno…no era mi intención

No sabía dónde mirar, el matiz rojo invadió mi ser, no podía verte a la cara, estaba demasiado avergonzado por ello como para decir algo coherente.

-Entiendo el chiste no te preocupes, solo…solo no quería no decirte…eso-dices con una ligera y algo forzada sonrisa mientras te levantas-Bueno, creo que es tiempo de irnos ¿no te parece?

Coges algunas bolsas y das al menos dos pasos cuando tomo tu brazo con algo de rudeza-¿te gustaría…salir el fin de semana?

-¿Nosotros…dos?-preguntas sigilosamente

-Solos…claro que…los digimons pueden ir y pasear con nosotros pero nosotros…esa sería la idea-te digo con una leve sonrisa que enseguida correspondes

-Claro-dices bajando la mirada mientras tomo las pocas bolsas que agarraste minutos atrás

-Por cierto…-digo captando tu atención-no era ningún chiste…tómalo…muy enserio-tras aquello sonríes tímidamente y caminas a mi lado en un silencio mucho más agradable.

..

Bueno, y eso fue más o menos lo que ocurrió, ahora que estoy aquí es porque ella insistió en que nos viéramos fuera, por alguna razón no quiso que llegase hasta su casa, quizás porque las muchachas la visitarían, no estoy seguro. Pero…

-Hola rubio-emite esa bella voz que me embelesa mientras emites una sonrisa

-Hola princesa-te digo divertido acercándome a tu encuentro-¿lista para irnos?

-Absolutamente-dices convencida mientras tu amiga fiel se acerca a la mía y toman la delantera del camino

-Dame un segundo-digo mientras tomo el trozo de papel donde escribía hace unos instantes ante tu atenta pero curiosa mirada.

-¿Qué es eso?-preguntas intrigada

-Solo…un pequeño relato-respondo con simpleza mientras guardo el papel en mi chaqueta.

-Creí que eso era cosa de TK-dices divertida mientras me observas

-Lo es, digamos que es un…pequeño secreto-digo divertido causando tu risa mientras damos marcha a nuestro destino, y en definitiva las últimas palabras que escribí no se borraran de mi memoria.

"No importa cuán grande sea el espacio o tiempo, lo reviví en mis padres y espero quizás en carne propia, pero es definitivo…aquellos que nacieron para ser uno no importa más nada…así será"

Yamatto Ishida