Nombre del fic: Amore Segreto.
Autora: WhiteCamellia.
Disclaimer: No soy dueña de nada.
Capítulo Dos: Interludios
El señor Bingley escoltó a Jane desde la sala de estar hasta el comedor. El señor Darcy y la señorita Bingley los siguieron, y entonces les llego su turno al resto de los Bennet. Se sentaron todos a la mesa e infortunadamente el señor Darcy y Elizabeth quedaron en lados opuestos. La cena fue servida y una silenciosa charla podía ser escuchada. La señora Bennet hablaba con el señor Bingley y Jane con gran entusiasmo sobres los preparativos de la boda. Mary y Kitty charlaban silenciosamente y el señor Bennet conversaba con el señor Darcy.
Elizabeth no podía dejar echar rápidas miradas al señor Darcy. Sabía que no debía y tuvo que parar, pero sus ojos simplemente se dirigían a él naturalmente. Elizabeth estaba impresionada de ver a su padre hablando con el señor Darcy. No creía que su padre tuviera un gran gusto por el señor Darcy, pero su amado parecía conversar con el señor Bennet durante bastante tiempo. Repentinamente Elizabeth escucho una suave tos detrás de ella.
—¿Disculpe, señorita? —dijo un sirviente detrás de Elizabeth—. ¿Quisiera que le llenara su copa de vino?
—Si, muchas gracias. —replicó Elizabeth. Cuando el sirviente le regreso a Elizabeth su copa, sintió como una nota se deslizaba a su mano. Elizabeth lentamente la desplego bajo la mesa y vio la ya familiar letra de su amado el señor Fitzwilliam Darcy.
A mi muy querida Elizabeth,
Encuéntreme en el segundo salón a la izquierda después del postre. Te estaré esperando.
Tuyo
Fitzewilliam
Elizabeth hizo todo lo posible por sofocar la sonrisa de su rostro, pero no tuvo éxito. La perspectiva de encontrarse con el señor Darcy la hacía muy feliz, así que no podía hacer menos que sonreír. Jane que se dio cuenta de este hecho le dio una mirada Elizabeth como si quisiera decir "¿Qué esta pasando?" Elizabeth sacudió la cabeza ligeramente y articulo un "nada" a Jane. El resto de la cena se desarrollo sin problemas aunque Elizabeth estaba ansiosa porque llegara el postre. Darcy se había excusado unos momentos antes, alegando que tenía un negocio urgente con su administrador. Así que Elizabeth le dijo a su madre que tenía un dolor de cabeza y que necesitaba tomar un paseo fuera. Sabía que era una excusa débil. Pero fue la única cosa que se le ocurrió en el momento.
—Lizzy querida¿Estás bien? —preguntó la señora Bennet con preocupación —. ¿Estás segura que no quieres que Jane o yo salgamos a caminar contigo?
—No madre, estoy bien. Solo necesito aclarar mi cabeza. —dijo Elizabeth. Y con eso se dio la vuelta y salió por la puerta. En vez de dar vuelta a la derecha para salir al jardin, fue hacia la izquierda y se dirigió al cuarto donde sabía Darcy la estaba esperando. Elizabeth llego a la segunda habitación y paro, tomo una profunda respiración y entro al cuarto¡pero no vio a Darcy por ningún lado! "¿Dónde podría estar?" pensó "Tal vez estoy en la habitación equivocada" pero antes de que pudiera entrar a hurtadillas a otro cuarto, oyó pasos acercándose en su dirección. Elizabeth trato de esconderse tras una gran planta, pero no era lo suficientemente grande. En su frenética búsqueda de encontrar un lugar donde esconderse, no noto que el intruso ya había entrado a la habitación y la miraba con gran entrenamiento. Tampoco se dio cuenta de que el intruso se acerco a ella hasta que la tuvo cautiva entre sus brazos
—¿Y que crees que estas hacienda querida? —preguntó el señor Darcy.
—¡Ohh¡Señor Darcy! —exclamó Elizabeth.
—Mi querida Elizabeth¿Cuántas veces tengo que pedirte que me llames Fitzwilliam?
Elizabeth, todavía un poco tímida ante su obvia adoración se dio la vuelta entre sus brazos y escondió la cara en su pecho.
—Ohh esta bien, creo que es algo que puedo hacer. —dijo Elizabeth.
Los ojos del señor Darcy y Elizabeth parecieron encontrarse al mismo tiempo. El señor Darcy, sabiendo que Elizabeth se asustaba todavía un poco con las muestras de afecto, tuvo gran cuidado con Elizabeth. Bajo la cabeza y comenzó a besar a su amor con gran afecto. Sus labios se movían sobre los de ella con experta facilidad. Lisonjeo suavemente su boca a ser abierta y cuando la lengua del señor Darcy toco la de ella, Elizabeth se encontró con la de el vacilante. Se habían besado antes, pero nunca había sido como ahora.
—Ohh Elizabeth . Como lamentó que no nos hubiéramos sentado más cerca durante la cena. Extraño las conversaciones que hemos tenido durante las semanas pasadas. —decía Darcy entre besos.
Elizabeth se aparto de Darcy y examinó sus ojos.
—Vi que hablabas con padre. Estoy alegre de que ambos conversen. Espero que esto te ponga bajo una mejor luz con él y tal vez tome mejor nuestro compromiso cuando sea anunciado.
—Si, debo confesar que esa es una de las razones por las que mantuve a tu padre conversando durante la cena. Se que lo amas mucho y que eres su favorita. Ya lo puedo decir por las cortas conversaciones que he tenido con él. Pero sobre todo por que se que te complacería que nosotros nos llevásemos bien, y todo lo que quiero querida, es complacerte. —replicó Darcy.
Elizabeth se sorprendió por su respuesta. Y solo pudo atinar a levantar la vista a el, maravillada durante unos segundos antes de poner sus brazos alrededor de el en tierno abrazo.
—Ohh señor Darcy… quiero decir Fitzwilliam, Mi padre significa mucho para mi y me complacería en sobremanera si ustedes se llevaran bien.
Por mucho que Darcy quisiera continuar con su interludio con Elizabeth, sabía que ya había pasado mucho tiempo, y las personas se pronto empezarían a preguntar donde estaban ellos dos. No era mucho el tiempo el que una joven dama podía pasar sola fuera, en la oscuridad.
—Elizabeth, debes salir por la puerta lateral y regresar por el frente. Si alguien te pregunta solo diles que pasaste el tiempo en el jardín.
Elizabeth le dio una mira a Darcy y comenzó a salir de la habitación, pero antes de que alcanzara la puerta, Darcy tomo su brazo y la jaló para un último beso.
—Lo siento querida, pero no sé cuando seremos capaces de estar solos después. —dijo Darcy con pequeña sonrisa en el rostro.
—Es cierto… tenemos que pensar en algo. ¿Tal vez puedas con el señor Bingley la próxima vez que vaya a visitar a Jane? —preguntó Elizabeth con impaciencia.
—Lo haré, pero el señor Bingley, tu familia en realidad, comienzan a tener sospechas.—dijo Darcy en tono grave.
—Esta bien, pensáramos en eso después. Ven tan pronto como puedas. El solo verte me hace sentir mejor. —dijo Elizabeth. Y con eso dejo de la habitación y salió por la puerta lateral. Por mucho que quisiera recorrer los jardines, sabía que tenía que regresar a la casa antes de que su familia se preocupara. Así que entro en la casa y fue directo a una de las salas de estar.
—¡Ohh Lizzy! —gritó Jane—. ¿Cómo te sientes, se ha marchado tu dolor de cabeza?
—Si, Jane. El aire fresco era justo lo que necesitaba. Di un paseo alrededor de los jardines, que son realmente hermosos. —dijo Elizabeth distraída en el momento que el señor Darcy retornaba a la habitación —. ¿Diseño usted la disposición señorita Bingley?
—Señorita Elizabeth, —dijo la señorita Bingley con una sonrisa condescendiente—Aquí tenemos un jardinero para cuidar de nuestras flores
—Ohh si, por supuesto que lo tienen. —dijo Elizabeth. El señor Darcy sabiendo la aversión que sentía la señorita Bingley por Elizabeth cambio el tema.
—Señora Bennet¿Cómo van los planes para la boda de la señorita Jane y el señor Bingley? La fecha se acerca¿No es verdad? —preguntó Darcy.
—¡Ah si, así es señor Darcy ¡ —exclamó la señora Bennet—Hemos tenido toda una agitación para terminar de preparar la casa para ello. Queremos que todo sea perfecto¿No es cierto Jane?
—Bueno queridas, creo que es hora de irnos. Nos hemos impuesto a la hospitalidad del señor Bingley por demasiado tiempo. —dijo el señor Bennet.
Los Bennet, el señor y la señorita Bingley y el señor Darcy caminaron hasta el frente de la casa. Jane y el señor Bingley se abrazaron rápidamente antes de que la señora Bennet la acompañara hasta el carruaje. Elizabeth se encontró con los ojos del señor Darcy discretamente antes de subir al carruaje y darle una pequeña sonrisa.
Cuando todos los Bennet estuvieron amontonados en su carruaje, Mary fue la primera en romper el silencio.
—Creo que deberíamos visitar al señor Bingley más seguido, tiene una biblioteca enorme que me gustaría visitar.
—Ohh Mary, cuando Jane sea la señora Bingley tu puedes venir aquí tanto como gustes. —dijo la señora Bennet.
Jane y Elizabeth se miraran la una a la otra con los ojos muy abiertos tratando de no reír. Por mucho que Jane y Elizabeth amaran a su familia, Elizabeth sabía que Jane quería pasar tiempo algún tiempo lejos de su familia. El señor Bennet solo sonrio y miro fijamente por la ventana, ansioso por llegar a casa. La mente de Elizabeth comenzó a vagar de regreso al señor Darcy y lo mucho que lo extrañaba cuando estaban separados. En que los cortos tiempos que pasaban juntos, eran pocos y espaciados, y justo cuando empezaba a pensar que mantener en secreto su compromiso era un error, la señora Bennet interrumpió sus pensamientos.
—Ohh Lizzy, ahora que Jane esta casada con un hombre rico, podrá dirigir a otros hombres ricos en tu dirección, asi como en la de Mary y Kitty. —dijo la señora Bennet
—Madre…—dijo Elizabeth sacudiendo la cabeza— Estoy segura que podremos encontrar esposo por nuestra cuenta.
—Si querida¿Pero serán ricos? —preguntó la señora Bennet.
Y con eso Elizabeth recordó por que quería mantener en secreto su compromiso, al menos por un poco más.
