Este capítulo se encuentra entre "quenn for a day" y de "the quest for varian" ya que no sabemos con exactitud lo que hacía Varian durante ese transcurso de los episodios. Bueno nos leemos abajo.

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Estaba algo agotado por tanto experimentar, intentando ver si alguna mezcla, elemento o compuesto funcionaba o tenía alguna reacción y como las veces pasadas nada parecía funcionar, después de pasar casi una semana de esa forma, reconocía que necesitaba un pequeño descanso, ya que no serviría de nada si no podía estar de pie, tomo dos manzanas antes de pensar dormir un rato, se comió la suya mientras caminaba en dirección a Rudiger para entregarle la otra manzana que tenía. Le costó un poco dormir pero finalmente lo logro.

Pero despertó antes de lo pensado, ya que una pesadilla arruino su sueño, se levantó queriendo dejar a su mapache durmiendo porque apenas parecía que el sol saldría pero en cuanto intento abrir la puerta se dio cuenta de que algo estaba en sus pies, miro hacia abajo sólo para encontrarse con el pequeño animalito mirándolo con confusión.

-Sólo fue un mal sueño Rudiger- confeso el alquimista- estaré bien, ahora… vamos, aún hay cosas que hacer- estaba por caminar cuando un pensamiento llegó a su cabeza.

Casi no le quedaba dinero y necesitaría más comida pronto, así que aunque no le gustara mucho la idea, tendría que revisar la habitación de su padre.

Se acercó con cuidado a la puerta, estaba entreabierta así que solo le dio un pequeño empujón con su mano, al hacerlo le dio un ligero escalofrió, el cual tuvo que ignorar rápidamente. Entró lentamente al cuarto, ocultando cualquier sentimiento de tristeza; así que empezó a revisar el ropero, esperando encontrar en alguna de las prendas unas cuantas monedas, pero desafortunadamente sólo encontró una guardada en uno de los bolsillos. Revisó por último en la parte de arriba del ropero, sólo que antes tuvo que bajar por una silla para poder alcanzar, esta vez logro encontrar tres en una pequeña bolsa que estaba debajo de una sábana.

Luego de guardar el dinero en uno de sus bolsillos, empezó a revisar el otro mueble que ese encontraba enfrente del cuadro familiar, intento ignorarlo por un rato hasta que termino de revisar todo el mueble, pero esta vez sin nada de suerte para encontrar algo de dinero. Frustrado miro hacia al techo hasta que su mirada bajo al cuadro, lo miro por un rato, al hacerlo varios recuerdos llegaron a su mente, más al ver a su madre en la pintura.

Con todos los recuerdos sobre su madre y su padre juntos, sin que Varian lo notara una lágrima resbalo por su mejilla, Rudiger subió a su hombro intentando darle un poco de consuelo.

-Voy arreglarlo… lo hare…-se dijo a sí mismo, intentando calmarse.

Soltó un pequeño suspiro y bajo su vista al suelo, estaba listo para salir si no fuera porque alcanzo a ver como una manta blanca cubría lo que parecía ser un baúl, se limpió sus lágrimas y se acercó para revisarlo, se incoó y quitó la sabana que cubría el baúl, provocando que algo de polvo que tenia se levantara.

Observó el baúl, veía la única parte que no tenía polvo en específico un símbolo que tenía enfrente; era un círculo con tres líneas cortas en la parte inferior del perímetro. Por alguna extraña razón se le hizo familiar, demasiado familiar; pero por ahora no se concentraría en eso, así que abrió el baúl, se detuvo un momento parar apreciar lo que había adentro y comenzó a sacarlas una por una, mientras su pequeño mapache veía desde su hombro, curioso por lo que se encontraba ahí. Lo primero que saco fue un casco, que tenía el mismo símbolo que el baúl y tenía una marca que atravesaba la parte de uno de los ojos, lo miro un poco, hasta que lo colocó en el suelo aun lado de él; siguió sacando los objetos, uno de ellos era una espada asegurada con unas tablas de madera muy bien en su estuche, Varian le restó importancia y la puso junto al casco.

Siguió sacando algunas cosas, las cuales no parecían importantes, ya que sólo era ropa, hasta que por fin encontró lo que necesitaba, una pequeña bolsa que contenía unas once monedas en su interior y el ojiazul las guardó en su bolsillo. Continuó revisando el contenido del baúl a pesar de que ya tenía lo que necesitaba, la curiosidad le ganó, sacó lo que quedaba adentro, encontró una botella, la cual iba a poner en el piso hasta que ese dio cuenta que esta producía un ruido, la abrió y encontró una especie de llave, creyendo que sería de utilidad la guardo.

Sacó las últimas cosas que le quedaban, lo que parecía ser un diario naranja y una especie de cilindro, este último lo analizó detalladamente, observó una de las bases, la cual parecía tener un orificio con una forma de cerradura e inmediatamente decidió sacar la llave que había encontrado, giro la llave y logró abrir el cilindro revelando algo adentro.

-¿Un pergamino?

Lo saco cuidadosamente ya que parecía algo antiguo, lo desenrollo para ver su contenido. Se quedó algo sorprendido por lo que vio; a pesar de no conocer el lenguaje con el que estaba escrito, pudo guiarse con las imágenes que contenía para saber de qué se trataba.

Se levantó de una manera un poco brusca, tomó el diario naranja y el pergamino y salió de la habitación para comenzar a bajar las escaleras con rapidez hasta que llegó a su laboratorio. Ahí coloco el pergamino en su mesa de trabajo, donde vio las imágenes más detalladamente, en la primera parte se podía ver lo que parecía ser el sol y las gotas de este que bajaban hasta la flor dorada de la que muchos hablaban que había salvado a la reina, la otra parte se veía como una luna con gotas que bajaban a una parte cortada del pergamino, pero pudo ver ciertos picos negros e inmediatamente reconoció que esas debían ser las rocas negras.

Se quedó observándolas un tiempo más, aun intentando procesar lo que tenía.

Una vez más puso su mirada en el cristal de color ámbar que aprisionaba a su padre, se quedó inmóvil, su mirada se concentraba en su padre y en la carta que le había dejado. Se acercó más, bajo su mirada y dio un ligero suspiro, para comenzar a hablar.

-¿Esto….esto para lo que no estaba listo?-preguntó creyendo que recibiría alguna respuesta- ¿Que no me estabas diciendo?... – preguntó una vez más, cerro sus ojos intentando controlar una lagrima.

Se tranquilizó y miro hacia la dirección contraria de su padre, para mirar hacia la mesa donde se encontraba el pergamino, el diario y Rudiger. Se acercó y guardo el pergamino de nuevo en él cilindro.

-Vamos a resolver esto Rudiger, llegaremos al fondo de todo este asunto, no importa cuánto me cueste, no daremos prisa, mas guardias sabrán pronto que estuvimos en Corona- hablo con un tono decidido- Intentaran arrestarme por haber "atacado" a la princesa- dijo lanzando la última palabra con un poco de desprecio- Aun hay trabajo que hacer para liberar a mi padre, no voy a darme por vencido, y con esto- con el pergamino en mano- podre encontrar más respuestas a todo esto.

Una vez más continuo, ahora más seguro de que podría encontrar una solución a su problema, siguió experimentando, intentando crear algo que pudiera liberar a su padre, su laboratorio comenzó a quedar algo sucio por las gotas de algunas sustancias pero él no se preocupó por eso y siguió con su trabajo. Y aunque al final terminó creando varias sustancias que no le servirían para sacar a su padre, estas podrían tener otros usos pronto.

Al final quedo algo satisfecho al haber recordado que era lo que contenía la sustancia que había derramado en la roca negra, que podría incluso servir no sólo para su investigación sino para diferentes propósitos que el aun no tenía claro, por ahora…

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Y así termina otro capítulo de este fic

Espero que les haya gustado, intentare actualizar cada semana o antes si es que no tengo demasiada tarea aunque por ahora el capítulo 3 está casi listo.

Sta Fantasia : Si, exacto. Realmente Nigel se pasó en cómo les ordeno a los guardias que se llevaran a Varian (aunque tampoco me gustó mucho que Rapunzel no les ordenara que lo soltaran, pero bueno…)

Nos leemos en la próxima actualización!

Saraha Sting cambio y fuera.