DISCLAIMER: Los personajes de Naruto no me pertenecen. Aunque me planteo el hecho de comprar a Gaara para mis siniestros fines muajajaja.
Hinata abrió sus ojos pesadamente y se incorporó. Hechó un vistazo alrededor, estaba en su habitación. La misma habitación de invitados que los hermanos del kazekage dispusieron para ella.
-¿Ya estás despierta?
A su lado Temari sonreía.
-¿Qué me pasó?
Temari se levantó del lado derecho de la cama para mirar a la Hyuuga directamente a los ojos.
-Gaara dijo que te desmayaste y te trajo aquí. Debiste trabajar con él hasta muy tarde. Deberías tomártelo con más calma, aún no estás acostumbrada al clima de Suna.
Hinata permaneció pensativa mientras se colocaba semisentada en la cama, apoyándose sobre el respaldo de la misma. ¿Acaso lo había soñado todo? Recordaba con nitidez el mordisco que le había dado Gaara en el cuello la noche antes, y sintió como le ardía.
-¿Durante cuanto tiempo he estado sin conciencia?
-Alrededor de una hora.
-¿Todavía es de noche?
-Si, es más de medianoche. ¿estás segura de que te encuentras bien?
-Si, no te preocupes, Temari chan.
-Debiste darte un buen golpe al caer, porque tienes un moratón en el cuello.
Hinata tragó saliva fuerte y se llevó una mano al cuello. Definitivamente no lo había soñado. Podía sentir el terrible ardor sobre su piel, y el cálido aliento de Gaara que le erizaba hasta los poros de su blanca piel.
-Será mejor que te deje descansar y me vaya ya a dormir.
-Gracias Temari chan.
La rubia se giró levemente y sonrió. Luego, cerró la puerta de la habitación con sumo cuidado.
Hinata Hyuuga se levantó de la cama y se acercó hacia el espejo. Pudo comprobar que efectivamente, una mancha morada surgía de su cuello. Sudores fríos recorrían su frente y perlaban sus cabellos azulados al recordar lo cerca de ella que estuvo el pelirrojo, y en como la sometía solamente con un susurro de su ronca voz.
Sacudió su cabeza de lado a lado para despejarse, lo mejor sería preparase un baño para relajarse, y así lo hizo. Se metió en el baño, y encendió el grifo. Puso su mano para comprobar la temperatura cálida del agua, y tras llenar la bañera, se desvistió, colocó su ropa en el cesto y se metió en el agua.
Sonrió para sus adentros. Las luces de la casa se habían apagado. Ya era hora de que Temari y Kankuro se fueran a dormir. Destapó su ojo derecho, señal de que había usado su tercer ojo mientras permanecía en la terraza de su gran habitación, y juntando sus dedos ante él, desapareció en una nube de arena.
Hinata cerró sus ojos mientras se bañaba. La verdad es que un baño siempre la ayudaba mucho a relajarse. Pensó por un momento en su equipo, en Kurenai, y en Naruto. ¿Qué estaría haciendo ahora?
Después de lavarse salió de la bañera y se colocó una toalla alrededor de su cuerpo, mientras con otra se secaba su larga melena que aún goteaba por el agua.
Salió hacia la habitación y se dirigió hacia la cama, donde tenía la ropa, pero se quedó quieta cuando notó un cálido y embriagador aliento detrás de ella.
-Pensaba que Temari no se iría nunca.-Dijo una voz ronca.
Hinata se giró rápidamente para observar los ojos fríos que se clavaban en ella. El kazekage sonreía de medio lado, clavando sus profundos ojos sobre ella, comiéndosela con la mirada.
-Gaara sama ¿Qué-qué hace en mi habitación?-Dijo mientras se tapaba cruzando sus brazos sobre sus hombros.
El pelirrojo no contestó, solamente sonrió y se acercó hacia su oído.
-He venido a terminar lo que empecé. Y enterró su nariz oliendo su perfumado cabello, hasta la marca de su cuello.
Hinata tembló ante la exquisita sensación que comenzaba a sentir entre sus piernas. Estaba hinchada. Intentando calmar esa sensación cerró sus piernas apretándose con fuerza.
-¿Qué- qué quiere?
Gaara sonrió ante su triunfo. La tenía completamente domesticada.
-Que dejes de torturarme, Hinata Hyuuga.
Gaara se pegó más hacia ella, estrechándola con fuerza, notando como sus curvas se apretaban contra su ingle.
El pelirrojo tomó una de sus muñecas con fuerza y la giró bruscamente, para que lo mirara a los ojos. Le gustaba sentir el temor en los ojos de la Hyuuga.
Sus labios se acercaron con furia y avidez hasta que aprisionaron los de ella. Hinata sintió desfallecer, cuando notó como la lengua del pelirrojo jugaba dentro de su boca y para su sorpresa, ella seguía su ritmo. Se avergonzaba de mostrar tanta debilidad ante él, y ni siquiera sabía porqué.
Hinata por inercia, cerró sus ojos dejandose llevar, por esa sensación, y de repente soltó un gemido.
Gaara sonrió triunfal, y dejando su boca libre comenzó a llevar sus labios hasta su cuello, deslizando su lengua mientras la Hyuuga enterraba sus manos en sus cabellos.
Con una fuerza descomunal la tumbó sobre la cama y comenzó el juego.
Soltó su toalla para observar sus grandes pechos, y comenzar a lamerlos, y a morderlos, succionando sus pezones con furia mientras Hinata se contenía para no gritar, y sus ojos se llenaban de lágrimas de placer.
Hinata se tapó de pronto con la toalla y el pelirrojo soltó un quejido.
-Sus hermanos están dormidos…podrían oírnos.
Soltando un suspiro arrojó una descomunal cantidad de arena sobre la puerta, insonorizando así la habitación, para poder seguir torturando los pechos de la Hyuuga.
Hinata temerosa, deslizó sus manos hacia el pantalón del pelirrojo, notando el bulto que había crecido entre ellos, e introdujo su mano dentro de los bóxers.
El pelirrojo agarró su brazo antes de que lo tocara, Hinata lo miró con urgencia.
Gaara sonrió y le hizo un gesto de negativa con la cabeza, para volver a acercarse a su oído.
-Ya te he dicho que no me gusta que me torturen Hyuuga. Y mordisqueó el lóbulo de su oreja.
Siguió su camino hasta deslizar sus dedos en la hinchada entrada de la peliazulada. Y comenzó a moverlos con fiereza, sonriendo ante el placer que provocaba en los espasmos de la Hyuuga cuando arqueaba su espalda.
Dejó un reguero de besos en su ombligo, levantó su pierna lamiéndola desde sus muslos.
-Nhhahh
Hinata gimió de placer cuando sintió la lengua del pelirrojo explorando su sexo por toda su inmensidad.
Cuando hubo terminado se colocó de rodillas y comenzó a quitar su túnica roja Burdeos para arrojarla hacia el suelo. Se relamió los labios y sonrió.
Hinata pudo observar con temor como el pelirrojo se quitaba la ropa, y pudo ver como su gran masculinidad quedaba al descubierto.
-Espera Gaara kun es…es…mi primera vez.
Triunfal sonrió ante la respuesta que quería oír.
-Seré cuidadoso.
Gaara abrió sus piernas y se introdujo dentro con cuidado.
Hinata sentía dolor y las lágrimas comenzaron a salir por sus ojos, empapando la almohada.
Gaara apoyó sus brazos a los lados de la almohada.
-Mírame Hinata Hyuuga.
Llorando, Hinata siguió con su mirada hacia sus ojos aguamarina. Mientras lo hacía, Gaara entró en ella de una fuerte embestida.
Le encantaba verla así para él, dominada, son su cuerpo empapado chorreando por el agua de la ducha, y su flequillo pegado por las gotas de sudor que perlaban su frente. Se veía realmente erótica. Cualquiera perdería la cabeza, igual que la había perdido él, el día que Tsunade la envió para informar de su recuperación, y para que se ofreciera a ayudarle con el papeleo administrativo. No comprendía como podía haber despertado tales instintos en él, ahora que ya no poseía a shukaku.
Hinata movió sus caderas suavemente, soltando un ligero gemido, mirando a su kazekage a los ojos.
El pelirrojo la embistió con fuerza, haciendo que ella gimiera con más fuerza, entrando y saliendo una y otra vez. La acalló con un beso, mientras sus lenguas se enzarzaban deseosas de entrar en la boca del otro.
Hinata gritó con fuerza, había llegado al clímax y se abandonó.
El pelirrojo salió de ella y le dio la vuelta, apoyándose sobre ella, mordiendo sus hombros y sujetando sus brazos en los extremos de la cama, para volver a penetrarla de nuevo, esta vez con más fuerza, gimiendo ambos, hasta que notó un cosquilleo que indicaba que él también estaba llegando al límite.
Gaara miró hacia arriba cerrando sus ojos dejando ver la negrura que los cubría, y entonces comenzó a moverse más deprisa, hasta que el clímax lo alcanzó, haciéndolo gruñir como una bestia sedienta.
Hinata se quedó dormida enseguida. El pelirrojo pasó una mano despegando el flequillo peliazulado y la cubrió con las sábanas. Sentado en el borde de la cama, se colocó sus pantalones y haciendo unos sellos retiró la arena que cubría la puerta de la habitación, y cerrando sus ojos se desplazó hacia la suya. La brisa fría del desierto entró por la ventana abierta como una ráfaga en su habitación. Salió fuera para palpar el frío del desierto, Sin dejar de notar en el olfato la fragancia de Hinata en su piel, sin dejar de recordar su embriagadora calidez. Cerró los ojos meditabundo y sonrió para sí mismo. Por kami, él la torturaba, y le encantaba, disfrutaba oliendo el temor en ella, pero también debía reconocer, ¡como le gustaba que esa mujer lo torturara solamente con su presencia!! Solamente con su temor y sus deliciosos sonrojos. ¡Dios!!Ya no podía evitarlo, y es que en el momento en que ella le rozó una mano sin querer, se convirtió para él en una tortura.
No me ha gustado mucho como me ha quedado, pero bueno.
Gaara está maleducando a Hinata, al final le va a salir un lobo con piel de cordero jejeje.
AGRADECIMIENTOS:
Tanuki Sempai, UchihaHinataChan, gaahina eterniti, chetza, kagomeHb, Layill.
Los reviews siempre son agradecidos!!
Nos leemos!!Matta nee!!
