A/N: Bien, aquí les dejo la continuación de esta historia, espero les guste o al menos los entretenga. XD
CAPÍTULO 2
-¿Qué crees que haya pasado, Garnet? – pregunta perla observando con preocupación el cuarzo que está posado sobre un cojín en la mesa de la sala de la casa.
-No estoy segura, pero creo que la gema de Steven activó algo así como un mecanismo de defensa, el cuarzo detectó el daño provocado por el envejecimiento espontáneo de Steven y eso hizo que se retrajera. Pero…
-¿Pero qué, Garnet? – pregunta Amatista consternada ante la impasividad de su líder de facto.
-La decoloración… - murmura Perla con preocupación mientras observa con detenimiento la joya – nunca había visto que una gema perdiera su color al menos que…
-Steven no está muerto – interrumpe Garnet bruscamente a Perla, casi gritando – recuerden que Steven es mitad humano, si él hubiera muerto o algo parecido, su gema no habría sido lo único que hubiéramos encontrado.
-Pero Garnet…
-La gema no perdió su color, Perla. Los cuarzos comúnmente tienen un color blanco o traslúcido, así que aquí está pasando algo que aún no entendemos del todo…
MIENTRAS TANTO, EN LA GRAN DONA
-Oye Lars… - dice una adolescente bajita y de cabello rubio a su compañero de trabajo, pero al ver que está dormido sobre el mostrador decide gritarle- ¡Lars!
-¡¿Qué?! ¡¿Quién?! ¡¿Cuándo?! ¡¿Cómo?! – dice el otro adolescente con orejas perforadas mientras recupera la compostura tras ser despertado tan abruptamente -¡Ah! Solo eres tú, Saddie… - responde Lars acomodándose de nuevo sobre la silla ¿Qué quieres?
-¿Recuerdas a ese anciano que vino hace rato?
-¿Ese viejo loco que empezó a decir no sé que cosas e un traje?
-Sí, ese mismo.
-¿Qué hay con él?
-Lars, ese anciano se me hacía muy familiar, no sé por qué, pero me dio la impresión de que ya lo conocíamos…
-¡Saddie, ese anciano estaba loco!¡Te recuerdo que fuiste tú lo echó de aquí!
-¡Es por esa misma razón que te lo estoy preguntando, Lars! ¡Ese anciano vino aquí por una razón y buscaba nuestra ayuda en específico! – dice la joven parándose y dirigiéndose a la puerta principal de la tienda.
-¿A dónde vas? Estamos en horas de trabajo…
-Voy a buscar al anciano, y como sé que tu no me vas a ayudar, será mejor que te quedes a cuidar la tienda – dice la rubia saliendo de la tienda y caminando hacia la playa mientas agrega entre dientes - solo espero que no se roben nada mientas estás dormido…
Una vez en la orilla, Saddie comienza a seguir el camino que vio que el anciano tomó hacía unas horas. Finalmente llega a la parte del acantilado que está detrás de la colina mientras comienza a divisar una estatua tallada en el acantilado. Saddie no puede evitar ocultar su sorpresa al acercase cada vez más al templo, pero pronto su paso en interceptado por una silueta, la cual la hace retroceder y cuando la figura decide atacar Saddie suelta un grito de horror.
