Mundos Paralelos

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Capítulo 2: "Buscando una explicación…"

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Ambos jóvenes se encontraban a muy poca distancia de lo que ellos creían, eran unos niños. Llegaron a la pared que los separaba, acercaron sus manos con decisión, y al tocarla todo aquello se esfumó. Cuando abrieron los ojos, la sorpresa no fue para menos. Ambos jóvenes se miraban igualmente sorprendidos, y aun con una de sus manos rozándose. Sakura sin esconder su temor lanzó un grito que fue percibido por el pequeño guardián. Los dos se separaron inmediatamente.

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- ¿Qué pasa Sakura? ¿Tuviste una pesadilla nuevamente? –preguntó Kero aun un poco adormecido. Al ver la escena, su sorpresa fue gigantesca – ¡Sakura! –exclamó molesto – ¿Qué significa esto? ¡Que hace este… mocoso en tu habitación!

- Un momento muñequito de felpa ¿a quién le dices mocoso? –preguntó el muchacho molesto ante tal calificativo.

- Pues a ti, a quien más –dijo Kero muy molesto – ¿Ahora explícame que haces aquí mocoso? –preguntó el guardián – ¿Acaso tratabas de aprovecharte de Sakura? Eso no te lo permitiré –aseguró el guardián regresando a su verdadera identidad. Shaoran se sorprendió ante esto. Kero le atacó, pero el muchacho alcanzó a evitar el ataque, aunque resultó un poco quemada una de sus manos.

- ¿Quién te crees para atacarme así? –preguntaba el muchacho muy molesto y sosteniéndose la mano herida.

- ¡Kero! –gritó Sakura al ver que el guardián iba al ataque nuevamente – ¡Cálmate!

- Pero Sakura… ¿es un ladrón no? –preguntó Kero.

- No, no lo es… -aseguró la muchacha –Ahora regresa a tu falsa identidad –ordenó la muchacha. Luego se acercó a Li – ¿Te duele mucho? –preguntó mientras señalaba la mano del joven.

- No es nada –dijo el orgulloso joven – ¿Donde estoy? –preguntó observando la habitación.

- Estás en Tomoeda –dijo Sakura extrañada por aquella pregunta, y como si la respuesta fuese más que obvia. El joven la miró sin comprender nada.

- ¿Tomoeda? –se preguntaba el joven –Sé que le he escuchado ¿pero dónde queda eso?

- En Tokio –aclaró la muchacha extrañándose ya de este joven.

- ¡Tokio! –exclamó sorprendido el joven –Estoy en… ¿Japón?-preguntó como si con eso se acabase el mundo.

- Si –asintió Kero muy molesto – ¿Dónde creías que estábamos? ¿En Inglaterra o en China?

- Pues yo hace unos minutos me encontraba en… Hong Kong. No entiendo nada –dijo el joven poniéndose rápidamente de pie.

- Pero… -Sakura dudó porque no conocía el nombre del joven –Bueno… tú… permíteme que aclaremos la situación y luego veremos qué hacer ¿si?. Mientras tanto curaré esa herida –dijo Sakura.

- No sé por qué tienes una actitud tan amable con este tipo –dijo Kero enfadado –Además es solo una pequeña quemadura.

- ¡Que fue provocada por ti! –exclamó Sakura –Así que por favor intenta no hacer más problemas.

- Pero…

- ¡Nada de peros Kerberus!

- Parece que el muñequito se quedó callado al fin –dijo Shaoran, provocando una reacción en Kero que fue reprimida por la mirada amenazante de Sakura.

Sakura lo llevó hasta la sala. Kero también se encontraba con ellos aunque no pronunciaba ninguna palabra. Estaba molesto por la actitud de la Card Captor. Sakura ingresó a una habitación y minutos después salió de ella llevando un pequeño botiquín.

- Permíteme tu mano –dijo Sakura.

- No es necesario que la cures –dijo el joven que se sentía incómodo ante la preocupación de la muchacha, a pesar de ser él un completo desconocido.

- Pero es lo que quiero hacer. No pareces un ladrón así que supongo que no lo eres –agregó esbozando una sonrisa. Shaoran le entregó su mano, y la joven después de limpiar la quemadura, aplicó una crema para calmar el dolor. Luego vendó la mano.

- Ya está listo –dijo Sakura sonriendo.

- Gracias… -dijo el muchacho – ¡Vaya! Con todo el lío con el muñequito olvidé presentarme. Mi nombre es Shaoran Li.

- ¿Li? –preguntó la muchacha impresionada – ¿Eres descendiente del mago Clow? –preguntó.

- Si… -asintió Shaoran extrañado – ¿Cómo sabes tú eso? Son muy pocas personas las que conocen al mago Clow.

- Pues… yo soy la actual dueña de las cartas Clow –dijo Sakura.

- ¿Cartas Clow?

- Pues es un juego de cartas mágicas que creó el mago Clow. Sus poderes se basan en los cuatro poderes elementales. Existen 52 cartas, de las cuales 4 son los elementos básicos y el resto son en cierto modo derivadas de éstos –explicó Sakura.

- Ya veo… pero si hubiesen sido creadas por Clow yo debería conocer su existencia –dijo Shaoran –Disculpa –dijo mirando a la muchacha que se encontraba algo distraída – ¿Cuál es tu nombre?

- Lo siento –se disculpó ante su falta de modales –Mi nombre es Sakura Kinomoto.

- Un gusto conocerte. Ahora intentemos aclarar lo que sucedió –procedió el muchacho enseriando su semblante –Comienza tú.

- Está bien. Tuve una pesadilla y desperté a eso de las 4:25 de la madrugada. Sentí como si alguien me llamara y descubrí que aquella llamada provenía del espejo. Me acerqué, y cuando toqué el espejo todo a mi alrededor desapareció. Caminé por un largo rato hasta encontrarme con una pared que al parecer estaba hecha de agua. Cuando la toqué… pues aparecí en mi habitación. El resto de la historia ya la conoces.

- Ya veo –dijo dubitativamente Shaoran, observó con cuidado el espejo, el cual reconoció como el espejo que estaba en el despacho de su madre –En mi caso sucedió casi lo mismo. No podía dormir, así que decidí ir por un vaso de leche. Cuando regresaba a mi habitación, algo llamó mi atención. Mi madre tiene uno igual a este en su despacho. De hecho –observando la parte trasera del espejo. Se sorprendió al ver que las iniciales de Clow estaban talladas exactamente en el mismo lugar que en el espejo de su casa.

- ¿De hecho?

- Nada, disculpa me distraje –mintió Shaoran –Bueno… llegué al espejo y sucedió lo mismo. Todo se oscureció. Cuando toqué aquella pared de agua, aparecí aquí.

- Sucedió lo mismo en ambos casos –dijo Kero –Al parecer este mocoso –refiriéndose a Shaoran. El muchacho le dirigió una mirada de odio que no pasó desapercibida para Sakura. La actitud de ambos era de completo desagrado –Cruzó las dimensiones.

- ¿Qué? –preguntaron ambos jóvenes al unísono.

- Lo que me escucharon –dijo Kero. Aún estaba muy enfadado –el mocoso cruzó hacia nuestra dimensión a través del espejo. Si lo que dice de que estaba en Hong Kong y apareció aquí es cierto.

- ¿Dudas de mi palabra?

- Tranquilos –dijo Sakura –Yo estoy absolutamente segura que dices la verdad –afirmó la muchacha.

- ¿Cómo puedes estar segura de eso?

- Porqué tu mirada me dice que eres una persona honesta –dijo Sakura.

- Gracias.

- Pero -dudó la joven – ¿qué harás ahora? –preguntó –Si vives en Hong Kong, pues… estás muy lejos de tu hogar.

- Además no traigo nada de dinero encima –dijo. Dio una mirada a su ropa y recordó que se encontraba con su pijama. Sakura también se percató de aquel detalle y se sonrojó –Y tú ¿vives sola?

- No. Vivo con mi padre pero él en este momento está de viaje.

- Así que con tu padre ¿y él también soporta al muñequito?

- No –negó Sakura apenada –Mi padre aún no sabe que Kero existe, ni tampoco está enterado de mis poderes.

- Pero… ¿no perteneces a una familia de hechiceros?

- No. Mis padres son de lo más normales, o al menos mi padre no pertenece a ninguna. De la familia de mi madre no sé mucho ya que ella murió cuando yo era un bebé. Las únicas personas que conozco con poderes, son Yukito y Eriol.

- ¿Hiraguizawa?

- El mismo… ¿lo conoces? –preguntó la muchacha alegrándose de aquella coincidencia.

- Si, pero… no podemos estar hablando del mismo Erial. Él murió hace cuatro años –informó el joven con seriedad. Una mirada sombría se apoderó de su semblante –Era un gran amigo, además de un poderoso hechicero, por algo era la reencarnación de Clow.

- Pues… él está vivo –explicó Sakura –De hecho está de regreso en Japón por el año.

- Pero… -dudando –Ya veo… tal vez él me pueda ayudar –murmuró Shaoran – ¿Y quién es el otro sujeto del que me hablaste? Yukito.

- Es otro de mis guardianes, el de la Luna. Actualmente vive en Yokohama –explicó la joven –Trabaja allá como médico. Shaoran se quedó pensativo. Al parecer la vida de la muchacha era bastante extraña. Aunque podía percibir en ella un aura poderosa –Y tú Li… ¿qué me cuentas de tu familia?

- Pues vivo con mi madre y con dos de mis cuatro hermanas. Las otras ya están casadas. Y cuando termine este año, comenzaré mi participación en el Concilio de Hechiceros de Oriente, representando a mi Clan.

El muchacho pensó en este hecho y recordó una conversación con su madre tiempo atrás…

.-.-.-. Flash-Back .-.-.-.

La mujer estaba de pie en su despacho, observaba perdida la imagen reflejada en el espejo. En ese instante se escucharon tres golpes en la puerta.

- ¿Me llamabas? –preguntó el muchacho.

- Pasa hijo y toma asiento –dijo la mujer –Te he llamado porque necesito darte a conocer algo que es muy importante para el futuro de nuestra familia. Hace unos días me reuní con el jefe del Clan Subaru. Llegamos a la conclusión de que debes casarte con su hija. Su nombre es Kotori y es una hechicera muy poderosa.

- Madre ¿por qué no me preguntaste nada? –exclamó el muchacho – ¿Por qué tomaste esa decisión sin consultármelo?

- Porque considero que es una buena oportunidad para ti, además que así aseguramos tú futuro y el de nuestra familia –dijo la mujer –y ya está sellado el compromiso. Mañana conocerás a tu prometida y en un mes se llevará a cabo la boda –dijo la mujer.

.-.-.-. Fin Flash-Back .-.-.-.

- Li… ¿Te encuentras bien? –preguntó la muchacha al notar que el semblante del joven se había ensombrecido. Shaoran regresó a la realidad y se topó con unos bellos ojos esmeralda, que le escrutaban con sincera preocupación.

- Si, lo siento. Me distraje unos segundos.

- Bueno –agregó la joven –Creo que por lo que resta de la noche tendrás que quedarte aquí. Mañana es sábado, por lo que no habrá problemas en que nos levantemos un poco más tarde –comentó con vergüenza –Es que soy un tanto dormilona –se explicó.

- No me gustaría causarte problemas –comenzó Shaoran.

- No lo haces –lo interrumpió la muchacha –Además como ya te dije papá no regresará hasta dentro de unas semanas, creo, así que será mucho más fácil, pues no tendré que buscar alguna excusa.

- Gracias Kinomoto.

- No es nada Li, pero preferiría que me llames Sakura simplemente. No me agrada eso de las formalidades a menos que sean necesarias –aclaró Sakura.

- Está bien… Sakura.

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Era sábado y por más que el despertador había sonado unas seis veces, no había despertado del todo. Se desperezó un tanto y miró la hora. Eran cerca de las once de la mañana. Se levantó y sacando una toalla de su armario se metió en el baño. Dejó que el agua caliente resbalara por su cuerpo durante un buen rato antes de salir. Acomodó la toalla alrededor de su cuerpo, mientras con otra secaba su cabello, y se miró unos segundos en el espejo. Recordó el extraño sueño de la noche anterior. Parecía tan real ese Shaoran Li… en fin acomodó su cabello sobre sus hombros y salió nuevamente hacia su habitación. Pero lo que no esperaba era toparse con la penetrante mirada ambarina de quien justamente ingresaba a su habitación en aquellos momentos. Se quedó pasmada unos instantes, hasta que se percató que solo llevaba puesta una toalla que por lo demás no era excesivamente grande.

- ¡Ah! –gritó encerrándose en el baño.

- Lo siento –escuchó del otro lado al muchacho –Creí que ya estarías lista. Sólo quería informarte que está listo el desayuno. Discúlpame –agregó con sinceridad.

- No, discúlpame tú a mi –dijo asomando la cabeza tras la puerta –La verdad… por un momento creí que había sido un sueño lo de anoche. De todas formas no debiste molestarte preparando el desayuno –comentó avergonzada.

- No fue nada. Además es una forma de agradecer tu hospitalidad.

Sakura lo observó unos instantes. Todavía llevaba puesta la pijama con que había aparecido la noche anterior. Tendría que hacer algo porque de lo contrario no podrían salir de la casa y hacer algún tipo de averiguación sobre lo ocurrido a ambos.

- Muchas gracias. Me visto y bajo en seguida.

- Ok. Esperaré en la cocina –informó Shaoran antes de salir de la habitación. Sakura aprovechó aquello y salió del baño. Sacó algunas prendas de su armario y mientras intentaba arreglarse, marcó un número desde su celular.

- ¿Sakura? –se escuchó preguntar a una dulce voz del otro lado del teléfono.

- ¡Hola Tomoyo!

- ¿Cómo estas?

- Muy bien –dijo Sakura –Pero en este momento estoy un tanto apurada. Tomy necesito tu ayuda… y bueno la de Eriol también.

- ¿Pasó algo? –preguntó su amiga intrigada.

- Digamos que sucedió algo extraño. Pero estoy bien! –exclamó interrumpiendo la nueva pregunta de Tomoyo –¿Podrías ir por Eriol y venir a mi casa?

- No creo que sea necesario. estoy en casa de Eriol. Lo ayudaba con la decoración de su nuevo departamento.

- Perfecto. Tendrán que dejar eso para después. Necesito que vengan lo antes posible.

- Está bien –asintió Tomoyo –Ahí estaremos.

- ¡Ah! –exclamó Sakura ocurriéndosele una idea –Dile a Eriol que traiga una muda de ropa.

- Pero…

- Ya te explicaré el porqué. Los espero en un rato –y colgó el móvil.

Terminó de arreglarse y bajó apresurada las escaleras, tropezando en el último escalón y torciéndose un pie, lo que la hizo perder el equilibrio. Para su suerte Shaoran la sostuvo a tiempo.

- Ten cuidado cuando bajes las escaleras. Podrías haberte dado un buen golpe –dijo observándola mientras la dejaba suavemente en una de las sillas del comedor diario. Ni siquiera se percató en qué momento el muchacho la había levantado del piso y la había trasladado sobre sus brazos hasta la cocina – ¿Te lastimaste

- No.

- Te estoy observando mocoso –advirtió Kero –No trates de hacerte el simpático con Sakurita, que yo estoy aquí para protegerla.

- Kero ¿de nuevo comenzarás con las peleas? –preguntó Sakura con desesperación –Shaoran sólo me ayudó porque me torcí el tobillo al bajar las escaleras –explicó. De inmediato se percató que lo había llamado por su nombre.

- Lo siento Li… no debí.

- No hay problemas –la interrumpió el joven –Me agrada –admitió.

Sakura le dirigió una sonrisa mientras tomaba una tostada y la untaba en mantequilla. Ambos comieron en silencio y Kero, quien aún estaba molesto, salió apenas hubo saciado su apetito. Luego de mucho observarlo se atrevió a preguntar:

- Tú… podrías tal vez comunicarte con tu familia por larga distancia –comentó a modo de idea Sakura –Así les avisarías que estás bien, mientras intentamos averiguar qué sucedió.

- Es una buena idea. Pero sería mejor que lo haga en un centro de llamados. No quisiera molestar. Además no podrías explicarle eso a tu padre no es cierto?

- Tienes razón –admitió Sakura algo avergonzada. En eso tocaron el timbre –Espérame aquí.

Llego hasta la puerta de entrada y vio a Tomoyo y Eriol parados frente a la puerta de su casa. Parecían muy entretenidos ambos. Sakura recordó lo desolada que parecía estar Tomoyo cuando Eriol tuvo que marchar a Inglaterra. Eso hasta que el joven inglés comenzó a comunicarse con ella vía carta, e-mail y una que otra vez llamadas de larga distancia. Abrió la puerta con alegría y saludó a ambos jóvenes. Les invitó a pasar y finalmente los tres se sentaron en la sala.

- Y bien Sakura… ¿A quién nos estás escondiendo? –bromeó Eriol al notar el nerviosismo de la joven de mirada esmeralda. Pero al notar la expresión de sorpresa y el leve sonrojo que se apoderó de ella, cambió su actitud a una mucho más seria.

- Está limpio todo en la cocina –comentó la masculina voz mientras hacía ingreso a la sala y se topaba con los recién llegados – ¿Hiraguizawa? –preguntó. Eriol se vio completamente sorprendido ante tal encuentro. ¿Cómo conocía aquel joven su identidad? No le recordaba en absoluto de ninguna parte. Sin embargo su mirada…

- Nunca me esperé algo así de ti Sakurita! –exclamó Tomoyo con tono pícaro, tratando de disipar aquel tenso ambiente que se había apoderado del lugar.

- ¡Tomy-chan!

- Lo siento, debí confundirme –se disculpó el joven chino.

- No, en absoluto Shaoran. Te presento a mis mejores amigos –agregó sakura poniéndose de pie y caminando hacia los jóvenes –Ella es Tomoyo Daidouji, quien además es mi prima y él es Eriol Hiraguizawa… la reencarnación del mago Clow –les presentó. El joven inglés se sorprendió por aquella presentación, más no hizo ningún tipo de objeción. Sabía que el muchacho frente a él tenía un aura poderosa –Él es Shaoran Li.

La mente de Eriol trabajaba al máximo. Aquel nombre… ese joven, esa dura expresión, aquel porte y esa penetrante mirada. Él le había conocido en su infancia, cuando ambos tendrían unos 6 a 7 años, no más. Pero… ¡esto no podía estar sucediendo!

- ¿Qué diablos es todo esto? –se preguntó Eriol, rompiendo el nuevo silencio que se había apoderado de la sala.

- Lo mismo me gustaría saber a mi –confesó Shaoran –Desde ayer por la noche todo es muy complicado de explicar. Más aún encontrándome ahora frente a ti.

- Pues si de sorpresas se trata, yo estoy doblemente sorprendido.

- ¿De qué rayos hablan? –les interrumpió Sakura. Tomoyo callaba mientras escuchaba con atención lo que estaba sucediendo.

- Creo que mejor nos sentamos porque esta charla tendrá para mucho tiempo –comentó la amatista – ¿Desean que les prepare un té?

- Yo si Tomoyo –aceptó el ojiazul. Tomoyo dirigió la mirada a su amiga.

- No, muchas gracias acabo de terminar el desayuno –aclaró Sakura.

- Yo tampoco, gracias –finalizó Li.

- Regreso en seguida.

- ¿Esto explica tu extraña petición Sakurita? –preguntó Eriol riendo divertido mientras le entregaba un paquete a la muchacha –Debiste avisarme –y agregó dirigiéndose a Shaoran –Puede que la camisa te quede un tanto apretada ya que tu espalda parece ser más ancha que la mía, pero sin duda los pantalones te quedarán bien –el chino parecía no comprender.

- Es que le pedí a Eriol que me prestase una muda de ropa para ti –explicó con rapidez Sakura, entregándole el paquete al muchacho –Papá es más bajo que tú y lo más probable es que su ropa te quedase corta. La puerta que está luego de la entrada a la cocina es un baño. Puedes cambiarte mientras Tomy regresa.

- Gracias.

Sakura tomó asiento frente a Eriol, quien miraba a través de la ventana distraído. Minutos más tarde apareció Shaoran, y seguido Tomoyo con la bandeja y dos tazas de té, una para ella y otra para Eriol. Cuando hubo terminado de servir, Eriol dio una mirada significativa a Sakura y ésta les relató lo sucedido la noche anterior. Li se mantenía callado, frunciendo el seño de vez en cuando. Parecía estar pensando en otras cosas.

- Y… vamos a ir dentro de un rato a un centro de llamados, para que Shaoran trate de comunicarse con su familia –terminó su relato la joven esmeralda.

- No será necesario –interrumpió Eriol más serio de lo normal. Ambas jovencitas le miraron con extrañeza.

- Algo no está bien ¿o me equivoco? –interrumpió el ambarino –Por la expresión cuando supiste quien era yo, puedo suponer que hay algo malo tras todo esto.

- Eres muy astuto. Un digno Li por lo demás –continuó Eriol –Yo conocí a Shaoran Li cuando tenía cerca de 7 años en una de las tantas fiestas organizadas por el clan Uzuriha –comenzó a explicar –Cabe decir que nunca olvidaré que me empujó por las escaleras porque yo le arrebaté un dije con forma de esfera –Shaoran instintivamente se llevó la mano al bolsillo del pantalón y sacó el dije antes nombrado. Fue una suerte que lo llevase consigo cuando había ido por el vaso de leche la noche anterior. Minutos antes cuando se cambiaba en el baño lo encontró en el bolsillo del pantalón del pijama. Aunque comenzaba a dudar que se tratase sólo de una mera coincidencia el que lo tuviese en su poder.

- ¿Ese es el dije? –preguntó Tomoyo.

- Así es –asintió Shaoran un tanto sorprendido por la astucia de la amatista. A pesar de no poseer poderes, era muy perceptiva. Miró nuevamente a Eriol. Recordaba aquel incidente a la perfección. El muchacho inglés le había quitado su dije porque él se había negado a mostrar la verdadera forma de aquel.

- ¿Pero que tiene que ver eso con que no sea necesario que Shaoran llame a su familia? –preguntó la joven esmeralda.

- Que el clan Li… bueno que en la actualidad no hay ningún Li con vida.

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Notas de la Autora:

Bueno aquí un segundo capitulo de la historia. Un tanto corto para mi gusto, pero espero les haya agradado. Recién se comienzan a aclarar las cosas, y se irán enterando de muchos secretos que guarda la trama de este fic. Y ni qué contarles el enredo que vendrá más adelante.. D.. para enredos ahí estoy yo!

Saludos.. y agradecimientos a todos los que la primera vez que publiqué el fic dejaron reviews. Espero que alguno de ellos pueda leer este capi y la continuación del fic que deje botado tanto tpo…

Y bueno.. estaré esperando sus reviews!!.. Acepto comentarios de cualquier tipo. Ah! mi mail...