Gokudera es el segundo hijo del Jefe de una Familia de mediana importancia en Italia. Como un Omega, durante sus primeros años fue bien tratado. Educado para que fuera un buen compañero para un Alfa de alta categoría, incluso para que su enlace fuera beneficioso para la Familia. Recibio una Educación de Alta Calidad, además, recibio educación en las Artes y Lenguas. Se mostro como un prodigio en el Piano y un genio, pero siendo un Omega, solo podría seguir estudiando mientras su Alfa se lo permitiera.
Siendo un raro Omega y con su educación, es altamente apreciado. Por ello eso fue secuestrado a los diez años. Siendo llevado al Medio Oriente, a la Sede del Mayor Mercado Negro de la Mafia. Donde sería vendido cuando llegará a su Primer Celo.
En un principio se mostro altanero, intentando escapar en multiples ocasiones, a pesar de los castigos recividos. Pero su actitud cambio cuando tenía 12 años.
Aquel día había intentado escapar nuevamente. El tipo que había frustrado su nuevo intento lo llevo jalandolo por su cabello hasta a su habitación. Pequeña donde solo había una cama y un baño pequeño, era la habitación para los Omegas que no se encontraban en venta, o que prostituian. Lo empujo hacia la pared, obligandolo a ver la pared.
-Ahora te enseñare cual es tu lugar como Omega -le dijo inmovilizandolo con una mano y con la otra rasgando su ropa.
No era necesario ser un genio para descubrir las intenciones del Alfa. Asustado intento liberarse de agarre. Con mayor fuerza al escuchar el cierre bajandose. No quería perder su virginidad de esa forma. Principalmente porque le habían enseñado que esta solo debía entregarla a su Alfa.
Ambos gritaron cuando el Alfa entró en el interior del pequeño Omega, solo uno de ellos de placer. Gokudera grito y lloró, pidiendo que lo dejará. Se sentía ser partido en dos mientras el tipo se movía salvajamente en su interrior, rompiendolo y desgarrandolo. El Alfa terminó afuera manchando el pequeño cuerpo con su semen, evitando así anularlo y quedarse más tiempo de lo necesario.
-Espero que no vuelvas a olvidar tu lugar -le recordó antes de marcharse, dejando a Hayato llorando en el suelo, manchado de sangre y semen. Llorando por su inocencia perdida, por el dolor y la humillación. ¿Qué sería de él ahora? También le habían explicado que si no era puro ningún buen Alfa podría quererlo.
Durante varios días evito todo lo posible a cualquier Alfa, temeroso que la experiencia se volviera a repetir. Un día, desidio que, como no tenía posibilidad de escapar, lo mejor era terminar con su vida. Después de todo, aunque logrará escapar, con su virtud perdida, no veía un buen augurio.
Por desgracia lo encontraron antes de poder siquiera lastimarse. Esta vez su castigo no fue una golpiza, sino una violación colectiva. Al terminar lo dejaron con otros Omegas para que lo cuidaron y con la amenaza que el castigo se volvería a repetirse si intentaba cualquier estupidez. Desde aquel día Gokudera se volvio sumiso y siempre evita molestar a cualquier Alfa, haciendo lo posible para pasar desapercibido.
El día en que conocio a Tsunayoshi Sawada fue cuando encontro un verdadero amigo. Aunque sentía mucha tristeza saber que tan pronto fuera vendido muy posiblemente nunca más lo volvería a ver. Hizo lo posible para que su transición fuera lo menos traumatica posible.
En el momento del ataque, cuando fueron rescatados, intento ir a su ayuda, principalmente al conocer el estado en que debía estar. Pero no logro hacerlo. Hasta que todo termino y advirtio a sus rescatadores sobre su ausencia y estado. A pesar de sus intenciones de quedarse se lo llevaron con el resto de los Omegas, en ese momento no había ningún Alfa. Pues solo capturaban a poderosos Alfas para usarlos como "donadores de semilla", pero por ese mismo motivo eran más díficiles de controlar..
Tardo varios días en volver a ver al pequeño Omega, había pasado mucho tiempo en diversos interrogatorios y examenes. Habían contactado con su Familia, pero no lo quisieron recibir, pues al dejar de ser puro, ya no tenía importancia para ellos. Tenían pensado llevarlo a un Centro donde Omegas sin familia podían recidir y vivir. Donde podrían vivir con tranquilidad. Donde podrían empezar nuevamente y seguir adelante.
Al encontrarse, Tsuna le conto lo que había pasado desde la última que se vieron. Entre sonrojos y tartamudeos, como había terminado uniendose con el Alfa que había ido por él. Lo feliz que se sentía estando a su lado y sobre los problemas que parecían tener con los Vongolas, aunque su Alfa no le había querido explicar sobre ellos.
Gokudera le conto que su familia lo había rechazado y se encontraba solo. Sobre el Centro donde iría por ello.
Tsuna le pregunto si le gustaría irse con él a Japón, aunque claro, primero debía preguntarle a su Alfa su opinión. Hayato se sorprendio por la propuesta y acepto encantado. Al día siguiente la pareja recién enlazada le informo sobre su desición de llevarlo con ellos.
Ambos Omegas se sorprendieron al ver la casa donde vivirian a partir de entonces. Una gran casa tradicional, donde habían vivido los Hibari por varias generaciones. El castaño a partir de entonces sería un miembro más de la familia y el peliplata sería su sirviente personal. Al menor le supo mal esto, pero su amigo le aseguro que había tenido suerte, pues sin familia, sin dinero y sin virtud le costaría encontrar algo mejor en otro lugar.
Durante la siguiente semana estuvieron realizando los cambios necesarios que conllevaba que ahora Tsuna fuera el Omega de Kyoya, principalmente porque los papeles del chico se mostraba como un Beta. Además de hacer la visita a Nana, quien vivía angustiada al enterarse del secuestro del chico. O eso creyeron. Había creído que la Omega estaría preocupada por su hijo tras su larga ausencia, pero ella había creído que su hijo debía tener un celo de varios días y, donde sea que lo haya llevado el Alfa con quien se había terminando emparejando, la pareja recién acoplada debía estar trabajando duro por darle un nieto. Sobra decir que los jovenes Omegas terminaron completamente sonrojados. No ayudo a aclarar la situación cuando Kyoya asintió a esa declaración. Después de todo, luego de las 9 P.M., se encerraban en su habitación y lo mejor era no interrumpirlos. El primero y último que lo intento, fue mordido hasta la muerte por el Alfa. Aunque el único momento que un Omega puede preñarse es durante el celo, nunca esta de más algo de practica.
Iemetsu también se encontraba presente. Tras enterarse de la desaparición de su hijo, hizo lo posible para su rescate, pero no participo en la misión. Aunque actuaba como si no supiera sobre ese asunto. Para ellos es una simple casualidad que la visita del Alfa mayor concidiera con la visita de la joven pareja. Pero como padre y Alfa, interrogo al joven Alfa. Nadie lo vio como algo extraño. Sin embargo, tenía una razón extra para realizar tan exaustivo interrogatorio.
Los meses pasaron mientras ambos Omegas se acostumbraban a sus nuevas vidas. Tsuna regreso a la escuela para terminarla. Su asencia no se vería repercutida en sus estudios gracias al programa que les permite recuperar a los Alfas y Omegas las clases perdidas debido a las ausencias causadas por el celo.
Hayato fue con él, principalmente para actuar como Dama de Compañía, después de todo esta mal visto que un Omega, acoplado o no, se encuentre a solas con un Alfa que no sea su pareja o familiar. Y ante la antigua creencia de que Tsuna era un Beta, este tiene varios amigos Alfa.
El día que conocieron a Yamato fue complicado, pues tan pronto como el castaño lo vio se sonrojo. Tanto Kyoya como Gokudera pensaron lo peor. Takeshi intento explicarles lo sucedido, aunque listo para salir corriendo. Después de todo, en la ciudad es bien conocido cuan poderosos son en la Familia Hibari. Por ello, a pesar de no saber todas las circunstancias en que la pareja se reunio, a todos le parecio natural que un Omega tan poderoso terminará acoplado con Kyoya.
Meses más tarde se enteraron del motivo por el cual Tsuna es tan importante para la Mafia, principalmente para Vongola. Esto se debia al por tener la sangre de Vongola y sin otros candidatos, él es el único que podía tomar el lugar como el siguiente Vongola, pero siendo un Omega las cosas se complicaban.
Antes de su secuestro se estaba analizando que hacer ante esta singular situación. Se decidio unierlo a un Alfa leal a los Vongola, pero también capaz de dirigir a tan importante Familia, pues el Alfa sería quien realmente mandaría en la Familia. Pero con el repentino enlace entre Tsuna y Kyoya... bueno los problemas simplemente aumentaron. Tras diversas discusiones decidieron no destruir la unión. Cuando llegará el momento la pareja tomaría el lugar del Noveno. A sus amigos y compañeros más cercanos les fueron entregados los Anillos Vongolas.
Hayato se sorprendio al recibir el Anillo de la Tormenta, más que nada por ser un Omega, aunque la principal razón para ello fuera esa, pues así Tsuna siempre podría contar con su compañía.
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Takeshi Yamamoto es un Alfa bastante fuerte, amigable y confiable. No destacaba en los estudios, pero se defendia. Su padre tiene una tienda de sushi y de vez en cuando ayuda. Realmente su vida era normal y tranquila, sin nada que pueda ser considerado extraño. Bueno así fue hasta el día en que desidio ayudar a Tsunayoshi.
Como todos en la escuela, lo conocían como un Beta, bastante torpe y apodado como Dame-Tsuna. Nunca trato realmente con él, a pesar de estar en la misma clase. Le parecía extraño qu,e a pesar de creer durante toda su infancia que el castaño era un Beta, desde su cumpleaños 14 empezaron los cambios ocurridos solo en los Omegas. No fue el único, y si no fuera por la insistencia de Tsuna del hecho que era un Beta, lo hubieran tachado de mentiroso. Vio como muchos Alfas, con el paso del tiempo y sin importarles la negación del chico sobre ser un Omega, se acercaron para ver si valía la pena como compañero. Siendo un Omega, realmente no importaba que fuera torpe o que consiguiera un trabajo, esto es porque, aunque en Japón no se les impedía trabajar, la gran mayoría de los Omegas se dedicaban a la casa y a sus hijos.*
No le dio importancia, pues si realmente resultaba que el chico es un Omega, es normal que fuera buscando a una pareja. Pero nunca le parecio correcto que un Alfa, aprovechadonse de su poder natural, sometiera a los Betas y Omegas, mucho menos que un Alfa obligará a un Omega ha aceptarlo. Si bien, para que una pareja se acoplara es necesario que el Omega estuviera en celo, mantuvieran relaciones y finalmente fuera mordido dejandole la marca de reclación. Era posible lograrlo a la inversa, es decir, que le diera la marca de reclamación, obligandolo a tener un celo y mantener relaciones. Cuando los Omegas son obligados aceptar a un Alfa de esta forma, poco se puede hacer, pues, apesar de no aceptar a su pareja forzada, su instinto le impide buscar a otro Alfa, además los otros Alfas lo reconoceran como un Omega reclamado.
Por esa razón intervino y decidio protegerlo. A pesar de las habladurías que se provocaron nunca lo dejo solo. Además, si Tsuna insistia que es un Beta, él le creería.
Aunque al final resulto que si es un Omega y tuvo su primer celo en la escuela, causando el caos total.
Influidos por su aroma de celo, todos los Alfas desacoplados intentaron tomar a Tsuna, realmente fue una bataña campal. Aunque más de uno se arrepintio de sus actos cuando fueron liberados de los efectos del olor de celo. Principalmente aquellos quienes ni siquiera tenían algún interes en el Omega. Pero todos los disculparon, después de todo había sido por un Omega realmente poderoso.
Durante los siguientes días, nadie se pregunto por la ausencia del Omega, todos asumieron que debía continuar con su celo. Si pensaban en el castaño era para preguntarse con que clase de Alfa habría terminado emparejado. Principalmente porque el Omega no tendría ningún tipo de control para elegir a su compañero.
Dos semanas más tarde, Tsunayoshi finalmente regreso acompañado por su Alfa y un desconocido Omega que rara vez lo dejaba solo. Nadie cuestiona nada y todos siguieron con sus vidas.
Movido por la curiosidad, Yamamoto fue a ver como se encontraba el Omega castaño. Aunque casi provoca una pelea con su Alfa, al saber que si no fuera por los extraños acontecimientos causantes de su encuentro, quizas él hubiera terminado como el Alfa del castaño, apesar de ser motivado por el olor del primer celo de Tsuna.
Los días pasaron, acercandose al par de Omegas. Por una razón que no lograba entender, le llamaba mucho la atención el Omega plateado. Quien, con el tiempo, se volvio más explosivo y abierto, incluso llegando a amenazarlo con golpearlo, aunque siendo un Omega no podría hacerlo, si seguía "molestandolos". Takeshi nunca podría imaginar que, gracias a él, Hayato estaba regresando poco a poco a su verdadera personalidad.
Cuando le explicaron que había sido elegido para convertirse en uno de los Guardianes del Décimo Vongola, pensó en rechazar la proposición, pero tras saber toda la historia, además de que Gokudera también había sido elegido, decidio seguir.
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Han pasado varios meses desde que Tsuna fue declarado como el sucesor del actual Jefe de Vongola. A causa de esto han pasado varias cosas. Algunas que el castaño hubiera preferido no vivir, pero feliz de que su Alfa estuviera siempre con él. Conociendo todo tipo de personas.
En ese momento Gokudera intentaba realizar sus labores normales. Aunque la mayoría creía que solo consistia en hacerle compañía a Tsunayoshi, también hacía otras cosas. Daba clases al castaño sobre el correcto comportamiento de un Omega. Enseñandole cosas necesarias para su nueva vida. Además, solo es el Omega de un Alfa de una Familia importe, también el sucesor de una Familia con gran influencia. Otras cosas que realizaba es ayudarlo a vertir adecuadamente, cosa algo complicada en un principio pues ninguno tenía idea de la forma correcta de usar un kimono.2 Asegurarse que cualquier cosa que pidiera o necesitará el castaño fuera realizada correctamente. Entre otras cosas.
Ahora el peliplata se sentía cansado y con un poco de fiebre. Al creer que su condición se debía a un resfriado no le conto a nadie. Se limito a tomar una aspirina para aliviar sus síntomas y seguir con su labor diaria. Pero eso no lo ayudo realmente. Se fue sintiendo peor conforme pasaron las horas. Debido a que fue secuestrado de niño y nadie se le ocurrio hablar con él sobre el tema. No logro identificar las señales de su Primer Celo.
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Takeshi se encontraba en la Casa de los HIbari por pedido de Kyoya. Luego de anunciarse y negar amablemente ser acompañado se encontro con Hayato. Quien con el paso del tiempo y al ir conociendo se volvio alguien importante para el Alfa, aunque sus intentos para acercarse a él no parecian tener frutos, no se daría por vencido para obtener el favor del Omega. Por eso al verlo cansado y al tocarlo notar la fiebre se preocupo. Insistio en llevarlo a su habitación. A pesar de la negativa inicial al final el Omega cedio. Con una mano del Alfa rodeando la cintura del Omega y este apoyando gran parte de su peso sobre el Alfa, ambos se encaminaron al cuarto del peliplata.
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Encontendose en la zona donde dormian los sirvientes Omegas no acoplados es cuando el celo de Gokudera finalmente se desato. Tan pronto el moreno detecto el olor del celo cargo al Omega y lo llevo a donde previamente le había dicho es su habitación. Esta es bastante sencilla, una mesa en el centro, un ropero y en un rincón un jutón doblado.
Hayato se quejo cuando Takeshi lo dejo para acomodar el jutón. Ansioso por lo que sabía que pasaría pronto. Aunque no lo haya dicho nunca, sabía muy buen el beisbolista es un Alfa poderoso, amable y confiable. Se alegraba el terminar acoplado con él. Pero cuando fue colocado en el jutón y el Alfa se alejo de él trasa murmurar algo sobre buscarle ayuda sintio como su corazón es estrujado. Dandose cuenta que realmente las enseñanzas de su infancia eran ciertas y sin su virtud nunca podría unirse a un buen Alfa. Sin poder evitarlo empezó a llorar.
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Cuando Takeshi detecto el olor del celo del Omega se apresuro a llevarlo a su habitación, preocupado por su bienestar. Aunque le encantaría poder unirse al peliplata quería hacerlo porque ambos querían eso, no porque sus instintos los obligarán. A pesar de ser un olor distintos al de Tsuna, el cual era más poderoso e influyente, el suyo le parecia más atrayente y dulce, descontrolandolo de forma distinta. Por ello se apresuro temiendo que su autocontrol se perdiera en cualquier momento.
Estando en la puerta escucho su llanto. Sin pensarlo dos veces cerro el cuarto, se acerco nuevamente a Hayato, angustiado por él. Viendo como se había encogido y cubria su rostro para no verlo llorar.
-Gokudera...
-¡Dejame! No quiero tu compasión. Se que debi proteger mejor mi virginidad, incluso mi Familia me dio la espalda por ello y gracias a la compasión de Tsuna y Kyoya...
-Por favor no sigas -le pidio, cerrando fuerte los puños al darse cuenta de no lo dicho por el Omega, quería ir a buscar a esos tipos y vengarse en su nombre.
-No digas que hemos actuado por compasión, le romperias el corazón a Tsuna y no te inflavalores, tu eres alguien maravilloso
-Entonces... ¿por qué me dejas? -le pregunto descubriendo su rostro para verlo
-Por que no quiero unirme a ti solo porque nuestros instintos nos lo dicen, de hecho me cuesta todo mi autocontrol el no tomarte en este instante -le aseguro con una mano en la nuca y una leve sonrisa
Gokudera abrio los ojos graciosamente ante tal declaración. Sonriendo interiormente por su equivocación. Motivado por su celo se atrevio a levantar sus brazos para rodear el cuello de Yamamoto.
-Solo dejate llevar -le susurro atrayendolo para compartir su primer beso.
Takeshi se sorprendio por la acción y tardo en reaccionar, pero al final decidio hacerle caso y dejarse llevar.
Compartieron besos y caricias. Entre risas se ayudaron a desvestirse, siendo algo complicado para el Alfa pues no tenía ni idea de como quitar el Kimono del Omega. Sin tomar en cuenta sus ansias por unirse el moreno se tomo su tiempo para preparar al peliplata. Luego se introdujo con el mayor de los cuidados y esperando pacientemente a que el Omega se acostrumbrará a la invación. Después empezó a moverse con lentitud, aumentando el ritmo constantemente hasta ser enloquecedor y donde ellos solo podían gemir de placer. Al llegar al orgasmo y el nudo apareciendo el Alfa le dio a su Omega la marca de reclamación.
Cansados y unidos se acostaron de lado para luego quedarse dormidos. Necesitaban recuperar energias. Después de todo el celo acababa de empezar y aún tenían 5 días por delante.
Bueno al final si escribi más de este fic, aunque mi intención era centrarme completamente en Yamamoto y Gokudera no logre encontrar una forma sin meter a los otros dos para explicar como ellos se conocieron.
Me sienta mal darle un pasado tan triste a Gokudera, pero justifica su actitud en la anterior parte.
Con esto extraoficialmente termino con este fanfic. Si en algún futuro, muuy lejano, decido retomar la idea será en otro fic. Espero les haya gustado y me dejen un lindo review.
*Hace unos años, mientras investigaba sobre las bodas en Japón, encontre que las mujeres que trabajan y luego se casan la gran mayoría dejan su trabajo. Las que no, las precionaban para ello. Por ello decidi que la fuera una minoría de Omegas que trabajarán, al menos en Japón. Aunque claro, esto es información vieja y no se como sean las cosas ahora.
A continuación, una escena extra :3
Hibari se encontraba furioso. Había espero pacientemente a la llegada de Takeshi, pero tras 10 minutos de retrazo empezó su busqueda del otro Alfa. Una hora más tarde se encontraba sin ninguna pista de su paradero. Aunque fue visto entrar nadie parece verlo visto después. Además Tsuna aparecio informandole que Gokudera también se encontraba desaparecido. Por ese motivo mando a dos Omegas a buscarlo. Tras otra media hora de busqueda le informaron que el Omega comenzo con su Primer Celo y se encontraba en su habitación con un Alfa. Como el único Alfa desacoplado que no se encontraba es Yamamoto fue fácil unir las piezas y adivinar lo sucedido.
Ahora debía esperar hasta que el celo terminará para que ambos estuvieran disponibles y eso podría ser en un par de días o en una semana.
Quería morder a alguien hasta la muerte, pero conocia una forma igualmente entretenida para liberar su frustración.
Con su Omega en brazos ordeno que nadie los interrumpierá. Aunque Tsuna se sonrojo y oculto su rostro en el pecho de su Alfa, en ningún momento se quejo.
