¡Hola, hola! Vengo con la continuación de esta nueva historia.

Espero les guste :)

¡A leer!

Disclaimer: Soul Eater no me pertenece.


Ámbar

"El amor no mira con los ojos, sino con el alma."

William Shakespeare

Una semana ha pasado

Una semana que no he logrado verla

-¡Vamos Kid! Deja de tener esa cara larga -me hablo Black, golpeándome la espalda

-Viejo, ¿te pones así por una desconocida? No es cool -rio Soul para después tomar de su café y leer el periódico

-No es desconocida...-dije molesto.

Mi alma la necesita, realmente la necesito.

-Déjate de tonterías -hablo Black para después ponerse a buscar estúpidas páginas de internet en su computadora

-Oye viejo -Soul se paró de golpe de su silla, haciéndome voltear a verlo- es Kim -dijo mirando el periódico, me lo paso

-Huh? -dije sin comprender

-¡Es ella! -señalo con su mano a Kim. Mire sin importancia hasta ver a la persona que estaba alado de ella.

El corazón empezó a latir fuerte.

Me levanté de la silla y agarre el periódico.

Una chica pequeña, delgada y fina con una sonrisa simétrica y unos ojos angustiados se mostraba en la foto a blanco y negro.

¡ARACHNE-SAMA, LA MEJOR DISEÑADORA DE MODAS DEL AÑO!

La hermosa diseñadora francesa ha llegado a Suiza para mostrar el último grito a la moda. Su exclusiva colección será mostrada en el Museo de Vitlycke con la corta fecha de dos semanas...

Deje de leer y me fui de inmediato.

-¡Mi periódico! -logre escuchar a Soul gritar. Me valió poco.

Puse en marcha mi auto y me fui al lugar... Para encontrarme con la grata sorpresa de que la exposición inicia a las 8 de la noche. Bueno, mínimo es una hora simétrica.

Llegue a mi simétrica mansión y me encontré con la sorpresiva presencia de mis primas.

-¡Kid! -salto sobre mi Patty

-Vaya, el pequeño creció -sonrió Liz

-Chicas -salude- ¿Qué les trae por acá?

-Vinimos a ver a Arachne, ¿no es obvio? -dijo Liz alzando las cejas y con sus manos cruzadas

Viajar desde Los Ángeles a Suiza para ver a una diseñadora no era algo obvio o normal

-Claro, como olvidar que eres seguidora fiel de la moda- Si, así se autoproclama

-No lo has olvidado -sonrió- bien, debemos arreglarnos para esta noche

-¡Pero si son las 4 de la tarde! -hable histérico, mis primas sólo viven por la moda

-Ya, ya, Kid -dijo Patty dándome palmaditas en la espalda para luego, irse con Liz a vestir.

Mis primas eran lindas. Altas, rubias, ojos azules y piel clara. Liz es la mayor, 24 años, es modelo y creo que está comprometida. Patty es la menor, 22 años y es dueña de una tienda de surf, por consiguiente sé que es campeona de un torneo de surf...tampoco estoy seguro de eso. Como sea, ambas aman la moda y siempre van a donde la moda llama.

Mientras arreglaba papeles y esperaba a mis primas me puse a pensar en esa chica.

No solo mi corazón, otro fuerte impulso me hace buscarla y necesitarla como el aire. El alma.

La hora llego y junto con mis primas, nos fuimos al lugar.

El museo estaba lleno de personas elegantes y distinguidas. Tome un respiro y me adentre al lugar, estoy a punto de conocer a la chica más perfecta.

-¿Kid? -me pregunta Liz

-Ustedes vayan a ver, yo buscare algo -Liz asintió y Patty me miro extrañada

Me puse a recorrer el lugar, buscándola.

Veía chicas pasar y pasar. Todas elegantes y lindas pero ninguna me hace correr hacia a ella o acelera mis latidos.

Viendo a todos lados, me percato de una pintura...

La cara de Arachne pintada a blanco y negro, lo único que resaltaba eran sus grandes ojos y gruesos labios que estaban pintados en morado. Su cara era simétrica.

-¿Le gusta? –pregunto una ligera voz a mi lado

-Claro, solo mire, ¡Es simétrico! –sonreí sin dejar de ver la pintura

-¿Simétrico? –pregunto confundida, me voltee para aclarar sus dudas pero me quede estático al ver la proveyente de la fina voz

Una cara extremadamente fina con un color extremadamente blanco. Sus ojos parecían estar siempre angustiados pero su color azul marino te atrapa. Un cabello rosa opaco tirando a lila. Unos labios finos pero carnosos, con un natural color rosa turco. Su miraba me petrifico pero me miraba igual de atónita.

En un instante volví a nacer.

-Ámbares…-hablo en susurro, sacándome de mi observación

-¿Disculpa? –logre decir más chillón de lo quería, me aclare la voz

-Tus ojos son ámbares –me miro directamente a los ojos- Kid…-sus comisuras se alzaron.

Me mostro la más bella sonrisa que he logrado ver.

-Chrona…-dije en voz baja y sonrojado. Ella asintió.

-Un gusto Kid-kun –alzo su mano, sin dudar la estreche.

-Chrona, ¿En serio eres tú? –pregunte aun si creerlo

-No todos aman a Rainbow Rowell –se acerco peligrosamente a mi- ni tienen ojos ámbares.

Su acercamiento era bastante, quería ver mis ojos. Mi gran altura (1.88) impedía a la pequeña joven (1.57) ver mis ojos con claridad, así que fui caballeroso y me incline hasta su cara. Se sonrojo.

-Nunca había visto unos –confeso embellecida con mis globos oculares. La cara me ardía por tener esa linda cara tan cerca. La empiezo a examinar.

Sus angustiados ojos son hermosos. Azul marino o hielo…no importa, son hermosos. Sus labios están entre abiertos y ruego a todos los cielos que me de la fuerza suficiente para no lanzarme a ella y besarla. Sus rosados pómulos me hacen pensar que ella es hecha por dioses…

-¿Kid? –logre escuchar a Patty

-¿Patty? –dije bajo, intentando no distraer la exanimación que tenia Chrona conmigo. Sus pupilas tan dilatadas...se contrajeron.

Patty la empujo y por suerte yo logre tomarla del brazo.

-¿Eh? –logro decir Chrona, mirando a todos lados

-¡Patricia! –le mire enojado, ella me ignoro y solo veía de mal forma a Chrona

-¿Quién eres? –escupió mi prima

-Chrona Gorgon, señorita –sonrió, ignorando su mala gana

-Patty, ¿por qué la empujaste? –le mire aun enfadado, sin soltar a Chrona del brazo

-Estaba muy cerca de ti –me miro. Chrona y yo nos sonrojamos.

-No tenían porque empujarla, discúlpate –ordene, Patty solo torció los labios

-Disculpa –dijo y se dio la vuelta

-Perdónala, es mi prima…no se qué le pasa –dije nervioso

-No hay problema –se alejo de mi agarre- perdón por mirar tus ojos

-Por mí, hazlo para toda la vida –pensé en voz alta. Las adorables mejillas de Chrona se sonrojaron

-No veo que te detiene –susurro en lo bajo. Mi corazón brinco. Abrí mis labios para responder pero ella me gano- ¿Cómo te enteraste de que trabajo aquí? –me miro curiosa

-¿Tomamos un café? –sonreí, ella asintió con la cabeza.

. . .

-Así que gracias a un periódico, ¿eh? –dijo viendo su taza

-Raro, ¿no? –Dije mirando por la ventana- aun así, agradezco a los cielos por esa señal –confesé, ella se volteo a verme, imite su acción

-¿Simétrica? –preguntó mirándome, esperando una respuesta.

Alce una ceja y de nuevo iba a decir algo pero me interrumpió

-La pintura –dijo

-Lo es, ¿no te parece? –dije y ella rio

-Nunca escuche tal alago –tomo de tu taza

-¿Es tu pintura? –pregunte asombrado, ella asintió con la cabeza- Vaya…tienes talento, digo, hacer una cara humana tan perf…-sus delgados, largos y fríos dedos me callaron

-No lo digas –me miro entre seria y angustiada- romperás con la originalidad

-¿Originalidad? –pregunte

-Simétrico –sonrió, los dos sonreímos

Ambos tomamos de nuestras tazas y ella fue la primera en decir algo

-Hagamos una promesa –dijo seria, yo la mire sin entender

-¿Promesa? –ella asintió

-Nunca olvidemos nuestros ojos

-¿Nuestros ojos? –no entendí muy bien

-Cuando hablemos, hay que mirarnos a los ojos; cuando reiremos, hay que mirarnos a los ojos; cuando nuestra alma este en agonía, hay que mirarnos a los ojos

-Promesa –dije mirándola a los ojos

Paso el rato y lo único que pude concluir es lo siguiente:

Pase lo que pase, quiero estar con esta chica hasta el día de mi muerte.

-¿Van a querer algún postre? –pregunto el mesero

-Si –afirmo Chrona, me miro y me guiño el ojo

-Claro –hable por su señal

-Yo quiero una crepa de chocolate con mermelada de mango y una malteada de fresa-ordeno para luego mirarme- ¿Y tu Kid-kun?

- Vamos Chrona, dime Kid -sonreí- y quiero pastel de chocolate y una malteada de vainilla -dije animado

-En seguida -dijo el mesero para alejarse

-Te gusta el chocolate, ¿eh?- me miro picara

-Si –reí- ¿Por qué?

-Es afrodisíaco -sonrió

-¿Eh? -le mire sonrojado

-Sí, ¿no sabías? -rio- dicen que si comes chocolate tu deseo, excitación y satisfacción sexual se vuelven altos -sonrió, yo me quede estático -Oh, ya vienen -rio nuevamente, el mesero dejo los postres en frente.

Pedí otro pastel de chocolate.

Terminando de comer, iba a dejarla en su casa pero creo que ella tiene razón, mi deseo sexual aumento...tanto que les juro que estoy sudando.

-¿Kid-kun? -me miro extrañada

-Chrona, ¿estás segura lo que dijiste sobre el chocolate? -le mire algo serió

-No, sólo lo he leído

-Perfecto -dije y me di la vuelta para dirigirme a mi mansión

-Jajaja Kid ¿a dónde vamos?

-Mi mansión

-Bien -sonrió y...me impresiono que no me haya preguntado algo como "¿tienes una mansión?"

Nunca pensé que habría una chica así.

¡Llegamos! Bien, espero no piense que soy un depravado.

-Simétrica -sonrió al verla, sonreí también

-Exacto -le mire al abrir la puerta. Vi las luces apagadas, así que Liz y Patty no están

-Y dime Kid-kun ¿a qué he venido a tu casa? -me pregunto entrando al lugar, cerré la puerta y me acerque a ella

-Primero, te he traído para ayudarte a comprobar esa información -me acerque peligrosamente a ella, la tomé de la cintura y una corriente eléctrica paso por mi espalda. Luego, recorrí mi nariz por su cuello, ganándome suspiros de ella- Segundo, dime Kid...

. . .

-¡KID! ¡KID! ¡KID! -gemía completamente excitada, rasguñándome la espalda y moviendo sus caderas al compás de las mías.

Salía y entraba de esa preciosa peli rosa que se retorcía debajo de mí. Disfrutando su húmeda, estrecha y delicada entrada.

-Chrona, eres tan mmmm -no podía hablar bien, estaba demasiado excitado

-Kid, más, más -decía ronca, tanto por la excitación como lo afónica que estaba quedando por gemir y gritar tanto

-Chrona…Chrona -gruñí mientras mordía sus pequeños pechos y con mis manos masajeaban sus muslos, la aprisioné más con mi cuerpo- ¿Te gusta?

-Kid no te detengas ¡AAAH SI! ¡Sigue, sigue! -rogaba cual niña

Tener a esa preciosidad bajo mi disposición me hacía sentir mejor que un puto Dios.

Me vine en ella, llegamos a un precioso orgasmo

-Kid...-dijo delicadamente mi nombre en gemido y me sentí su dueño- más...-me rogó abriendo más sus piernas

La noche paso y el hacer el amor con ella, en cada segundo se volvía mejor.

Nos amaneció en el cuarto.

-¿Chrona? –pregunte a la hermosa joven desnuda que estaba dormida en mi pecho, empecé a jugar con su asimétrico y suave cabello

-Kid…-hablo en susurro- hagamos otra promesa

-¿Cuál promesa, mi ángel? –le mire sonriendo, ella alzo la mirada para chocar con mis ojos.

-Eternamente –me dijo

-Eternamente –le conteste

Continuará...


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Hoy no tengo mucho que decir

¡GRACIAS POR LEER!

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