Capitulo 2: Vigilia
En algún lugar de Equestria, en una zona de verdes valles junto a una montaña, un portal se habría en ese lugar. La oscuridad y los relámpagos del portal se hacían presentes mientras que desde este comenzaba a entrar la escarcha al mundo, congelando el césped. En el portal se puede contemplar la oscuridad, cuando de repente unos diabólicos ojos celeste se abren a través de este, comenzando a congelar todo lo que ven.
-¡AAAAAHHHHH! –El pegaso da un fuerte grito al abrir sus dorados ojos. El cansancio y la agitación que sentia le hacían darse cuente de que ya no estaba soñando, definitivamente se había despertado. Muchas preguntas pasaban por la mente del pegaso en ese momento. -¿Qué ha pasado? ¿Cuánto tiempo a pasado? ¿Dónde estoy? –Se decía mientras analizaba la situación. A pesar de la oscuridad, podía sentir que se encontraba sentado en una cama, y junto a el había una ventana donde se podía apreciar la noche. Por un momento, el pegaso siente como se abre la puerta de la habitación en la que se encontraba.
-¡Crashing, estas despierto! –Dijo la unicornio que acababa de entrar, pero por la oscuridad, Crashing no podía verla.
-¿Quién eres? –Pregunta Crashing con un tono de voz muy bajo, casi como el de Fluttershy, y este se sorprende de la forma en que su voz había disminuido.
-Una vieja amiga tuya. –Respondio la unicornio mientras movia un interruptor en la pared, encendiendo la repentina lámpara que colgaba en el centro de la habitación. La luz quemo los ojos de Crashing y lo cegó por un momento, pero cuando recupero la vista pudo analizar mejor el lugar. Solo podía ver una habitación llena de extraños planos de maquinas que el pegaso no podía reconocer, pero lo único que pudo reconocer fue a la unicornio frente a el.
-¿Skarlet? –Dijo Crashing, reconociendo a su amiga de la infancia. Era una unicornio de pelaje rojo escarlata, de ojos anaranjados, melena purpura suave y algo despeinada, y en su costado una cutie mark de una letra "S" azul con puntas amarillas saliendo de los costados.
-¿Cómo llegue aquí? –Pregunto Crashing, nuevamente con su bajo tono de voz.
-Se que es increíble de contar, pero te vi salir de un "agujero negro" en medio del puente.
-¿Agujero negro? ¿Puente? ¿Puedes decirme donde estoy? –Skarlet guardo silencio por un momento, sorprendiéndose de lo desorientado que estaba el pegaso.
-Estas en ManeHattan. –Respondio la unicornio.
-No puede ser, estoy demasiado lejos de PonyVille.
-Por cierto… ¿Qué tu no habías muerto hace cinco años? –Crashing quedo helado al oir esa pregunta. Al parecer, cinco años durmiendo era demasiado tiempo para el.
-¿Tanto tiempo a pasado? –Pregunto el pegaso, aun teniendo ese bajo tono de voz.
-Si, hace cinco años tu madre me envió una carta diciendo que habías fallecido. –Crashing ahora se quedo pensativo. Sin duda el pegaso se había perdido quizá muchas cosas que podían haber pasado en ese tiempo. Pero en su mente solo pasaba un único anhelo, y ese era Fluttershy.
-¡Debo volver a PonyVille cuanto antes! –Dijo intentando alzar la voz, pero le era muy difícil.
-Crashing, acabo de encontrarte, y tardaras por lo menos tres días en llegar a PonyVille volando. –Dijo Skarlet.
-No me importa, debo volver con… Fluttershy. –Insistia el pegaso, comenzando a levantarse de la cama.
-Pero estas no son horas para estar afuera. Yo te puedo llevar a PonyVille en un solo dia. –Crashing detuvo sus intensiones de marcharse al oir eso, ya que esa propuesta seguramente le haría tardar menos tiempo en volver.
-¿Enserio? OK.
-Tu solo vuelve a dormir. Estare en la sala de estar si me necesitas. Skarlet salió de la habitación apagando la luz para que el pegaso pudiese dormir. Sin embargo, algo molestaba al pegaso, y ese algo le impedía dormir, cosa que era extraña ya que el era capaz de dormirse con mucha facilidad.
-¡Mierda! ¿Por qué… no puedo? –Decia tratando de acomodarse en la cama, pero le era imposible conciliar el sueño, el pegaso tenia insomnio. Decidió salir de la habitación para buscar a Skarlet, y la encontró en la sala de estar, sentada en la mesa trabajando en una especie de plano.
-¿Qué haces? –Pregunto Crashing, aun con la voz baja.
-Trabajo en los planos para un motor. ¿No puedes dormir? –dijo la unicornio, concentrada en su trabajo.
-No. Mejor me quedare despierto, haciéndote compañía.
-OK, ¿y de que hablamos?
-¿Recuerdas cuando jugábamos cuando pequeños?
-Como olvidarlo. –Por la mente de ambos comienza a pasar un recuerdo de hace ya mas de quince años.
Estaban en un parque en el centro de la ciudad de FillyDelphia, y el entonces pequeño Crashing era llevado por su padre hasta ese lugar.
-Adios hijo. Diviértete. –Dijo su padre, dejando al pequeño pegaso.
-¡Adios papá! –Se despidió Crashing, quien a pesar de su corta edad y aun no haber entrado a la escuela de vuelo, ya tenia su cutie mark. El pequeño potro corrió al parque para encontrarse con un par de amigos. Uno de ellos era la unicornio Skarlet, quien en ese entonces era mucho mas pequeña y no tenia su Cutie mark. El otro pony era un pony terrestre color amarillo suave, melena corta color café, ojos café claro y su cutie mark era un cuadernillo y un pincel, dejando claro que su talento era el arte y los dibujos.
-¡Hola AggroPaint! ¡Hola Red Gator! –Saludo a sus amigos el pequeño pegaso.
-¡Hola Crashing! –Respondio el pony terrestre de nombre AggroPaint.
-¡Ya te he dicho que no me llames asi! ¡A mi me gusta que me digan Skarlet! –Respondio la unicornio, revelando que su verdadero nombre era Red Gator, pero prefería que la llamaran Skarlet por el color de su pelaje.
-Lo siento, jijiji. –Dijo Crashing, riéndose.
-¡Bueno, vamos a divertirnos! –Grito AggroPaint
-¡YAY! –Gritaron felices Crashing y Skarlet. Comenzaron a pasar breves recuerdos en los que los tres ponies se divertían, jugaban, comían dulces, incluso un momento en el que Aggro y Skarlet se miraban sonrojados, solo para luego ser molestados por Crashing.
-¡Aggro y Skarlet, sentados en un árbol! ¡B-E-S-A-N-D-O-S-E! –Se burlaba el pegaso de su amigo pony terrestre.
-¡Yaaaaaa, deja de molestarme!
-Jaja, descuida, solo quería reírme un poco. –Esa misma tarde, casi cayendo el anochecer, los tres ponies se sentaron en el césped mirando como el sol descendía.
-¡Chicos, tengo algo que decirles! –Dijo el pequeño Crashing, cambiando la expresión de su rostro por una mirada triste mientras que sus amigos le prestaban atención.
-¿Qué sucede Crashing? –Pregunto AggroPaint, preocupado por la mirada de Crashing.
-Esto es doloroso para mi, pero mañana me voy a CloudsDale, a la escuela de vuelo. –Sus amigos lo miraron seriamente y en silencio luego de sus palabras, comenzando a mostrar cierto grado de tristeza en sus miradas. –Y es por eso que quiero que ustedes me prometan algo. Quiero que nosotros siempre seamos amigos, aunque no nos veamos nunca mas. ¡Yo lo prometo! –Dijo el pegaso poniendo su pesuña en el centro, esperando que sus amigos lo acompañaran. AggroPaint, con los ojos algo vidriosos, acompaño a su amigo poniendo su pesuña junto a la suya.
-¡Amigos para siempre! ¡Yo lo prometo! –Dijo el pony. Skarlet también con algo de tristeza, puso su pesuña junto con la de ellos.
-¡Yo también lo prometo! –Dijo la unicornio intentando verse sonriente a pesar de la situación. Los tres ponies alzaron sus cascos al mismo tiempo en señal de amistad.
El recuerdo termina, volviendo al momento en que ambos seguían en la mesa.
-Es cierto, creo que hasta ahora esa promesa no se ha roto. Pero ¿Qué ocurrio con AggroPaint después de que me fui? –Pregunto Crashing. Skarlet detuvo su proyecto al oir la pregunta, y con algo de tristeza le respondio.
-Dos años después de que te fuiste, yo tuve que venir aquí a Manehattan para realizar mi sueño de inventar vehiculos de motor, mientras que el se quedo en Fillydelphia para cumplir sus aspiraciones artísticas. Fue doloroso para mi, ya que yo lo quería, pero el dijo que teníamos que cumplir nuestros sueños al igual que tu. –Respondio la unicornio con los ojos vidriosos.
-Lo siento. Yo también he pasado por cosas dolorosas últimamente, pero siempre se puede salir adelante. Seguramente pronto nos volveremos a juntar los tres y nos divertiremos como antes. –Dijo el pegaso intentando consolarla. Ella seco sus lagrimas y lo miro con un rostro sonriente.
-Estaré esperando ansiosa ese dia. –Ambos ponies pasaron la noche hablando y riendo, solo intentando distraerse de sus problemas que tenían por el momento.
A la mañana siguiente, en Ponyville, Fluttershy caminaba cerca del Sugar Cube Corner, aun teniendo en mente a la misteriosa pony que vio el dia anterior en la casa de Crashing. Rarity sale de la pastelería preocupada por la extraña forma de actuar de su amiga.
-Fluttershy, querida ¿Qué ocurre? Pasaste toda la fiesta distraída. La unicornio trataba de obtener una respuesta por la extraña forma de actuar de la pegaso.
-¿Nunca hablaste con Crashing y te dijo si conocía a alguna pony antes de conocerme? –Le pregunto la pegaso, pero solo logro que Rarity quedara algo confundida con esa pregunta.
-¿De que hablas? Crashing nunca guardaba secretos, y si los hubiese tenido, a la única a la que se los hubiese confiado seria a ti. –Le respondio Rarity, pero tras analizar la pregunta de Fluttershy mas detenidamente, ella logro llegar a una posible conclusión. -¿Acaso conociste a una exnovia de Crashing? –Fluttershy abrió sus ojos repentinamente al oir esa pregunta, ya que eso ella no lo había pensado asi.
-¿QUE? –Justo en ese momento, AppleJack, Surprice y Pinkie Pie salen de la pastelería para entrometerse en la conversación.
-¿De que están hablando? –Pregunto AppleJack.
-Fluttershy conocio a una exnovia de Crashing ayer.
-¡No, Crashing nunca tuvo novia! –Dijo Fluttershy algo alterada, pero al escuchar esas palabras, Surprice puso una extraña y divertida cara de nerviosismo que llamo la atención de las demás ponies.
-¡Oye, que divertida cara tienes, Surprice!¡Te pareces a mi cuando algo me molesta! –Le dijo Pinkie Pie de forma graciosa. Todas las demás miraron a la blanca pegaso con cara de sospecha.
-¿Tu sabes algo, dulzura? –Pregunto AppleJack, haciendo que la pegaso explotara en un mar de argumentos.
-¡YO NADA! ¡YO NO SE NADA! ¡YO NO HICE NADA! ¡¿POR QUE TODAS ME MIRAN ASI?! ¡A claro, recordé que tengo que ver si ya puso la puerca! ¡Adios! –La pegaso blanca despego rápidamente, solo para terminar chocando con el tejado de una casa y luego irse volando muy apresurada.
-¡Espera Surprice! ¡Dijiste que veriamos juntas si ya puso la puerca! ¡Esperame! –Le grito Pinkie Pie, persiguiéndola desde el suelo.
-¿Tu crees que ella sepa algo? –Le pregunto Rarity a AppleJack.
-Puede que si ¿Tu que opinas Fluttershy? –Le pregunto la pony granjera a Fluttershy.
-¡No me interesa! ¡Ya olvidenlo! -Le respondio ella enojada y marchándose a su casa volando.
-Creo que esta celosa. –Le dijo Rarity a Applejack.
-Eeyup. Celosa por su novio muerto. –Respondio AppleJack. En la mente de Fluttershy aun no podía sacarse la imagen de la misteriosa pegaso color lavanda que vio el dia anterior, pero también comenzó a pensar en la extraña forma de actuar de Surprice, comenzando a pensar que quizás ella podía conocerla.
-Es posible que ella sepa algo de esa pony. Voy a ver si puedo averiguar algo. –Se dijo a si misma mientras aun volaba con cara de enojo.
Mientras tanto, en Canterlot, Twilight, Celestia y Luna caminaban por los pasillos del palacio, buscando la habitación de quien seria el que las ayude en su misión.
-Todavia no me han dicho quien nos ayudara. –Dijo Twilight con aburrimiento en su rostro.
-Tranquila, ahora lo sabras. –Le respondio Celestia.
-Ya llegamos. –Dijo Luna, al momento en que las tres quedaron frente a una puerta. Celestia golpea la puerta esperando obtener una respuesta. La puerta se abre, mostrando los amarillentos ojos del ser que las esperaba adentro.
-¡Cely! ¿Cómo haz estado? –respondio el draconequus, abriéndoles la puerta a las tres soberanas.
-¡Hola Discord! –Dijo Celestia mientras entraba en la habitación, seguida de Luna, quien mantuvo el silencio, y luego de Twilight, quien se sentía incomoda al ver el desastre que era la habitación de Discord.
-Lamento el desorden, ahora mismo lo arreglo. –Dijo el draconequus, y con solo un simple chasquido de dedos, todo el desorden en su habitación fue cambiado por una elegante sala de estar, llena de cuadros, estantes con libros, incluso una chimenea encendida, y Discord apareció sentado frente a esta con un elegante traje, un monóculo en su ojo izquierdo y una taza de té. -¿En que les puedo servir? –Pregunto con elegancia.
-Tenemos una misión y necesitamos que pase de forma desapercibida. ¿Podemos confiar en ti? –Pregunto Celestia de forma seria.
-¡Por supuesto Cely! Mis labios están sellados, pero… -Discord vuelve a chasquear los dedos y aparece junto a la puerta de entrada con una piedra en la mano. -… los de ellos no. –Discord lanza la piedra hasta el pasillo y esta choca con algo mientras se escucha a alguien quejarse al mismo tiempo.
-¡AUCH! –Se quejo alguien afuera.
-¡Reconosco esa voz! –Dijo Twilight, saliendo a ver al pasillo junto a Celestia y Luna. A un costado, junto a un busto de unicornio, aparecen de la nada un grupo de tres ponies. Eran Kevin, Derpy y Wares, este ultimo estaba aturdido por el golpe de la roca que le lanzo Discord.
-¡Wares idiota! ¡Tu hechizo de invisibilidad no funsiono! –Le dijo Kevin, furioso con el unicornio.
-¿Qué están haciendo aquí? –Pregunto Luna, molesta con los tres ponies. Wares y Derpy la miraron con temor, pero fue Kevin quien saco la cara por los tres con valentía.
-¡Sabemos que Crashing esta vivo y queremos ayudarlo! –Dijo Kevin. Celestia se le acercó y lo miro seriamente.
-¿Cómo lo supiste?
-Con todo respeto su alteza, yo no soy estúpido. Soy el hijo de la Reina Vida y el Rey Muerte, y como su único descendiente puedo sentir el momento en el que los seres vivientes terminan perdiendo la vida, pero nunca fui capaz de sentir el momento en que Crashing murió. –En ese momento, Kevin comienza a recordar los hechos ocurridos hace cinco años.
Todo estaba oscuro en esa cueva, pero todo estaba bien, Crashing había sellado el portal y Equestria volvia a estar a salvo. Sin embargo, la tristeza de todos los ponies en el lugar era inevitable por la perdida de un amigo, especialmente para Fluttershy, quien lloraba desconsoladamente junto a Rarity
-Debemos salir de aquí. –Dijo Shining Armor suspirando tristemente, y todos los ponies comenzaban a seguirlo hasta la salida. Pero Kevin se había quedado inmóvil y con un rostro de extraña seriedad, siendo Wares quien regresaba para buscarlo.
-Kevin, se que es difícil, pero debemos salir de aquí. –Dijo el unicornio, haciendo reaccionar a Kevin.
-Si, yo… yo voy enseguida. –Dijo el aliconio color plata, aun sin cambiar la expresión de su rostro.
Su recuerdo continua la noche siguiente, durante el funeral de Crashing, junta a Derpy y a su hija Dinky. Ambas lloraban con tristeza, pero Kevin seguía con el mismo rostro de seriedad al no poder sentir el momento de la muerte de su amigo.
-Crashing aun no muere. Debe estar sufriendo mucho. –Se decía el alicornio en su mente, preocupado por su amigo.
Una semana mas tarde, Kevin se encontraba cenando con su familia, aun extrañado por no sentir la muerte del pegaso, siendo su extrañada expresión lo que llamo la atención de Derpy.
-¿Qué ocurre querido? Casi no haz tocado los muffins. –Dijo Derpy, preocupada por forma de actuar de Kevin.
-Es solo que… no tengo hambre. –respondio Kevin levantándose de la mesa.
-¡Mas para mi! –Dijo Dinky, contenta por poder comer mas muffins, mientras que Kevin se alejaba de la mesa con la misma mirada seria ante el preocupado rostro de Derpy.
-Algo esta manteniendo vivo a Crashing. Debo descubrir que es. –Se dijo el alicornio a si mismo, terminando el recuerdo.
--Veo que eres bastante atento con tus habilidades. –Le dijo Celestia al alicornio.
-¡Pero no tenias que entrometerte! ¡Mientras mas lo sepamos, mayor será el peligro de que nos descubran! –Dijo Luna, aun molesta.
-¡Prometo que esto quedara entre nosotros, hasta que todo en Equestria vuelva a estar bien! –Dijo Kevin, queriendo ayudar a pesar de todo.
-¡Yo también lo prometo! –Dijo Derpy.
-¡Yo tambien! –Dijo también Wares. Celestia y Luna dudaban de que esos ponies fueran una verdadera ayuda, sin embargo, Twilight pensaba que ellos podían ayudarlos.
-Podemos confiar en ellos, no se preocupen. –Dijo apoyándolos.
-Esta bien. Solo pido que ya nadie mas lo sepa. –Dijo Celestia de forma seria mientras que Twilight y sus amigos sonreían por esa decisión. Todos entraron nuevamente en la habitación de Discord para que les ayudara a encontrar aquella amenaza que asechaba Equestria. –Discord, necesito que me informes de presencias anormales que hayan ocurrido esta semana. –Ordeno Celestia y Discord llego corriendo con un gigantesco directorio azul, dejándolo caer sobre una pequeña mesa de madera quedo destrozada por el peso del directorio, al igual que el piso que queda algo agrietado.
-Estos directorios son cada vez mas pequeños. –Dijo Discord, abriendo el directorio para comenzar su búsqueda. -¿Qué clase de presencia buscas Cely?
-Anormales, algo asi como portales. –Respondio Celestia.
-Ok portales. –Discord comenzó buscar rápidamente pagina por pagina. -¿Portales? ¿Portales? P-P-P-P-P, ¡AJA! Aquí están, "portales" –Todos los ponies comienzan a asomarse hacia el libro para para poder ver la localización de aquella presencia que buscaban, pero la letra de aquel gigantesco libro era demasiado diminuta y apenas se podía leer. Discord podía leer el libro cuidadosamente con una lupa en su mano. –Mmmmm, tenemos dos presencias esta semana, y ambas son del dia de ayer. Una esta en Manehattan y la otra esta seis kilómetros al sur de Baltimare. Pero se desconoce de donde provienen ambos portales. –Celestia comenzó a pensar por unos cuantos segundos para poder tomar una decisión.
-Una de esas presencias debe ser la posible amenaza para Equestria. –Afirmo Luna.
-Si, pero la otra tiene que ser Crashing. –Dijo Twilight.
-Debemos elegir a cual de ellas ir primero. –Dijo Celestia.
-¿Por qué no nos separamos? Qué algunos de nosotros vaya a Manehattan y el resto a Baltimare –Sugirio Wares.
-Es lo mejor. Twilight, Luna y yo iremos a Manehattan, y el resto a Baltimare. –Ordeno Celestia.
-Yo me quedare a dormir. –Dijo Discord poniéndose una bata y dando un bostezo mientras estiraba sus extremidades.
-Discord, te necesitaré atento para cuando pueda necesitar tu ayuda. –Le dijo Celestia.
-Ok, tu me llamas Cely.
-¡El resto, en marcha! ¡No hay tiempo que perder! –Y asi todos los ponies comenzaron su búsqueda des posible peligro para Equestria, y de paso, encontrar a un amigo perdido hace cinco años.
Mientras tanto, en el centro de Manehattan, Crashing y su amiga Skarlet caminaban por la calles. El pegaso solo esperaba que su amiga lo pudiese llevar a Pony Ville lo mas pronto posible, pero el también trataba de verse lo mas humilde posible.
-¿Cuánto falta? –Pregunto Crashing.
-Falta muy poco ¿puedes ser un poco mas paciente? –Le respondio la unicornio.
-Lo siento.
-Por cierto, parece que te haz cuidado bastante todo este tiempo, te vez bastante joven. Ambos tenemos la misma edad, pero no te vez tan adulto como yo. –El pegaso no se había podido dar cuenta, pero era cierto.
-¡Es cierto! Estoy exactamente igual al momento en que entre en el sueño esmeralda. Creo que fue capaz de mantener mi edad, pero también causo que yo ya no pudiese dormir y que mi voz bajara de tono. –Penso el pegaso. –Si, es porque me cuido bastante. –Ambos ponies finalmente llegaron a su objetivo. Estaban frente a una casa con una enorme puerta de metal, y sobre esta un letrero que decía "Taller de Reparaciones S", y esa "S" era la misma Cutie Mark de Skarlet. La unicornio uso su magia para abrir la puerta, no abriéndola como las puertas normales, sino que esta se abría hacia arriba.
-¡Ya llegamos! ¡Adelante! –invitaba Skarlet a pasar al pegaso. Dentro de esta casa había un montón de muebles, estantes y artefactos metálicos, planos de motores y un montón de ruedas negras de goma apiladas en el fondo de la habitación. En el centro había una enorme maquina metálica de cuatro ruedas, de color rojo y atravesada por dos franjas color azul oscuro, con la parte delantera abierta, mostrando el interior de la maquina. Trabajando en esta maquina había una pegaso color crema, de crin café oscuro y lacia, y su cutie mark era una rueda en llamas. Esta pegaso estaba casi completamente cubierta por un oscura grasa por tanto trabajar en esta maquina.
-¡Ya llegue! –Dijo Skarlet para que la pony se volteara a verla. -¿Cómo esta el vehiculo?
-Ya esta mejor, solo necesitaba un cambio de aceite. –Respondio la pegaso.
-Por cierto, Crashing ella es Wild Fire.
-Un placer. Saludo el pegaso.
-Igualmente. –Respondio Wild Fire chocando sus pesuñas, manchando el casco de Crashing con grasa, y este lo limpia disimuladamente en uno de los muebles.
-Necesitare usar mi vehiculo el dia de hoy. –Dijo Skarlet.
-¿Hoy? Pero aun no he probado si funciona bien.
-Lo probare yo misma. –La unicornio abrió la puerta de la cabina de la maquina y se introdujo en la cabina de esta, quedando tras el volante, mientras que Wild Fire cerraba el cofre, revelando la letra "S" en el centro, la misma cutie mark de Skarlet.
-¿Qué esperas Crashing? –Dijo Skarlet llamando al pegaso, el cual algo nervioso también abrió la puerta de la maquina y entro en la cabina de esta, quedando en el asiento de copiloto.
-Asi que esto es lo que haces. –Dijo Crashing desde su asiento, mostrando nerviosismo en su mirada.
-Asi es. Yo siempre soñé con inventar un vehiculo de motor. Esta belleza reemplazara a las carretas tiradas por ponies. –Dijo mientras que con su magia hacia girar la llave para hacer funcionar el vehiculo. El motor de este ruge, alterando a Crashing aun mas. -¡Te sugiero que te pongas el cinturón!
-¿Cinturon? –En ese momento, Skarlet pisa el acelerador y el vehiculo comenzó a avanzar con cada vez mas velocidad, abandonando el taller y a Wild Fire. Crashing dio un grito de terror por la velocidad en la que el vehiculo iba, mientras que Skarlet conducia confiada con los cascos en el volante y con un rostro que mostraba una enorme sonrisa, casi como de psicópata, por el hecho de estar ejerciendo su mas grande pasión. Había momentos en los que Skarlet casi terminaba arroyando a ponies que caminaban por las calles, pero estos se apartaban despavoridos al oir el repentino ruido del motor. Crashing iba fuertemente aferrado a su asiento, el nunca había viajado tan rápido en toda su vida.
-¡Dime que ya haz conducido esto! –Grito Crashing sin soltarse de su asiento.
-¡Solo un par de veces! ¡Pero no te preocupes! ¡Estaras muy cerca de Pony Ville para antes del anochecer! –Dijo Skarlet, aun conduciendo. Crashing sentía mucho miedo por la velocidad a la que viajaban, pero el quería volver a Pony Ville lo antes posible, y podría soportar ese miedo hasta el anochecer. Seria un viaje muy largo, pero aun ambos ponies ignoraban el posible peligro que invadiría Equestria.
Mientras tanto, en Pony Ville, Surprice y Pinkie Pie preparaban cupcakes tranquilamente en Sugar Cube Corner, pero de repente Pinkie Pie se da cuenta de un detalle extraño.
-Oye ¿No haz visto el cupcake que deje en la mesa? –Pregunto Pinkie.
-¿Cuál de todos? –Pregunto Surprice.
-El de arándano con crema de limón y cubierto por chocolate. Lo deje justo aquí. –En ese momento, Pinkie logra localizar el cupcake, el cual extrañamente se movia por el piso junto con un par de enormes orejas largas, pero cuando la pony se pudo fijar mejor, logro ver a un pequeño conejo blanco llevándose el cupcake, intentando escapar por la puerta.
-¡OYE VUELVE! ¡Ese cupcake es mio! –Grito Pinkie Pie, comenzando a perseguir al conejo, dejando a Surprice sola en la cocina. De pronto, la pegaso siente la presencia de que alguien la observaba luego de que Pinkie saliera, y al sentir la brisa de la puerta antes de que esta se cerrara de golpe y unos delicados pasos acercarse a ella, fue capaz de confirmarlo.
-Hola… Surprice. –Dijo aquella suave voz tras ella. Surprice se voltea algo nerviosa al haber reconocido aquella voz, intentado disimular los nervios con una sonrisa. Era Fluttershy quien se encontraba frente a ella, acompañada por su águila Blaze, quien yacia posada sobre su lomo como era de costumbre. La mirada de Fluttershy era bastante seria a pesar de estar frente a una de sus amigas de confianza, y ella también podía notar el nerviosismo en el rostro de Surprice.
-¡Fluttershy! ¡Que sorpresa! ¿C-como te puedo ayudar? –Pregunto la pegaso blanca.
-Pues, me preguntaba si…Um ¿no te ha visitado alguien extraño últimamente? –Pregunto Fluttershy, haciendo que Surprice comenzara a mostrarse confundida.
-¿Alguien extraño? Pues, a parte de ti y de nuestras amigas, n-no hemos recibido otras visitas últimamente. –Respondio Surprice, aun algo nerviosa.
-¿Segura? ¿De casualidad no te ha visitado una… no se… PEGASO? –Pregunto Fluttershy de forma repentina, tratando de ir directamente al grano.
-Pues si. Ahora tu me acabas de visitar. -Respondio Surprice de forma alegre. Fluttershy se enfado bastante, golpeando con mucha fuerza la mesa en la que Surprice preparaba los cupcakes.
-¡MIERDA! ¡Tu sabes de lo que estoy hablando! ¡¿Quién es esa pegaso de la capucha café!? –Pregunto Fluttershy mostrando un rostro furioso, haciendo que Surprice la mirara con mucho temor.
-¡Yo… yo no se de que me hablas! –Fluttershy se le acercaba con la mirada llena de furia, haciendo que Surprice se sintiese acorralada. Ella no tenia idea acerca de lo que estaba hablando, por lo tanto, no podía contestar aquella pregunta.
-¡Yo se que tu sabes algo! ¡DIMELO!
-¿De que hablas? ¿Por qué sospechas asi de mi? –Surprice ya había comenzado a derramar lagrimas por el miedo, mientras que Fluttershy trataba de no verse sumisa ante ella.
-Tu reaccionaste de una manera muy extraña cuando hablamos de ella con las demás ponies esta mañana. ¿Qué es lo que sabes de ella, o de Crashing? –Esto era algo que Surprice no había sido capaz de revelárselo a nadie, pero si quería evitar problemas con Fluttershy, tendría que decirle lo que había ocurrido hace ya varios años.
-Yo…yo lo amaba. –Contesto de forma triste, haciendo que Fluttershy comenzara a calmarse.
-¿Que?
-Yo amaba… a Crashing. –En ese momento, por la mente de la pegaso color nieve comenzaron a pasar aquellos recuerdos del dia del baile de despedida de la escuela de vuelo de Cloudsdale. Recordó el momento en que beso los labios del pegaso verde, para luego dejarlo por varios años, dejando aquella nostalgia en Crashing, quien no sabia porque lo hizo. –Pero cuando volvi a verlo, tuve que aceptar el hecho de que el te quería a ti. Había ocultado este secreto por varios años hasta que llegue a Pony Ville, pero aun asi el me entrego su amistad, su cariño, y me protegio de todo peligro antes de morir. –Surprice lloraba con mucha pena al momento de recordar al pegaso, y también sentía angustia por cual seria la reacción de Fluttershy. Sin esperarlo, Fluttershy se le acerco y puso su pesuña en su hombro, haciendo que esta levantara su rostro lleno de lagrimas.
-Lo siento, no debi tratarte de esta manera, es solo que aun no creo haber superado su muerte , y el pensar que hay algo mas que saber de el… pues… me pone nerviosa. Pero por lo menos ahora se porque actuaste de esa manera. –Luego de sus disculpas, abrazo a la blanca pegaso, haciendo que esta calmara su llanto, y posiblemente evitara un conflicto con ella.
-Por cierto… ¿a que te referías con lo de la "pony de la capucha"? –Pregunto Surprice mientras secaba sus lagrimas. Fluttershy se puso algo nerviosa, pero ella sabia que le debía una explicación a Surprice.
-¿Prometes no decírselo a nadie?
-OK
-Bien. Una misteriosa yegua con una capucha café visito la casa de Crashing ayer, pero no me dijo su nombre ni que estaba haciendo ahí. Pero por su forma de hablarme, parece que nos esta culpando por la muerte de Crashing. Es como si Crashing hubiese sido muy importante para ella también.
-¿Eso es lo que te ha estado poniendo nerviosa? Descuida, no se lo dire a nadie.
-Gracias. –Fluttershy ya se disponía a salir de Sugar Cube Corner, pero Surprice la detuvo.
-¡Espera! –Fluttershy se detuvo en la puerta para mirarla. –Pinkie Pie dijo que haría una fiesta. Ya sabes, por el cumpleaños de Crashing. Se que es difícil que lo hayamos perdido a unos pocos días de su cumpleaños, pero aun asi ella quiere celebrarlo… bueno, si no te molesta. –Fluttershy solo sonrio ante esta petición.
-¡Jajaja! No creo que a Crashing le moleste, de hecho esto se esta volviendo una tradición desde su funeral.
-¡Gracias Fluttershy! ¡Pinkie se pondrá muy contenta! –De esa forma Fluttershy abandono la pastelería, evitando tener problemas con una de sus mejores amigas. Sin embargo, aun no tenia pistas de quien podría ser esa misteriosa pony de la capucha café, pero ella sentía que debía descubrirlo y asi arreglar un posible asunto pendiente que tenía su amigo.
Ese dia paso muy rápido para todos los ponies, excepto para Crashing, quien seguía junto a Skarlet, viajando a toda velocidad en su vehiculo de motor. La velocidad a la que iban y el ruido del motor ponían a Crashing nervioso, casi llegando a sentir un miedo extremo, pero él sabía que esto era necesario. Anochecería mas o menos en una hora, pero ya habían conseguido recorrer mas de la mitad de su trayecto. En ese momento Skarlet decide detener el vehiculo.
-Temo que debere dejarte hasta aquí Crashing. Al parecer a mi vehiculo no estaba al cien porciento. Yo debere volver a ManeHattan, es peligroso conducir de noche. –Dijo Skarlet, quien estaba revisando el vehiculo mientras que Crashing vomitaba en unos arbustos luego del intenso viaje.
-¡Puaj! Descuida, a este paso creo llegar a Pony Ville para mañana en la tarde. –Dijo el pegaso mientras paraba de vomitar.
-Me hubiese gustado haberte dejado mas cerca, pero mi vehiculo no aguantaría el viaje.
-No importa, y muchas gracias por todo. –Justo en ese momento, algo extraño ocurre. El lugar en el que estaban era un lugar por el que pocos ponies transitaban, por lo tanto, solo Crashing y Skarlet estaban ahí, o al menos eso creían. Ambos terminan poniendo atención en la presencia que había tras ellos. Se trataba de un ponie, el cual llevaba puesto un traje completamente negro, muy parecido al de los ninjas, por lo tanto no podían ver su rostro ni su cutie mark, solo parte de su pelaje amarillenta y su crin color castaño, los cuales se podían contemplar en los orificios de su mascara, pero lo mas llamativo era el color dorado de sus ojos. Sintieron un extraño escalofrió al ver a aquel pony ahí parado, observándolos sin decir una palabra.
-Hola. –Saludo Crashing en voz baja e intentando ser amistoso, haciendo responder al otro pony.
--¡Asi que estas vivo! Me encargare de eliminarte yo mismo, "Pegaso del Corazón Ardiente" –El pony corrió con mucha velocidad hacia ambos ponies con intensión de atacarlos. Crashing empujo a Skarlet y luego desplego sus alas para esquivar el veloz ataque del otro pony, pero esta dio un enorme salto y logro aferrarse de Crashing en pleno vuelo, golpeándolo en el estómago y luego en el rostro, enviándolo violentamente contra un árbol mientras que el otro pony caia de pie sin ningún problema. Crashing dirigio su mirada hacia Skarlet, quien observaba con temor la situación, y le grito:
-¡Huye! –Sin pensarlo dos veces, Skarlet obedeció esa orden y corrió hacia su vehiculo, entro en el, y acelero a fondo, huyendo del lugar. El pony misterioso no le presto atención a Skarlet y la dejo huir, ya que al parecer su problema era solamente contra Crashing. -¿Qué quieres de mi? –Pregunto el pegaso mientras que se levantaba adolorido.
-Mis ordenes son muy sencillas, encontrar al "Pegaso del Corazon Ardiente", y asesinarlo. –Le respondio con su seria y fría voz.
-¿Cómo supiste que seguía vivo?
-Mi "señor" es un poderoso vidente que puede verlo todo, y yo fui entrenado para servirle en la misión de matarte y encontrar su corona.
-¿Corona? –Le pregunto Crashing, pero este solo le respondio intentando darle otro golpe, pero Crashing lo esquivo y este termino impactando el árbol en el que se había estrellado, y este termino siendo derribado por la potencia del golpe. Crashing quedo sorprendido por la tremenda fuerza de su enemigo, pese a que era un pony de baja estatura, casi como la de el mismo. Sin embargo, la adrenalina del momento comenzó a hacer latir el corazón de Crashing, liberando las llamas de su interior directamente hacia sus pesuñas.
-Muy bien. –Dijo el pony malvado, quien parecía estar confiado. El pegaso rápidamente comenzó a lanzarle sus llamas con intenciones de quemarlo y asi dejarlo herido y quitarlo de su camino, pero este los esquivaba fácilmente con múltiples giros y volteretas, hasta que logro quedar lo suficientemente cerca de Crashing para poder golpearlo en la cara, enviándolo a una distancia de varios metros y haciendo que cayera al suelo. El golpe dejo a Crashing casi inconsciente, mientras que el otro pony se le acercaba para darle el golpe final.
-¡Oh no! ¡No me puedo levantar! ¡Este maldito me matara! ¡Yo quiero salir vivo de aquí!... ¡Quiero volver a Pony Ville! ¡Quiero volver a ver a mis amigos! ¡Quiero volver a ver a …! Fluttershy. –Se dijo el pegaso en medio de su inconciencia, y en su mente aparecía la imagen de Fluttershy, anhelando solamente verla una vez mas. Los ojos de Crashing se encendieron en aquel brillo blanco y comenzaba a agitarse violentamente el viento a su alrededor. El otro pony se dio cuenta y supo que esto era una mala señal.
-¡Oh no! ¡No ahora! –El pony decidio huir al ver que Crashing había comenzado a levitar. El pegaso no espero mas tiempo, y con un fuerte grito, provoco una gran explosión llameante que cubrió varios metro a su alrededor. Cuando el fuego se sofoco, solo quedo una gran nube de polvo que cubria el gigantesco cráter que dejo el pegaso con esa explosión. Crashing había logrado mantenerse en pie y despierto, a pesar de haber salido del trance, pero el ya no veía al malvado pony por ningún parte.
-Ese maldito huyo. –Resignado, dejo de buscar a su enemigo y decidió continuar su trayecto hacia Pony Ville como lo había pensado desde un principio, pero al parecer los golpes que el pony del traje negro le había propinado, lo dejaron bastante adolorido, y este podría ser un detalle que lo perjudicaría en su vuelo, por lo tanto, solo podría llegar a su objetivo caminando, cosa que le tomaría mas tiempo.
Ya había anochecido, y no muy lejos de allí, se logra ver a aquel pony entrar a una cueva muy cercana al bosque Everfree. El pony parecía conocer el camino pese a estar completamente oscuro y camino confiado hasta un punto muy profundo de la cueva. En ese lugar, el pony hizo reverencia ante los brillantes ojos celeste que tenia frente a el.
-Lo siento mi señor, pero ese pegaso es mas peligroso de lo que pensaba. –Le dijo el pony de los ojos dorados, manteniendo su pose de reverencia.
-No te culpo, yo ya te lo había dicho, pero no cabe duda de que tu también lo subestimaste demasiado. –le dijo el ser de ojos celeste oculto en las sombras, quien al parecer tenia una forma de hablar muy educada.
-¿Aun quiere que lo mate, o quiere que busque su corona, mi señor? –Le pregunto el pony.
-No será necesario, ya envie a uno de mis agentes a localizar mi corona. A ti te dare una misión mas sencilla.
-Lo que usted ordene, mi señor.
-Ya sabemos que no podemos atacarlo físicamente, asi que nuestro nuevo objetivo, será atacar directamente a su corazón. De esa forma, el terminara… "haciendo el trabajo por nosotros". –El misterioso pony del traje negro escucho atentamente las palabras de su amo, e inmediatamente partio en busca de su objetivo, el cual se encontraba hacia el mismo lugar al que se dirigía Crashing: Pony Ville. Nadie sabe que es lo que planean estos malvados seres, pero al parecer, Crashing es su mas peligroso obstáculo, convirtiéndose el pegaso en su principal objetivo.
