Doble capitulo por Navidad. Felices fiestas.

Morticia encuentra en Clow alguien con quien conversar.

Para entender esta historia tienen que leer primero el fanfic "Morticia".


Desperté buscando a mi amante. Recordé su partida del día anterior al ver a "mi acompañante" entrar al cuarto con mi desayuno en una bandeja.

Durante mi primer comida después de días de falta de apetito, la osada joven se atrevió a comentar el compromiso de Gómez para con Ophelia. Sin haberlo prevenido, aquello acarreó a mi presente cantidad de recuerdo que había pensado perdidos. Volví a sentir en la piel mi primer noche en el cementerio con mi amado, lo prohibido de nuestra relación por ser el prometido de mi hermana, el plan para quitarnos la vida juntos...

Tuve la urgencia de contar todo, cada detalle de lo que nadie, ni siquiera Gómez, sabía. Y al ver su joven rostro brillar por el éxtasis, supe que aquel era el juego que podría distraerme del único dolor que no estaba dispuesta a disfrutar.

Me deshice de mi aburrimiento viéndola removerse en su lugar, inquieta, con sus manos transpirando del deseo y sus ojos huyendo de mi mirada. Había pasado demasiado tiempo desde la última vez que intimidé a alguien tan profundamente. Era revivir la fuerza que recorre el cuerpo al comenzar un embrujo.

Tras tanta exposición y revelación, no me quedaba otra salida más que pedirle ayuda a la bruja mayor del hogar. Por sus chismosos impulsos le había cedido demasiado poder a una extraña. Debía poner la balanza nuevamente a mi favor ayudandome a hacer las preguntas más delicadas. Una mano de Mamá sería el auxilio indicado para obtener más antecedentes de mi cuidadora. Después de todo, si no había tenido dificultades en contarle la historia de mi marido y mi hermana a una desconocida, no le costaría mucho preguntarle sobre su vida privada y sentimental.