Capítulo 0: La puerta del mundo

En un páramo desierto ajeno a cualquier rastro de civilización, un hombre viejo y cansado, observa las ruinas de un portal de piedra tan antiguo como la humanidad misma. En sus ojos un ligero mar de arrugas denota su avanzada edad, mientras que su barbilla es ocupada por una barba blanca, y la expresión de su rostro muestra una seriedad absoluta tan fría como el hielo, características de hombre que ha vivido por demasiado tiempo; vestía una túnica azul oscuro cubierto con una capa negra que ocultaba su cabeza.

-Um…- El anciano acaricio su barba – finalmente la he encontrado, esta es indudablemente "la puerta del mundo"- esbozo una ligera sonría con orgullo.

-Entonces finalmente la encontraste- a sus espaldas, una joven como de dieciséis años apareció. Su cabello era blanco, sus ojos azules y su piel era pálida como una perla brillante, pero parecía tan suave como una nube. Usaba un vestido blanco con, y al igual que el anciano llevaba puesta una capa negra que cubria su cabeza.

-Valk, a que debo el honor. No imagino que traería a la sabia del alma a este lugar…- dijo con sarcasmo. -¿Acaso planeas detenerme?

-No vengo a hacerlo, vengo a despedirme…

-…- el anciano no supo cómo reaccionar al comentario.

-"Kelled" sabio de la energía se lo que quieres hacer y no planeó detenerte, eventualmente iba a suceder, el sabio del destino lo predijo hace cuatrocientos años.

-¿Entonces es resignación vieja bruja?- sonrió levemente.

-Viejo estúpido, ni porque viene a despedirse la única persona a la que le interesa tu seguridad dejas de actuar de esa manera infantil. Eres una vergüenza para los sabios- la chica de cabello blanco rio de manera coqueta.

-¿Alguien más sabe que estas aquí…?-

-Todos los sabios lo saben

-¿Entonces porque no están aquí? Me parece extraño.

-Soy a la única que le importas, viejo maestro…- suspiro con tristeza, mirando el portal -¿de verdad vas a hacerlo, vas a irte?

-Lamentablemente mi primer alumna. Este mundo ha dejado de fascinarme, y ya no encuentro una razón para estar aquí.

-¿Realmente es necesario? ¿Tanta ansias el conocimiento? - clavo su mirada en los ojos del anciano.

-No te pido que entiendas mi capricho- suspiro con fuerza. - Lo único que diré es que aprendido todo lo que el mundo puede ofrecer, e incluso he desollado más conocimiento que el que la humanidad podría imaginar. Sin embargo, desde hace décadas aquel deseo de seguir aprendiendo desaparición cuando me di cuenta que lo sabía todo. Ahora solo soy alguien que mira el mundo con desde. Todo me parece tan simple. Deseo ir a un lugar donde por un momento pueda ser ignorante, para poder recordar que es lo que se siente estar sorprendido.

-Entiendo…- bajo la mirada.

-Mi niña, aunque has crecido te sigo preocupando. Aunque tiene más de un milenio que te convertiste en una de los sabios, sigues buscándome. Pienso que es momento de que nos separemos y busques que es lo que quieres hacer- se acercó lentamente a la joven, y sin ninguna preocupación acaricio su cabeza.

-Sí, maestro…- Valk, se mordió el labio con molestia.

-Es momento de que te vallas, he estudiado estas ruinas demasiado tiempo y después de que la puerta sea abierta todo en un radio de cuatro kilómetros posiblemente se verá afectado. No puedes quedar atrapada en el vórtice ¿entiendes?

-Si…- asintió. –Cuídese maestro- sin decir más abraso con fuerza al viejo

-Um…- las mejillas arrugas ligeramente se tiñeron con brillo rojizo –Gracias…

-Maestro…- cruzaron las miradas.

-¿Dime?

-¿Porque siempre terminas agarrándome el trasero cuando estoy distraída?- frunció el ceño con molestada.

-¿De qué hablas?- pregunto nervioso, desviando inmediatamente sus mirada a uno de sus brazos, el cual se había deslizado tras de la cintura de ella y palpando por un momento, se dio cuenta que efectivamente estaba sujetando algo muy blando. – Este…-

-¡Anciano pervertido!- grito Valk, con fuerza al sentir como uno de sus glúteos era presionado.

-¡lo siento, lo siento, lo siento!- instantáneamente el anciano levanto las manos y retrocedió sobre sus pasos, con la cara enrojecida de la vergüenza. – No fue mi intención, mis manos se resbalaron ¡Debes creerme! …- La situación lo había puesto en extremo nervioso.

La chica rompió en una fuerte carcajada. – -Jajajajaja, casi olvidada como se pone el maestro en esta clase de situaciones, que bueno que pude alcanzarlo antes de que partiera. Me hubiera dejado un mal sabor de boca no haber podida haber hecho eso una última vez.

-Um…- refunfuño el anciano, y con enojo le dio a la chica un fuerte golpe en la cabeza. -¡Tonta…!

-Auch ¡maestro eso duele!- la chica se sujetó la cabeza.

- ¡¿Viniste solo a burlarte de mí?! ¡¿Qué paso con tu respeto a tu querido y adorado maestro?!

-Nunca dije que fuera mí querido y adorado….-

El hombre se sonrojo - ¡¿Qué dijiste?!

-No, no dije nada…- la chica volvió a sujetarse la cabeza asustada.

-Um…- "¿Qué hice para merecer una alumna como esta?" Pensó, dejando escapar un largo suspiro de decepción. –Valk, en el caso de que algo salga mal y no regresó en tres, o cuatro siglos denme por muerto. Por cierto en mi testamento he designado que todas mis partencias, biblioteca y laboratorios pasaran a tus manos, úsalo como consideres pertinentes.

-Si esas su última voluntad, la cumpliré gran maestro "Kelled Trimp" sabio de la energía. Sin embargo ¿está bien que deje toda su biblioteca? Es demasiado conocimiento irremplazable, debería considerar llevar algunos libros con usted.

-No te preocupes por pequeñeces, tengo una copia exacta de mi biblioteca y todos los libros en un plano mental de mi alma- señalo su cien y luego su pecho. -Si necesito algo de información solo debo concretarme e iré ahí.

-Bien…-

-Ahora retírate, voy a comenzar el ritual de apertura para la puerta y necesito concentrarme. Como te lo dije antes, aléjate lo más que puedas.

-Entiendo maestro- La chica asintió, segundo después un par de alas color grises surgieron en su espalda y con un golpe fuerte de ala, salió volando por un orificio en el techo de las ruinas.

El hombre se quedó parado en silencio durante un rato, pero luego volvió hacia el portal de piedra. El portal era una estructura milenaria cuya significados y simbolismo se perdieron en los albores del tiempo. Nadie sabe el origen del portal, o la civilización que creo las ruinas donde se encuentra ubicado. Lo único, por poco que se conoce es una leyenda muy antigua, donde se habla de los dioses precursores de la humanidad de "Eritia", quienes usaron el poder de la puerta para llegar a ese mundo y nutrirlo con la energía magia.

-Comencemos…- levanto su mano, observando la hora en un reloj digital. Eran 11:54, solo le quedaban seis minutos para abrir la puerta.

Inmediatamente el viejo hombre comenzó a concentrarse, haciendo que la energía mágica fluyera por todo su cuerpo como un gran cause, y dirigió una pequeña fracción de esa energía a la punta de su dedo índice derecho, el cual utilizo para dibujar una runa de energía en el aire. Al terminar la runa, esta se alejó y el escribió otra, seguida por otras, haciendo una cadena de runas en el aire. Esta cadena floto a su alrededor, mientras este continuaba escribiendo más runa con diferentes símbolos. Cuando termino, la cadena se alejó de él a gran velocidad, e insertando cada uno de su caracteres alrededor de la cara portal de piedra.

Instantáneamente el centro vacío del portal se ilumino con luz azul. Por segunda vez reviso su reloj. Faltaba un minuto para las doce. Justo cuando el minuto pasó, un rayo de luz atravesó un ventanal, iluminando un cristal, el cristal redirigió la luz concentra y golpeo el centro del portal, provocando que la luz azul se tornara dorada para luego convertirse en un vórtice.

Sin pensarlo mucho, el hombre avanzó hacia el vórtice. Mientras se acercaba al portal, sintió como la energía del vórtice comenzaba a succionarlo hacia él. –Este es el fin…- sonrió. –Mejor dicho es el comienzo. La pregunta es: ¿Qué destino me aguardara después de atravesar este portal? Supongo que deberé descubrirlo por mí mismo-. Continúo avanzando sin ningún temor al vórtice. Durante el trayecto no pudo evitar personar un poco en el pasado, recordando su juventud, entre muchas cosas sus primeras instrucciones en la magia. "E imaginar que un chico que en un principio no había tenido las condiciones para albergar energía mágicas en su cuerpo, termino convirtiéndose en uno de los grandes sabios" Pensó con una sonrisa traviesa.

Realmente poco sabían la historia del sabio de la energía "Kelled Trimp" y quienes la conocían no la podían creerla. Todo comienza con un niño, un simple niño humano que nació sin habilidades magias, un humano que a pesar de todo lucho en contra de su destino durante años y desarrollo su propio estilo para usa la magia a través de energía que su cuerpo desarrollaba de manera natural, a diferencia del resto de los Arkitec's quienes nutrían su poder adsorbiendo la energía del ambiente. Su camino fue difícil, nunca hubo alguien que lo apoyara, o le dirá palabras de aliento; sin embargo jamás se rindió, creo, e hiso sus propias teoría que a la larga permitieron a humano comunes convertirse en Arkitec's. Al final solo fue su fuerzas de voluntad inquebrantable y dedicación lo que le permitieron alcanzar el estatus de sabio entre los Arkitec's .

Hoy finalmente, conforme se introducen el interior del vórtice de "la puerta del mundo" el sabio de la energía se prepara para viajar a un mundo completamente distinto. Esperando hallar en sus destino conocimientos más allá de lo imaginable, suficiente para nutrir su mente y regresar a su viejo cuerpo el deseos del saber. "Kelled Trimp" jamás imagino que entraría ese portal, solo para no volver a salir nunca, mientras su cuerpo era desangrado en millones de partículas que se convirtieron en energía y su alma era transportada a un mundo completamente diferente del que él esperaba ver.