Un segundo capi casi con exito! :P dejen su review chicos! os se lo suplico x.x ¿tan malo es mi fic? haha ya sabia...:p en fin..gracias x leer, segiireee subiendo los deemaas caps :)
cap 2
Esa…molestosa luz…- entre abrió los ojos, unas luces blancas a sus costados , algunos cuadros adornando la pared, un sillón de espera negro y utensilios médicos. todo indicaba que había metido la pata en el evento. Una grave punzada en su cabeza le advirtió del dolor, se sobo las cienes, tal ves eso aliviaría el dolor y después buscaría respuestas, escucho el sonido de la puerta abrirse, ahí entro un medico y su amiga que tenia rostro de preocupación.
-Jovencita, me alegro que despertaras- la recibió el medico ocupado en escribir una receta.
-Lin, me pegaste un buen susto-
-Lo lamento kagome…- disculpándose, el doctor tomo la presión e hiso varios exámenes, todo indicaba que estaba bien, solo fue un desmayo por las malas pasadas de hambre que se aventaba esta joven. Perjudicada, avergonzada por lo sucedido no tubo reparo en preguntar que fue lo que paso ahí afuera después del desmayo, kagome trato de cambiar el tema, pero Lin era demasiado obstinada para dejarlo pasar.
-Te desmayaste de la nada Lin; y Kagura bueno….-
Lin hiso mueca de desagrado y se mofo , con esto se le subió la presión, ¿ahora que pasaría?, ¿Dónde tiene que firmar su sentencia?.
-Tranquila, al parecer su esposo evadió los medios, el fue quien pago todo-
-¿Su esposo?...- empezó hacer memoria de quien fuera compañero de su jefa, pero no lo logro, creo que se quedaría en el anonimato.
-Olvídalo, es bueno saber que ya esta todo bien, desde hoy tendrás que alimentarte mejor…- afirmo kagome, el medico se retiro dándole una receta e instrucciones de la nueva dieta de su paciente, agradecieron y enseguida ya estaban solas; les pareció extraño saber que ningún reportero estuviera merodeando, pero era mejor asi, No paso mucho tiempo para que dieran de alta a la joven, unos cuantos medicamentos vitamínicos y listo, ya estaban con los pies fuera del hospital, solo faltaba saber que diría kagura al respecto. Seguro que no seria nada comprensiva.
En la mañana ya estaba kagome con dos vasos de coffe expreso en sus manos, le entrego uno a su amiga, esta dio un sorbo y dispuso a sentarse bajo la mirada de sus compañeros que platicaban a hurtadas , prestando atención en no desconcentrarse, seguro que el chisme se corrió por todos lados, Ni como pararlo.
-Bébelo todo, no quiero que estés con el estomago vacío-
-Te preocupas demasiado Kagome-
-¡Claro que si! ¡por ti y tu trabajo!, desde hoy no te despegare la vista de enzima.-
Lin torció los ojos, que amiga tan exagerada tenia. El arrastre y zancadas de tacones deslizarse por el piso de mármol, interrumpiendo su conversación banal, hiso que la piel de todos aquellos se erizara, Kagome abrió paso a la mujer enfurecida, Kagura dio la orden a lin de que se presentaran en su oficina. por su propio bien se encamino disimuladamente, entro a la oficina y lo único que se escucho fue el cierre de la puerta. Kagome le rezo a los miles de dioses que ayudaran a su amiga.
El ambiente estaba tenso, Lin se quedo ahí parada enfrente de ella mientras que kagura tecleaba, le miro por el rabillo del ojo y le pidió que tomara asiento.
-¿Sabes cuantos problemas me provoco tu desmayo?.- Lin se debatía entre contestar o no, la mejor opciones fue negar con su rostro, Kagura esbozo una sonrisa burlona.
–No se si despedirte…-
-Puedo…explicarlo- le respondió estrujando su falda bajo la vista de kagura.
-No te puedo despedir, lamentablemente te necesito, pero ten en cuenta que si no fuera por ello…estarías fuera, no quiero que se repita o estarás arruinada- amenazo, -Vete-
Lin se quedo anonada, no sabia ni cuanto tiempo paso hasta que kagura de nuevo le regaño. –Aparte de tonta, sorda, que te vayas antes de que cambie de opinión- deslizo su mano insinuándole que se fuera. Se puso de pie y salió con la vista en los suelos , topo contra un objeto no identificado que se cruzo por su camino…mas bien que ella se cruzo en el camino, La reacción fue sostenerla de la cintura, tenia muy poco equilibrio la modista. Esto de que las desgracias la persiguieran nada mas a ella le empezaba a molestar, ¿Qué no tienen otro blanco?, con una sincera disculpa abrió sus ojos, y ahí estaba ese hombre de la pasarela anterior. Sonrojada se incorporo rápidamente, de esas que uno no se puede aguantar la vergüenza.
-Tienes que tener mas cuidado-, Esa vez fue la primera que escucho su voz, aguda y fuerte, resonante, tumbante para su oído sensible, sin saber que hacer, su lengua no quiso responder. Sesshomaru la contemplo bajo su vista, su menor estatura fémina le pronunciaban que necesitaba ser protegida, soltándola poco a poco de sus brazos, Cosa que no quería.
-Esta bien, no tienes que hablar si no quieres…- se giro sobre sus talones, pasando enseguida a la oficina de la jefa. Le vario el tiempo para reaccionar a una sorprendida y sonrojada Lin, Kagome aguanto su burla.
-¿Qué?- arqueo las cejas.
-Nada…, pero debiste ser mas cortes ante el sujeto que pago tu hospitalización- sonrió su amiga de sus ligeras sospechas, Lin sintió un golpe bajo. Su príncipe de hielo era el esposo de kagura...
-¡Decepción, Decepción!- tenia que haber una buena canción sobre esa palabra, pues de otra forma no podía sentirse o pensarse. Toda esperanza estaba anulada.
Eran las únicas deambulantes en el edificio junto a los guardias, caminaban de lado comparando diseños. -11:44 Pm- ; para esas horas ningún empleado, supervisor y jefe se encontraba en el edificio y ellas bien gracias todavía seguían ahí, pero eso les pasaba por ser empleadas personales. Ya les faltaba poco, a un asi Lin parecía en todo momento retraída, Kagome sabia que le afecto saber que ese tipo era esposo de su jefa, en la pasarela podía haber notado como Lin le atrajo a primera vista el hombre, y para variar cuando a la joven solía gustarle cierto "tipo" algo pasaba….!algo! .
-Terminamos.- diversiono kagome archivando las fotografías en el monitor, Lin se puso de pie tomando el bolso, apagando las luces de las oficinas. Seguidas caminaron juntas a la salida, desde ahí tomaban direcciones opuestas. Lin se negó de que Kagome le diera un aventó a su hogar, ya había mencionado que no le gustaba molestar a su amiga.
Lin percibió que alguien la observaba, pero no encontró a nadie mas que su solitaria persona y unas cantas luces alumbrando. En las calles de Paris era inusual ver asaltos y esas cosas, así que caminar un poco no le haría daño. Sesshomaru la miraba a lo lejos, recargado en su auto cruzado de brazos bajo la noche y luz de luna, camuflajeandose fácilmente con su smokey negro. La encontró atractiva e inocente igual que en el hospital, caminando sola sin fijación alguna. Quería decirle que si la llevaba a su hogar, pero seria demasiado pronto, no quería asustarla, Antes de abrir la puerta de su auto, apago la colilla de su cigarrillo…
FLASH BACK
Estaba tirada en suelo con los brazos cruzados y su cabeza de lado, su fino cabello negro cubría medio rostro impidiéndole verla mejor, enseguida antes de que todos lo arruinaran, tomo el pulso de la joven cercas del oído, pareciera que todo estaba bien, sentir esa finita piel tan nívea le demoro mas del tiempo necesitado para tomar el bendito pulso. La cargo en brazos, los reporteros ahora fijaban la atención en lo "ocurrido", Sesshomaru los esquivaba cordialmente pero no lo suficiente para dedicarles miradas matadoras ante los flash de las cámaras.
Los paramédicos del evento la atendieron, se la llevaron al hospital mas cercano, Kagura trataba de dar las mejores explicaciones posibles, si no todo seria un desastre. Con una simple llamada, Sesshomaru hizo por arte de magia que ningún reportero se encontrara, uno que otro valiente pero nada perjudirico para la prensa.
-¿Quien pagara los gastos hospitalarios?.- pregunto la enfermera quien asía el papeleo, Kagura menciono que su empleada no tenia seguro alguno y que no estaba dispuesta a pagarlo. Sesshomaru la interrumpió dando unos cuantos números de cuenta y su nombre completo a costas de su esposa, enfurecida una serie de reclamos no faltaron, pero para las pulgas de Sesshomaru, el siempre salía ganando.
-Tuviste que pagarle la hospitalización, ¡ja!- refunfuño dedicándole celos en sus palabras.
-Esto no pasaría si no mal pasaras a tus empleados.- Kagura se cruzo de brazos, no queriendo admitir que tenia razón, salió de allí colérica. Aprovechando entro y Ahí la vio recostada con el cabello extendido a lo ancho de la cama, su tez blanca enfrente de la luz y esos grandes ojos cerrados por el estrés y cansancio. Sintió pena por aquella jovenzuela hermosa y acaricio su mejilla, se detuvo.
-¿Que Demonios estas asiendo…?- se dijo, retiro su mano, Lin empezaba a reaccionar, antes de que pudiera verle la mujer, se fugo encontrándose a unos pasos a la que parecía su amiga y el doctor que estaban por entrar a la habitación.
FIN DEL FLASH BACK
Sonrió de lado evitándose la pena de hacer el ridículo al frente del retrovisor, lo que acaba de hacer no era frecuente en el.
Lin descansaba en su amplia cama, como necesitaba el descanso, -dormir,dormir.- Era todo lo que pensaba. Sus pensamientos divagaron por miles de lagunas mentales sobre el famoso "Esposo" de su jefa. ¿Por qué pago el?, ¿que tenia que ver ese hombre?, apenas y cruzo palabras en la pasarela…bueno, ella cruzo palabras por que ni un Hola (Hai) japonés pudo devolver en plena Francia. Imagino como seria su relación con Kagura, si era perfecta, Monótona…!uff! ni hablar. Reprimió todo en un santiamén, sabia que no tenia oportunidad con el de ninguna forma.
- En mis sueños…- hundió su rostro en la almohada, aspirando el olor al perfume de hombre que dejo impregnada en ella en solo unos instantes de toparse en aquella oficina. Nunca había visto un hombre maduro y con ese calibre de atractivo…."otro motivo mas para odiar a su jefa".
Se profundizo tanto en los pensamientos que acabaría soñando con el, tal ves mañana con algo de suerte le vería de nuevo, esta vez para dedicarle una de sus usuales sonrisas.
Temprano había recibido una llamada instantánea de las secretarias, Kagura saldría por motivos que no dijeron y hoy podían tomarse el día libre. Es como si de repente Kami escucho sus rezos, Por fin un Personal Day para ella misma, sin apuros, mandados, diseños…todo eso que a menudo le hacia perder la cordura y los pies sobre la tierra. Despertó horas mas tarde de lo usual, se dio una ducha larga y desayuno algo completo y saludable. Llamo Kagome pero la grabadora dejo mensaje por ella : -Habla Kagome, por el momento me encuentro indispuesta, deja tu mensaje- ; Lin colgó el teléfono, perder el tiempo en un mensaje que su amiga que respondería en la noche, no tenia caso. Resignada de pasar un día mas sola se arregló por veinte única vez posible, Unas cómodas sandalias, vestido entallado de su cintura color crema y un divertido listón rosado. Se miro convencida, pese que trabaja en una de las estadías de la moda, no optaba por quitar su radiante sencillez. Paso por su mente dar un pequeño paseo por los alrededores de la Torre Eiffel no era mala idea.
Sesshomaru recorrió la ciudad del "Amor" solo para quitarse el aburrimiento, el sol no lograba estorbar demasiado, asi que solo camino un poco en el trayecto, paro en un reducido pasillo mezclándose en la multitud, percibió a jóvenes artistas tocando melodías en las a trajeadas calles, dejo caer algunas monedas como lo haría cualquier persona. Siguió su paso hasta ver de frente a la gran torre. Su sorpresa fue ver a la joven arriba de ella caminando libremente, saboreando un barquillo que a juzgar por su color crema, era de vainilla. Pero que valiente y buena condición tenia la muchacha, caminar a esas alturas de la torre era cansado, Decidiría hacer lo mismo, pero para eso tenia su tarjeta Platinium y pagar el ascensor, que lo llevaría hasta ella. Después de todo tenían puntos que aclarar.
Caminaba sin cansarse, el barquillo escurría por sus manos, ya que no lo probo demasiado, afortunadamente una mujer se detuvo al tratar de controlar a sus perros que enseguida se comieron el helado de Lin, sonriente con los númerosos animalitos rodeándole, los acaricio y siguió su camino. No fue hasta unos minutos que paro el paso recargándose en los gruesos barandales de la torre, el viento refrescaba y revoloteaba su cabello, admirando el paisaje de la nueva Francia casi en pleno Otoño. Tener días como estos no le hacia daño, pensar en lo que ha hecho de su vida le hizo reflexionar varias cosas, sumida ajena de quien la asechaba, Sesshomaru tomo lugar cercas, Lin por instinto se giro a verlo.
-Usted…¿Qué le trae por aquí?- pregunto de lo mas normal queriendo ser socialista, Sesshomaru siguió mirando al horizonte .
-A distraerme un rato...supongo- le contesto secamente.
-Ha…es bueno de ves en cuando; por cierto, no tuve tiempo de agradecerle lo que hizo por mi…usted sabe…el hospital.-
-Descuida-
Lin conmovida, estiro su mano con un propósito.- Mucho gusto, Lin Hachirobei- , Sesshomaru estiro su mano segundos después; - Sesshomaru Taisho- la jalo levemente para besarla como era debido. Sonrojada espero que el tipo soltase su mano, enseguida se vieron envueltos en una conversación quizás no muy larga pero si confortante. Las miradas compulsivas del hombre con ese rostro que no expresaba nada la ponían nerviosa.
-¿Cómo terminaste en tu trabajo..?- pregunto esperando saber algo mas de la castaña, ella se quedo pensativa resumiendo todo el drama por el que paso para llegar hasta donde estaba, le dedico una gran sonrisa.
-Pues…no ha sido fácil, estudie toda mi vida para ser una reconocida diseñadora…pero como podrá ver…no ha funcionado…- le respondió temerosa, rogando que no mal interpretara las cosas sobre su esposa. Pero no paso nada, el siguió en vista enfrente. –Usted me parece que es un importante empresario.- añadio.
-Lo soy.-
-Siempre me intereso el mundo de los negocios, mas esto es mi vida, el arte de cierta forma…-
Así pasaron hablando de charla en charla, cosas sin importancia, otras muy personales, pero el hombre se negaba a decir algo sobre su estado civil, quizás no quería incomodarla con ello. Pasaron las horas en un punto máximo en el que el oscuro anochecer les abrigo con frio viento, Caminaban por las calles de Paris disfrutando de las luces y alguna música callejera. Lin empezó a temblar guardando calor por si misma con las manos sujetando los hombros, Sesshomaru al verla retiro su saco negro y la cubrió, le quedaba demasiado grande, casi como vestido. Avergonzada y la culpa sobres de ella, siguieron el paso.
Convivir con el esposo de su jefa no era apropiado, mucho menos convivir con la empleada de su esposa, ahí ellos dos se debatían en lo prohibido, pero no podían dejar de pasar la oportunidad de conocerse, no cuando las cosas mas triviales, comunes estaban de su lado y la casualidad logro juntarlos de la manera mas extraña, después de todo ellos lo preferían así.
-Gracias por traerme…la verdad no era necesario.- retiro el saco de su cuerpo entregándoselo al dueño, Sesshomaru lo recibió satisfecho, ya sabia donde vivía aquella mundana, un lugar chico, acogedor y agradable, un poco menos de su gusto acostumbrado a lo grande, pero comparado con el vacío que lo acompañaba, esto era el cielo.
-De nada, espero que podamos volvernos haber.- ni el mismo Sesshomaru creyó lo que decía, pero en realidad la idea no le molestaba en nada, seria reconfortante platicar con la diseñadora, con ella sentía que podía hablar coherentemente , eso lo demostró en la tarde de hoy. Como acostumbran en parís un beso de despedida fue lo que Lin le obsequio al Albino, gesto que lo sorprendió.
-No creo que sea bueno….- se adelanto para abrir la puerta; - De nuevo gracias- cerro.
A un sentía la calidez de aquel beso sobre su fría mejilla, el contacto de sus labios rosados no se iba, y no quería que se fuera. Rápido todo aquello se esfumo al saberse su triste realidad, en su mano un reluciente anillo dorado.
¡¿ Y como decía la melodía?
-¡Decepción, Decepción!-
