All I Ask. Capitulo 2
Hola,
Les traigo el segundo capitulo de esta historia, espero les guste. Pueden dejar sus predicciones de pareja, este capitulo es como un backstory de lo que ha sido la vida de Hermione, pero no me estoy adentrando mucho, en el próximo capitulo leeremos sobre Draco, que aquí nos hace falta.
Dejen su review y nos leemos pronto.
Si bien eran llamados los héroes de la comunidad mágica, el famoso trio de oro, la vida no había sido necesariamente sencilla después de la guerra, no solo las personas seguían su ejemplo, las revistas y periódicos seguían cada uno de sus pasos, las personas inmediatamente se acercaban a ellos para preguntar cosas privadas, les pedían autógrafos y sus opiniones en diversos temas.
Al principio había sido algo llevadero, comprendían el entusiasmo, con el paso del primer año para Hermione fue más difícil aparentar, sonreír ante las cámaras, Harry ya estaba acostumbrado, el único que parecía no tener problema con todo ese circo era Ron, Hermione suponía que crecer con seis hermanos brillantes tenía que ver con eso.
Hermione se había retraído mucho con el paso de los años, solo hacia presencia publica cuando el mismo ministro se lo pedía, ocupaba su tiempo trabajando en el departamento de leyes mágicas, lejos de la miradas curiosas, detrás de sus papeles y presentándose en los juzgados cuando era necesario, quizá lo más emocionante que le había pasado fue sorprenderse cuando viajo a un congreso de "Aplicación de leyes mágicas en la sociedad moderna" en Francia, uno de los asistentes del congresista resultó ser su ex compañero de escuela y ex mortifago, Theodore Nott.
Por más que había rogado a merlín que no la reconociera, no corrió con tanta suerte, una vez terminada la conferencia, el muchacho se acerco a ella antes de que pudiera huir a su hotel.
-Sabia que mis ojos no me engañaban, estoy frente a la chica dorada – sonrió, extendiéndole una mano que ella tomó cortésmente
-Nott – asintió
- imagine que terminarías eligiendo leyes, un cerebro tan brillante como el tuyo podría ser cualquier cosa, pero me da gusto que seas mi colega
-¿siempre eres tan ...? – calló buscando la palabra
-¿simpático? ¿encantador?
-No precisamente lo que tenia en mente, pero quizá
Deberías saber ya que una sonrisa encantadora te puede llevar muy lejos en esta carrera, sobre todo si tienes un pasado como el mío - se acercó a ella como si estuviera a punto de confesar su secreto mejor guardado- quizá no sepas que soy un ex mortifago, ex prisionero
Ella lo miró atónita cuando el soltó una carcajada alejándose de ella, claro que lo sabía, merlín, todo Inglaterra lo sabía. Había estado presente en cada uno de los juicios que se llevaron a cabo, había sido difícil ver a sus excompañeros ser llevados frente a un tribunal, ella misma había procesado sus cartas de liberación bajo el pedido del ministro, cosa que apoyo siendo consciente que, a pesar de los crímenes cometidos, quizá ninguno de ellos había tenido una elección, eran unos simples niños, al igual que ella, para llevar el peso del mundo sobre sus hombros.
Observó al muchacho frente a ella, realmente tenía una sonrisa encantadora, era muy guapo con su cabello castaño, unos 5 cm más alto que ella, delgado, pero sus ojos fue lo que mas le llamaron su atención, había un brillo especial en ellos, tenía mucho tiempo que no veía algo así en alguien, consecuencia de una guerra.
Puedes seguir observándome todo lo que quieras con una cena de por medio, muero de hambre y conozco el mejor restaurante con una vista espectacular, bastante privado. – sonrió cuando ella lo miró con desconfianza – créeme, aunque quisiera hacerte algo, no podría, mi varita esta monitoreada, aunque eso ya lo sabes, sino recuerdo mal era tu firma en mi acta de libertad condicional.
-Ehh sí, bueno apenas comenzaba a trabajar, fue mi primer gran trabajo – contestó nerviosa
-¿Cena? Me cuentas un poco mas de como esta funcionado todo por allá y yo te demuestro que no soy tan terrible
Esa fue la primera de muchas cenas que tuvieron, que seguían teniendo, era refrescante para la castaña tener un amigo que no la conociera desde siempre, conocer a alguien que tenia una perspectiva tan diferente de ella, que fuera igual de brillante y capaz de tener una conversación de todo tipo de tema, a pesar de que él vivía en Francia, encontraban el tiempo de juntarse una vez por semana, Theodore Nott se había convertido en su amigo, desde hace dos años.
Esa mañana se sobresaltó cuando la chimenea de su recién adquirida oficina rugió, dejando entrar a Theo, ella estaba a punto de abrazarlo cuando vio su rostro, en total pánico, sus manos temblorosas, así que optó por dirigirlo a una de las sillas, entregándole un vaso con whisky.
-¿Qué sucede? Me estas preocupando
-Me acabo de enterar algo de lo que no debía – palideció- no era mi intención escucharlo, pero luego investigue y es cierto
¿de que hablas? No creo que el ministro de Francia pueda ser algo tan malo como para que este así
Oh no, no es él – tragó saliva – es Kingsley, los escuche hablando sobre una nueva ley y una prueba que deben hacer primero, estaba pidiendo consejo, cuando se fueron a comer, busque los documentos que llevaba
-¿de qué se trata? - preguntó sintiendo en hueco en la boca de su estómago
-Matrimonios, matrimonios decretados como ley, sin la opción de elegir tu pareja
-Eso no puede ser posible
-En cuanto supe lo que era, corrió a verte, no conozco a nadie más que pueda tener acceso a esa información
-Perdón, pero yo no tenia idea de esto, si hemos estado buscando soluciones para incrementar el número de la comunidad, pero no sabia que esto era una posibilidad, nadie lo ha mencionado
-¿no lo ves? Si esto es real, me obligaran a regresar y obligaran a una pobre mujer a casarme con alguien como yo
-Theodore Nott, quien sea que se case contigo seria muy afortunada, pero espero que no lleguemos a eso, si es así, me casaría contigo y no serias infelices
-Si has cambiado de opinión sobre salir conmigo, solo tenías que decirlo – rio aun tembloroso
-Nott – advirtió
-Está bien, no diré mas
-Ahora, vamos a esperar al ministro en su despacho – dijo con determinación.
Antes de que ambos pudieran salir de su oficina Harry entró sin siquiera anunciarse, pero no se sorprendió de ver a Theo, Hermione le había contado sobre su encuentro y habían coincidido un par de veces ya, los miró a ambos con sospecha, ser Auror había aumentado su habilidad analítica.
-Hola, Nott – asintió para después ir a abrazar a la castaña – lamento interrumpir y entrar de esa manera peor Kingsley acaba de enviarme un recado, esta solicitando que nos presentamos en su despacho en cinco minutos
-¿Quiénes? – preguntó ella rápidamente
-Nosotros dos, Ron, convocó a Luna y a Ginny también. – miró el intercambio de miradas entre los amigos – porque creo que ya saben de que se trata esto
-Si es lo que creemos, estamos todos jodidos – intervino Theo – no me importa sino he sido convocado, yo también me presentaré
Los tres se dirigieron al despacho del ministro donde el resto de los citados ya se encontraba ahí, esperando a que ellos se unieran a la reunión, el ministro, tampoco se sorprendió de ver a Theo, ya lo esperaba, a decir verdad, tuvo que adelantar esa junta porque se dio cuenta de su error, no había contado con que uno de sus protegidos se enterara, aunque si contó con que acudiría a Hermione, ahí la razón de la junta tan precipitada.
Miró a los jóvenes frente a él, esperando que no lo odiaran por arruinar sus vidas, por pedir más de ellos de lo que ya habían dado por el bien común.
-No es fácil lo que tengo por decir, como sabrán los números de nacimiento en estos últimos años no ha sido el mejor, de seguir así no estaríamos planteado la extinción de la comunidad mágica como la conocemos, hemos agotado posibilidades y ha sido traída a mí, una propuesta – suspiró – no era una opción para mí, pero todo el Wizengamot está de acuerdo y no hay mucho que pueda ser, salvo incluirlos a ustedes en el plan
-¿Qué necesitas de nosotros? – preguntó Harry
-Nos van a obligar a contraer matrimonio y producir familias – intervino Hermione con amargura
-Como dije, es la última opción
-¡no pueden hacernos esto! – exclamó Ron furioso
-Estoy de acuerdo, muchachos y es aquí donde debo pedir algo de ustedes que no me atrevería a pedir si tuviera otra solución
-Nos van a exhibir ¿no es así? – escupió Ginny
-Quiero que sean ustedes que den el ejemplo, que sean ustedes quienes represente esta ley, una especie de experimento, si llega a funcionar seriamos capaz de implementar la ley, sino deberemos enfrentarnos a las consecuencias, la cuestión es que no podrán elegir a sus parejas, estamos buscando una compatibilidad de magia, que cree una nueva generación fuerte y segura, seguridad en su linaje.
-Es decir, que, si yo decido casarme con Theo o quien sea, no podría, debería someterme a una especie de estudio – comentó Hermione sin ocultar su enojo
-Créanme que no es algo que he decidido a la ligera, ya tengo información sobre un hechizo antiguo que muestra a la persona con quien cada uno de ustedes tiene mayor posibilidad de ser feliz, de formar un hogar sin importar las circunstancias, podríamos hacerlo hoy mismo y sabríamos a quien más incluir en esta prueba
-¿Ha funcionado antes? – preguntó Luna maravillada con que existiera tal cosa
-Si, la persona que me ha hecho saber sobre esto, lo ha probado en si mismo, y al saber esto, lo ha probado nuevamente y la persona que ha emergido, es uno de ustedes.
-¿Quién? – titubeo el elegido
-Hermione – soltó – podríamos hacerlo contigo y comprobar que los resultados coincidan
-¿Estás seguro? ¿Quién es esta persona?
-Quieres una respuesta o prefieres hacer el hechizo
-¿Qué tengo que hacer?
Después de indicar las instrucciones, todos se apartaron para darle espacio a la castaña, con una mano temblorosa dejo caer gotas de sangre de su recién cortada palma sobre el pergamino sobre el escritorio, "Amissa anima mea" susurró con determinación, sin mover la vista de aquel trozo de papel, vio como la sangre comenzó a moverse tomando forma de un nombre, ese nombre que le cambiaria la vida para siempre.
-Imposible – dijo en estado de shock
-Hermione, los resultados coinciden
-¡No me puedes obligar a que me case con él, no puedes!
Harry corrió a abrazarla, para contenerla y para calmar su propia furia, Hermione tembló en sus brazos, el resto no supo que hacer, miraban la escena ante ellos con preocupación ya que ninguno se había atrevido a mirar el resultado y por la reacción de la castaña estaban esperando que fuera ella quien dijera lo que estaba pasando.
-Es tu elección si quieres seguir adelante, no podemos cambiar el resultado, puedes hacerlo ahora o esperar a que la ley sea puesta en efecto y no que quede mas remedio
-¿tienes idea de lo que estas pidiendo?
-Créeme que lo sé, sino fuera algo de vida o muerte no te haría pasar por esto, a ninguno de ustedes, se que estoy pidiendo que sacrifiquen mas de lo que ya lo han hecho
Hermione se soltó del agarre de su amigo, abandono la oficina antes de que alguien pudiera detenerla, Ron iba a ir detrás de ella, pero Harry le dijo que debían dejarla sola, al menos un tiempo para que se calmara, fue Theo quien se atrevió a acercarse al pergamino, tomándolo entre sus manos.
-Malfoy, Draco Malfoy – susurró atrayendo la atención de todos.
