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Lin se despierta con el sol iluminando su rostro, desde que llegó Korra a Ciudad República su dedicación a la policía ha sido el doble. Por otro lado los resproches por parte de Jian y Jia Li nunca se hicieron esperar, los gemelos eran muy apegados a su mamá y esta siempre intentaba dedicarles el mayor tiempo posible, la joven entendía lo importante que era la jefatura en la vida de Lin pero para Jian era solo una interferencia en su familia, desde que era solo un niño detestó el momento en el que su madre se iba, hoy en día eso no había cambiado ya que a pesar de haber crecido su apego hacia la jefa de policía seguia manteniéndose muy fuerte. Desde hoy comenzaban sus vacaciones y les prometió que su trabajo no iba a interferir ya que en muchas ocasiones la habían llamado cuando estaba en la hospitalidad de su hogar, haciendo que esta se colocara su armadura y se fuera con prisa.
Unos minutos después un guapo joven de ojos verdes y cabello negro se acuesta a su lado, -buenos días jefa.-
-Buenos días Jian...- acaricia el rostro del pelinegro, -y ya les dije que no me voy a ir, así que no te comportes como un niño.-
-Está bien, entonces levántate para que entrenemos.- Lin vuelve a cerrar los ojos fingiendo volver a dormir, -¡Mamá!-
-Y que no se te olvide Jian.- cuando intenta levantarse Jia entra a la habitación sentándose a su lado, Lin los mira frunciendo el ceño.
-Buenos días mamá.- se acuesta a su lado y se acurruca.
-Buenos días Jia.- su hijo sigue el mismo ejemplo de su hermana y la abraza dejándola confundida: los gemelos son muy apegados a ella pero desde que comenzaron a crecer habían dejado muchos comportamientos cariñosos de lado, no es que le molestara está demostración de afecto, pero realmente le parecía sospechosa, -¿A qué se debe todo esto?-
-A que por fin vas a pasar tiempo con nosotros.- dice Jia Li para que después su hermano termine, -Y además no tendrás que lidiar con Korra y mucho con Tenzin y su guardería.- habla el guapo chico con molestia en su tono.
-¡Jian!- lo regaña su gemela.
-Hmp, eres igual a mamá.- Lin suspira y su mirada se fija en su hijo mayor, -¡¿Qué?! Es la verdad, desde que esa chica llegó tu tiempo en la casa es más escaso de lo normal, además de que estás pasando mucho tiempo con ese señor.-
-Ese señor es tu padre Jian y te acabo de decir que no voy a ningún lado, Saikhan está a cargo mientras yo no estoy.-
-¡Ese hombre no es mi papá! ¡Yo no tengo padre!- se levanta y sale de la habitación.
-¡Jian!- pero el muchacho no le presta atención y se va.
Jia mira a su madre, -no te preocupes mamá, ya se le pasará.- le da un beso en la mejilla y se levanta, -voy a hablar con él.- Lin asiente y la hermosa chica va en busca de su hermano.
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Años atrás...
Lin se encontraba ocupada en la jefatura de policía, cuando escucha el timbre del teléfono contesta, -jefa Beifong.-
-Señora soy Xue.- el tono de la mujer que cuida a los hijos de Lin se escucha en línea, los sentidos de la pelinegra se encienden, Xue no llamaba a Lin a menos que fuera algo totalmente urgente. Sabía que tenía que ver con los gemelos y su preocupación estaba saliendo a flote con intensidad.
-¿Qué pasó con los gemelos?-
-Desaparecieron señora, los he buscado por toda la propiedad y no están...- lo demás que dice Xue no se registra en la mente de Lin. Sus hijos habían desaparecido de su propiedad, su cuerpo comienza a desplomarse en la silla, -señora.-
-¿Hace cuánto tiempo desaparecieron?-
-Aproximadamente una hora, estaba preparando la comida y los dejé entrenando en el jardín, le juro que solo fue un momento.- Lin coloca instintivamente su dedo índice y meñique en su frente con pura y física frustración, -lo extraño es que su armario está desorganizado.-
-Entonces lo más probable es que hayan escapado, esos dos me van a oír cuando los encuentre. Si llegan a aparecer me avisas inmediatamente.-
-Sí señora.- Lin corta la llamada, toma las llaves del satomobile y baja para ir en busca de sus hijos.
Lin demora aproximadamente cuatro horas buscando a los gemelos hasta que la ciudad se oscurece, se dirigió a los lugares que más le gustaban pero no vió rastro de sus hijos, cuando regresa le pregunta a su secretaria si Xue había llamado a lo que está le responde que si y que le había dejado dicho que la llamara apenas llegara, -llamala y la pasas a mí oficina.-
-Sí señora.- responde algo nerviosa por la figura imponente que representa Lin Beifong.
Cuando Lin entra, unos segundos después la chica le avisa que la línea está abierta a lo que ella lleda un gracias, espera un momento con el teléfono en su oído y escucha la voz de Xue, -¿Los encontró?- pregunta nerviosamente.
-No Xue, los he buscado por toda Ciudad República y no los encuentro; estoy muy preocupada...- alguien toca la puerta y Lin está lista para insultar a quién tiene el atrevimiento de interrumpirla.
-Lin soy Tenzin.-
-Xue tengo que cortar, pero apenas termine aquí voy a buscar una foto de los gemelos para ofrecer una recompensa por ellos.-
-Ya mismo busco la fotografía señora.- responde la chica inmediatamente.
-Está bien. Nos vemos en la casa Xue.- la mujer de ojos esmeralda corta la llamada y le indica a Tenzin que pase.
El hombre alto de ojos grises entra a su oficina, se ve cansado y algo acabado, -Lin siempre tan radiante y...- Lin tuerse lo ojos y lo detiene.
-Corta con tus alagos y ve al grano Tenzin.-
-Está bien, sé que eres una mujer muy ocupada pero realmente necesito un gran favor tuyo.- Lin le dedica una mirada molesta, -se que no es tu trabajo encontrar gente pero...-
-Tienes toda la razón Tenzin, ese no es mí trabajo; si necesitas a un detective puedes encontrar muchos en...- la voz de Lin se corta cuando ve la cara de Jian asomada en el vidrio de la puerta de su oficina, deja escapar un suspiro que no sabía que estaba reteniendo, -dejalos entrar.- Tenzin abre la puerta y sus adorados hijos entran a su oficina sanos y salvos. Su mente ahora se centra en el escenario que tiene frente a ella, Tenzin sabía toda la verdad. -Ya los conociste.- dice nerviosa mirando a los gemelos que no se atreven a darle la cara.
-Sí, aunque él casi no habla. Según Jia están de paseo, recorriendo Ciudad República.-
-Tenzin yo realmente no...-
-Sé que estás ocupada pero no confío en más nadie para dejarlos.- los ojos del guapo hombre del cual aún estaba enamorada la miraban fijamente con ternura. Al parecer los gemelos no habían dicho nada y fue una bocanada de aire fresco para ella.
-Puedes dejarlos aquí que yo me encargo.- él asiente.
-Gracias Lin, realmente gracias y fue un placer verte de nuevo.- sus ojos le dieron una última mirada y se despide de los pequeños a lo que su hija responde con una sonrisa algo decepcionada y Jian solo lo ignora. El hombre sale y cierra la puerta detrás de él.
Cuando está segura que se ha ido les da una mirada severa, -¿En qué estaban pensando ustedes dos?- los mira esperando una respuesta a lo que Jian solo responde con un gruñido.
-Lo siento mami.- dice su hija, -es solo que sin querer escuchamos una conversación tuya con Xue y queríamos conocer a papá, aunque creo que el ya tiene hijos y no nos necesita a nosotros.- a Lin se le parte el corazón cuando escucha la declaración de su amada hija.
-Te dije que era mala idea.- suelta el gemelo de nueve años.
-¡Cállate Jian!-
-Silencio los dos... Miren muchachos, realmente no era la forma en la que quería que se enteraran de todo, pero su padre es un hombre casado y con hijos, pero eso no significa que ustedes sean menos importantes que esos niños.-
-Niñas.- corrige el pelinegro.
-Bien, niñas; igualmente si ustedes quieren conocerlo estoy segura que el los va a amar igual.- Lin sabe que cuando todo se sepa va a se un completo desastre pero viendo los acontecimientos parece ser lo mejor hasta que Jian abre la boca:
-Yo no quiero volver a saber de ese hombre.-
-Eso es grosero Jian.- lo regaña su gemela.
-No me importa, ahora vamos mamá que quiero volver a mí casa.-
-No creas que te vas a salir tan fácil de está con tu rabieta muchacho, en casa vamos a hablar bien.- Lin toma su abrigo y sale de la oficina con los niños para llevarlos a su morada. Aunque pretende dejarlos descansar y hablar con ellos al día siguiente.
