Ejem…pues aquí les traigo este capítulo :3 perdonen por la tardanza, durante un tiempo deje la cuenta de fanfic y cuando vi todos los reviews dije "WOW" no pensé que esta historia pudiera gustar tanto xD bueno, gracias por todo y aquí esta el segundo capítulo ;D

Capítulo 2: Té hirviendo

La arena de combate se llenó de momento de gritos, abucheos y porras hacía Zuko o a la bandida ciega, ella atacaba decisivamente y a todo movimiento que Zuko hacía ella tenía el contra ataque perfecto, pero parecía estar jugando solamente con el joven de la cicatriz, pues muchas veces pudo sacarlo de la arena con facilidad, pero terminaba salvándolo o dándole un aliento, era obvio que era un asunto muy personal

-¿Es todo lo que tienes flamita? – Pregunto la chica lanzando enormes piedras al muchacho que a duras penas las esquivaba, se le hacía cada vez más difícil mantenerle el ritmo tan agresivo, ella solamente se mantenía en un área específica golpeando la tierra

-¡No me llames así! – Grito Zuko enviando agresivas olas de calor que nuevamente eran bloqueadas por enormes paredes de piedra que cubrían a la bandida

-¿Cómo te llamo entonces? ¿Linda bailarina? – Rio estrepitosamente para arrojar estacas de piedras, eran mucho más pequeñas que los otros proyectiles que arrojaba hacía Zuko, pero eran más y eran lanzadas en mayor velocidad, el joven de la cicatriz logro esquivar algunas, otras impactaron contra su cuerpo dejando daños verdaderamente grandes, principalmente en su pierna derecha -¡Eso se escuchó tremendo! ¿Te rompí algún hueso?

-Algo anda mal – Dijo Aang desde las gradas analizando los movimientos de la bandida y de Zuko

-¡Lo sé! Le están metiendo una total paliza a Zuko, el peleaba mucho mejor – Gritaba Soka moviendo escandalosamente sus brazos

-No, no es eso, los movimientos de la bandida, están empezando a ser diferentes

-¿De qué hablas?

-En su última pelea desviaba los movimientos del enemigo con la tierra control, ni oportunidad le dio de hacer un ataque digno, pero ahora, solamente se enfoca en atacar, parece un poco…

-¿Distraída?

-Exacto

-Esperemos que Zuko se dé cuenta de eso

Zuko esquivaba de manera muy difícil los ataques de la bandida, más de uno impacto contra el dejándolo en el piso escupiendo sangre, su visión se nublaba y su cuerpo cada vez estaba más decaído

-¿Sera este el fin del espíritu azul? – Gritaba el comentarista haciendo que un montón de gritos se escuchasen por todo el estadio

-Si Flamita ¿Este será tu fin? – Rio la chica mientras sacaba del suelo una enorme piedra y la disparo en dirección a Zuko, todo el mundo se levantó, pues era demasiado grande como para evadirla por los costados y mucho menos por debajo, todos aclamaban la victoria de la bandida ciega y la derrota del espíritu azul, pero en ese momento Zuko sacó a relucir su ingenio en batalla; Con si pierna izquierda logro trepar hábilmente sobre la roca, en el trayecto, preparo con sus manos una enorme cantidad de energía que poco a poco se tornó en un enorme relámpago azul que salió disparado con un enorme estruendo hacía la chica, ella solamente escucho aquel aterrador rugido y se cubrió completamente en una esfera de piedra que fue destruida fácilmente por el relámpago, ella cayó al piso indefensa muy cerca de la orilla del ring y mientras Zuko caía en dirección disparo bolas de fuego sin descanso hasta tenerla rodeada de una enorme pared de fuego, fue entonces que Zuko aprovecho el momento, mientras ella apagaba las flamas consumiéndolas con enormes rocas, preparo otro rayo, las luces azules comenzaron a danzar por toda la arena, ella al percatarse de eso, movió velozmente su pierna para lanzar un enorme pilar en dirección a Zuko, pero unos milisegundos antes de eso, el muchacho disparo su rayo, logrando destruir aquel enorme pilar y la explosión hizo retroceder a la bandida ciega lo suficiente para caer de espaldas al ring y darle la victoria a Zuko. El lugar se apodero por un silencio monstruoso hasta que Soka se levantó de forma escandalosa

-¡ESPIRITU AZUL! – Gritaba agitando sus brazos para ser secundado por Aang y después por todo el público del lugar, Zuko solamente se echó en el piso a descansar

-¡Damas y caballeros, el espíritu azul! – Grito el presentador levantando bruscamente a Zuko y entregándole la bolsa con las piezas de oro, pero su atención se desvío a la de la chica que se acercaba con pasos grandes y ruidosos y en su rostro se podía ver una expresión de enojo, en su mano derecha tenía el cinturón que se lo arrojo a Zuko en la cara

-Espero que combine con tu bolso ¡Marica! – Grito la chica enfurecida mientras bajaba aquellas largas escaleras que separaban el piso

-Oye espera – Trato de detenerla Zuko pero para ese momento Sokka y Aang ya estaban junto a él, el moreno levantaba dramáticamente el cinturón como si la victoria le perteneciese

-¿Viste eso Aang? – Sokka dio todo un resumen de la pelea, principalmente solo onomatopeyas y movimientos absurdos con los brazos

-Zuko, no creo que debas hacer esto – Dijo el pequeño monje preocupado

-Solo lo hice esta vez, ni siquiera quiero este cinturón – Gruño Zuko arrebatándoselo a Sokka, este solamente se decepciono – Debo entregarle esto

-¡Vamos Zuko! ¿No se siente bien levantar nuevamente ese cinturón? Al menos deja que me lo quede

-Si lo quieres tendrás que vencerme Sokka y sabemos que eso no terminara bien – Dijo Zuko incendiando su mano y poniéndola frente al oji azul

-Ok, hacer lo correcto, Aang corramos antes que Zuko nos incendie

-¿Sabes dónde puedo encontrar a esa chica en primer lugar? – Pregunto el chico tatuado

-Tengo una idea, los veré luego ¿Ok? – Así el muchacho tomo sus cosas y salió de aquel lugar lleno de malos recuerdos, subió por aquella misma larga y elegante calle con el cinturón en mano, va de más mencionar que llamo la atención a más de una persona por llevar un objeto tan peculiar, aquel objeto metálico, la hebilla era bastante grande en ella se podía notar 4 signos para cada uno de los elementos, todos estaban de acuerdo que ningún nómade aire participaría, pero era para hacer honor a los 4 elementos. Al llegar a aquella enorme casa Zuko se detuvo unos segundos ¿De verdad debía entregarle el cinturón? Es decir, ella no tenía el mejor carácter posible ¿Lo recibiría bien? Estaba a punto de saltar el muro cuando escucho un enorme crujir detrás suyo, lo que vio lo dejo boqui abierto, una enorme piedra tomaba dirección hacía el, con esfuerzos la esquivo el enorme objeto que impacto en el piso haciendo escuchar un gran estruendo

-Entras a mi casa, me atacas, me retas a un duelo, me arrebatas el título y aun tienes la gentileza de venir a mi casa con el cinturón ¿Lo que quieres es que te mate verdad? – Grito la chica que se revelaba poco a poco de entre la oscuridad, sus ropas eran diferentes a las del encuentro, eran blancas, maso menos las mismas con las que se vieron la primera vez, exceptuando por unas pequeñas flores verdes en las largas mangas de este

-Escucha – Respondió el muchacho un tanto nervioso arrojando el cinturón al piso – No fue mi intensión hacerte pasar por eso, yo no quiero ese título y si de verdad entre en ese torneo fue por mera necesidad, no tengo interés alguno – Dijo Zuko dando quedándose quieto, ella hizo lo mismo, en el fondo, sabía que él no mentía, la tierra bajo sus pies se lo decía, solamente desvió la mirada – Quédate con ese cochino cinturón, no significa nada, igual y puedes venderlo – Dijo enojada la chica golpeando el suelo con firmeza para abrir un enorme hueco donde ella entro, el chico supuso que llegaría al otro lado de su casa, fuera como fuera, Zuko intento hacer lo correcto, dejo el cinturón ahí y siguió el camino hasta su casa, fue largo y pesaroso, en ocasiones se detenía a recobrar el aliento y sobarse las heridas que tuvo en el combate, en todo ese tiempo nunca había recibido paliza similar, ni siquiera por tipos que le doblaban el tamaño a la niña, era la prueba viviente de que no hay impedimentos para llegar a ser sumamente fuerte. Una vez en su hogar dejo sus cosas en el piso y se echó en la cama, deseando tener uno de los tés que preparaba su tío, pensó en llamarle, pero entonces tendría que dar muchas explicaciones, las cuales no lo dejarían contento, juntos se alejaron de ese pasado y querían permanecer así, así que solamente se limitó a tomar un baño caliente y reposar lo que restaba de la noche.

A la mañana siguiente su cuerpo se sentía mejor, podía moverse sin tantos quejidos, se levantó y miro por la ventana el cielo, estaba gris y unos pocos rayos de sol iluminaban opacamente las calles de la ciudad, entro en una serie de pensamientos que principalmente rodeaban a aquella chica ¿Quién sería? ¿Cuál sería su verdadero nombre? Fue en ese trance que escucho sonar su celular, era el número del salón de té de su tío, era raro que le llamara y mas tan temprano

-¿Tio Iroh?

-¡Zuko! Necesitare mucho de tu ayuda hoy, unos empresarios vendrán a mi tienda de té y le di el día libre a la pareja que suele ayudarme aquí

-¿Por qué les diste el día libre si sabías que irían esos empresarios? – Pregunto un tanto irritado el chico

-Era su aniversario y no podía obligarles a quedarse trabajando – Respondió alegre anciano

-Ok, iré en seguida, prepárame un té para el cuerpo

-Estará caliente como te gusta sobrino mío – Rio el viejo para colgar el teléfono, Zuko solamente suspiro y tomo el primer cambio de ropa que encontró, bastante similar a la del día anterior, aunque no importaba, llegando con su tío tendría que cambiarse y a como son esas reuniones de empresarios (De las cuales el dragón del jazmín es la sede de muchas) duraría un buen rato con esa ropa. Tomo dirección al pequeño local, la mañana parecía bastante animada, la gente se movía de un lugar a otro con los celulares en su oído, los autos iban y venían y el eco de todas las palabras que decían las personas resonaba por todas partes en un susurro inentendible. Finalmente en el local del tío Iroh, Zuko fue a la parte de atrás, el despacho donde Iroh hacía todo el papeleo del lugar, este lo recibió con un cálido abrazo como de costumbre y con un té caliente en una taza

-¿Qué abras hecho ahora Zuko? Sé que no tomas este té por su delicioso sabor

-Solo…quería tomarlo, es todo – Dijo el muchacho dando un sorbo a la reparadora bebida

-Muy bien, toma tu uniforme, los empresarios llegaran en unos cuantos minutos – Dijo Iroh yendo hacía las mesas para juntar varías que tenían forma cuadrada y formar una grande que recorría todo el salón, la cubrió con un mantel blanco para que no se notara que eran varías mesas. Por otro lado, Zuko se ponía aquel incomodo uniforme, una camisa verde oscuro de manga larga y sobre esta una bata de un verde más claro con detalles en dorado amarrada en la cintura por un cinturón negro, unos zapatos un tanto incomodos y unos pantalones del mismo color de la camisa, no era el mejor uniforme, pero a su tío le hacía feliz verlo vestido de esa forma. Pasados unos minutos donde recogieron el lugar, avisaban a unos cuantos clientes que el lugar estaba reservado y principalmente, preparando el té y unos cuantos aperitivos, llegaron los invitados; Señores de alto rango empresarial, vestían trajes bastante elegantes y la mayoría entro con sus celulares en las manos, muchos ignorando los saludos tan cordiales que Iroh les daba, cosa que, obviamente hizo enojar a Zuko, pero contuvo su enojo y comenzó a preguntar a quienes ya estaban ahí lo que les gustaría tomar, muchos pidieron vino, vodka o ron, les disgusto bastante que en ese establecimiento no vendieran nada de eso y los modales de esas personas pasaron a ser peores. Un par de minutos después aquella larga mesa estaba completamente llena, muchos bebían té y conversaban entre ellos, Iroh y Zuko estaban en la parte de atrás observando todo

-¿Quiénes son estas personas tío?

-Son parte de una gran "compañía"

-¿Compañía? ¿Cómo la de mi padre? – Pregunto Zuko en un tono más sombrío de lo normal, Iroh solamente suspiro y palmeo el hombro de su sobrino

-Mi querido sobrino, recuerda que prometimos alejarnos de ese mundo, estamos mucho mejor ahora ¿No lo crees?

-Sí, lo estamos – Dijo el muchacho dando una pequeña sonrisa

La reunión avanzo lentamente, en un par de ocasiones rellenaron las tazas de algunos trajeron más aperitivos, la conversación giraba en torno a un montón de asuntos sobre un negocio, producciones, inversiones, compañías rivales, tantas cosas que Zuko se sentía mareado de tan solo pensar en eso, nunca fue muy atento para esas cosas y se preguntaba como su tío había llevado un cargo similar durante tantos años antes de su retiro. Una hora después llegaron 2 personas más, por su forma de andar y las reverencias que todos dieron al llegar, se podía notar que ellos eran los jefes o al menos quienes estaban al mando en ese momento, pero eso no fue todo lo que la atención de Zuko capto a una pequeña niña con un largo vestido verde, unas ligeras sandalias y una corta cabellera negra atada, iba tomada de la mano de lo que parecía ser su madre, Zuko se escondió detrás del mostrador cuando recordó lo inútil que sería eso, si era cierto lo que Zuko pensaba, ella podía ver gracias a la tierra control, es decir, ella ya sabía desde antes que él estaba ahí

-¿Qué ocurre Zuko? – Pregunto su tío extrañado al ver al chico tan nervioso, el muchacho tiro de la manga de su tío para que se escondiera con el

-Esa niña

-¿Te gusta acaso? Es bastante linda

-¡No es eso! No tiene que saber que estoy aquí

-Estas actuando muy extraño – Dijo el viejo levantándose y yendo a dar la bienvenida a sus recién llegados visitantes – Buenas tardes, mi nombre es Iroh y el que está escondido es mi sobrino Zuko, les serviremos esta noche, sientan la libertad de llamarnos para lo que necesiten – El muchacho avergonzado se levantó e hizo una leve reverencia, miro de re ojo a la chica y esta no parecía tener emoción alguna, es más, parecía bastante deprimida, muy en el fondo, sintió lastima. Zuko y Iroh se acercaron a servirles el té, por la mala suerte del muchacho, él tuvo que servirle a la chica, se acercó poco a poco, sirvió el té directamente

-Espero que no esté muy caliente, Toph es muy torpe para tomar bebidas calientes – Dijo el padre de la chica, ella solamente suspiro

-Está a la temperatura adecuada, no se preocupe – Respondió el muchacho y fue ahí cuando se dio cuenta del error que cometió, ella hizo un pequeño movimiento al escuchar su voz, tal vez la reconoció, él se retiró poco a poco, fue cuando un pequeño borde salido de la nada hizo que tropezara, era más que obvio, reconoció su voz, se levantó y fue a la cocina donde su tío vio lo ocurrido

-¿Estas bien? ¿Qué paso ahí?

-¡Fue ella tío! Es una maestra tierra e hizo que me tropezara – Iroh solo arqueo una ceja y vio de re ojo a la chica, con una mirada tierna e inocente soplaba poco a poco la taza para darle sorbos pequeños

-Mejor vuelve al trabajo Zuko

-Pero…ella…maldición…

La reunión parecía llegar poco a poco a su fin, la pequeña niña quería otra taza de té y Zuko aprovecho para servirla, esta vez antes de entregársela, soltó un pequeño vapor de su nariz el cual calentó la bebida bastante, le daría una buena sorpresa a la niña

-Aquí tienes – Dijo Zuko amablemente poniendo la taza en la mesa, ella lo ignoro y al tomarla y sentir lo caliente que estaba la soltó derramando un poco, cosa de la cual Zuko se arrepintió de inmediato, su padre dio un golpe a la mesa y ella se espantó con el sonido, el miedo podía verse en los ojos de la chica y el enojo en los de su padre. La reunión termino y todos se retiraron, agradecieron por el servicio, unos de mejor forma que otros, pero una vez terminado todo Zuko se dispuso a limpiar las mesas, aunque Iroh pudo notar el descontento en los ojos de su sobrino

-¿Qué ocurre Zuko?

-Esa niña…

-¿De verdad te gusto?

-¡Tío! No…es que…su mirada…y la de su padre, me recordó mucho a… - El guardo silencio durante unos segundos

-Lo sé y pienso que deberías disculparte querido sobrino

-¿Eh?

-Vi que calentaste su taza, Zuko, a veces puede ser divertido, pero no sabemos hasta que punto las jugarretas que hacemos pueden afectar a los demás, por eso la mejor opción es ir de forma tranquila con la gente

-Lo se…

-Deberías buscar la forma de enmendar lo que hiciste, sé que podrás hacerlo, tienes un gran corazón muchacho

-Gracias tío, enmendare esto ¿Ok?

-Pero lo harás mañana, hoy tienes que ayudarme con esto, aparte, me muero de hambre ¿Quieres cenar? – Zuko no respondió, un gran rugido por parte de su estómago había respondido por él

Pues aquí termina esto fjkhasdlkjfhsld perdonen si es más corto que el anterior, espero les haya gustado y me gustaría saber que les pareció c: Les ha hablado Kaiser y les deseo buenas noches.