El diario de Ema
By: Lita Wellington
Capítulo Dos
"Deseo Cumplido"
Wataru no lograba concentrarse en lo más mínimo en la clase de matemáticas del día lunes, se durmió muy tarde por estar leyendo las páginas que escaneo del diario de su querida Ema.
Ahora todo tenía un ¿Por qué?, los conflictos entre sus hermanos mayores, para llamar la atención de la chica de cabello castaño que desde hace cuatro años formo parte de su familia "Los Asahina", desde una sencilla flor, una invitación al cine o recogerla en la universidad.
Sonó la campana del colegio dando por terminada la clase, Wataru salió deprisa de su salón con dirección a la azotea además que ya era la hora del almuerzo y en esta ocasión la pasaría por alto, tenía otras cosas en que pensar, al abrir la puerta para su gran alivio no había nadie, camino hasta las rejas de protección desde su ubicación, podía ver el campo de futbol, el de beisbol, la pista de atletismo y algunos alumnos que tomaban asiento en las bancas de las jardineras para comer sus respectivos almuerzos.
Una leve brisa le alboroto el cabello, metió las manos en los bolsillos del pantalón y simplemente comenzó a rememorar todo lo sucedido en los últimos cuatros años.
Wataru Asahina se podía considerar un jovencito afortunado, desde la tierna infancia cualquier capricho le era cumplido, cualquier rabieta le era perdonada, no conoció a su padre, el murió cuando tenía pocos meses de nacido y su hermano Masaomi siempre ha sido la figura paterna ausente, sobre su madre la señora Miwa Asahina, la veía muy poco, siempre ocupada atendiendo su empresa de una reconocida marca de ropa y viajando a los diferentes desfiles de modas alrededor del mundo.
La relación con sus hermanos todo era paz y tranquilidad, cada quien en lo suyo en ocasiones sus hermanos mayores llevaban a sus "novias", en fin así transcurrieron los años, hasta que un día su madre les informo que se volvería a casar y tendrían una hermana, siempre fue el sueño de su madre, tener una hija.
El día que llego su hermana a Sunrise Residence se encontraba con Masaomi recibiendo la mudanza con las pertenencias de ella, solo la conocían por foto y bueno… para Wataru no le hacía justicia era más bonita en persona.
Así su querida hermana mayor Ema, era un nuevo miembro de la familia Asahina.
Los problemas comenzaron a suscitarse semanas después, cada uno de sus hermanos se desvivían por atender cualquier cosa que se le ofreciera, los primeros en tener roces fueron Fuuto y Yusuke, no podían estar juntos en el mismo sitio y menos si Ema estaba cerca de ellos.
En las páginas que leyó del diario, descubrió que Subaru, Tsubaki y Natsume han probado el sabor de sus labios, sin embargo Subaru ni por enterado con unas copas encima perdió la noción del tiempo.
Su hermano Kaname y Fuuto, ellos la bromeaban con palabras en doble sentido, su hermano Azusa le confeso sus sentimientos, Ukyo golpeaba con el sartén a cualquiera que quisiera ponerle un dedo encima a Ema, Kaname era el más afectado con los golpes fue una suerte que no terminara mal de la cabeza.
Hikaru era su favorito siempre embromando a sus hermanos con sus actitudes de conquistadores y poner en evidencia los planes de conquista.
Masaomi e Iori al margen de la situación, siempre callados, observando lo que hacían el resto de sus hermanos, Masaomi platicaba con ella en el jardín cerca del cerezo por horas y su hermano Iori siempre regalándole flores.
En el caso de su hermano Louis, ningún sentimiento romántico tenía por ella, era su hermana y la protegería a capa y espada de cualquiera que pudiera sobrepasarse con Ema.
La información con la cual contaba en esos momentos era oro puro, saber los secretos más íntimos de su hermana, si sus hermanos se enteran de lo que tenía en su poder, ¿podrían terminar los conflictos?, claro que no, al contrario ardería de nuevo Troya.
= o =
Ema y su amiga Hana estaban en la cafetería de la universidad revisando unos apuntes sobre la clase de inglés de ese día, varios alumnos voltearon a observarlas cuando escucharon el grito de la pelinegra.
- Dime que no es cierto - Hana apenada se cubrió la cara con el libro de inglés - ¿cómo que te beso el pequeño Wataru?
- No te estoy mintiendo Hana, ayer que te fuiste de casa, al subir las escaleras me encontré a Wataru, platicamos unos momentos, él iba delante de mí y de momento volteo y me beso.
- Eso sí es nuevo, el pequeño Asahina acaba de entrar en la competencia para conquistar tu corazón – la pelinegra sonrió al observar el leve sonrojo de su amiga – dime ¿qué harás ahora amiga?
- No lo sé, Wataru es mi hermano menor, no lo puedo ver de otra forma.
- Eso no pensabas cuando Fuuto te seducía cuando tenía oportunidad de hacerlo, ahora es uno de los protagonistas de tus sueños.
- Fuuto es muy distinto a Wataru, siempre seguro de sí mismo, cuando lo conocí era un Idol en ascenso ahora reparte el trabajo entre cantar y actuar.
- Ema quiero preguntarte algo y por favor respóndeme con sinceridad – Hana observaba con seriedad a su amiga – si tuvieras la oportunidad de hacer realidad cualquiera de tus fantasías ¿cuál de los hermanos Asahina sería tu primera opción para cumplirla?
- No te puedo mentir, tenía diecisiete años cuando los conocí, era una joven inexperta bueno… lo sigo siendo – Ema sonrió por su comentario – siempre me sonrojaba por sus comentarios de doble sentido, cuando me acorralaban en la cocina, en la sala o en los pasillos, según ellos querían platicar conmigo
- Eso no lo pongo en tela de juicio, sigue sucediendo hoy en día, aunque sigues si responder a mi pregunta, debes decidirte por uno de ellos.
- Eres mi amiga y mi confidente, te confieso que no me importaría quemarme en el infierno por estar con cada uno de ellos – Ema suspiro de resignación al fin pudo liberarse de su martirió personal.
- Eso es lo único que deseaba saber, los hombres pueden alardear de sus conquistas con sus amigos, en cambio las mujeres somos una tumba en esos casos, solo te puedo dar un consejo o un mal consejo, vive el momento solo una vez se es joven, si quieres vivir una aventura adelante, nadie lo sabrá, será tu secreto.
El celular de Ema comenzó a sonar, lo saco de su bolsa, observo que era una llamada de Natsume, Hana río cuando su amiga le mostro de quien era la llamada, simplemente no podía ser más oportuno el responsable de la mayoría de los sueños de Ema.
- Hola Natsume, ¿cómo va tu día? – pregunto Ema nerviosa no esperaba que fuera Natsume.
- Te pasa algo Ema o interrumpo alguna clase – pregunto su hermano.
- Claro que no, estoy en la cafetería de la universidad con mi amiga Hana, por cierto te mando muchos saludos – mintió para ganar un poco de tiempo y controlar sus nervios – sabes que no me molestan tus llamadas.
- ¿Quería saber si hoy sales temprano de la universidad?
- Hoy salgo a las tres de la tarde, mi última clase es francés.
- Muy bien, entonces paso por ti, nos vemos más tarde Ema.
- Si, te espero en el lugar de siempre – Ema apago su celular y lo guardo de nuevo en su bolso.
- Muy bien amiga el destino esta de tu lado, Natsume es el primer elegido
- Estoy nerviosa, no sé ¿Qué voy a hacer?, cuando estoy con él, me pongo nerviosa
- Sólo recuerda lo que has soñado, además en tus sueños es con quien perdiste tu virginidad, ahora lo puedes cumplir, toma los vas a necesitar – Hana le entrego una caja con condones a su amiga – mujer previsora vale por dos.
= o =
Ema esperaba a Natsume en un parque cerca de la universidad, ese era el punto de reunión después de lo sucedido meses atrás cuando unas personas mal intencionadas para no llamarlas víboras ponzoñosas, corrieron el rumor que Ema salía con un chico diferente, que era una chica fácil y bueno un sinfín de sandeces, estaba decidida por dejar la universidad para callar las malas lenguas, cuando sus hermanos se enteraron de la situación, todos se presentaron con las alborotadoras y fin de la discusión, ya no volvieron a molestarla, además chico que intentara cortejarla, pasaban por su riguroso escrutinio, al final desistían de sus intentos románticos, el único que pudo llegar a mas fue el joven mexicano de intercambio, le dio un beso en la frente esperando la respuesta a su petición de noviazgo.
Natsume llego a las 3:15 p.m., Ema subió al auto saludándolo con una sonrisa.
- Gracias por aceptar mi invitación Ema – comentó Natsume sin perder de vista la calle por donde transitaban – ¿Qué te gustaría comer hoy?, observo lo que hay en la guantera.
- Me gustaría comer ramen de cerdo, cerca de donde vives hay un restaurante donde se come muy rico – mientras sacaba de la guantera un sobre - ¿qué es esto? – lo empezó a sacudir – no me digas que es el nuevo videojuego.
- Adivinaste, es el prototipo del juego y quien mejor para darle su visto bueno que la jugadora estrella de la familia Asahina.
- Gracias por el cumplido – Ema se ruborizo por el comentario.
- Pedimos el ramen para llevar y revisas el juego en mi departamento, prometo llevarte temprano a casa.
- Trato hecho, me parece excelente idea.
Como lo planearon pasaron a comprar el ramen y unas sodas, llegaron al departamento de Natsume y fueron recibidos por sus gatos Tsubaki y Azusa, la primera y única vez que estuvo ahí fue hace cuatro años, la primera vez que fue besada por Natsume.
- Ema por favor, saca el ramen de las bolsas, enseguida llevo lo que falta y comemos – Natsume estaba haciendo ruido en la cocina.
Antes de hacer lo que le pedían, primero fue al baño para lavarse las manos, después colocó sobre la mesa el ramen que compro Natsume, el salía de la cocina con unos vasos.
Platicaron un rato de la universidad, principalmente de los idiomas que estaba estudiando para su carrera que eran inglés y francés, aunque también tenía pensado estudiar español, pero eso sería más adelante, Natsume le platicó sobre el nuevo juego que era de espionaje, la protagonista una mujer, doble agente podía trabajar para los buenos o los malos, dependiendo como querías que se desarrollara la historia y tenía tres finales.
Después de comer, fueron al lugar donde estaba la computadora y precisamente era en la habitación de Natsume. Ema a esas alturas ya era un manojo de nervios, tenía que controlarse si sucedía algo no iba a provocarlo, se daría en su momento.
Ema tomo asiento frente a la computadora, apretó el botón donde colocaría el CD, espero un momento y una chica de cabello castaño le daba la bienvenida: "Hola soy Audrey", soy una agente del servicio secreto, no tengo recuerdos de mi infancia, lo único que tengo es una moneda antigua…
Natsume observaba como se desenvolvía Ema en el juego, realmente era buena, gracias a ella la empresa se encontraba en su mejor momento, aunque tenía su equipo de calidad, nadie mejor para jugarlo que su querida Ema, podía encontrar las fallas en el juego o dar alguna idea extra.
Como era un juego de prueba, únicamente tenía cinco niveles, Ema reviso su reloj ya eran las siete de la noche.
- Natsume ya debo irme, el juego me parece excelente, la historia de Audrey es todo un misterio y esa moneda me intriga, aunque me gustaría que tuviera un ayudante que le diera pistas sobre su vida pasada.
- Sabía que me ayudarías, voy a pasar la idea a los chicos de diseño y después te daré el juego completo.
- Yo estaré lista para jugarlo – Ema estaba por salir de la habitación – una pregunta Natsume, al principio del juego había opción para que Audrey fuera también la villana de la historia, ¿puedo llevarme el disco a casa?
- Claro es tuyo
Ema regreso por el disco espero que se abriera la puerta del CD, su corazón latía a mil por hora atrás de ella estaba Natsume, al girar para salir de la habitación chocó con él, sonrieron por lo sucedido, se observaron unos momentos y sin mediar palabra comenzaron a besarse.
- Lo siento Natsume – Ema respiraba con dificultad después de terminar el beso
- Perdóname no debí hacerlo, soy un idiota, es mejor que te lleve a casa
- No quiero llegar aun a casa – se sorprendió por sus palabras – una vez me dijiste que esperarías una respuesta mía a tu proposición.
- ¿Qué decidiste Ema? – Natsume estaba esperanzado por la respuesta de la castaña.
- Somos hermanos por el matrimonio de nuestros padres, no nos ata ningún lazo sanguíneo, pero…
- Todavía tienes dudas, prometí esperarte y lo voy a cumplir, aunque en estos momentos me estoy quemando por dentro para tenerte en mis brazos, recorrer tu cuerpo con mis manos – Natsume se volvió acerca de manera peligrosa a ella.
- ¿Qué te impide hacerlo? – la moneda estaba en el aire – quiero que sea nuestro secreto
- Hablas enserio – ahora Natsume estaba nervioso, esa petición era música para sus oídos
- De verdad estoy hablando en serio, será nuestro secreto solo seremos Natsume y Ema.
Natsume realmente era el hombre con la mejor suerte del mundo, Ema estaba con él como siempre lo había soñado, noto el nerviosismo de ella, su ego de hombre le daba la primicia de ser el primero en su vida, sería quien la iniciaría en su vida sexual activa.
Los besos en los labios ya eran insuficientes para ambos, Natsume comenzó a lamerle el odio y después el cuello de la castaña, los suspiros que le provocaba eran melodiosos, la primera vez que ella se quedó en casa, tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para no hacerla suya en aquella ocasión, cuatro años después la tenía en su habitación suspirando por sus caricias.
Ema aunque inexperta, le quito la corbata y el saco quedando olvidados en alguna parte de la habitación, nerviosa trataba de desabotonar la camisa sin éxito, Natsume sonrió por el intento tomo sus manos y beso cada dedo.
- No te preocupes, lo hago por ti – Natsume se desabotono la camisa y la dejo sobre una silla – ahora es mi turno
Le pidió a Ema que levantara sus manos para quitarle la blusa, después la falda dejándola solo en ropa interior esta era de color rosa, admiro la belleza de su cuerpo y la llevo a la cama, le pidió que se acostaba mientras se quitaba los pantalones.
- Estoy nerviosa – Ema se ruborizo al sentir que Natsume se colocaba encima de ella para volver a besarla.
- No debes preocuparte, eres muy importante para mí, no pienso dañarte, si lo deseas podemos parar y olvidar que esto sucedió.
- Por favor, quiero hacer el amor contigo, solo que… - se quedó callada y coloco sus manos sobre sus ojos.
- Es tu primera vez
- Si
- Soy el hombre más feliz del mundo, gracias por darme tu mayor tesoro – le dio un beso en la frente – solo espera un momento – Natsume volvió a levantarse fue al cajón de su escritorio y saco unos condones – seré gentil contigo, eres mi muñequita de porcelana que debo cuidar.
Natsume selló con un beso sus palabras, los besos que siguieron se volvieron demandantes, Ema respondía torpemente, ni en sus sueños más locos estaba preparada para lo que estaba viviendo en esos momentos con el dueño de la mayoría de sus sueños eróticos.
Se despojaron del resto de la ropa, el tocarse al fin piel a piel, fue grafíticamente, Ema pasaba sus manos por la espalda de su amante y termino clavándole las uñas, el dolor fue placentero para Natsume, le recordaba que no era un sueño, realmente estaba con su adorada castaña.
- Por favor Natsume quiero sentirte dentro de mí – Ema sentía calor en su bajo vientre
- Como tu ordenes – tomo uno de los condones que dejo en el piso cerca de la cama, parecía adolescente, no podía abrir el sobre al final lo consiguió, lo colocó en su erección y volvió a colocarse entre las piernas de Ema – voy a entrar poco a poco hasta que te acostumbres
- Si – Ema sintió como si miles de agujas le fueran clavadas en el cuerpo, guardo silencio un momento, Natsume volvió a besarla para que se relajara.
- Es tu noche y quiero que la disfrutes, no puedo más quiero hacerte mía
- Hazlo estoy lista.
De una estocada rompió el himen, un hilito de sangre cubrió la colcha, Natsume dejo que Ema se acostumbrara a su intromisión, para su beneplácito ella comenzó a moverse y el respondió, los movimientos fueron lentos y cadenciosos, le pidió que lo abrazara con sus brazos y piernas, las penetraciones se volvieron más aceleradas y profundas, tal vez no tengan un futuro juntos, este era su momento e iban a sacarle provecho.
- No pares, quiero ser tuya Natsume – la voz de Ema era entrecortada
- Me gusta que digas mi nombre, hazlo de nuevo – el no paraba de penetrarla con fuerza.
- Natsume, Natsume, Natsume.
Ema llegó a su primer orgasmo, seguida de Natsume, se quedaron unos instantes abrazados, Natsume se levantó para ir al baño y tirar el condón, regreso a la habitación, la encontró con los ojos cerrados.
- Ema, no te arrepientes de lo que hiciste conmigo
- Yo lo decidí, además será nuestro secreto
- Si, nuestro secreto – Natsume comprendía que no volvería a repetirse, si sus hermanos se enteraban que ella fue suya, que fue el primero, debía considerarse hombre muerto.
Cerca de las nueve de la noche Ema llegó a Sunrise Residence, le pidió a Natsume que la dejara cerca del edificio, en el trayecto le mando un mensaje a Masaomi y Ukyo, pidiéndole disculpas por no haber avisado que llegaría tarde a casa, mintió que tenía un trabajo en equipo con su amiga Hana y Yukime, le mando un mensaje a Hana para llamará a casa en unos quince minutos para saber si ya había llegado.
- Buenas noches – saludo Ema entrando en la estancia principal – siento mucho no avisar por llegar tarde.
- No te preocupes Ema, cuando se está en la universidad se olvida uno del tiempo – Ukyo la observaba desde la cocina.
- De todos modos fue una imprudencia de mi parte…- para alivio de Ema sonó el teléfono
- Casa de la familia Asahina – Ukyo contesto desde la cocina.- si, enseguida te la paso – te llama Hana.
- Gracias Ukyo contesto en la sala – Ema espero a que colgara el teléfono de la cocina para hablar con su amiga - ¡Hola Hana!, si, acabo de llegar, mañana llevo la parte que me corresponde para el nuevo proyecto, muy gracias nos vemos en la universidad.
Ema estaba en su habitación después de un relajante baño, aun se sentía un poco adolorida de lo sucedido horas antes, el estar con Natsume fue una experiencia maravillosa, la triste realidad que no podía repetirse, estos acarrearía problemas, si ya había problemas desde su llegada, no quería poner una raya más al tigre.
= o =
Ukyo revisaba su caso de divorcio en su habitación, cuando recibió una llamada a su celular.
- Buenas Noches Ukyo, te llamo para avisarte que el juicio de la demanda de divorcio, cambio de horario ahora será a las 14:00 p.m. el día de mañana.
- Gracias por avisar Kasahara, de todos modos mañana paso a la oficina y de ahí me voy al juicio.
- Por cierto, hace rato vi salir a tu hermano Natsume de su edificio con una chica muy linda.
- Debe ser una nueva novia, espero que ya sea la oficial
- Eso espero, las chicas con las que llegue a verlo eran de cabello rojizo y esta era castaña.
- Entiendo, bueno Kasahara, debo colgar nos vemos en la oficina mañana.
- Si, hasta mañana.
Continuara…
Después de meditar, quedó listo el capítulo dos, si me costó bastante el desarrollar la trama de este capítulo y me gusto como me quedó ¿Qué decisión tomará Ukyo?, será el siguiente en la lista de sueños por cumplir de Ema.
Lita Wellington.
