En realidad iba a actualizar mañana, pero estoy tan contenta por todos los favoritos y review y alertas que no pude resistirme :D ¡Capitulo 2 recién acabado! espero les guste.
What's new, pussycat? (¿Qué hay de nuevo, minino?)
Al llegar a casa, lo primero que hizo fue buscar un montón de mantas con las que abrigar a su nuevo e improvisado compañero de piso, y un secador para secar cuanto antes el pelaje empapado en lluvia. Le costó horrores conseguir que el gatito le soltara la camisa, pues se había aferrado a él con una fuerza casi sobrehumana, clavando las uñas en su camisa.
Ahí va una camisa nueva a la mierda …
Después de varios minutos de tirones, maullidos, 'bastardos' y protestas diversas, pudo quitarse de encima a ese gato con complejo de sanguijuela.
"Eres muy molesto ¿lo sabías, bastardo?"
"Miauu" - El gatito ladeó la cabeza y lo miró con cara inocente. Ya estaba casi seco y parecía que se encontraba mucho mejor. Meneó el rabo de un lado a otro y le dedicó a su salvador una gatuna y simpática sonrisa antes de acomodarse mejor en aquel cálido regazo.
"¡H-Hey! No soy tu cojín, maldición" – Sin embargo, no evitó que el gatito se acurrucara, haciéndose una bolita en su regazo, mientras ronroneaba y restregaba su cabeza suavemente contra su muslo de forma muy cariñosa.
"Tonto gato … quizá debería ponerte un nombre" – murmuró débilmente, casi en un susurro en el que se podía percibir cierta dulzura. – " … Antonio. Tienes pinta de llamarte Antonio."
"¿Miauu?"
"¡No es un mal nombre. No te quejes!"
"¿Miau?"
"Tiene gracia. Parece como si me estuvieras preguntando mi nombre."
"Miauuu"
" … ¿eh? … gato raro … . Aunque no sé quién es más raro, tú o yo por hablar con un maldito gato … .En fin, me llamo Lovino y desde ahora soy tu dueño. ¡Trátame con respeto! Cuando yo te de una orden tú … ¡EEEEH! ¡No afiles tus malditas zarpas en mis pantalones nuevos, maldito bicho!"
El gato, después de arañar el pantalón de Lovino por supuesto, bajo de un salto de su regazo y corrió a la cocina. Lovino lo siguió rápidamente. Quién sabe qué destrozo causaría esa bestia si la deja sola.
Una vez entró en la cocina soltó un alarido. El gatito había ido directamente hacia la cesta de los adorados tomates de su nuevo dueño y se había lanzado dentro de ella muy feliz. La cesta iba a caerse de la mesa debido a la brusquedad del salto, probablemente lastimado a los tomates.
¡NOOO!¡NO POR DIOS, TODO MENOS LOS TOMATES!
El italiano, por puro reflejo y golpe de suerte, consiguió llegar a la cesta antes de que chocará contra el suelo.
Suspiró aliviado.
Ya iba a regañar a ese gato entrometido cuando se dio cuenta de que ya no estaba en la cesta. Ahora se dedicaba a jugar con un tomate que había caído al suelo.
¿Qué demonios?
Observo extrañado como el gato, desbordando felicidad, se ponía a rodar el tomate y a mordisquearlo, a veces escondiéndose tras un mueble para luego acercándose lentamente y empujarlo cautelosamente con una patita, lanzarse sobre él y volver a esconderse. Se comportaba como si fuese el mejor juguete que jamás podría desear en la vida.
Mientras jugaba, no dejaba de dar brincos exagerados y maullar alegre.
Era, … bueno algo asi como … lindo, pensaba Lovino. Pero solo un poco, maldición.
Se dio cuenta entonces de la cruz que colgaba del cuello del gato Antonio. ¿Eso no significa que tiene dueño?¿Que clase de irresponsable dejaría a tan linda monad- ehhh a esa cosa abandonada a su suerte bajo una tormenta?
Quizás el minino había pasado una larga temporada fuera de su hogar y ahora mismo se está muriendo de hambre …
Con ese pensamiento en mente, Lovino fue a buscar un tazón de leche y una lata de sardinas. El gato Antonio, nada más percibir el olor, fue a donde se encontraba el italiano y empezó a maullar sonoramente a la vez que se frotaba contra su pierna.
Una vez hubo comido vorazmente todo lo que le ofrecieron, empezó a relamerse con gusto mientras se ponía cariñoso de nuevo con el gruñón de su dueño, que había aprovechado para ducharse y prepararse para irse a dormir.
"¡Deja de subirte por mi pierna! ¡No seas pegajoso! Estoy cansado, maldita sea. Ya te atenderé mañana"
El gato ignoró sus advertencias de muerte. Cuando Lovino se acostó en su cama, Antonio saltó sobre ella.
"No, gato malo. Gato malo. Abajo" – el gato se quedo inmóvil, mirándole con grandes ojos verdes muy curiosos y moviendo su rabito de un lado al otro. Lovino maldijo. El bicho no era un perro. No iba a obedecer una orden como esa.
Suspiró cansado.
"Está bien … ¡pero solo esta noche!" – gruñó sintiéndose vencido por un gato.
Entonces se recostó, sintiendo como el animal trepaba por la manta hasta que se subió encima de su estomago y se acostaba allí, sobre él. Se enroscó sobre si mismo, en una postura en la que parecía abrazar a su larga cola con sus pequeñas patitas.
Lo último que oyó Lovino antes de dormirse fue el agradable sonido de un ronroneo y no pudo evitar que una leve sonrisa escapará de sus labios.
"Tonto … lindo gato ... "
Cuando Lovino comenzó a despertarse, aún quedaba mucho tiempo para que la luz del amanecer iluminase su habitación . Mientras su mente se iba despejando poco a poco, su mano se dirigió automáticamente hasta el felino que dormía sobre él.
Un felino realmente pesado …
En serio ¿pesaba tanto antes, cuando se acostó sobre él?
Bueno, da igual. Habrá engordado …
Alzó su mano y esta llegó finalmente hasta su destino. Sus dedos no tardaron en enredarse en el sedoso pelo de su mascota. Realmente tenía el pelo muy suave. Y meneaba levemente sus orejas cada vez que las rozaba, soltando un ligero maullido.
Realmente es muy mono … ¡pero eso jamás se lo diría a nadie! Sería tan vergonzoso que alguien le descubriera pensando en ese tipo de cursiladas.
Lovino lo siguió acariciando, aun medio dormido, bajando su mano desde la cabeza hasta la tersa piel de la fuerte y amplia espalda de su mascota. Podía notar los músculos de aquel torso con claridad. Un torso muy bien formado, por cierto. En sus dedos notaba el ligero y reconfortante calor que desprendía esa piel desnuda y cálida contra la suya propia.
Siguió deslizando su mano hacia abajo, con el propósito de tocarle el rabo. [N/A: que mal suena esto]
Sin duda, el tacto de esa piel humana se sentía tan bien.
...
…
Espera.
…
¿Qué?
Mmm ... suspense xD
Aún sigo indecisa sobre que hacer con el Antonio semi-humano. ¿Podría ser un mimoso uke gatito o un sexy neko seme dominante? ... bueno, lo dejo a elección de los lectores! ¡EL DESTINO DE ESTE FIC RECAÉ SOBRE TÍ!¡EN TUS MANOS ESTÁ SU PRESENTE Y FUTURO! ¡DECIDE! *Inserta aqui música epica*
PD: Se recomienda "Grand inquisition - inmediate music", absolutamente todo suena épico con ella. xDD
