Notas: Bueno, lo prometido es deuda y ya está la otra parte de la historia. Muchas gracias a: sxn-lady, Sayukira, Lyra Raven-k, Sonia!, Enit Shadow, kryn hoshi, maria,roseto17, Azura33, Nelira, linda y hitomi_miri por haberme dejado un comentario ¡Gracias! Me alegra que les haya gustado, por cierto, podrán ver sus respuestas en una liga en mi perfil. Ne, quiero disculparme si os aburre, ya saben, es más parloteo que nada. Bueno, sin más que decir nos leemos en las notas finales.
¡Disfruten el leer como yo el escribir…!
SEDUCCIÓN EN LAS SOMBRAS
By Dark-chan
Parte II
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Hasta ese momento no recapacitó de lo sucedido, ¡Había rechazado una estupenda oportunidad de regresar al Hotel!, pero no tenía pensado hacerlo con Sasuke ¡Ni loco! Seguro que seguiría molestándolo, pero nada de eso le importó, hasta que escuchó un ruido a unos cuantos metros de él. Se quedó paralizado cuando, bajo la farola más cercana, vislumbró a un lobo pardo, era enorme y lo estaba mirando.
– Entonces era verdad…- sintió que las piernas le temblaban cuando el animal gruñó, y tres lobos se acercaron al primero, todos mirando desde las sombras a Naruto – ¿Qué… que voy a hacer…?
A la distancia, podía ver el color amarillento en sus ojos, todos erguidos, impacientes, deseosos de atacar. Pensó en retroceder y alejarse lo más pronto posible, quería correr, pero sabía que si lo hacía lo animales tendrían una justa razón para iniciar la cacería. Miró de reojo la farola más cercana -que estaba a tres metros detrás de él- y retrocedió lentamente.
Una gota de sudor helado recorrió su frente ante la ida de ser devorado por otros seres vivos, tenía la autentica convicción que terminaría allí muerto. Cuando estaba más cera de la farola, el lobo más grande le gruñó mientras se acercaba despacio, Naruto se quedó paralizado cuando miró sus enormes colmillos, quiso alejarse más pero se topó con una presencia detrás de él, quiso gritar y una mano le tapó la boca.
– Silencio- le dijo Sasuke al oído, tomándolo de la cintura y colocándose a su lado para enfrentarse a los lobos –No te muevas ni hagas un solo ruido- susurró sintiendo al rubio aferrarse a su ropa.
– Sa... Sasuke- tartamudeó su nombre al sentir las manos frías del moreno en sus hombros – ¿Qué-que vas a hacer?- preguntó pero no recibió respuesta, el Uchiha había lanzado una rama en dirección del lobo – ¿Estás loco?
Escuchó que el animal salía corriendo y el resto retrocedía un poco, tomando nuevas posiciones. Sasuke tomó nuevamente a Naruto de la cintura y lo atrajo fuertemente hacía él, colocándolo frente suyo.
– Nos tienen rodeados- murmuró el rubio contra el pecho del mayor, aunque no lo podía evitar, tenía la ropa de Sasuke en sus manos, arrugándola con los puños, sintiendo como temblaban por el miedo –Sasuke…
– No hables- murmuró en su oído y obedeció, esperando, quizá fueron minutos, quizá solo segundos hasta que volvió a hablar –Toda fuerza se redime a la seducción, debe someterse a un poder aún mayor.
Naruto levantó la vista para mirar el rostro de Sasuke que se veía sereno, con ese tono ligeramente pálido y sus ojos negros mirando hacía el frente, notó que no tenía ni una pizca de miedo, al contrario, podía percibir una sonrisa como de triunfo en su rostro. Desvió la mirada lo más que pudo para divisar al lobo detrás de él y vio al animal de pie, a dos metros de distancia de ellos, pero no se movía.
Parecía que sostenía la mirada del Uchiha sin intención de atacar. Hasta que giró la cabeza de derecha a izquierda y finalmente regresó con el resto de "la manada", renunciando al contacto con Sasuke y alejándose completamente de allí, perdiéndose en la oscuridad.
Sasuke bajó la mirada hacia Naruto, sus ojos brillaban y no evitó sonreír aún más al notar que el rubio no lo soltaba, que lo tenía retenido por sus puños. En ese momento Naruto lo entendió "A eso se refería Sakura-chan, este sujeto puede obtener todo lo que quiera" y tímidamente también sonrió, inclusive cerró los ojos cuando el moreno se había inclinado para besarlo.
– ¿Ahora sí aceptarás que te lleve?- preguntó aflojando el agarre de la cintura del otro.
– ¿Tengo otra opción?- respondió Naruto un tanto avergonzado, jugando nuevamente con la piedrecilla de su collar.
– Claro que puedes elegir- sonrió burlón – ¡Los lobos o yo!- rió al tiempo que comenzaba a caminar hacia su auto, con Naruto a su lado y su mano en la cintura del rubio.
Durante los veinte minutos que duró el viaje hasta París, ninguno de los dos dijo palabra alguna, ni siquiera se miraron y Naruto creyó que eso era lo mejor, después de todo había sido muy grosero con el Uchiha y ni siquiera le había ofrecido una disculpa ni le había dado las gracias, eso sin contar que tenía unas cuantas preguntas que hacerle.
Cuando Sasuke se estacionó delante del Hotel de Naruto, él desabrochó el cinturón de seguridad y habló tímidamente.
– Gracias por la dejada- y por primera vez lo miró desde que subió al auto –Y por lo de hace rato, gracias Sasuke.
Él no se volvió para verlo, simplemente dijo: –Vendré mañana por ti para ir a cenar, a las nueve.
– ¿Nani?- arqueó una ceja –Etto… en realidad, yo creo que no sería conven…
– Si tengo que insistir, lo haré- se giro para acercarse al rubio, quien no notó cuando había desabrochado su propio cinturón –Sé que estás enojado conmigo y quiero cambiar ese sentimiento que tienes hacia mí, no me gusta eso.
– ¡Con salvar mi vida ya es suficiente!- levantó la manos rindiéndose –Olvidemos todo lo demás.
– Quiero que vistas de negro para nuestra cita- el moreno regresó la vista al frente, colocando las manos en el volante –El restaurante es pequeño y elegante, además el negro te va muy bien- miró los morritos en el rostro del ojiazul y sonrió de lado –No lo olvides, a las nueve.
Finalmente Naruto bajó del auto y de pie en la entrada del Hotel, vio como las luces rojas se alejaban. Caminó para entrar y murmuró para sí mismo: "Lo lamento monsieur Sasuke, pero esta fue la primer y última vez que me viste"
— ø —
No tuvo que esperar hasta el medio día para hablar con Sakura, la misma chica había ido a visitarlo al departamento que acaba de rentar. Su visita no lo sorprendió, después de todo necesitaba alguien con quien platicar.
– ¿Está seguro?- preguntó después de escuchar el relato del rubio sobre los lobos –Yo no creo que sea algo tan… fantástico.
– ¡Lo estás haciendo de nuevo'ttebayo!- replicó ceñudo – ¡No me estás creyendo!
– No es eso, Naru-chan, es que lo dices como si fuese una especie de mago o hechicero- rodó los ojos paciente – ¿Sabías que existen técnicas de hipnosis?
– Si claro, y ahora ese sujeto es un hipnólogo- se cruzó de brazos, recargándose en el sofá –Te aseguro que no hizo nada, solo se quedó mirándolo'ttebayo, y no hizo más porque me estaba abrazando y…- repentinamente se quedó callado.
– ¡¿Te estaba abrazando?!- preguntó más animada que antes –Cuéntame Naruto ¿Qué hicieron? ¿Siguió con lo del balcón? ¡No te quedes callado!
Pero no recibió respuesta, sabe que el rubio es demasiado tímido en ese aspecto como para hacerle esas preguntas, pero algo así no podía dejarlo pasar. Desde que lo conoce no ha sabido de una novia o alguna pareja, lo más cercano que Naruto tenía con alguien era con una chica llamada Hinata, pero eso no pasó a más que una buena amistad -claro, no tan buena como la que tiene con Sakura- y desde la secundaria hasta la fecha, siempre lo ha visto solo.
– En serio Sakura-chan, no sé que hacer- dijo después de un instante en silencio –Quiere que vaya a cenar con él esta noche, pero…
– ¿Pero?- quiso saber más, y sin embargo se quedó callado –Vamos, no te deprimas. ¿Recuerdas para que hice la fiesta? Para que conocieras a quien estaba buscando. Él es a quien tanto esperabas, eso te lo puedo asegurar.
– No lo sé Sakura-chan- susurró mirando le Tour Eiffel desde su ventana –Espero que no estés equivocada- "aunque ahora casi no lo dudo"
— ø —
"Eres un tipo raro", dijo Naruto a Sasuke ya en el restaurante, donde lo llevó el moreno a cenar.
Después de haber hablado con Sakura, estuvo pensado el resto de la mañana y buena parte de la tarde sobre el asunto, se debatió consigo mismo y muchas veces había decidido el no asistir a la cita, pero a casi una hora de la acordada se vio con un traje negro de buena marca y su camisa azul claro, y en menos de lo que pensó, estaba de pie en la entrada del Hotel, jugando con la piedrita azul de su collar.
Sasuke se presentó puntual y al igual que el rubio también estaba vestido totalmente de negro, tenía una camisa color guinda* y evitó colocarse una corbata -al igual que Naruto- sin embargo, a diferencia de éste, Sasuke tenía los tres botones superiores desabotonados, dejando ver la piel casi blanca de su cuello. Llevaba un ramo de flores, rosas rojas tan oscuras que el color se perdía con el color de su camisa, en el camino no dejó de aplaudir la elegancia de Naruto, diciendo que no había persona más atractiva que él, sonrojando al rubio por eso.
– Créeme, no eres menos raro que yo- replicó, mirándolo mientras le pasaba la carta del menú a su acompañante.
– En serio que eres extraño, Sasuke- replicó mirando el ramo de rosas sobre la mesa –Eres la única persona que me ha regalado flores en una cena.
– No podría entenderlo- se encogió de hombros –El obsequiar flores es un gesto de caballerosidad, muy propio en este tipo de citas.
"Si claro" pensó Naruto "Caballerosidad del siglo pasado"
Sasuke solamente se dedicaba a jugar con su copa frente a la luz de las velas, como estudiando su textura y transparencia, aunque en realidad su mirada traspasaba el cristal y se posaba sobre el rostro poco iluminado de Naruto.
– Eres un jovencito con mucha resistencia- dijo después de haber ordenado vino para ambos, blanco para Naruto y tinto para él –Eso es lo que me encanta de ti, no todas las personas son como tú.
– Gracias… creo- respondió bebiendo un poco –Pero no me gustan las generalizaciones, no es correcto.
– Bueno, eso lo sé por mi experiencia tanto con mujeres como con hombres- respondió sonriendo –Y mira que tengo un trecho largo en ese especto.
El rubio solamente sonrió rodando los ojos, no estaba de ánimos para hablar sobre las conquistas del Uchiha y sinceramente no le interesaba, pensó que mientras menos le hiciera caso más pronto terminaría la velada y podría dejarlo en paz. Aunque para ser sincero, no le incomodaba del todo ese ambiente, incluso le agradaba la compañía del pelinegro, sin embargo estaría a la defensiva toda la noche si era necesario.
– Las personas jóvenes no se conocen a sí mismas como las mayores, principalmente las chicas- quiso aclarar antes que Sasuke pudiera interrumpirlo –Ellas piden poco de los hombres, por ejemplo; no exigen fidelidad.
Casi sonrió mientras apresuraba hasta la última gota de vino en la copa, claro, no es que a sus 23 años fuera un hombre "mayor", pero solo bastó con recordar a las niñas junto a Sasuke en la fiesta de Sakura para compararse deliberadamente con ellas, pobres jovencitas, recién habrían entrado a la pubertad y el moreno ya las había engatusado. Curiosamente Sasuke pareció ofenderse con el comentario.
– ¿Así que me ves como un depredador?- preguntó sin esperar respuesta –Solo soy un hombre al que le gustan las muchachitas porque es más fácil controlarlas ¿A qué no?- habló más serio que de costumbre –Pero para ti soy un narcisista engreído, un hombre incapaz de aceptar el reto de relacionarse con una mujer
En vez de contestarle, Naruto le extendió su mano con la copa para que se la volviera a llenar, lo que hizo Sasuke con un gesto de caballerosidad.
Como estaban sentados uno frente al otro, el mayor se movió sobre el sofá -era una mesa rodeada con un solo asiento a modo de sillón-, quedando al lado de Naruto, con gentileza retiró la copa de su mano y la dejó en la mesa, después le colocó una mano en la barbilla para mirar sus ojos azules, sonriendo para acercarse a sus labios.
El beso fue delicado, pero poco a poco sentían la necesidad de hacerlo más profundo, más asfixiante, podían sentir la pasión creciendo con el roce de sus lenguas, el brazo de Sasuke rodeaba sus hombros con fuerza y sin darse cuenta, su mano libre ya estaba dentro de su pantalón, el moreno comenzó a acariciar lentamente por encima de su ropa interior, lo que le inquietó al rubio, aquel es un lugar público y los pueden ver sin importar que tan largo fuese el mantel.
Trató de romper el contacto al darse cuenta que se acercaba un mesero con su cena, pero solo pudo ver el gesto divertido en el joven al verlos. Pero a Sasuke no le importó y como pudo rozó un poco más el miembro de Naruto, obligándolo a cerrar las piernas por reflejo y mientras se ocupaba de eso, deslizó la otra mano dentro de la camisa azul, acariciando uno de los pezones ya duros del rubio.
Naruto intentaba zafarse del agarre, pero ni siquiera podían disimularlo, Sasuke seguía besándolo, mordiendo sus labios a la par que hacía círculos dentro de su pantalón y le torturaba el pezón izquierdo. El joven mesero tardó en retirarse y cuando lo hizo, Sasuke dejó libre al rubio, pero consiente de la semi erección que ya había logrado provocar, respirando el mismo aire que su acompañante.
– Eres un monstruo…- susurró el rubio desviando la mirada para evitar sus ojos negros – ¡Deja ya!, por Dios- gritó cuando el moreno volvió a acercarse.
Y riendo por su nerviosismo, el Uchiha regresó a su posición enfrente de él, quizá fue su imaginación, pero Naruto pudo notar de nuevo el tamaño ligeramente mayor de sus incisivos al reír.
– Caro, si me lo pides por Dios, déjame decirte que no somos precisamente amigos- reanudó tomando de nuevo la copa con vino –Pero puedo llevarte al cielo si tú quieres. Sólo tranquilízate ¿De acuerdo? Estamos en Paris, la ciudad del encanto y la sensualidad, así que déjate llevar.
El mesero sólo había servido un plato, frente al rubio, eran trozos de ternera en salsa con verduras al vapor.
– ¿Qué no vas a comer?
– Quizá luego, adelante, querido Naruto.
Aunque la comida estaba de lo más deliciosa, se sentía intimidado ante esos ojos negros que no dejaban de mirarlo, por lo que terminó rápido de comer y apresuró su bebida, fue en ese momento que se dio cuenta que Sasuke solamente jugaba con su vino y que en toda la noche no había bebido ni un sorbo.
– Sakura-chan me contó que eres un experto en ciencias ocultas- dijo notando un brillo especial en esa mirada oscura –Espero que no te rías'ttebayo, pero quisiera contarte que estoy haciendo mi tesis sobre vampiros.
– No te preocupes, no me reiré. Al contrario, creo que es un tema interesante.
– Existen muchos autores- dijo sintiéndose más tranquilo –Hubo uno que era protestante y se convirtió en sacerdote católico. Probablemente no lo conozcas pues sus libros son muy raros, publicó dos tomos en los años veinte con temas muy interesantes sobre la teoría de los vampiros, no creo que lo conozcas.
– Uno nunca sabe- respondió tranquilo, mirando las luces reflejadas de las velas en el vino de su copa.
– Aunque en realidad, mi trabajo se enfoca en probar que los vampiros son un mito, que nunca han existido.
– Será difícil, la mayoría de la gente no cree en ellos.
–Sin embargo hay mucha gente que si lo cree- explicó –Por eso se debe combatir ese mito, con un punto de vista académico.
– ¿Por qué deseas destruir el mito de los vampiros?- preguntó Sasuke con la copa de vino en sus manos, sin dejar de mirar fijamente al rubio y al mismo tiempo sin probar el líquido rojizo.
– No estoy muy seguro - respondió Naruto sin dejar de mirarlo – Quizá porque sé que no son reales- se encogió de hombros – ¿Sabes? Esto es mucho más que un pasatiempo para mí- dijo pensando que el color gris pardo en la mirada del Uchiha era extrañamente diferente al día anterior –Desde pequeño me han gustado las ciencias ocultas, me produce una cierta excitación. Te contaré un secreto; cuando veo películas de vampiros imagino que soy uno de ellos, pero no cualquiera, sino uno importante como… como ¡La pareja de Drácula!
– Pero tú no crees que existan- habló serio, fijando su mirada en la del ojiazul.
– Exacto.
– ¿Cómo estás tan seguro?
– Porque tengo mucha información- sonrió ante el mutismo del Uchiha –Créeme, si en realidad existieran, ya habría encontrado a uno.
– Claro, tiene su lógica.
Aunque quisiese negárselo, Naruto no podía dejar de admirar a su interlocutor. Las líneas de su piel eran perfectas y su piel demasiado blanca y liza, muy pálida. Comenzaba a luchar contra el deseo de acercarse y tocarlo, de acariciarlo.
– ¿Y si yo te revelara un secreto mío?- respondió tranquilo – ¿Qué harías si te dijese que yo soy uno de ellos?- Sasuke sonrió al notar el leve temblor en las manos de su acompañante –Un vampiro.
Y el rubio sonrió tímidamente, ocultando el nerviosismo de sus manos como sólo sabía hacerlo; jugando con la piedrecilla azul de su collar.
– Diría que estás jugando a hacerte el interesante- dijo quedito, pero al mismo tiempo de un modo coqueto –Y me encantaría seguirte el juego.
— ø —
De regreso al Hotel, Sasuke se empeñó en acompañar a Naruto hasta su habitación.
– No quiero que entres a mi cuarto- susurró colocándose frente a la puerta semi abierta.
Sasuke lo miró con un aire divertido, como si tuviera a un niño frente a él, siendo descubierto por haber dicho una mentira. Con suavidad empujó la puerta y le tendió la mano al rubio, elegantemente lo tomó de la mano y entró con Naruto a su lado.
– Sasuke- murmuró nervioso –No creo que esto sea…- pero no terminó de hablar, el Uchiha ya había acortado la distancia, besándolo.
Mordió suavemente sus labios mientras lo tomaba de la cintura y lo acercaba a su cuerpo. Naruto sintió que lo empujaba poco a poco contra la pared y antes de hacer algo, Sasuke lo tomó del trasero y lo levanto en vilo, haciendo que el beso aumentara la excitación en sus cuerpos. Comenzó a moverse de arriba hacia abajo, frotando su sexo contra el de Naruto, sintiendo la dureza que ya había despertado.
Continuará…
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¿Qué tal corté el capítulo? xD
Shikai:
– ¿Cómo te convertiste en vampiro?- preguntó Naruto mirándolo tiernamente, acariciando su cabello.
– De eso van más de 200 años… tenía 25 cuando pasó… el sujeto que me convirtió se llamaba… #$%&
Todo horrible, pero hice lo que pude ¿Quién rayos lo convirtió O.o? ¡¡Lemon en el que sigue!! Les pido una disculpa por el retrazo, pero esta semana tuve tres exámenes en dos días, no he dormido bien y me siento muy cansada, por eso aplacé la actualización ¡Pero ya está lista! Ne, espero que les guste y les digo que el siguiente será el último. Se cuidan y si llegan aquí por error, avísenme que tal quedó xD
"Oh señor de las mentiras, Mendigo de otras vidas, Duque del vicio, príncipe del sexo del dolor.
La lasciva que en mí entre, me corrompa y me reviente; el alma en trozos de placer"
Leona Dark
0030-031009
