Aquí está el segundo cap. Me lo estoy pasando bomna escribiéndola!
Como siempre, los personajes no son míos y todo eso...
Espero que lo disfrutéis.
Snape White

Capítulo dos.

Sirius lanzó un grito desgarrador cuando notó que el suelo cedía a sus pies y que caía irremisiblemente hacia no sabía dónde.

Seguía sin ver nada a su alrededor, afortunadamente no había perdido su varita. Por lo menos podría defenderse en caso necesario.

Por fin, al cabo de unos minutos de caída, que a Sirius le parecieron momentos de tortura y en los que estuvo a punto de desmayarse por la impresión, notó cómo sus pies tocaron el suelo de repente. No fue de una manera brusca, fue más bien como si no hubiera caído y hubiera estado todo el tiempo de pie.

"Vaya susto. El tipo que se encargue de organizar este sitio es todo un bromista. En cuanto le encuentre, le felicitaré rompiéndole los dientes."

- Y ahora qué- se dijo en voz alta. El sonido de su propia voz en medio de la inmensidad le sobrecogió.

De repente, se encendieron las luces.

Sirius no podía creerlo.

Se encontraba en una sala enorme ricamente decorada y abarrotada de gente elegantemente vestida. Todo el mundo reía y conversaba animadamente. En una mesa enorme, algo alejada de Sirius, pudo ver un gran buffet. Por todas partes pululaban camareros con bandejas repletas de comida y copas con bebida.

"Vaya... así que el velo es la entrada a un bareto de moda. ¡Menudo fiestón. Aquí estoy yo rodeado por la alta sociedad (a juzgar por sus trajes) todo sudoroso y ensangrentado por una pelea y ..."

-¡Arrrgggggg!

Acababa de darse cuenta de un pequeño detalle.

Estaba absolutamente desnudo en medio de toda esa gente.

Se tapó como pudo con las manos. Sin embargo, nadie parecía notar su falta de ropa. De hecho, todo el mundo le ignoraba por completo.

"¿Por qué nadie me hace caso? Es como si quisiera que le rascasen la cabeza jeje ¿todos estos habrán entrado a través del velo?"

Se fijó en las caras de los que tenía más cerca.

"Yo a ese le conozco... y a ese. Qué raro, a ese también."

"?"

"Conozco a todos, aunque sólo sea de vista."

Sirius fue paseando entre la gente, cada vez menos preocupado por ir mostrando sus encantos.

"Si conozco a todos... ¿estarán aquí... ?"

Se puso a buscar frenéticamente entre todos. Quería que fuera verdad, que estuvieran allí...

De repente los vio y sintió como sus ojos se anegaban en lágrimas. Su pecho se exaltaba y el corazón se desbocaba.

Corriendo, sin taparse ya, fue a por ellos.

-¡JAMES, JAMES! Joder, no sabes cuanto te he echado de menos... - Sirius estaba llorando y se lanzó a abrazar a su amigo del alma.

Pero cuando lo iba a hacer, no pudo. Algo se lo impedía, una especie de aura invisible que rodeaba a James, o a sí mismo y que no le permitía tocarle.

-¡No¡Por favor¡James!

Este seguía impasible. Estaba de espaldas a Sirius y reía junto a..,. Lily y Harry.

"Harry... y Lily. ¿Qué es esto?" Una nueva lágrima bajó por su mejilla. "¿Cómo es que están los tres aquí, juntos, como si ellos no estuvieran muertos¿Y Harry qué hace aquí?... ¡Por qué me torturan! Están aquí y no pueda abrazarles, ni hablarles... si por lo menos me mirasen... sólo eso, con una sonrisa me conformaba."

Miró desesperadamente al resto de la gente.
Lupin, Dumbledore, su prima Tonks, Bellatrix, Lucius, los Weasley, su madre, Snape...

Todos los que conocía, estuvieran muertos o vivos. Todos a los que amaba, temía u odiaba... todos reunidos. Tan cerca y tan lejos.

Miró a su ahijado, quien no paraba de sonreír con los ojos y que hablaba sin parar con sus padres.

"Por lo menos parecen felices" Sirius se consoló un poco.

"¿Y ahora qué hago? Aquí pierdo el tiempo. Todo esto, aunque precioso, no puede ser verdad."

Vio cómo Lily le daba un beso a James y otro a Harry en la mejilla. Sirius sonrió.

"Es tan bonito que podría quedarme toda mi eternidad aquí... no. Tengo que salir. Harry me necesita fuera. Esto es sólo una ilusión."

-¡Es una maldita ilusión!- Gritó enfadado.

En medio de toda su frustración, pudo notar cómo una manita cogía la suya y le arrastraba entre los presentes.

Con incredulidad, Sirius se dio cuenta de que era un niño vestido con una túnica negra.

-Hey, espera. No corras tanto. ¿Puedes oírme?. Para. ¡Para!

Pero el niño no le hacía caso y le seguía conduciendo evitando al resto de la gente. Llegaron hasta la mesa del buffet y el niño se metió debajo con Sirius detrás.

Ya debajo de la mesa, con el mantel escondiéndoles de las miradas ajenas, Sirius se sentó en el suelo y se giró hacia el niño, quien le devolvía la mirada con unos ojitos negros y el suave pelo enmarcando su carita. Era un niño guapísimo, de unos 5 años.

"Vaya fuerza que tiene el chavalín. Me resulta familiar. Qué raro, al resto de la gente al mirarla sabía enseguida quienes eran. Sin embargo, no puedo acordarme de cómo se llama este niño ni en dónde lo he visto."

-¿Cómo te llamas, chico?

El niño abrió la boquita rojiza y respondió.

- Me llamo Sirius Black

Y diciendo esto, se levantó de repente y tomando impulso, saltó y se lanzó sobre el estómago de Sirius Como si se fuera a tirar de cabeza desde un trampolín

Sirius no tuvo ni tiempo para reaccionar. Notó cómo el chico se metía dentro de su cuerpo y pasaba a formar parte de él.

En ese mismo instante, la mesa desapareció, y con ella la sala y toda la gente. Sirius cerró los ojos para darse tiempo antes de enfrentarse a lo que viniera detrás de eso.
"Por favor, no más tortura"

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Harry estaba llorando desconsoladamente en su habitación. ¡Echaba tanto de menos a su padrino¿por qué era tan injusta la vida? él ya se había quedado sin padres, no tenía que haberle pasado eso a Sirius.

"Por favor, qué estupidez. Se ha caído detrás de una cortina vieja. ¿Por qué él? Podría haberse caído un mortífago y así uno menos..."

Pero había sido Sirius.

Se sentía atrapado entre las cuatro paredes de su habitación, y decidió salir a dar un paseo por los terrenos de Hogwarts.

Tras vagar sin rumbo durante un rato, se sentó al pie de un árbol con vistas al lago.

Llevaría así un tiempo cuando notó que alguien se acercaba.Daba igual, no quería hablar con nadie, así que ni siquiera se giró para ver quién era.

Los pasos se detuvieron a su espalda y oyó una voz masculina.

- Potter.

Harry cerró los ojos. Ver a Snape en ese momento no era lo que quería, pero era un profesor, así que se giró para enfrentarse al temido y odiado hombre.

Snape lo miraba fijamente, como nunca le había mirado.

-Señor- dijo con cautela Harry.

-¿Puedo sentarme?

Harry se hizo a un lado para que el hombre lo interpretara como un sí. Cuando Snape estaba junto a él se quedaron los dos en silencio. Harry no comprendía qué quería el otro. Pensó que vendría a burlarse de él y se enfureció. ¿Es que no tenía suficiente ese con torturarle en las clases, como pera encima tener que soportar su presencia fuera de ellas?. Era su culpa que estuvieran en esa situación. Ese bastardo no le había ayudado cuando le dijo lo de Sirius. Y ahí estaba, junto a él, torturándole con su presencia. Seguro que lo hacía aposta. El silencio se hizo insoportable para Harry. Estaba muy dolido y enfadado.

- Si no le importa, preferiría estar sólo.

Snape ni se inmutó. Permaneció allí mirando la superficie del lago.

-¡He dicho que ese largue! No quiero seguir fingiendo que puedo tolerar su presencia. ¡Usted tiene toda la culpa¿Lo hizo aposta? En tercero quería que sus amiguitos los dementores le absorbieran el alma, ahora es mucho mejor ¿no? Por fin puede estar usted satisfecho, ha desaparecido. Está muerto. ¿Cómo se siente¿Bien¿Ha sido una venganza sutil y delicada para su sensibilidad Slytherin?...

Harry se calló de repente cuando el profesor se giró hacia él y sin decir una sola palabra le abrazó.

Harry forcejeó para que le soltara. En sus ojos asomaban las lágrimas que había tratado de contener.

Intentó pegar al hombre, pero éste no le soltaba y al final Harry sintió que no podía más.

Llevaba necesitando que alguien lo abrazase así desde hacía mucho tiempo.

Dejó de intentar separarse y permitió que sus lágrimas le empaparan toda la cara. Snape le mecía suavemente y le acariciaba la nuca.

Cuando el profesor notó que Harry se empezaba a calmar, le susurró a la oreja:

- Lo siento- la voz del hombre delataba su emoción. Aunque Harry no podía verle la cara, supo que en ese momento no llevaba su máscara, y que el Snape que hablaba tenía sentimientos.- Yo podría haberse impedido que fueras al ministerio. Tienes razón, la culpa es mía. Por mi culpa te has quedado sin padrino. y me siento más sucio y mezquino de lo habitual. Sé que nunca he sido amable contigo, pero yo no quería que esto acabara así... no creo que puedas perdonarme, lo entiendo, pero quería que supieras que tienes a alguien más a tu lado. Aunque sea yo. No puedo cambiar mi modo de ser, pero a partir de ahora, acepta mi ayuda para lo que sea.

Harry escuchaba sus palabras con creciente resentimiento e indignación. Tendría que meditar fríamente lo que le estaba diciendo el otro. No estaba muy seguro de querer relacionarse más allá de lo estrictamente necesario con Snape.

Se separaron lentamente. Snape le miraba a los ojos, y Harry pudo ver en ellos sinceridad, a su pesar, creyó las palabras del profesor.

Harry desvió la mirada hacia el lago. Su superficie era cristalina y reflejaba todo como un espejo...

" Igual que el espejo que me regaló Sirius. ¿Por qué no lo abriría? Soy idiota, si hubiera sabido lo que era, habría podido hablar con él y habría sabido que estaba vivo, y no siendo torturado por Voldemort..."

Harry recordó cómo al descubrir ese espejo, cuando ya era demasiado tarde, intento hacerlo funcionar y no pasó nada...

-¿En qué piensas, Harry?- Snape había visto cómo las facciones de su alumno volvían a ser melancólicas.

- En que Sirius me dio un espejo con el que supuestamente nos comunicaríamos pero no lo funcionó cuando lo intenté activar.

-¿Tenía Sirius el otro espejo?

Harry se quedó pensativo... ¿No sería que Sirius no tenía en ese momento el otro espejo y por esa razón nadie le había contestado? Oh,. Merlín. Se le acababa de ocurrir una idea. Era algo arriesgado, muy arriesgado, pero si lo conseguía, a lo mejor salvaba a su padrino.
Siempre y cuando siguiera vivo, pero atrapado al otro lado del velo.

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Ya véis que este Snape no es al que estamos acostumbrados... en fin, es que la historia lo necesitaba, ya lo veréis.

Como siempre agradeceré cualquier comentario o sugerencia que tengais, así que no os cortéis.

Snape White