Perdido En Tus Manos

Ely Andley

Capitulo 1:

Una rubia corría desesperada en el aeropuerto, los pasajeros la miraban con desde ignorándola por completo, cualquiera creería que aquella pequeña mujer era una niña pues sus fracciones eran dulces y su cuerpo pequeño, su pecho era parecido a una tabla, solo la salvaba aquellas curvas delineadas quienes eran camuflajeadas por su camisa grande y varonil, sus pantalones ajustados pero desgastados no eran lo más llamativo tampoco y ella corriendo como loca desesperada con un pequeño bolso en mano y una gran maleta en la otra tampoco era admirable.

Llego sin aliento mostrando su pasaporte donde la chica que atendía la miro con pena, ciertamente eso era lo que inspiraba; candy solo sonrió disculpándose mientras acomodaba sus grandes lentes quienes habían abandonado su sitio acostumbrado en su nariz, ella no necesitaba lentes pero aquello era su esencia, la chica reviso con rapidez lo correspondido.

- llegas justo a tiempo afortunadamente_ contesto con una sonrisa aquella chica donde candy suspiro con alivio_ vamos apresúrate para que tomes tu vuelo querida, feliz viaje...

- gracias hermosa_ respondió con dulzura mientras proseguía en su camino, mirando por el gran ventanal los aviones y sintiendo como el pánico entraba en su espina dorsal.

Ella jamás había volado en un aparato de aquellos, y jamás lo pensaba hacer, su pánico hacia las alturas era inmenso así como sus cuentas que pagar, y ahora darse el lujo de perder su trabajo no era opción.

Ella era la menor de dos hermanos, y se podía decir que la menos afortunada pero no podía quejarse, Albert su hermano era su protector pero al ser un gran empresario debía viajar constantemente dejándola en manos de su hermana;

Susana, quien era la chica privilegiada pues poseía una gran belleza y encanto, hace mucho tiempo hubieran dicho que eran parecidas pero actualmente aquello no era así, candy era el patito feo y así quería quedarse; sus padres murieron en un accidente de avión hace muchos años, candy si los recordaba apenas pues estaba demasiado pequeña, motivo por el cual su hermano Albert había asumido todo el control, quien a pesar de contar con diecinueve años hizo todo lo mejor en pro a sus hermanas, dándoles una estabilidad, algo que aprovecho Susana para convertirse en una modelo importante, y donde candy simplemente rechazo aquello para intentar ser independiente pero las cosas no estaban saliendo bien, donde pidió un trabajo para ayudar a su hermana y era ayudar, pero más bien parecía la sirviente de aquella rubia insolente, quien desde anoche la había llamado desde Milán pidiéndole urgentemente que le llevara el vestido nuevo de diseñador y sus fantásticos trajes de baño,

Acaso aquella mujer no tenia mas ropa?

Claro que la tenia, pero ella era así, caprichosa y si deseaba esos, candy debía llevárselos o sino el pulso ni le temblaría para despedirla y ella necesitaba aquel trabajo.

Cuando estuvo al fin en su asiento correspondiente en el avión, fue que dejo de pensar, sintiendo como un sudor frio bajaba por su frente, mirando hacia ambos lados venia solo unas cuantas personas, y a su lado un hombre estaba recostado con su gorra tapándole sus ojos, parecía dormir pues su respiración estaba pausada; candy quiso fijarse en sus manos pero estas temblaban, con las mismas intento ponerse su cinturón pero ya los nervios la traicionaban por completo.

- mi permetta di bello_ escucho a su lado, aquel hombre había despertado para colocarse su cinturón pero al verla luchar con el suyo procedió a ayudarla, con delicadeza tomo entre sus manos aquel artefacto, chocando por segundos las manos de candy quien las aparto rápidamente, en esos segundos que el abrochaba su cinturón ella lo estudio;

Tenía unos ojos azules pero con motitas verdosas, sus pestañas eran abundantes dándole unos toques exóticos, su cabello corto y castaño claro, sus fracciones duras y algo cansadas, mientras sus labios humectados y sonrosados eran tentación_ queste piccole?_ era una pregunta dedujo ella, pero no entendía ni manzanas que intentaba decirle, por lo que sonrió y asistió, sintiéndose poderosa pues el sonrió encantador mientras se acomodaba en su puesto.

Aquel viaje seria ahora agradable con aquel hermoso espécimen a su lado pero era una lástima que ella no pudiese tener una agradable conversación con él en las largas horas que serian, sabía que aquel hombre era italiano o por lo menos ese era su lenguaje, debió prestar mas atención a sus clases de idioma se reprendió en aquel momento.

El inicio del vuelo fue una tortura, donde miles de cajas de chicles fueron consumidas intentando aplacar su nerviosismo, pero aquel fue en aumento al encontrarse aquel pájaro de metal entre una poderosa tormenta eléctrica, sintiéndose ella muy mal y intentando acallar un grito entre las miles de turbulencias que enfrentaban, cuando ya las ganas de devolver aquel simple desayuno se hicieron mayores, se soltó de su cinturón y camino tambaleante hacia los sanitarios, mirando como la mayoría de los pasajeros dormían plácidamente envidiándolos ella inmensamente.

Terrence jamás había visto una mujer más extraña en su vida, aquella no tenía ni gracia ni clase, era como un renacuajo muy chistoso, él como todo un caballero la había ayudado pero esta ni las gracias le dio, suponía que era italiana y volvía a su país porque con aquella vestimenta lo más seguro era que tenia para el pasaje y si acaso, por ello descarto que fuera una turista; la vio sudar y temblar, incluso grito un poco en algún momento, murmurando miles de cosas que no entendía, estaría loca?.

Cuando la vio levantarse en dirección a los sanitarios la siguió, le preocupaba y no sabía porque, sintió la mirada de Stear y Archie quienes estaban detrás de su asiento y el solo les señalo en sanitario, donde ellos asistieron y se recostaron en su sitio, dejando que el prosiguiera su camino.

Candy sentía que llevaba largo tiempo vomitando en aquel sitio, se sentía pésima, mientras miles de pensamientos aterradores pasaban por su mente, no era un secreto que los aviones podían fallar y si aquello ocurría?

Y si moría?

Ý si le dolía demasiado?

Que haría?

Recordó a su hermano Albert quien le dijo una vez que si un avión fallaba lo mejor era lanzarse por la puerta y morir dignamente que esperar que se estrellara y morir quemados o aplastados, ella había quedado sorprendida por aquellas palabras, pero si la tonta hubiese visto la cara de su hermano se habría dado cuenta de que este solo bromeaba tomándole el pelo, pues sabía que ella odiaba aquellos transportes, pero candy era tan despistada en algunas conversaciones como esa en especifico.

Estuvo largo tiempo en el baño pidiéndole a Dios por su sagrada vida y disculpándose por los miles de pecados que llevaba encima, bueno digamos cientos porque aquella pobre era tan aburrida que el pecado más grande seria decirle a su hermano que había comido cuando en realidad no lo había hecho, su vida se resumía en aburrimiento total.

Allí arrepintiéndose de lo que no había hecho, como besar a un chico guapo o darle su virginidad a alguien, caray! Que calamidad! Tenía veintidós y ni siquiera un novio poseía, si había tenido uno, pero era historia vieja que le dolía recordar; aquella chica rubia con su cabeza entre sus piernas seguía rogando por su vida, hasta que escucho un suave golpe en su puerta.

Ella toda tambaleante se levanto y mirando su demacrado reflejo en el espejo, acomodo su cabello rebelde y sus lentes; abriendo lentamente se encontró con quien menos esperaba, aquel castaño hermoso quien la miraba inquisitivamente.

- queste piccole?

Otra vez esa frase y candy se preguntaba qué diablos significaba aquello, no podía decirle que no sabía que decía porque parecería tonta y ella no quería parecer eso, quedarse callada era la mejor opción, así q encogiendo sus hombros sonrió.

Terrence estaba más que seguro que aquella chica estaba algo chiflada, intento decírselo pero el avión se movió violentamente, donde la chica se lanzo a sus brazos temblando mientras escondía entre su pecho su pecoso rostro, desde aquella perspectiva no era una chica fea, incluso era linda solo que mal arreglada lo cual era una lástima, intento con sutileza quitársela de encima pero aquel torbellino estaba apretándolo más que serpiente, cuál era su problema?

Candy estaba teniendo una crisis, imaginándose si así habrían muerto sus padres, pensar aquello la lleno de nerviosismo aun más potente y con determinación se lleno de locura extrema; soltó a aquel adonis mirándolo fijamente mientras el chico la miraba confundido y seguido a esto le estampo un rápido beso en sus labios.

Pero qué?

Fue la pregunta mental del castaño antes de sentir unos labios suaves encima de los suyos, aunque no por mucho ya que rápidamente una sonrojada señorita se separo de él, pero aquello no podía quedar así, el quería mas.

El pensamiento de candy fue, ya que iba a morir porque no consentirse con aquello aunque fuese, además no espero que aquel imponente hombre la acorralara entre sus brazos para esta vez besarla él y con bastante deseo, dejando que su lengua entrelazara la suya y que delineara sus labios con ella, era un beso demandante y emocionante para candy, porque diablos la vida era tan injusta que le daba esta oportunidad justamente ahora!

Terminado aquel beso, ambos jadeantes se miraron fijamente sintiendo algo extraño dentro de sí mismos.

Pero aquello se corto, pues candy salió de aquellos brazos para caminar unos metros más, donde a lo lejos unas aeromozas se encargaban de servirles bebidas a algunos clientes, mirándola con curiosidad.

- señorita no puede estar cerca de la puerta_ le llamaron la atención_ si desea nuestro servicio ya mismo iremos a su sitio.

Pero candy no contesto, y eso fue razón suficiente para que terrence se asustara pues ella solo miraba la puerta cuando otro tambaleo azoto al avión haciendo caer incluso a las aeromozas que se aproximaban hacia candy quien estaba en shock, el castaño intento llegar hasta ella pero era tarde, aquella tonta había abierto la puerta donde el aire se coló dentro del avión sacándola por completo de aquel sitio, donde terrence maldijo sonoramente antes de lanzarse detrás de ella escuchando las exclamaciones asustadas de todos los pasajeros.

Candy había visto aquella puerta y en su mente solo se imagino miles de cosas del accidente de sus padres, la policía había dicho que ellos intentaron escapar antes de que todo explotara pero sus cuerpo no tenían la suficiente fuerza para llegar, con lagrimas en sus ojos ella se imagino a sus padres y ella salvándolos abriendo aquella puerta, pero tarde se dio cuenta de que ella había sido una tonta y que ahora moriría.

Las probabilidades de éxito eran remotas, el frio era inmenso y su cuerpo no quería estabilizarse por eso implementando su técnica en paracaidismo coloco su cuerpo en forma de arco, intentando localizar a aquella estúpida, podía perder su vida, pero aquello no le importaba pues aquel hombre no tenía a nadie especifico que llorase su muerte. Negó con la cabeza intentando permanecer calmando mientras descendía, encontrándose con la rubia a quien tomo entre sus brazos estabilizándolos a ambos.

- Moriré!_ grito candy histérica mientras sentía como terrence la rodeaba entre sus brazos, solo bastaron escasos segundos para que sus cuerpos se sacudieran violentamente cayendo internados en la helada agua, para candy aquel impacto la dejo inconsciente, siendo terrence quien desorientado intento salir a la superficie con la pecosa entre sus brazos, realmente la temperatura del agua los mataría de una hipotermia sino se movían lo suficientemente rápido, intento nadar y nadar hasta que sus músculos no dieron mas, riendo tontamente se rindió, aquello era absurdo, y allí se sumió en la oscuridad, pensando en aquella chica la cual atormentaría en el infierno por arrebatarle su vida.

.

¿ Y si te perdieras con Terry en una isla, que harías? :D

Interesante imaginarlo jajaja

Besos y abrazos hermosas *-*

'*Ely Andley*'