Aclaraciones: Esta historia es de Merlinjj y no de Nadesiko04, aunque haya cogido el argumento de su historia para hacer otra historia alternativa ya que pienso que Harry no creo que se comportase así ante esa situación.

Capítulo 2: ¿Resistencia?

Habían pasado cinco años desde la conquista de Hogwarts, el ministerio y del resto de Inglaterra y ahora todo se encontraba en relativa calma. En el primer año Dumbledore había sucumbido finalmente a la maldición del anillo de Sorvolo, recibiendo cada día la visita de alguno de sus ex-alumnos para ser torturado por puro placer. En el segundo año se inicio la conquista del resto de Europa y ahora solo había pequeñas resistencias en España, por unas pequeñas guerrillas mágicas que se escondían muy bien, y en Rusia que el frío extremo hacía imposible la captura de rebeldes. En el tercer año se inició el diálogo con Asia y America llegando a un acuerdo de paz, donde se reconocía la soberanía de James ante todo el continente de Europa. Y en el tercer año se impusieron ante el continente Africano que intento conquistar Europa debido a sus fuertes vínculos con la religión musulmana. Pero en todo ese tiempo no se dejó de buscar a Harry, sin éxito y se rumoreaba que estaba muerte aunque James decía que estaba vivo debido a la conexión que ambos mantenían y que no había desaparecido provocando torturas interminables...

A los muggles se encontraban en lo que parecían campos de concentración y que cada vez que salía un mago o una bruja se les eran arrebatados para que creciese y aprendiese a servir a James Potter, el Señor Oscuro. Y los magos que se oponían a su tiranía eran torturados, asesinados y luego convertidos en Infires para su ejercito...

Ahora Hermione Granger era la directora de Hogwarts donde sus alumnos aprendían la sabiduría de la magia y se les instruía para servir a James, y sus padres se encontraban alojados en una bonita casa de Hogsmeade. En esos momentos era 1 de Septiembre y los alumnos estaban a punto de llegar a la estación, donde serían conducidos al colegio y dar comienzo a un nuevo año.

Hermione se encontraba en su despacho, antiguamente el despacho de Dumbledore y muy remodelado donde ya no había cuadros de viejos directores y todo estaba lleno de libros, mirando a través de la ventana viendo los jardines cuando ve atravesar por ellos a unos diez encapuchados con túnicas blancas. Frunce el ceño, piensa y se va a comprobar si por el medio habitual de comunicación (un espejo) tenía un mensaje de visitas de última hora. No tenía nada. Entonces quienes eran, esa era la pregunta y la respuesta sería que nada bueno, lo más seguro.

Se toca el colgante del cuello y llama a los profesores (todos mortifagos) para reunirlos en la entrada y que hiciesen frente a los intrusos; mientras ella se quedaría esperando un reporte de estos sentada en su despacho. No creía que fuese un gran problema.

Oye a lo lejos una serie de explosiones y al final un silencio seguido de unos pasos que suben a su despacho.

-Adelante- dice Hermione muy segura de si misma.

Al entrar se da cuenta de que son los encapuchados de túnicas blancas que llevan a un malherido profesor de pociones para que les abriese el camino a la dirección y que luego lo dejan morir desangrado en el despacho del director. Hermione va a coger su varita de la mesa pero ya es tarde ya que con un movimiento de varita de uno de ellos hace que los libros cobren vida y la inmovilizasen.

-Irónico que los libros, que tanto quiere, le hayan hecho su prisionera- dice uno de los encapuchados con rintintín y dirigiéndose a una Hermione inmovilizada y con mirada desafiante.

-Hacerme algo y el peso del Señor Oscuro caerá sobre vosotros.

-Es lo que queremos, señorita Sabelotodo, que ahora no lo sabe todo- dice el mismo encapuchado, le apunta con la varita.

Hermione cierra los ojos esperando lo peor pero...

Se produce un destello y Hermione ve como su cabellera vuela a manos del encapuchado dejándola calva totalmente.

-Ha sido un placer volver a este lugar, antes lugar de sabiduría y paz- se despide el encapuchado lider.

Al salir del despacho los encapuchados el encantamiento deja de hacer su efecto sobre Hermione que con rabia coge su varita y los persigue sin vacilación. Viéndolos llegar a las puertas principales, extrañada porque conocían pasadizos que ni ella sabía que existían, ve a sus profesores malheridos o muertos repartidos por todo el recibidor, los relojes de puntuación destrozados totalmente...

Corre por los jardines de Hogwarts lanzándoles con furia maldiciones imperdonables, casi todas ellas maldiciones asesinas alcanzando a varios de ellos, pero que con sorpresa y alucinación no mueren sino que se levantan del suelo y corren tras ser despedidos por la maldición.

Tras cruzar las verjas los encapuchados desaparecen sin dejar rastro. Y Hermione con un movimiento de varita se coloca una peluca mientras que prepare una poción para restablecer su pelo (melena) original. Se da la vuelta y va a atender a sus malheridos profesores con la ayuda de la enfermera del colegio y tras dejarlos en buenas manos avisa a James de lo que había ocurrido.

En otro lugar y a la misma hora que ocurría lo de Hogwarts, una serie de encapuchados se metían dentro de una cabina de teléfono estropeada. Pulsan una serie de números y la cabina se mete bajo tierra, llegando al ministerio de magia ahora dirigido por Draco Malfoy y Ginny Weasley.

Con pasos seguros llegan hasta el garito de seguridad, entregan sus varitas para el chequeo habitual y bajan por los ascensores sin llamar la atención por sus túnicas escarlatas. Al final salen el la planta donde Ginny Weasley tiene su despacho.

-Disculpa, señorita. Podríamos hablar con su superiora- dice uno de los encapuchados a la secretaria de Ginny Weasley- Es muy importante, es sobre su amiga Hermione Granger.

-Ahora veré si puede atenderles, si me disculpáis un momento- dice la señorita secretaria levantándose y entrando en el despacho de su superiora para hablar con ella.

Tras unos minutos la señorita sale del despacho y los hace entrar en éste. Y ven a Ginny Weasley sentada en una confortable silla y con la varita en la mano esperando preocupada información de su amiga.

Uno de los encapuchados con un movimiento de varita hace desaparecer la puerta creando un muro y haciendo imposible la salida o entrada de nadie. Siendo la única opción echar el muro abajo.

Ginny al verlo les ataca sin vacilación echándole maldiciones cortantes, cruciatus y asesinas provocando tan solo a los encapuchados cortes sangrantes por sus cuerpos que no dejan de sangrar pero sin dar señales de sufrimiento, de desvanecimiento o de muerte...Estos en un principio no hacen nada pero en unos segundos hacen aparecer unos tentáculos de las paredes que hacen prisionera a Ginny que se debate para liberarse, sin éxito y oyéndose sus gritos a varios niveles distintos del ministerio.

-Sois unos inútiles, estáis atrapados aquí y cuando vengan sufriréis pidiendo vuestra muerte- les espeta amenazadoramente Ginny.

-Puede ser eso lo que queremos, o no. Quien sabe, jeje- dice uno de los encapuchados que se acerca a ella con una enorme jeringa.

El encapuchado inmoviliza la cabeza de la pelirroja y le clava la jeringa en el cuello sacándole una buena cantidad de sangre. El tubo, una vez lleno, se lo guarda en una pequeña neverita para que la sangre conservase todas sus propiedades.

Se oye como poderosos hechizos impactan contra las paredes del despacho intentando hacer un hueco, poder entrar y rescatar a su jefa. Ya que habían oído los gritos de ésta.

-Nos vamos- dice el encapuchado que parecía ser el lider- Espero que nos veamos otro día.

El encapuchado saca una vieja pelota de béisbol, la tocan todos los encapuchados y desaparecen. Era un traslador, algo que era imposible que funcionase dentro del ministerio, más exactamente en ese área restringida.

Dejando a una Ginny en el suelo preguntándose un montón de cosas en la cabeza, cuando cae a su alrededor cascotes de piedra. Señal de que habían hecho un boquete en la pared y entraban a ayudarla. También en ese mismo momento recibía a través del espejo un mensaje de Hermione, indicando que era necesario una reunión urgente.

En un lugar sombrío y frío a la misma hora que los otros ataques aparecían unos encapuchados con túnicas negras y miran con interés una impresionante torre, donde se encontraban alojados los prisioneros magos contrarios a los intereses del Lord Oscuro. Sin vacilación van a la puerta de la fortificación, llamando a la puerta y cuando se asoma uno de los carceleros para ver quien era...derriban la puerta aplastando y matándolo.

Al hacerlo los Dementores que había alrededor se les echan encima pero no les hacen efecto alguno, como si no tuviesen alma, y los encapuchados les lanza unos hechizos de luces blancas (parecidos a laser) incendiándolos y matándolos. Haciendo que los restantes Dementores huyan del lugar y solo quedando los carceleros humanos que bajaban por las escaleras hacia ellos.

Al ver como bajaban los carceleros los encapuchados sacan de uno de sus bolsillos un maletín, abriéndolo y saliendo de estos unos Dementores muy diferentes a los que habían huido. Estos Dementores llevaban túnicas negras, unas guadañas y tenían ojos a diferencia de los otros. Y estos se abalanzan sobre los carceleros oyéndose a lo lejos las risas de los encapuchados...

Los carceleros les echan los hechizos Patronus pero no les hacen efecto, dejando a todos paralizados por el miedo y recibiendo el beso del dementor sin poder hacer nada.

Los encapuchados vuelven a abrir los maletines y los Dementores vuelven a meterse dentro, obedeciendo. Y luego suben las escaleras buscando a una de las prisioneras, mirando en todas las celdas.

Al final se detienen delante de una celda, donde se encuentra una mujer rubia, de ojos azules y mirada perdida en el infinito sin ver a nadie. Los encapuchados abren la celda sin dificultad y cogen a la mujer sin que ésta ponga resistencia alguna. Al salir con la mujer, se ve un cartel con el nombre de la prisionera: Luna Lovegood.

Entre dos encapuchados llevan a la Luna y al salir de la fortaleza – prisión desaparecen, quedándose tan solo uno de ellos que con la varita deja un mensaje en los muros del lugar: "Esto solo es el principio, rezar si creéis en algo porque el fénix ha vuelto de entre las cenizas"

Tras escribir el mensaje también desaparece el encapuchado dejando en el lugar a los carceleros sin alma, a la espera de la llegada de refuerzos por la activación de la alarma.

Una hora más tarde James era informado de todo lo que había ocurrido en los tres lugares, cabreandose con los jefes de los distintos lugares lanzándoles cruciatus al haberse dejado sorprender. Pero también interesado por las noticias de que eran inmunes a las maldiciones asesinas y a los dementores como si ya estuviesen muertos pero que la magia y la sangre de sus heridas decían todo lo contrario. Y sobre todo ese mensaje de la pared de Regnok, la prisión de magos, le tenía intrigado.

-Crees que pueda ser Harry- dice Sirius a James una vez que solo estuviesen los tres merodeadores en la sala.

-Puede ser, pero no lo sabremos hasta que nos enfrentemos al líder del grupo. Hay que ser cautelosos con ellos porque como se ha visto tienen mas de un as sobre la manga- le responde James fríamente sin dejarse llevar por sus sentimientos hacia su hijo.

-Entonces que hacemos con la búsqueda de Harry- dice preocupado Remus.

-Seguir con la búsqueda, ya que si es el jefe de ese grupo como sino lo tendremos que encontrar.

-Tienes razón, James. Lo mejor es seguir como hasta ahora, estando en alerta por la nueva amenaza- reconoce Remus sabiendo que no era el primer grupo de magos que se levantaban contra ellos, pero si el primero que tenía éxito.

Sirius y Remus se miran entre si comunicándose todo con esa mirada y preocupados ante lo que podría esperarle a su amigo – hermano James y su actitud y la posibilidad de ver a un enfadado Harry.

Al salir sus amigos James se queda mirando el fuego de la chimenea preocupado por lo que podría venir en el futuro e intentando comunicarse con su hijo pero sin éxito, aunque podía intuir que seguía con vida y sano. Como en anteriores ocasiones...

Espero que os haya gustado, espero otros cinco capítulos para continuar escribiendo esta historia. Y si me dais alguna idea o queréis escribir algún capítulo decídmelo y os dejaré hacerlo (no sé cuando escribiré el siguiente capítulo).

En el siguiente capítulo se descubrirán muertos del pasado para atormentar a la gente y se vera la resurrección de una pelirroja de ojos verdes