[Super Junior] ¿Otro líder?
Titulo del fic: ¿Otro líder?
Serie: Prólogo + 11 shots + Epílogo
Autor(as): Mochita-chan y ALI
Parejas: KangTeuk, KyuMin, EunHae, Yewook, Yesung + café
Tipo: Referencias a Yaoi, puro crack
Genero: Humor
Clasificación: +13
Descripción: Teukie se va de vacaciones por dos semanas, pero KangIn debe buscar a alguien que lo reemplace en su papel de líder ¿Alguno de ellos será el indicado?
Opción 1: Heechul
Episodio escrito por Mochita-chan, con colaboración de ALI (las partes de Heechul y desenlace)
Lo primero que pensó Kangin fue relegar la responsabilidad al segundo mayor del grupo. Por supuesto que Heechul debería tener todo controlado, especialmente por ese don de mando que le caracterizaba.
–Muy bien. Como soy el nuevo líder…
–Hasta que Teukie-hyung vuelva – se apresuró a aclarar Kyuhyun, aún no muy convencido, pero Heechul continuó como si nada.
–Como soy el segundo mayor de edad, simplemente lo digo porque, por favor, miren este rostro tan terso ¿Les parece de un hyung de todos ustedes? Ok, no, obviamente. En fin. En qué estaba… ¡Ah, sí! Seré su nuevo líder temporal… ¿Alguna duda?
Después de unos segundos, Ryeowook levantó tímidamente la mano.
–Dime, Wookie.
–Hoy día le toca cocinar a Teukie-hyung, pero él no está…
–Solucionado. El almuerzo lo cocinan Donghae y Hyuk – dijo sin meditarlo dos veces.
–¡¿Por qué nosotros?! – cuestionaron ambos, mientras que KangIn tenía ese mal presentimiento.
–Porque yo lo digo y va a misa – Heechul se levantó del sillón – Avísenme cuándo es la cena. No dejen entrar a Shindong a la cocina porque tengo mucha hambre y no quiero tener que comer mitad de ración por su culpa. ¡Ah! Y lo más importante, Sungmin – dijo señalándolo con el dedo – no quiero un pastel que destile glucosa por cada orificio que pueda tener, así que el postre de hoy se ordenará a la pastelería y … mmm pongan la cuenta a nombre de Siwon. Y si no les creen que son amigos suyos, digan una plegaria por teléfono y asunto resuelto.
KangIn, sintiendo que debía hacer algo, fue directamente donde Heechul, el cual se retocaba frente al espejo de la habitación principal.
–Creo que deberías pensarlo antes de tomar decisiones así – le decía KangIn.
–Hey, sé lo que hago. Por algo soy el encargado – aclaró Heechul, mientras practicaba sus expresiones más coquetas frente al espejo – ¿Crees que se me ve bien el turquesa? Qué rayos. Todo me va bien.
–¡Dios santo! No quiero imaginar lo que vaya a pasar después – exclamó exasperado por el completo desinterés de su compañero por lo que pasaba en la casa, excepto por todo lo que incluía verse a sí mismo.
Cuando KangIn y Heechul salieron del cuarto para ver cómo iba todo, la puerta de la cocina estaba cerrada. Lo que hacían DongHae y EunHyuk ahí dentro seguía siendo un misterio, mientras que Hangeng estaba cruzado de brazos en la sala, temiendo por el futuro de su cocina. Por otra parte, Sungmin se la había pasado discutiendo con Yesung sobre el tipo de postre que pedirían, y ya llevaban media hora en el mismo debate.
–Si vas a pedir eso, mejor pídeles que te manden un kilo de harina sin preparar – le respondió el rosadito.
–Hey, disculpa por no querer incluir diabetes entre las posibles muertes de mi futuro no muy lejano – le respondió Yesung con todo su sarcasmo.
–Qué tal si… – Ryeowook trató de ponerle fin a la discusión, pero nadie le escuchó.
–¡Ya basta! Debieron ordenar hace media hora, en lugar de pelearse entre un Tiramisú o un souflé – les detuvo Heechul – ¡Todo el mundo sabe que el cheesecake es mejor! Ya debe estar por cerrar la pastelería y nos quedaremos sin postre ¡Argh! Eso pasa por no hacer las cosas yo mismo si quiero que salgan bien ¡Y no se pongan a discutir, que enojar me hace mal a la piel y no quiero arrugas antes de tiempo! Ahora hay que ver si Donghae y Hyuk hicieron la cena.
–¡Ya está listo! Vamos a comer – proclamó un entusiasmado Donghae al salir de la cocina, seguido por EunHyuk y una gran olla de estofado.
Justo en ese momento el timbre sonó. Shindong corrió a abrir la puerta para encontrarse a Siwon, quien llevaba una factura de pastelería en la mano y una cara no tan amable como la acostumbrada. Sin embargo, antes que pudiera decir nada, Heechul corrió a su lado y, después de susurrarle un par de cosas en el oído, el más alto se metió la factura al bolsillo y esbozó una de sus típicas sonrisas. Todos los presentes se sentaron a la mesa, en espera de la cena. Además de Teuk, el único ausente era Kibum, ya que tenía una agenda bastante cargada para ese día. Shindong comenzó a servir los platos, mientras Hangeng miraba la olla con desconfianza. KangIn sentía de nuevo esas sensaciones anormales en el estómago, aún sin haber probado la comida.
–Pues sí que se ve bueno – dijo Shindong al disponerse a comer.
En cuanto todos se llevaron las cucharas a la boca, el que menos escupió el bocado al unísono. Heechul estuvo a punto de ahogarse, siendo salvado por un certero golpecito en la espalda de parte de Hangeng, quien se encontraba sentado a su derecha.
–¡¿Pero qué esto? !Pensé que iba a morir! – gritó un colérico Heechul – ¡¿Quién fue el sádico que preparó esto?
–Qué raro. No esperaba que saliera así – murmuró Donghae – Agregué todos los ingredientes mientras Hyuk me los pasaba. Una pisca de sal, pimienta, cebollas, queso fresco…
–¿Cómo? ¿No me dijiste tofu fermentado? – preguntó Hyuk.
KangIn miró a Heechul con frustración, mientras éste explotaba en histeria absoluta.
–¡¿En qué parte se parece "tofu fermentado" a "queso fresco"?! – le reclamó el pelirrojo, prácticamente rugiéndoles – ¡Seguro que te distrajiste viéndole otra cosa a Donghae! ¡No, lo que pasa es que me quieren matar!
Era por eso que KangIn se la había pensado dos veces al ver a quiénes habían elegido para cocinar. También recordó que la "adorable" cenicienta nunca andaba cerca ¡¿Qué iba a saber él de quién cocinaba decentemente y quienes eran elemento distractor?! El muy narcisista solo tenía ojos y oídos para él mismo. Miró a su alrededor y pudo ver el caos que se había desatado en la mesa. Siwon y Hangeng trataban de calmar a Heechul, quien seguía gritándoles a DongHae y EunHyuk, quienes se abrazaban mutuamente y llorando a lágrima viva. Esto parecía molestar mucho más al pelirrojo porque nunca se sabía si esos dos iban en serio o si ese era otro de sus tantos actos de comedia.
En eso estaban todos cuando el timbre volvió a sonar. Era el cheesecake que acaba de llegar. Heechul abrió la puerta, recibió el cheesecake, abrió el paquete, lo puso encima de la mesa y metió directamente su cuchara para probar un pedazo.
–¡Wuacala! Esto sabe horrible – concluyó – Oye Sungmin hasta uno de tus pasteles está mejor, sabes – dijo mientras se dirigía a la cocina con el cheesecake y lo arrojaba a la basura, ante la atónita mirada de los presentes, que se quedaron con cuchara en mano y las ganas de siquiera saber a qué sabía el dichoso postre. Al mismo tiempo, Kyuhyun y Ryeowook tuvieron que hacer un esfuerzo sobrehumano para detener a Sungmin, quien parecía haber dejado toda su dulzura en el fondo del pozo de Sadako y amenazaba con írsele encima al pelirrojo.
Kangin, por su parte, no pudo soportarlo más. Y es que esto era el colmo, su Hyung lo tendría que perdonar pero ahora sí se las iba a ver con él.
–¡Heechul-hyung! – dijo a punto de estallar y parándose frente al pelirrojo – Te has pasado, ahora si vas a ver…
–¿Y qué es lo que va a ver, eh? – preguntaron al unísono Siwon y Hangeng, con un tonito que no le gustó para nada a Kangin, apareciendo rapidísimo como dos sombras a ambos lados de HeeChul.
Sin embargo, ningún par de guardaespaldas improvisados parecían poder detener a Kangin en esos momentos, quien se disponía a continuar con sus amenazas, pero fue interrumpido por el propio Heechul.
–¡Ay, ya! No armen tanto alboroto de todo esto – replicó el más viejo de la casa – Al fin y al cabo ya me aburrí de este puesto. Es demasiado estresante ¿Saben? Tener que cuidar de gente tan… – hizo una pausa, comiéndose sus palabras – Peculiar. Y encima tener que organizar todo uno solo, cuando nadie parece querer cooperar – dijo con aires de autosuficiencia, mientras se echaba aire con un abanico que sacó del bolsillo – Así que me voy, no me extrañen chicos – finalizó lanzando una despedida general hacia todos con la mano.
Y dicho esto, se volteó hacia Hangeng y Siwon y se fue jalándolos por el pasillo. Lo último que los que estaban dentro del departamento pudieron escuchar, fue al pelirrojo exigiéndoles a los dos un helado mientras decía algo de regocijarse con su magnífica presencia. Kangin no lo podía creer, no solo lo que había escuchado, sino como habían terminado las cosas, es decir, Heechul saliéndose con la suya como siempre. Intentando calmarse un poco, recordó lo que había escuchado decir a LeeTeuk una vez: "Heechul es Heechul y, a menos que seas Heebum, nunca podrás pasar sobre él". Bajo esta premisa se volteó hacia el resto, que tampoco terminaba de salir de su asombro y continuaban alrededor de la mesa.
–Bueno chicos, lleven todo lo de la mesa a la cocina. Y tú, Ryeowook, llama al restaurante y pide un poco de Kimchi para todos.
Y eso se hizo, nadie se atrevió a replicar nada. No porque no quisieran, sino que ninguno acababa de entender los últimos acontecimientos. El resto del día transcurrió sin mayores problemas. Todos realizaron sus actividades con total normalidad y se fueron a dormir. Debido a esto, nadie escuchó cuando Heechul llegó y proclamó con una sonrisa inmensa en la sala que todo se encontraba así de tranquilo gracias a él.
Notas:
Mochita-chan: Este es el primer fic que escribo, tanto en HATO como de SUJU (aunque antes he escrito xD, pero no sentía la inspiración adecuada xD). Espero que les guste, porque ALI y yo planeamos todas las quemadeces que ocurren aquí xD. Admito que aún tengo problemas para captar la personalidad de muchos de ellos, así que por eso ALI es co-escritora principal xD, Gracias por la ayuda! *o* Déjennos review si les gustó. Y también si no les gustó xD.
