Capítulo 2: El Oráculo

Amanecía en Pangea, el sol salía por el horizonte, y los pocos pájaros que habían cantaban, Abrí los ojos para encontrarme con una calidez en mi frente y una carta a mi lado, me enderecé, tomé la carta y comencé a leerla.

"Para ti:

Escucha, no sé si volveré de esta misión, pero quiero que sepas que este tiempo desde que te conocí ha sido el mejor que he pasado desde que tengo memoria, te pido disculpas por no poder estar ahí contigo, pero le pedí a Gray que te llevara a ver a una persona que te hará recordar tu vida en la tierra, y una cosa más; No me importa quien eres, ni cual es tu pasado, solo se que eres alguien preciada para mí ahora y aunque sea Dios el que te esté dando caza yo no permitiré que nadie robe tu futuro.

Lo Prometo

Natsu."

Terminé de leer la carta y Gray apareció, me miró y miro la carta, sonrió y me pregunto si estaba lista, asentí un poco confundida aún, pero igualmente salí con Gray para ver al Oráculo, cuando salíamos, Erza se acercó y nos despidió, una vez afuera Gray desplegó un mapa y me señalo el camino.

Estamos aquí – dijo señalando una parte del mapa.

Ajá – asentí.

Tenemos que pasar por el desierto de Arena, pasaremos también por el inmenso árbol de vida, que por cierto es el que nos provee de oxígeno a todos, y también por la ciudad de las sombras antes de llegar al "Old Hell" - me dijo señalando varias ubicaciones.

Luego de esto, Gray guardó el mapa y comenzamos a caminar, luego de un rato caminando por las praderas sin vida, se extendía ante nosotros el desierto de la arena, entramos y así como entramos una tormenta de arena nos azotó sin piedad, tuvimos que buscar refugio en una cueva compuesta por rocas hasta que la tormenta pasara, mientras estábamos adentro le pregunté a Gray.

¿Cual es tu relación con Natsu? - lo miré mientras el miraba hacia el suelo.

El es como un hermano para mi - me dijo mientras me miraba.

Mira, la tormenta ha parado – le dije y salimos de la cueva.

Al salir un par de pequeños remolinos fueron tomando forma al acercarse a nosotros, Gray se sobresaltó y me dijo que retrocediera.

Son espíritus guardianes de la naturaleza – me dijo Gray.

¿y por que están aquí? - le pregunte sobresaltada.

Bueno desde que Dios usó su poder para condenar de alguna manera todo menos Jerusalén estos encuentros se han hecho más frecuentes y comunes – me contesto mientras hacía aparecer en su mano derecha una espada de hielo.

Chico, escucho llorar al desierto – le dijo el torbellino con voz grave una vez ya había tomado forma.

Era como un mi ni-tornado de arena con una cabeza poco definida un torso ancho y piernas de remolino.

El desierto llora todos los días, al igual que el resto de la naturaleza, no es culpa nuestra – le contestó Gray al guardián.

El desierto llora y solo ustedes están aquí, tu arrogancia y Falsedad te condenaran – le dijo el guardián y apareció una espada de Arena mientras el otro permanecía atrás.

Para tu información, ¡YO YA ESTOY CONDENADO! - le gritó Gray y se abalanzó contra él.

Las dos espadas chocaron y un temblor considerable se sintió en el blando piso de arena en el cual estaba parada, Gray le asestó una estocada que simplemente lo atravesó, el guardián río y Gray también.

Ice Make: Explode – De su brazo un montón de hielo salió disparado en todas direcciones menos en donde yo me encontraba,el guardián fue derrotado pero el otro aprovechando la distracción de Gray lo golpeó con la espada de arena y Gray cayó.

Mierda – maldijo Gray.

¡GRAY! - grité y comencé a correr en esa dirección.

¡Estate quieta! - me grito Gray y el guardián intentó darle de nuevo pero Gray agarró la espada del lado de arena afilada.

Recuerdas que te dije que Natsu era como un hermano para mi, bueno me pidió que te protegiera así que no dejare que te hagas ni un solo rasguño, por que yo al menos cumplo mis promesas – me dijo sonriendo mientras su pelo tapaba la mitad de su cara.

Con la mano que no estaba agarrando la espada atravesó al guardián, volvió a sacarla y lo acabó.

Ice Make: Hammer – un martillo de hielo aplastó al guardián y este desapareció entre la arena.

Huh – dijo el chico y se desplomó en el desierto.

¡GRAY! - grité y fui en su ayuda.

Lo tomé y lo metí de nuevo dentro de la cueva, saque unas vendas de la mochila que habíamos preparado anteriormente y traté su herida, parecía que el dolor disminuía ya que no se retorcía de dolor.

Gray ¿Por que el hielo pudo acabar con ellos? - le dije ya que normalmente simplemente hubiese atravesado la arena y nada más.

No... es.. simple hielo... - me contestó cortada-mente, - no es el hielo el que sirve, es la voluntad que reside en el, no hay nada que la voluntad no pueda vencer – dijo ya mejor.

Oh – le contesté, eso aclaraba varias cosas, así que nuestros poderes provenían de la voluntad de nuestros interiores.

Luego de que Gray pudiera caminar salimos de la cueva y seguimos caminando por el desierto.

... en algún lugar del Limbo...

Ne, Scorpio-san – le dijeron una chica y un chico hablando al unísono a un hombre mitad escorpión.

¿Qué quieres Géminis? - le contestó el hombre frunciendo el ceño, y levantándose de la roca en la que estaba sentado.

Siento la voluntad de Haiayel – dijo Géminis moviéndose de un lado hacia otro.

No digas ese nombre se supone que nosotros no lo sabemos, pero yo también la siento – le contestó el hombre mirando en dirección al desierto.

Creo que tu deberías ir, yo me adelantare al árbol de la vida, viendo su rumbo se dirigen a "Old Hell" - le dijo Géminis al chico y se fue.

Está bien, como tu digas – le contestó y se fue rumbo al desierto de Arena

...Otra vez en el desierto...

Me encontraba con Gray, el cual ya estaba mejor, caminando a través de las dunas, el sol estaba en su máximo resplandor, era Mediodía, y la arena furiosa pero a la vez tranquila golpeaba mis piernas al son del viento.

Mira, ¡Gray!, allí está el final del desierto – dije emocionada y al tiempo me sentí bien por poder sentirme así.

Menos mal, estaba sintiendo una voluntad muy fuerte – me contestó.

Explícame eso, por lo que veo no solo el Natura se puede sentir – le dije nuevamente desconcertada ante el nuevo mundo que se extendía a mi alrededor.

Lo que se siente es la voluntad, el Natura es el amuleto en sí que amplifica la voluntad haciendo más fácil rastrearla. - Me explicó Gray con lujo de detalle. - Hay algunos capaces, de sentir una voluntad débil a kilómetros de distancia – agregó.

De repente, de la nada, sorpresivamente un tornado de Arena horizontal nos atacó, tras escuchar un leve "Sand Burst" que se disipó ante el grito de Gray.

¡Al suelo! - Gray me tomó por la cintura y me tiró al suelo, a causa de esto su herida se abrió de nuevo, retorciéndose de dolor, el chico se paró y se puso en frente mío, diciéndome que me quedara atrás.

¡No Gray!, esta vez, yo te protegeré – le dije y me abalancé contra el hombre que estaba parado en frente nuestro y del cual había provenido el ataque.

Mientras Corría comencé a pensar, "Arena, Tornado Horizontal, Voluntad fuerte", y ahí fue cuando me di cuenta, frené de golpe y aguardé a que hablara, el guardián de la puerta del escorpión.

Buenos días Haiayel – me dijo el hombre, y la impresión que en es momento invadió mi cuerpo fue algo indescriptible para mi.

¿c..om..o sab..es e..ss.e .nom..bre? - le pregunté.

Adivina quien me lo dijo – me contestó sonriendo.

Desgra... – Gray no pudo terminar de hablar, porque su herida soltó mucha sangre.

No importa, no puedes hacer esto, Scorpio, piensa – le dije, y el hombre se quedó unos minutos de pie.

No conseguirás confundirme Haiayel, buen intento – me contestó y se puso en posición de pelea.

¡Fleuve'Detoiles! - un látigo envuelto en energía apareció, empuñándolo, me enfrenté a scorpio.

¡SAND BURST! - nuevamente el tornado horizontal se dirigía hacia a mi, salté y lo esquivé.

Un par de latigazos fueron suficientes para hacer enfadar a Scorpio y fueron igualmente suficientes para lograr que dejara de jugar.

¡Preparate!, ¡SAND STORM! - muchos tornados se formaron en la arena, y definitivamente no podía esquivarlos todos, estaba en problemas.

Esta voluntad, de seguro es... - dijo Gray desde atrás, en su cara se expresaban muchas emociones diferentes, Alivio, felicidad, miedo, tristeza, preocupación, todas estas haciendo de su rostro un poema digno de leer, o ver, en este caso.

Los tornados se acercaban y yo ya no podía hacer nada.

¡Graaaaaay-Samaaaaa! - una chica de unos 17 años, apareció detrás mío, tomó a Gray, y comenzó a besarlo por toda la cara.

Ju..via, derrota.. a. ..sc..or..p..io – le dijo Gray entre besos.

Está bien Gray-Sama – le contestó la chica caminando ya hacia el hombre escorpión.

Dejame pasar – me dijo apartándome a un lado.

Mi misión es capturar a Haiayel, pero no tengo ningún problema en aplastarte para lograrlo – le dijo tranquilamente Scorpio y comenzó a correr.

¡Wota Suraissa! - las manos de Juvia se vieron envueltas en agua, y esta repitiendo la acción de su oponente también comenzó a correr.

Ambos llegaron al clímax de la batalla entre patadas y puños, cortes de agua y tormentas de arena, mucho barro estaba sobre la arena seca del desierto desde que la batalla había comenzado y yo estaba vendando otra vez la herida de Gray.

Debes quedarte quieto, prepararé un último ataque – era verdad, yo tenía el poder para lograr la victoria pero necesitaba tiempo así que Juvia estaba siendo de gran ayuda.

E..sta.. bie..n – me contestó Gray y aunque estuviera mal estaba mejor en relación a horas anteriores.

Pentagrama de Luz: Redención del camino – dije mientras desplegaba mis alas en un ángulo de 45 grados cada una respecto del piso y me sentaba en el mismo con las piernas cruzadas.

Mi voluntad comenzó a elevarse, por suerte este ataque evitaba que el destinatario del mismo lo sintiera, la arena comenzó a flotar y mientras esto sucedía dije: " Puerta del escorpión".

¡Juvia córrete!- le gritó Gray al sentir que era la hora – Juvia sin protestar ya que era petición de Gray se apartó y entonces procedí.

¡PENTAGRAMA LIBERADO! - un pentagrama de luz con el Kanji redención en el medio fue directo a Escorpio y este no pudo esquivarlo.

Cuando el ataque lo tocó un haz de luz que segó a todos por unos minutos apareció frente a nosotros, cuando la luz desapareció Escorpio estaba de pie en el mismo lugar que antes.

¿No se supone que esto funcionaba? - me dijo Gray, no le presté atención ya que sabía que había funcionado.

H..aia..yel – dijo el hombre y mientras se acercaba a mi una lágrima muda corrió por una de sus mejillas, llegó se paró en frente mio y Gray quiso intervenir.

No lo hagas, todo está bien – le dije y se tranquilizó, Juvia enseguida se puso a su lado.

¿Ahora ves la verdad? - le dije y asintió.

¡¿Puedo ayudarte en tus objetivos a partir de ahora?! - estaba un tanto sorprendida, si bien, sabía los efectos de esta técnica, nunca imagine que quisiera estar conmigo, ayudarme.

Si claro – contesté casi de inmediato.

Bien te daré el Brazalete de Scorpio – me dijo y agregó – cuando necesites mi ayuda solo llámame – otro haz de luz un poco más tenue que el anterior inundó el desierto y cuando desapareció Scorpio se había ido con él.

¿Que demonios paso aquí? - preguntaron Gray y Juvia a la vez.

Scorpio se unió a mi, por alguna razón ahora quiere ayudarnos – les dije y les mostré un pequeño Brazalete que colgaba de mi muñeca con una pequeña inscripción que decía "Scorpio" en Latín.

Fenomenal – dijo Gray con un poco de sarcasmo en su voz.

Luego de esta charla, Gray, Juvia y yo seguimos caminando por el desierto de arena, luego de unos cuantos minutos más llegamos al final del mismo, al salir, Juvia se despidió de nosotros explicándonos que estaba cerca por que tenía que ayudar a Natsu en la operación de rescate, así que ella tomó el sendero hacia el bosque muerto, mientras que nosotros seguimos caminando poniendo rumbo fijo hacia el árbol de la vida, "Génesis".

Luego del desierto vi con alegría como Civiles jugaban intensamente en el pasto verde, bien verde, estaba vivo. "Al fin tierra viva" pensé.

Este lugar es dónde los civiles protegidos por algún grupo viven, al estar cerca de "Genesis" pueden estar tranquilos de que nadie los atacará – dijo y agregó – ya que nadie quiere morir por falta de oxígeno.

Pasamos por su lado y todos ellos nos miraban, no con terror, pero tampoco reflejaban tranquilidad, luego de que dejamos atrás este lugar, comencé a vislumbrar en la distancia un árbol que se extendía hasta el cielo, al ir acercándonos también pude ver que el tronco del mismo era del tamaño de la misma Jerusalén, me sorprendí y Gray no perdió el tiempo.

Te presento a "Génesis" el árbol de la vida – dijo mirándolo tan sorprendido como yo lo estaba. - por más que lo he visto millones de veces, nunca deja de sorprenderme. - agregó.

Con que este es "Génesis", el mundo va mucho mas allá de Jerusalén – dije pero fue más como un pensamiento tan fuerte que quiso salir, que por decirlo en sí.

El árbol estaba protegido por una barrera que expulsaba un resplandor violeta, supuse que era para protegerlo de algún necio que ignorara las advertencias así que no pregunté.

¿por donde debemos ir ahora? - le dije a Gray, ya que estaba anocheciendo.

Acamparemos aquí, que aquí estamos a salvo – me contestó mientras de su mochila sacaba el mapa y lo desplegaba sobre el pasto. - Estamos aquí – dijo señalando en él, el gran árbol dibujado sobre su superficie.

Ahora sigue Shadow Town ¿No? - le pregunté.

Exacto, buen sentido de orientación – dijo ríendo.

Nos recostamos sobre el tronco de Génesis, extrañamente la barrera no nos afectaba, y bajo la luz de la luna ambos nos dormimos.