Capitulo II
Mal interpretaciones…
Lentamente me desplazaba por los pasillos de la torre con rumbo a mi objetivo, sabía que estas no eran horas de la noche para estar circundando sus dominios, pero si no conseguía ayuda lo más pronto posible, estoy seguro de que me volveré loco sin lugar a dudas.
De todas las personas en esta torre, la única que posiblemente podría otorgarle paz a mi torturada conciencia. Era una bruja llamada Raven.
Mi relación con ella siempre ha sido estable, sobretodo desde el día en que la rescate de las manos de su padre, o si es posible de si misma. Al parecer ella se abría lo suficiente conmigo como para incomodar a Logan, al parecer yo me había ganado su confianza en un simple acto, cuando Beast Boy lo había intentado miles de veces y fallado.
No es que ella no confiase en el, no es que no existiese un lazo que los uniera como pareja, es el hecho de que ella y yo pareciésemos tener algo "intimo" privado y discreto, que de no cuidarse podría ascender a algo mas. O al menos eso es lo que creíamos era lo que temía Beast Boy. El joven del equipo no sabía que su insistencia en cambiarla de pies a cabeza, es en cierto modo, una de las razones por la cual ella aun se muestra algo reticente de formar una relación mas… carnal con el.
Lentamente me detuve frente a su puerta, de hecho he estado parado frente a ella por mas de quince minutos, mirando solamente la placa con su nombre. Jamás había estado tan nervioso, si ella decidiese ayudarme, y en efecto pudiese contactar con el alma de mi madre. ¿Qué le diría? Este y muchos otros pensamientos cruzaban por mi cabeza a una velocidad indescriptible, y tanto fue mi concentración en ellos que nunca me di cuenta de que ante mi yacía una puerta abierta por su algo enojada dueña.
- Ejem… - intento la bruja mas no pudo sacarlo de su ensoñación, decidió probar su paciencia y espero a que el chico saliese por cuenta propia de semejante estado mental. Pero por alguna razón, los sentimientos que le mantenían en tal estado, se estaban transmitiendo a ella, y estaban sonsacando su ya muy maltrecha paciencia. No hacia unas horas atrás, Beast Boy había hecho otro intento de "avanzar" en la relación, y su miedo natural al asunto la alejo de toda posibilidad. De hecho, lo último que recuerda es haberlo sacado agresivamente de su habitación. Su débil estado anímico, sumado a los sentimientos de angustia que le transmitía Robin por medio de su enlace, habían logrado poner a prueba todos los años de meditación y calma… al diablo con todo esto, la mujer deseaba dormir y AHORA.
Alzando su mano con delicadeza a un lado del rostro del chico, ella hizo el único acto "normal" que se le estaba ocurriendo en estos momentos. Ella golpeo ligeramente su mejilla.
- ¡QUE DEMONIOS! – fue el grito aterrado del chico al sentir el contacto en contra de su piel, jamás espero que alguien lo tomase con las defensas tan bajas. Confirmando que esto debía terminar cuanto antes.
Intento abrir la boca para preguntarle no… exigirle que le ayudase, mas la mirada en sus ojos transmitía un sentimiento de advertencia que le detuvo en el acto. Tenia que moverse con cuidado, nada más peligroso que una mujer trasnochada y con mal humor. - ¡Mas te vale tener una excusa viable para venir a mi habitación a estas horas de la noche! – amenazo levemente la bruja. El decidió intentar de forma directa su asunto.
- Necesito tu ayuda. – comento sereno, de hecho con algo de dificultad, no muy seguido se le escuchaba al "chico maravilla" pedir por ayuda, en algo. Ella alzo su ceja derecha ligeramente al escuchar sus palabras, definitivamente los cerdos voladores aparecerían en el cielo de un momento a otro. Examino curiosa su piel, levantando su camiseta un poco para ver sus muñecas - ¿Qué haces? – pregunto el con obvia curiosidad. A lo que ella curiosamente bromeo. – Pensé que a estas alturas mi piel estaría brillando con criptografías antiguas, señalando que el fin del mundo estaba por venir. – el no dijo palabra alguna al escuchar esto de su boca, de hecho una ligera sonrisa se había forjado en sus labios, mientras finalmente accedía una pequeña carcajada ante su intento de broma. No era hilarante, pero si cumplió el objetivo de calmarlo un poco.
- Jeje, gracias lo necesitaba. – expreso sincero mientras recuperaba lentamente sus rostro serio y enfocado ahora que tenia su meta clara en su cabeza. Ella de nuevo alzo su ceja en señal de asombro. – Si necesitabas que alguien te hiciera reír, entonces si es el fin del mundo. – Esta vez el no hizo comentario alguno, de hecho parecía mas pensativo que nunca, casi tan embelezado con su objetivo que de nuevo estaba en las nubes. Ella había agradecido tal gesto. Después de todo, ella no podía creer que estando algo adormilada, sus bromas y comentarios eran peligrosamente igual de malos que los de su pareja. Recordando a su ahora "oficial" según como lo veas, "novio" ella no dudo en terminar esta conversación de inmediato. Ya suficiente tenia con sus arranques de celos normales con referencia al líder titán y su confianza en el. Sino que el verlo aquí a los dos juntos en la noche, frente a la puerta de su cuarto era peligrosamente abierto a mal-interpretaciones.
- ¡Lo que sea que te este perturbando, tiene que esperar hasta mañana! – argumento ella con un tono que dejaba en claro que no aceptaría un no como respuesta. Olvido que se enfrentaba a la testarudez en persona.
Saliendo de inmediato de su ensoñación y tomándola de los hombros, el líder de los titanes hizo algo que jamás había hecho frente a sus compañeros. Imploro.
- ¡Por favor Raven, necesito sacarme esto de mi corazón, sino nunca podré avanzar en mi vida! – imploro el chico una vez tomada su decisión. Ella no pudo creer con cuanta desesperación emergieron esas palabras de su boca. De hecho casi pudo notar algo de peligrosa inestabilidad en su tonalidad. Dejándole a entender que no aceptaría un no como respuesta. Fue allí que comprendió que es lo que deseaba en esos instantes.
--------------------------------- Flash back ----------------------------------
- Robin. – Comento serena la violácea del grupo, a sabiendas de que solo estaban los dos en la torre. El se volteo de inmediato reconociendo su presencia, ocultando de inmediato las fotos que sostenía en sus manos.
En un vano intento de alejarle del lugar de los hechos, el intento dar un par de pasos hacia ella, solo para encontrarse ya con el hecho de que su mirada de halcón ya había dado buena vista de las fotos.
- Jamás pensé que te gustasen tan… mayores Robin. – comento con fría seriedad, como si algo hubiese hecho un "clic" en su cabeza. – Ahora entiendo porque tu renuencia de formalizar una relación con Starfire. - Su voz se había vuelto monocorde y distante, como si desaprobara el hecho de que no correspondiese los sentimientos de su amiga. El de inmediato decidió ponerle fin a todo este asunto.
- RAVEN, no es lo que parece… es decir, amo a esta mujer… más no de esa manera. – Argumento serio el líder de los titanes, su voz flaqueo en su acto por un minuto, dejando escapar un leve quejido de angustia, quizás dolor.
Ella parecía examinarlo de pies a cabeza, a pesar de que conocía al líder de los titanes mejor que nadie, quizás mejor que la propia Starfire, todo gracias a su enlace, existían cosas que ninguno de ellos sabia del joven enmascarado, y eso era claramente lo que ocurrió en su pasado.
- Disculpa, no soy nadie para inmiscuirme en tu vida de esa manera, lamento lo sucedido… Pero sea quien sea, estoy segura de que a Starfire le agradaría conocerla. – En ella aun se notaba algo de discordia por este hecho, como si desaprobara que aun ocultase cosas a ellos sus compañeros, cuando el conocía todo con respecto a sus pasados. De todas maneras si quisiera que supiesen quien es y su pasado, no usaría antifaz.
- ¡No puedo! – respondió de inmediato Robin, de hecho mas rápido de lo que ella esperaba, logrando confirmar sus sospechas de que esta mujer fue alguien importante, quizás influyente en su vida pasada. – Si quieres seguir adelante en tu relación con Star, tarde o temprano tendrá que conocerla. De una u otra forma llegara a enterarse, lo mejor es que lo sepa de ti antes que de alguien mas. – De nuevo ella hizo el amago de marcharse, pero al observarlo levemente a los ojos, a pesar de tenerlos enmascarados, pudo vislumbrar un gran dolor contenido. Por lo que no decidió presionar suerte y emprendió la partida.
- Ojala pudiera presentársela, ojala pudiese presentársela a todos ustedes, pero por mas que lo desee, jamás será posible, y si ella estuviese con vida, dudo mucho que yo estuviese aquí frente a ustedes. O que Robin, hubiese llegado a existir. – Fueron estas palabras las que sin desearlo, detuvieron en seco a la bruja, su inteligencia no tardo mucho en concluir con rapidez, quien era esa mujer en la fotografía. Logrando que una pequeña oleada de culpabilidad cruzara por sus venas.
Era su madre…
- Lo siento, no quise ofenderte, ni revivir malos recuerdos. – comento sincera al sentir los niveles de dolor que surcaban por el chico a través de su enlace. – Descuida. – Respondió el, algo distante al ver que había sido descubierto en un momento de debilidad. Por varios minutos los dos se quedaron allí, silentes. Temerosos de romper el silencio por mas incomodo que este fuese.
Por primera vez en la noche el se adelanto. – A veces la extraño, aun cuando ya ha transcurrido mucho tiempo desde que ocurrió, no puedo olvidarla, su rostro fue lo último que vi antes de que ocurriese el accidente, aun cuando amo a mi Padre, fue mi Madre la que sin saberlo salvo mi vida… esa noche el circo estaba repleto, por un breve instante me congele, y ella al notarlo decidió ir adelante, sabia que no estaba enojada, lo único que me entrego fue un breve apretón en el hombro, y una sonrisa radiante, que parecía alejar todos mis miedos, sonreí, realmente había renovado mi confianza. Pero aun así ella decidió ir adelante, solo para asegurarme que tendría una sonrisa esperando en el otro lado del trapecio una vez tomara mi lugar…
… Eso fue lo ultimo que vi de ella, cuando mi Padre la sujeto en sus brazos, su peso extra logro que la cuerda perdiese cohesión, y que lentamente se fuese separando hasta ser un delgado hilo, lo ultimo que vi desde mi posición, fueron sus rostros horrorizados ante el hecho de que estaban cayendo. Al caer, lo único que podía ver era sus rostros sin vida en el suelo. Por un momento rogué que por favor mis padres abrieran sus ojos y me sonrieran como siempre lo habían hecho… aun espero. -
Ella estaba sinceramente anonadada, aun cuando ella conocía reminiscencias de su pasado gracias a la vez en que el le permitió entrar en su psiquis, pudo vislumbrar pequeños fragmentos de lo que experimento en su vida.
Ella le dio la espalda de inmediato, no deseaba que el observase que sus ojos estaban por derramar un par de lagrimas de tristeza. Por fin entendía un poco mas del chico ante sus ojos. Y por fin entendía lo que debía hacer para ayudarle, quizás retribuirle el favor que el ya le había hecho.
- Sabes bien que no fue tu culpa, pero aun así te culpas de lo sucedido. – Ella callo por un instante al sentir un breve quejido de su parte, las defensas del chico estaban llegando a su limite, y no sabría que hacer con un chico en semejante estado anímico ante ella. Mucho menos uno que poseyese un vinculo mental, eso podría llevar a un momento apasionado, cuando solo se esta tratando de conseguir consuelo. Y para su mala suerte, ambos necesitaban mucho, MUCHO consuelo. Decidió interrumpirlo antes de que se quebrase. – SI, algún día no puedes más con la culpa, al punto de que no sabes como avanzar, ven a verme, no importa la hora, no importa el lugar. Yo solucionare tu problema de una vez por todas. - Hubo un silencio breve entre los dos, ella esperaba a que el respondiese de inmediato, mas temía que si lo pensaba mucho llegase a conclusiones equivocadas.
- Agradezco la oferta, pero… - Ella comprendió a donde se estaba dirigiendo esta conversación, por lo cual decidió pararla en seco. – No me malinterpretes, no es eso… Yo puedo cumplir el deseo que más ansias en estos momentos… Yo puedo hacer que hables con tus padres, en especial tu madre. – El guardo silencio por un instante, mientras ella tenia un conflicto interno, como amiga se sentía complacida de ver que aun le era muy fiel a Starfire, mas orgullosa no podía estar, mas como mujer, no podía evitar sentirse ofendida, que acaso tan extraña era la idea de que ocurriese algo entre ellos, no que quisiese que ocurriese claro esta, pero que acaso no era suficiente mujer como para ganarse un puesto en su corazón. Gracias a Azarath que el decidió interrumpir el flujo de esos pensamientos.
- Lo pensare… en serio Raven, gracias por la oferta… la tendré en mente. – Afirmo serio al comprender su regalo. Pero como siempre su orgullo era demasiado para pedir ayuda en esta materia. Por alguna estupida razón tenía la noción de que era algo que debía superar solo. -¡Cuando quieras! – respondió ella en voz monocorde al ver que las cosas habían regresado a su glorioso curso natural.
Ahora el único problema que cruzaba por su cabeza, era el que originalmente le había conducido a este lugar con tal de hablar con Robin. ¿Debía aceptar los avances de Beast Boy para forjar una relación? Maldijo su suerte en voz baja y lentamente se dirigió a su cuarto con el único objetivo de pedirle consejo a quien más confiaba sobre el asunto.
Su almohada.
---------------------------- Fin Flash Back -------------------------------------
Ella no dijo más y le permitió la entrada, aun a conociendo el riesgo que estaban tomando, ella tenia una deuda que saldar, y no estaba dispuesta a darle la espalda después del valor que tomo para pedirle ayuda.
3 meses completos de "pensar su oferta" fue lo que le tomo al pobre diablo el aceptar finalmente que este tipo de problemas, no tienen una solución sencilla, mucho menos si estas solo. Tal vez su oferta era algo drástica, incluso arriesgada. Pero las vías convencionales no estaban funcionando para con el chico, quizás lo mejor era optar por lo arriesgado y enfrentar el problema de frente.
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Poco sabía ella, que hace más de quince minutos no eran los únicos en el pasillo. Exaltado por un mal presentimiento, Beast Boy decidió darle una "visita sorpresa" a Raven en la mitad de la madrugada. Sabía que era arriesgado, sobretodo porque ya había ocurrido en varias ocasiones, solo para ser rechazado de inmediato por ella. Bueno, quien no trata no gana.
Mayor sorpresa para su vida cuando encuentra a Robin frente a su puerta, mas trauma aun cuando Raven esta al frente suyo rodeada por apenas una muy delgada bata para dormir. Intento controlar sus celos, quizás solo era su imaginación. Pero a medida de que la conversación fue avanzando, su miedo se incrementaba más y más.
Su paranoia se alzo a niveles aun más peligrosos al escucharlo decir…
¡Por favor Raven, necesito sacarme esto de mi corazón, sino nunca podré avanzar en mi vida!
¿QUE DEMONIOS ESTABA SUCEDIENDO AQUÍ, QUE ACASO HABIA OCURRIDO ALGO ENTRE ELLOS DOS, QUE ACASO MANTENIAN UNA RELACION EN SECRETO QUE LENTAMENTE SE ESTABA TRANSFORMANDO EN ALGO MAS?
De inmediato el deshecho esa teoría, la cara de Shock en Raven daba por sentado que dentro de poco estallaría en ira y convertiría en pulpa al idiota frente a su puerta.
CRACK…
Por si no lo sabían, ese fue el sonido de su corazón al ver que ella le permitió sin dudar la entrada a su cuarto. Por un instante sus piernas no obedecían, por un instante su mundo parecía colapsar a su alrededor. Mas la ira domino su cuerpo, decidió encararlos el mismo, con velocidad se armo de valor y se dirigió a la puerta con el único motivo de derribarla de una patada con tal de agarrarlos con las manos en la masa. Mas cuan rápido vino su valor, igual se fue al encarar la realidad.
¿Y si realmente tienen algo, acaso podría soportar la verdad, acaso podría competir con Robin, si es que existe algo? Ella siempre parece tenerlo en una posición especial a pesar de todo.
Su curiosidad gano el premio por el control de su cabeza, y decidió acercarse aun más a la puerta al escuchar ligeros cuchicheos.
- Sabes que si nos llegan a descubrir, tendremos graves problemas verdad, dudo mucho que por más que le expliquemos esto a los chicos, acepten de buena forma lo que estamos por hacer aquí. Más aun a sus espaldas. - Esa fue la voz de Raven, por alguna razón estaba nerviosa, de hecho parecía algo tímida de lo que fuese estaban por hacer.
-Con todo el respeto Raven, pero Beast Boy y Starfire, y en el remoto caso Cyborg, son lo que menos me preocupa en estos instantes… Lo que presenciaste aquella noche no ha disminuido un poco, de hecho solo se ha incrementado al punto en que tengo miedo en avanzar en mi vida. Necesito tu ayuda Raven, por favor, déjame obtener esta noche lo que me ofreciste aquella vez cuando descubriste mis verdaderos sentimientos. Simplemente… - Ese en definitiva era Robin, por alguna razón, nunca llego a concluir sus palabras, como si alguien lo hubiese detenido en esos instantes. Su ira fluía rápidamente por sus venas, no podía evitarlo, deseaba confiar en Raven pero esto cada vez mas era aun más sospechoso. Y fue allí que escucho lo peor que le halla ocurrido en su vida.
- Se lo que prometí, y estoy ansiosa por cumplirlo, de hecho confieso que conté el tiempo que te tomo acudir a mi… Nunca pensé que te tomaría tanto tiempo descubrir que puedo ayudarte como nadie mas en este mundo puede. Déjame… ayudarte a curar esas heridas que ni siquiera a Star te has atrevido a mostrar. – Por un instante no sabía que pensar, la información que escuchaba era tan vaga, que lo único que podía hacer era el presumir constantemente.
Intento separarse de la puerta para irrumpir en la habitación, pero escucho lo último que pudo soportar escuchar.
-¿Tengo que hacer algo para ayudarte? - La voz de Robin sonaba nerviosa, como si tuviese miedo de lo que estaba por ocurrir. Y fue allí que ella respondió. – No, solo quédate quieto y déjame trabajar, yo haré todo el trabajo por los dos, será mas cómodo, mas rápido y definitivamente mas satisfactorio… Si no te agrada, puedes salir por la puerta, esto se hace bajo mis reglas o no se hace. – Logan no pudo soportar escuchar mas, decidió alejarse de ese lugar, no podía creer lo que estaba escuchando. NO PODIA CREER QUE ESTO ESTABA SUCEDIENDO. Sin desearlo asocio cada rechazo, con este breve instante en su vida, por un leve momento por su cabeza circularon todos aquellos problemas que existían entre los dos, y curiosamente, todos ellos parecían encajar extrañamente en Robin.
Nunca pudo odiar mas a un hombre en su vida, nunca pudo ansiar tanto la venganza como lo había hecho ahora.
Lastima que nunca estuvo allí para escuchar la conversación correctamente.
Continuara…
Capitulo III
Consecuencias…
