¡Hola!
Aquí el segundo capítulo, discúlpenme si me demore mucho en actualizar, y muchas, muchas gracias por sus reviews.
EowynC: Gracias por romper esa tradición, no sabes la ilusión que me hizo recibir tu review (que fue el primero) tus palabras me alentaron mucha para seguir con la historia y no te preocupes por que la seguire, muchas gracias por leer y por tu tiempo, besos.
Ana Maria: A mí me encanta que te encante linda, y por supuesto que lo voy a continuar. Mucha suerte en todo, besos.
RitaAsabati: Hasta ahora no puedo creer que te pasaras a mi fic a leerlo, gracias por tus palabras y por darte el tiempo de leerlo (que ilusión que una de tus ficker favoritas lea tu primera historia y le guste **salto en un pie**) y aunque he tenido pequeños problemitas con la página, por que soy algo nueva en esto, por supuesto que voy a seguir con el fic.
Y no te preocupes por los que mueren en la otra época, ya que no morirán en la época que han viajado Rose y Scorpius (no todos). Besos linda y nos leemos.
Gracias por sus reviews y alertas hacen que tenga más ganas de escribir, espero seguir recibiendo su opinión es importante para saber si la historia en verdad gusta.
Disclaimer: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling
CAPITULO 2: 1996
Sus ojos se cerraron instintivamente, sintieron como todo daba vueltas a su alrededor y una gran presión ejercía sobre sus cuerpos, duraron varios minutos así, hasta que la presión fue demasiada, Scorpius sintió como la mano de Rose se deslizaba lentamente y la atrajo hacia él con fuerza, cuando de pronto cayeron, el impacto fue muy fuerte ya que cayeron sobre una gran roca
Scorpius trato de incorporarse pero el peso de Rose sobre él se lo impidió, Rose al notar la cercanía con el muchacho y la posición en la que se encontraba, ya que estaba sobre él, se incorporó rápidamente.
-¿Dónde estamos?-dijo el muchacho al ver el lugar, era un lugar desolado no se veía nada, solo más rocas, arena y el mar frente a ellos.
-En el refugio, mi casa- dijo Rose reconociendo el lugar donde había crecido; claro que en ese lugar no se hallaba nada que pueda ser catalogado como hogar o casa, solo había arena y rocas por todos lados, y claro el mar con su peculiar sonido del ir y venir de las olas que parecía más un murmullo a lo lejos, tan tranquilo y bello como ella lo recordaba.
- oh… no lo había visto desde afuera- y era cierto, Fred lo había llevado inconciente y lo despertó casi a la fuerza.
-La construcción de la casa se llevó a cabo a inicios del año 1997, fue inicialmente para mis tíos Bill y Fleur, pero como ellos decidieron mudarse a Francia por la seguridad de Dominique se la cedieron a mis padres como regalo de bodas-contó Rose recordando cuando su padre le contaba esa historia.
El no quería sacarla de su trance, pero al verla con la mirada perdida, ya sin decir nada y con los ojos vidriosos, tosió levemente para llamar su atención y no es que sea un insensible, solo quería evitar una solución molesta para ambos en la que él tendría que consolarla.
Rose miró su reloj, pero este se había roto quien sabe en que momento, volvió a mirar el lugar, no faltaba mucho para que amanezca, y ellos tendrían que ir a un lugar más seguro donde podrían obtener información de la época.
-¿Crees que estemos en el año correcto?- preguntó Scorpius.
-Espero que sí, cuando amanezca, iremos a buscar información de este año y un lugar donde quedarnos, también necesitaremos ubicar a nuestros padres, es importante que los sigamos de cerca.
-¿Crees que sea seguro ir al caldero chorreante? Podríamos quedarnos ahí y averiguar mucho.
-Sí ya lo había pensado, nos quedaremos ahí, hasta saber que es lo que pasa en esta época y donde podemos encontrar a nuestros padres.
-¿Como vamos a evitar que Voldemort regrese?
-Tendremos que ir a Howargts y evitar que mi tío Harry haga la ultima prueba del torneo de los 3 magos.
-Y como haremos para entrar a Hogwarts?
-Hay formas Scorpius. Primero hay que preocuparnos por nuestro aspecto, somos demasiado parecidos a nuestros padres.
-Pues, puedo hacer una poción que cambia el color de cabello- dijo el muchacho abriendo su túnica y sacando de ahí pequeños frascos, con ingredientes.
-¿qué…?- pero la pregunta quedo en el aire, al acercarse y ver que Scorpius tenia su túnica llena de pequeños frascos, todos ellos llenos de ingredientes.
-Un buen mago, siempre tiene un as bajo la manga, o bajo la túnica.- dijo mostrando una gran sonrisa a Rose.
-Supongo que tienen un hechizo irrompible- el chico asintió- debí ponerle uno a mi reloj también.- dijo Rose algo nostálgica al ver como el viejo reloj de su padre había quedado estropeado, era imposible repararlo ya que era muy viejo.
Scorpius empezó a mezclar ingredientes en un pequeño recipiente y agitarlo para que se mezclara.
-solo tengo pigmento marrón, creo que nos servirá para una castaño, te veras bien siendo castaña.
-Mi madre era castaña…
-Prueba- dijo Scorpius interrumpiéndola y dándole la extraña mezcla- dicen que si la preparan mal puede volver tu piel de color verde- ante lo dicho Rose palideció y el chico rió por la cara que había puesto- No te preocupes, no parecerás un extraterrestre, confía en mí.
Rose tomo lo que le ofrecía el chico algo temerosa, confiaba en Scorpius por que simplemente no le quedaba de otra, - Bebe solo la mitad, yo tomaré lo que queda.
Le paso lo que quedaba de mezcla a Scorpius, mientras trataba de no vomitar ¡diablos! Sabía horrible ¿qué le había echado?, ¿ojos de araña?; el chico lo tomó de un tirón, no parecía desagradarle, al contrario, parecía ¿disfrutarlo? Que chico tan raro. Pronto Rose tenía el cabellos castaño oscuro, mientras que Scorpius lo tenía un castaño claro, casi rubio.
- Tu cabello era demasiado rubio como para que funcionara
-sí, debí usar un pigmento más oscuro, este color va a durar solo 2 o 3 meses, luego tendré que hacer otro. Que vas hacer con tu cabello, ya sabes para que no se vea tan alborotado.
-No se ve alborotado, bueno si un poco, supongo que usaré cremas alisadoras, tengo algunas aquí pero tendré que comprar más, mi mamá también lo tenía algo alborotado, es mejor que yo lo tenga liso.
-si quieres puedo prepáratela yo, se hacerla, solo tendríamos que comprar algunos ingredientes y tendrás crema para un año, es muy fácil.
-En serio, eso seria genial.
El cielo empezaba aclararse indicando que la mañana estaba iniciando.
-ya deberíamos irnos…- la chica se quedó paralizada y sin terminar lo que había empezado decir- oh no… como no había pensado en eso antes.
-¿En qué?- dijo Scorpius asustándose por la preocupación de la chica
-Como vamos a ir, no podemos aparecernos, no podemos hacer magia, aquí somos menores de edad y los menores de edad no pueden hacer magia, tienen algo parecido a un detector que es controlado por el ministerio de magia…-
-¿y? Nosotros no tenemos nada de eso, ni siquiera somos de esta época
-Pero pueden detectar la magia y que tal si nos aparecemos y los del ministerio nos descubren.
-No seas paranoica, nos apareceremos en un lugar mágico, y si detectan la magia pensaran que es un brote accidental de magia de algún niño.- dijo Scorpius para tranquilizarla, total el ya había utilizado magia para hacer que los ingredientes de la mezcla que había hecho se disolvieran y no había pasado nada, pero porsiacaso, deberían irse lo más rápido posible.
Agarraron sus maletas y se tomaron de las manos para aparecer en el caldero chorreante, cuando estuvieron ahí, se dieron cuenta que algo no andaba bien, el lugar estaba completamente vacío, era temprano cierto, pero de la fresca mañana que disfrutaron en Gales solo quedaba el recuerdo, era una mañana muy fría, ellos podían ver desde la ventana del local la densa neblina que envolvía las calles. El lugar por dentro estaba oscuro y algo destartalado, tal cual lo recordaban y solo un señor calvo de avanzada edad acomodaba los vasos, se acercaron a él, y el anciano mostró inmediatamente su desdentada sonrisa.
-Desean algo de tomar los jóvenes
-Deseamos 2 habitaciones- Dijo Rose, - y 2 vasos de leche
-Tomen una mesa, llevare sus pertenencias a sus habitaciones.
El hombre se llevó las maletas y pronto aparecieron 2 vasos de leche encima de la mesa, pagaron y salieron hacia el callejón Diagon, en el lugar apenas y había personas, muchas tiendas estaban cerradas y por el aspecto que tenían los locales, parecían abandonados. Habían grandes carteles con fotografías moviéndose en blanco y negro de Mortífagos conocidos, no solo en este tiempo, sino del tiempo de los dos jóvenes. Rose se acerco ante un cartel en la que se encontraba Bellatrix Lestrange con una expresión demente, mofándose ante ella. Scorpius la jaló para que siguieran caminado sin decir palabra, el chico odiaba a la mortífaga tanto como ella lo odiaba a él, y el odio acrecentaba por que eran parientes, detestaba que por sus venas corriese la misma sangre de esa asesina. Algo iba mal, tenían que averiguar que.
Se acercaron a comprar el diario "El Profeta", el diario mostraba en la primera página "AMELIA BONES: NUEVOS INDICIOS SOBRE SU MUERTE" debajo mostraba la fotografía de una mujer de mediana edad y en el pecho llevaba el escudo del Wizengamot, más abajo mostraban la foto de Harry con el titulo "LA PROFECÍA DEL ELEGIDO" (Noticia en la página 2, columna 4) Rose pasó las hojas rápido y busco la noticia y empezó a leer con avidez.
EL ELEGIDO
Fuentes confiables afirman que el incidente ocurrido dentro del Ministerio de Magia en donde fue confirmado el regreso del que-no-debe-ser-nombrado, ocurrió por que el elegido: Harry Potter, quería impedir que los Mortífagos robarán la tan mencionada Profecía, la cual no solo señala a Harry Potter como el elegido, sino también señala la fórmula de cómo vencer al- que-no-debe-ser-nombrado, los funcionarios del Ministerio no han querido confirmar ninguna versión, pero tampoco las han desmentido…
Rose dejó de leer y se apresuró a ver la fecha que señalaba el diario: 24 de agosto de 1996
-No puede ser…-susurró
-señorita no se olvide del suplemento- dijo el joven que le había vendido el diario, y le entregó un folleto en donde había una gran foto debajo decía Rufus Scrimgeour, ministro de magia.
PUBLICACIÓN REALIZADA POR
El Ministerio de Magia
PROTEGIENDO TU CASA Y TU FAMILIA CONTRA LAS FUERZAS OSCURAS
Y luego seguía una lista de recomendaciones que daba el ministerio para toda la comunidad mágica, Rose lo doblo y lo guardo en su pequeño bolso. Scorpius le quito el periódico y miró la fecha.
-Increible, pero como pasó, teníamos que ir al comienzo del año 1995…
-Esto cambia las cosas Scorpius, necesitamos entrar a Hogwarts, tenemos una semana para que nos acepten, una vez dentro ayudaremos a mi tío a encontrar los Horrocrucex, es urgente que lo hagamos pronto o todo volverá a suceder.
-Estamos juntos en esto Rose.
Rose y Scorpius salían de las lucherías públicas que habían en el callejón Diagon, habían enviado una carta a Albus Dumblendore, pidiéndoles unas vacantes para entrar a Hogwarts, contándole su historia, algo distorsionada claro, lo que contaban era que por la reciente muerte de los padres de Rose, está había quedado al cuidado del padre de Scorpius quien era muy amigo de la familia, pero que por cuestiones de trabajo él solicitaba dos vacantes para a la escuela por no poder ocuparse de sus estudios, como había estado haciendo todos estos años, pero aseguraba que los chicos estaban totalmente al nivel y capacidad de cualquier chico de su edad, pensaban ir al día siguiente a Hogwarts para hablar personalmente con el director, Cuando de pronto Rose, apresuró su paso en dirección a una tienda la cual tenía un gran cartel que decía Sortilegios Weasley, estaban un pocos lejos pero los fuegos artificiales que se exhibían en las ventanas capturaban inmediatamente la atención de los transeúntes, Scorpius siguió a la chica hasta que ella entró al local, Rose al ver que Scorpius se quedaba en la puerta lo jaló para que pasara.
-Vamos, es la vieja tienda de mis tíos, ellos deben estar aquí…
-Rose no creo que sea conveniente que te vean, que nos vean, aún no todavía- dijo sujetando a Rose para que no entrará; ella pareció pensarlo un momento y cuando estaban por irse, una señorita de cabello rubio y corto se les acercó.
-Buenos días, no me digan que se van sin ni siquiera haber visto lo nuevo de la tienda.
-No gracias estamos apurados-dijo Scorpius
-Verity, necesito más polvo peruano- dijo un joven detrás de un mostrador, era pelirrojo, alto, con ojos azules, llevaba una túnica magenta igual al de la muchacha rubia.
-Tío Fred…- dijo Rose en un susurro
-Enseguida sr. Weasley- la muchacha rubia sonrió aún más- espero que regresen pronto, con mayor tiempo- y se alejo enseguida.
-Vamos…-Dijo Scorpius llevándose a Rose del brazo, ya que esta seguía mirando al pelirrojo, embelezada de verlo tan alegre, tan lleno de vida y mucho más joven de lo que recordaba, antes que la puerta se cerrará vio como otro pelirrojo idéntico al primero se acercaba riendo junto a su hermano.
-Los vistes- le dijo a Scorpius mientras trataba de secar algunas lágrimas que se habían escapado-Parece que les va muy bien, había mucha gente ahí
-Si eso parece… necesito algunos ingredientes, iremos a la droguería.- dijo Scorpius sin darle mayor importancia a las palabras de la chica.
Rose y Scorpius se dirigieron a la droguería y luego volvieron al caldero chorreante donde almorzaron, cuando subieron a sus habitaciones, Rose encontró una hermosa lechuza marrón esperando en su ventana, impaciente se acercó a ella y tomó la misiva que traía, corrió a la habitación de Scorpius para poder leerla juntos.
-Scorpius! Scorpius! – decía mientras tocaba la puerta para que el muchacho se apresurará en abrir.
-Que sucede, estaba trabajando en algo sabes…
-Mira!- le dijo poniendo la carta frente a sus ojos –toma, ábrela, vamos rápido, quiero saber que dice- Scorpius tomó la carta decía:
Sr. Scorpius Felton
Srta. Rose Grint
Habitaciones 15 y 16
Caldero Choreante
Charing Cross Road
Londres
Abrió la carta ante la mirada ansiosa de Rose, lo hizo algo lento, un tanto para desesperarla, le divertía como se ponía cuando estaba nerviosa y quería saber.
-ya Rose deja de dar saltitos, alteras mis nervios
-pues ábrela rápido- apuró la chica
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA
Director: Albus Dumbledore
(Orden de Merlín, Primera Clase,
Gran Hechicero, Jefe de Magos,
Jefe Supremo, Confederación
Internacional de Magos)
Queridos jóvenes:
Ante la petición del señor Marcus Felton de que ustedes ingresen a la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería, deberán presentarse el día de mañana 25 de Agosto para una entrevista en la que se evaluará su ingreso a la escuela.
El señor Reubus Hagrid los estará esperando enla estación de Hogsmeade a las 9 a.m. Se pide puntualidad.
Atentamente
Minerva MacGonagall
Directora Adjunta
Ambos se miraron, su plan había dado resultado, ahora podrían ingresar a Hogwarts y poner en marcha todo lo que tenían en mente.
-¿Cómo sabían que estábamos aquí?- dijo Scorpius
-No lo sé, pero no importa, lo importante es que mañana nos acepten sí o sí en Hogwarts.-dijo Rose mirando a Scorpius- Tus ojos… los cambiantes…-
-ah, sí es que mi padre y mi abuelo los tenían grises, pensé que debería cambiarles el color.
-mmm… pues sí, pero…-Rose analizó el color de sus ojos, acercándose muy de cerca para poder verlos bien- ¿querías volverlos azul?
-Son azules…
-no los míos son azules, los tuyos son… no sé ¿azul acero?- los dos rieron, si Scorpius quería cambiarlos a un color parecido al de Rose, pues le gustaba mucho el color de sus ojos, pero solo había conseguido un raro azul acero.
Rose se encontraba emocionada, todo les estaba yendo bien, pero no siempre se sabía por eso tenía pensado leer mucho de los libros que había traído, aunque ya se los sabía de memoria no haría mal dar un repaso, y es que al igual que Scorpius, jamás había tenido la oportunidad de ir a una escuela, esa era una de las cosas que se les había negado por estar en guerra, por ser hijos de quienes eran, todo lo que sabían lo habían aprendido de sus padres, Rose era muy buena en casi todas las materias, no por nada era la hija de Hermione Granger, pero su padre se había negado rotundamente a enseñarle a pelear, se negaba a que ella fuera a alguna batalla, fue su tío Harry y sus primos quienes le enseñaron, fue por eso que tardó mucho en ir a batallas a pelear como ella quería, pero todos pensaban que ella era mucho más valiosa investigando, había logrado seguir el trabajo de su madre encontrando los Horocruxces y aunque en la batalla final no hayan salido victoriosos estaba segura que en esta nueva oportunidad el resultado sería diferente.
Scorpius por el contrario estaba sereno, era un chico que pocas veces se veía impresionado por algo, era muy parecido a su padre pero no solo físicamente, no por nada Draco le había enseñado todo lo que sabía, había peleado desde pequeño, y no solo era muy bueno en eso, también tenía mucha destreza en pociones, era un prodigio en esa materia, desde pequeño había demostrado esa habilidad y superando a su padre, quien se mostraba orgulloso de lo útil y valioso que había resultado la habilidad de su hijo, no solo para sanar heridos después de cada batalla, sino también por la ayuda que había tenido contra los mortífagos, hacerse de camuflajes y averiguar verdades.
A la mañana siguiente, los jóvenes salieron temprano rumbo a Hogsmeade, cuando llegaron se sorprendieron y alegraron, el lugar era sin duda un lugar muy lindo, habían muchas tiendas, algunas ya estaban abiertas como las tres escobas, pero decidieron ir directo a la estación del tren a esperar a Hagrid, primero lo primero, después se darían tiempo para ver el pueblo, ya que ellos lo conocían muy diferente, en su época ese lugar era habitado principalmente por mortífagos.
Un hombre enorme, vestido con pieles esperaba junto a un carruaje con extrañas criaturas aladas, ambos chicos vieron a las criaturas, habían estado demasiado cerca de la muerte para no verlos.
-Felton? Grint? –Ambos muchachos asintieron-Buenos días, soy Reubus Hagrid, Guardabosques y Profesor de Hogwarts- Dijo el hombre presentandose.
-Mucho gusto, Rose Grint- dijo Rose sonriendo, no veía mucho tiempo a Hagrid y lo recordaba ya muy anciano, sabía que era muy amigo de su tío Harry, pero en su tiempo Hagrid se encontraba en Rumania y no sabía mucho de él.
-Scorpius Felton
-Un placer, vamos, vamos que los están esperando. Durante el trayecto Hagrid estuvo muy callado, parecía preocupado, y los chicos estaban demasiado nerviosos para decir algo, en breve estarían con Albus Dumbledore, ellos sabían que era un hombre al cual era difícil mentir, pero necesitaban representar bien su papel.
Cuando llegaron a las puertas de Hogwarts estas se abrieron y Rose y Scorpius quedaron impresionados, era una vista increíble, el castillo se levantaba imponente frente a sus ojos, ninguno de los dos había tenido la oportunidad de estar en Hogwarts, y verlo ante ellos era casi un sueño. Caminaron en silencio mientras admiraban una de las construcciones mágicas más increíbles que pudieran ver en sus vidas.
Hagrid los llevo a la sala de profesores, donde una mujer vestida de negro, alta de apariencia severa los esperaba.
-Buenos días, soy Minerva Mc Gonagall Directora Adjunta.
Los chicos se quedaron algo desconcertados, pues creían que sería Albus Dumbledore quien los arecibiria, pero se presentaron igual.
-Lamentablemente el Director Dumbledore no podrá entrevistarlos personalmente, por encontrarse de viaje en estos momentos, pero seré yo quien me encargue de sus evaluaciones.- Mcgonagall sonrió – díganme por que recién deciden ingresar a una escuela, el señor Felton comentó en su carta que recibían su educación en casa.
-Así es señorita Mcgonagall, mis padres eran quienes nos enseñaban todas las materias, también a Scorpius debido a que su padre viaja constantemente por trabajo, lamentablemente, mis padres fallecieron a principios del verano en el ataque que hubo en el puente Brockdale y el señor Marcus desea que continuemos con nuestra educación. –dijo Rose
-Mi padre es un hombre muy ocupado, y viaja constantemente, y aunque Rose y yo podemos continuar con nuestra educación, mi padre considera necesario que recibamos una educación formal- La forma de hablar de Scorpius era asombrosa, mentía con maestría, Rose había estado nerviosa cuando hablaba, en cambio Scorpius hablaba de una forma tan solemne que hasta ella que sabía la verdad se lo hubiera creído.
-Ya veo, su padre es muy sensato en pensar de esa manera, es necesario para los jóvenes de ahora que alguien supervise su educación. Hogwarts tiene la obligación de abrir sus puertas a todos aquellos con habilidades mágicas, pero necesitamos averiguar en que nivel se encuentran ustedes, es por ello que les haremos algunas pruebas de la mayoría de los cursos que impartimos- dijo la profesora Mcgonagall mientras pergaminos salían volando en dirección de Rose y Scorpius – Empezaremos con los cursos teóricos, tienen una hora para resolverlos y les re comiendo que empiecen ahora.
Rose y Scorpius se miraron durante un momento y luego tomaron sus plumas, Habían preguntas de Aritmancia, runas antiguas, pociones, encantamientos, transformaciones, DCAO, herbologia, astronomía, Historia de la magia, adivinación y cuidados de criaturas mágicas, Rose creía que una hora era demasiado poco tiempo para resolver ese examen, por eso puso su mayor concentración en cada una de las preguntas, mientras Scorpius estaba más que perdido en cursos como runas antiguas, aritmancia o adivinación.
El tiempo paso rápido y luego que la profesora les quitara los exámenes, se vieron transformando, cosas animadas en animada y viceversa, haciendo encantamientos que no les costo mucho esfuerzos y hechizos de defensa que dejó más que satisfecha a la profesora.
-Veo que son muy hábiles con las varitas, las respuestas de sus exámenes serán enviados a sus profesores para ser tomados en cuenta, estos son los materiales que necesitaran- dijo dándoles una lista de libros- el 1º de setiembre deberán estar en la estación King's Cross en Londres para abordar el Expreso de Hogwarts en el andén 9¾. Pero antes que se marchen deberán ser seleccionados en una de las cuatro casas: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw, Slytherin. La Clasificación de Las Casas es una ceremonia muy importante porque, mientras estén aquí, su casa será algo como su Familia en Hogwarts. Tendrán clases con el resto de su casa, dormirán en el dormitorio de su Casa y pasarán sus tiempos libres en la Sala Común de su casa- mientras decía esto, mostraba un viejo sombrero negro remendado – Señorita Grint, usted primero.
Rose se puso nerviosa, ellos no habían pensado en eso de las casas y si quería acercarse a sus padres y a su tío Harry debería estar en Griffindor, pero que tal si ese viejo sombrero no pensaba que ella fuera una Griffindor.
Se acercó y la profesora Mcgonagall le colocó el desgastado sombrero sobre la cabeza.
-humm… brillante, tu cabeza esta llena de ideas, tienes muchas ganas de aprender, una mente abierta a la sabiduría… Ravenclaw sería…
-No! Ravenclaw no por favor, Griffindor, griffindor…
-Griffindor… mmm… sin duda tienes un corazón valiente, pero estas segura? Ravenclaw sería una buena opción.
-No! Griffindor, griffindor!
-si eso es lo que deseas… GRIFFINDOR!
Rose sonrió, jamás imagino que ese viejo sombrero le haría caso, pero así lo hizo, ahora solo faltaba que Scorpius fuera a la misma casa pero como haría para decirle que haga lo mismo que ella con la profesora Mcgonagall ahí¿?
Scorpius vió cuando el desgastado sombrero abrió una abertura desde el medio y grito Griffindor, también vio a Rose sacarse el sombrero con una sonrisa en los labios, parecía satisfecha de haber quedado en esa casa – seguro por que sus padres también estuvieron en esa casa- pensó –Mis padres estuvieron en Slytherin, el lógico que también yo este ahí.
-Señor felton, su turno- dijo la profesora Mcgonagall, Scorpius se colocó el sombrero y este inmediatamente empezó a hablar dentro de su cabeza.
-hummmm… astuto, tienes una inteligencia aguda mi querido amigo… pero también la valentía embarga tu corazón tanto como esa sed de justicia, por eso estarás en GRIFFINDOR!
En el transcurso de la semana Rose y Scorpius compraron los libros y demás materiales que necesitaban para Hogwarts, para eso necesitaron del dinero que trajeron, vendieron los galeones que trajeron en el mundo muggle como piezas de colección por ser raras y de oro, recibieron mucho más dinero del que esperaban, luego fueron a Gringotts cambiaron el dinero muggle por más galeones de los que habían vendido, algo muy simple que funcionaba en el futuro y al parecer también ahora.
Solo les faltaba esperar al primero de setiembre, no solo se encontrarían con sus padres, vivos y jóvenes, también lo harían con futuros mortífagos, traidores, y asesinos.
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