Titulo: Herencia de Sangre

Autor: UmiReira o Mizuko-Chan

Pairing: SasuNaru, NejiNaru…otras que se mencionaran

Advertencias: Yaoi, lemon, Mpreg, (si nada de esto os gusta, entonces evitense la molestia de leer), el fic contendrá spoilers del manga, no seran muchos pero quedan advertidos.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, si no a Kishimoto-sama, aunque eso no evita que los ocupe para mis chorradas.

Herencia de Sangre

Capitulo II – Tsubasa y Akari.

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Konoha era nuevamente sede de un examen Chunnin, los Gennin que competían este año eran realmente extraordinarios, sin embargo sin duda alguna quien más llamaba la atención, era la considerada genio de esa generación.

Akari Hyuuga.

La chica de cabellos castaños con extraños y ligeros toques rojizos, se hallaba en la arena de combate, su oponente no era nada fácil, Yusei Nara hijo de Shikamaru y Temari. El chico –quien tenia un gran parecido con la madre físicamente, pero había heredado la personalidad de su padre – Era tan o incluso un poco mas inteligente que el propio Shikamaru, Akari sabia que el rubio seguramente tenia ya todo un plan basado en las habilidades de ambos; pero no podía perder, no podía darse el lujo, no por el hecho de que todos esperaban que a sus 11 años se volviese Chunnnin. No, si no por que no podía perder ante ellos, no ante sus padres.

Las orbes blanquecinas que le reconocían como heredera del Byakugan, resplandecieron con audacia, si, Yusei sin duda era muy inteligente y ciertamente era fuerte, pero ella no era tonta, y mucho menos débil pues ella tenia una ventaja su Byakugan, solo debía acercarse lo necesario –evitando quedar atrapada en el jutsu de sombra del Nara -, y la victoria seria suya, alzo la mano diestra mostrándole a su contrincante tres dedos, este le vio con aquella expresión de aburrimiento que portaba casi siempre, a lo que la chica sonrío…-Tres dedos, es lo único que necesito para derrotarte-

El le contesto la sonrisa, y el combate comenzó…

Naruto Uzumaki sabia que como Rokudaime Hokage de Konoha, no tenia que mostrar favoritismo hacia ninguno de los Gennin que participaban, pero era difícil tomando en cuenta el carácter que tenia, y aun mas difícil le fue esconder la sonrisa que se extendió por su cara cuando en un despliegue increíble de habilidad, Akari Hyuuga derrotaba a su oponente; no es fácil dejar de sonreír cuando vez a tu hija ganar su combate para convertirse en Chunnin.

No necesito girar para saber que el Jounnin que se hallaba a su espalda custodiándole tenia una pequeña, pero significativa sonrisa de orgullo, Neji, se sentía más que satisfecho con la habilidad asombrosa que mostraba su hija…

Si, Akari Hyuuga era hija de Hyuuga Neji y Uzumaki Naruto…

¿Qué como había sucedido aquello? Era una historia un tanto larga de contar, y que como todo tenía su parte buena y su parte mala, sin embargo al final aquello había terminado bien.

Pero los orgullosos padres no eran los únicos que se alegraban por la victoria de la Hyuuga, Haruno Sakura como sensei de la chica no podía mas que sonreír con alegría, al igual que los otros dos miembros de su equipo, quienes lanzaban vitoreo, se sentía feliz, acababa de demostrar que era una gran maestra, sus tres alumnos habían pasado el examen.

La prueba término, entre la alegría de aquellos que lograron pasar el examen para ascender de nivel, y la tristeza de aquellos que no lo lograron, pero que aun guardaban la esperanza de hacerlo después.

Los seis Kages, se levantaron del palco de honor que compartía, cada uno custodiado por el respectivo shinobi que les fue asignado.

Después de una pequeña reunión donde los Kages compartieron distintos puntos de vista sobre el examen recién realizado, y la buena organización de la aldea anfitriona.

Uno a uno los lideres de cada una de las aldeas ninjas reconocidas, fueron saliendo de la sala de reunión, el ultimo en salir fue el Otokage.

Desde hacia unos años, Otogakure se había proclamado como una de las aldeas ninjas de poder, la mayoría de los ninjas que ahí residían fueron o bien antiguos alumnos o experimentos de Orochimaru, por ello costo mucho que creara lazos con las demás aldeas, sin contar que aun les tenia desconfianza…

Yuuto –como se le conocía, jamás había dicho si poseía apellido alguno- era el actual Otokage, él al igual que muchos fue uno de los experimentos de Orochimaru, se desconocía como había sido elegido, pero lo cierto es que era un hombre en algún modo respetuoso, y bajo su mandato, Otogakure había logrado ganarse su lugar como aldea ninja, o al menos lo estaba haciendo.

A Naruto, aquel hombre le ponía en cierto modo nervioso, la forma que aquellos ojos grises tenían de mirar eran ciertamente, intimidantes, en alguna ocasión tuvo la vaga idea de preguntar si Sasuke se encontraba en Otogakure, lo cierto es que había desistido de ello, primero por que se lo había prometido así mismo, aquel día en que supo que llevaba un hijo del Uchiha dentro de él, y segundo por que para el mundo ninja, Uchiha Sasuke estaba muerto.

Pero eso no significaba que la presencia de aquel hombre le incomodase, lo miraba como si supiese algo, era tan misterioso y ciertamente un tanto escalofriante, no que le tuviese miedo, finalmente bajo su mandato Konoha había recuperado su prestigio como la aldea shinobi mas poderosa, y él era respetado y temido por su poder, y no, no solo se refería al Kyuubi que se hallaba sellado en su interior, si no al propio que había llegado a desarrollar, superando incluso, según palabras de Kakashi y Tsunade, al de su padre.

Su padre… gracias a Tsunade sabia parte de la historia de sus progenitores, de donde venían, y demás cosas que le causaban curiosidad, ¿tenia familia?, es algo en lo que jamás había ahondado, finalmente ahora él tenia la suya propia… su familia.

Y fue por ello que se dirigió hacia su casa, donde sus amigos y familia le esperaban, se quedo mirando desde el marco que aquella ventana despejada le regalaba, Akari sonreía y presumía orgullosa su bandana, era la misma que cuando Gennin, pero ahora le reconocía como Chunnin, Sakura y sus compañeros de equipo, a su lado le felicitaban, ahí también se hallaban los hijos de sus amigos, quienes sonreían ante el logro de su amiga, solo ella y el Nara eran los que habían logrado presentar el examen, y de hecho pasarlo, por que si, a pesar de perder el combate, el Nara fue ascendido ya que demostró su grandes cualidades, tal y como había sucedido con su padre.

Neji hablaba con su prima y con Kiba, el esposo de esta ultima, no pudo evitar sonreír, si cuando era un crio de 12 años le hubiesen dicho que terminaría casado, si casado, con el Hyuuga, seguramente habría golpeado a quien se lo dijera, y después se hubiese burlado tomándolo como una broma, ¡Jamás lo hubiera pensado!, y sin embargo ahí estaba…

Sus pupilas azules se desviaron solo un poco, y se topo con la figura de una de las personas mas importantes para él, ahí aun lado y conversando con Sarutobi Mei –La hija de Kurenai y el fallecido Asuma Sarotubi-, se hallaba aquel chico… Uzumaki Tsubasa el mayor de sus hijos.

Tsubasa era la viva imagen de Sasuke, el mismo color de cabello, los mismos rasgos, el mismo perfil, el mismo color de piel, valla hasta aquella manera tan engreída, orgullosa y arrogante de ser le había heredado, eran casi idénticos, de no ser por el detalle de que había heredado los ojos azules de Naruto, y llevaba su negro cabello en una larga cola de caballo, que de algún siniestro modo le daba un parecido, con el fallecido Itachi Uchiha.

No era muy difícil adivinar quien era su padre, sobre todo si se tomaba en cuenta que Tsubasa, manejaba tres tipos de chakra, fuego, trueno, y viento; a sus 15 años era capitan ANBU, y desde pequeño fue considerado un genio, Naruto no mentía si decía que se sentía orgulloso, y en cierto modo cada vez que le veía se sentía melancólico, por que aquel rostro le traía el recuerdo de un pasado que se había esforzado por enterrar en lo mas profundo, y que sin embargo en ocasiones solía torturarle…

Después de que Sasuke se fuera, Naruto se hundió en una especia de vacío, ante los demás solía sonreír como si nada hubiese pasado, incluso se había esforzado al máximo por lograr que Konoha recuperara el esplendor perdido en aquellos terribles días de guerra, y sin embargo quienes le conocían sabían que aquello no estaba bien.

Naruto había enterrado el dolor en alguna parte de su cuerpo, y era preocupante por que era una bomba de tiempo que en algún momento explotaría, y las consecuencias no serian nada buenas.

Y es que era innegable y frustrante ver como se hundía día a día, quienes le amaban y apreciaban, se hallaban cerca de él, tratando de reconfortarle, de ayudarle, pero a veces parecía que nada funcionaria.

Y entonces un buen día las cosas dieron un giro que nadie esperaba; Naruto había comenzado a sentirse extraño, había días en que se sentía demasiado agotado, como si toda su energía hubiese sido evaporada o absorbida, al principio pensó que se debía a que se cargaba demasiado de trabajo, la verdad es que lo dejo pasar, en aquellos instantes, lo que le sucediera no le importaba demasiado, si moría… ¿Qué podía importar?, ¿acaso alguien le extrañaría?, si lo harían, y lo sabia, era conciente de que lastimaba a muchas personas, pero no podía evitarlo se sentía tan vacío, tan cansado, tan roto.

Algunas veces pensaba que se había convertido en un cascaron vacío, sin alma, sin corazón, alguien se los había llevado, se los había arrebatado, y había hecho puré con ellos, por que si los buscaba y los hallaba, el dolor que le causaban era tan grande que, a veces sentía que no podría soportarlo.

No recordaba bien del todo, ya que no le gustaba mucho acordase de aquellos oscuros días donde era miserable, y peor aun hacia miserable a otros, sin embargo aquella vez su cuerpo no resistió mas, lo único que recordaba y que seguramente jamás olvidaría, fue que al despertar se encontraba en el hospital, y una Sakura quien le miraba con una mirada que en aquel momento no supo descifrar, le dio la noticia.

¿Qué tomo la noticia con felicidad y desde aquel momento juro vivir por su hijo?, ¡Mentira!, fue algo de los más difícil.

Primero cayo en shock, y en una especia de risa psicótica –una que jamás le habían escuchado – intento negarlo, diciendo que era una broma –una muy mala por cierto – y que aquello no podía suceder, pero cuando horas después le dejaron solo hablo con Kyuubi, y aquel zorro le confeso que era verdad, y que de algún modo estaba involucrado, todo se fue al caño.

En aquellos días Naruto en verdad intentaba, de verdad que si, odiar a Sasuke, tal y como el azabache le había dicho, con tal que aquello doliera menos, y aquel enorme vacío lograra desaparecer, ¿Cómo iba a tener entonces un hijo de él?, ¡Un hijo!, aquellas eran palabras mayores, ¿estaba preparado para ello?, no, por supuesto que no, y menos en el estado mental en el que se encontraba.

Fue difícil convencerle que se quedara quieto, y que no buscara esforzarse, pero estando en el estado en que estaba, el sentido común no parecía estar muy apegado al rubio, y este desobedeció, y en un enfrentamiento estuvo a punto de no solo morir, si no perder al ser que vivía dentro de él, y que según palabras de Sakura luchaba por vivir; y ahí lo entendió, la cordura regreso, fue doloroso, y sabia que lo seria aun mas, no seria sencillo, sin contar lo que dirían de un hombre capaz de engendrar, aunque siendo honestos lo que los demás pensaran acerca de ello, le tenia sin cuidado.

Tendría a su hijo, le amaría, y a partir de ahora viviría por él, había encontrado un nuevo sentido a su vida, finalmente aquel lazo con Sasuke, aquel que tanto se había empeñado en proteger, a toda costa incluso con su vida, tendría un fruto, si bien algo inesperado, pero lo tendría.

Tsubasa… era aquel que le había salvado de caer en la oscuridad, en aquel pozo profundo en el que sin poder, ni querer evitarlo caía, podía sonar trillado, pero así había sido por ello le había dado aquel nombre, Tsubasa.

En cuanto a los otros dos miembros de su familia, habían llegado de una manera que ciertamente no espero, y es que jamás creyó que aquella pequeña familia de dos miembros, llegara a crecer y pasar a ser cuatro.

Neji…ellos nunca fueron amigos muy cercanos, si bien habían tenido algunas misiones juntas, y su relación era ciertamente amistosa –jamás olvidaría, como le ayudaron cuando intento salvar a Sasuke, ni cuando el secuestro Gaara, y algunas otras cosas- pero ciertamente no tenían una relación estrecha, ¿entonces como pudieron terminar juntos?

Tsunade despertó del coma cuando Naruto contaba con cuatro meses de embarazo, si bien su estomago no estaba del todo desarrollado, el estado del bebe era ciertamente algo preocupante, así que su despertar cayó como anillo al dedo.

Sakura se había esforzado, y en verdad había hecho muchos avances, pero ciertamente aun le faltaba para llegar al nivel, de la reestablecida Godaime; ella deseaba que aquel niño viviese, no lo entendía, por un lado tenia el corazón roto al saber, que tal vez jamás tendría cabida en la vida del rubio que amaba, pero por otro lado, aquel niño era la representación de las dos personas mas importantes para ella, seria una especia de unión de los dos, y no sabia por que pero estaba emocionada, y realmente amaba a aquella criatura no nata.

Había amado a Sasuke con un amor infantil que con el tiempo fue superado, un amor marcado por el rechazo del azabache, y la impotencia de no frenar su partida, y amaba a Naruto con un amor mas maduro, nacido de la convivencia y el poder de aquel rubio capaz de ganarse el corazón de toda la gente, y no, no es que se hubiese enamorado del niño, ¡Por Kami! Aun no nacía, no, era como si… fuese una especia de ¿hijo?, ¿sobrino?, en realidad nunca lo supo, pero ella había adorado a aquel pequeño desde aquel entonces.

El chakra de Naruto tendía a desestabilizarse y aunque el zorro solía ayudarle –Finalmente a él, no le convenía que Naruto muriese- no podían controlarlo del todo- y fue por ello, que recurrieron a Neji.

Su gran calidad en el manejo de los puntos del chakra –gracias a su Byakugan- le conferían aquel puesto, fue así que Naruto y él comenzaron a tratarse, y una buena amistad surgió.

Neji no era alguien muy expresivo, era mas bien bastante serio, taciturno, aun así Naruto pudo verle sonreír mas de una vez.

¿Cómo Neji se había enamorado?

Naruto creía que ni el mismo Hyuuga lo sabia, tal vez fue la convivencia, o fue el hecho de que el castaño fuera quien ayudara a Tsubasa a venir al mundo, lo único de lo que Neji era conciente fue que en el momento en que la pequeña mano de Tusbasa, enrollo uno de sus dedos, algo nació, algo calido que comenzó en su pecho y se extendió por todo su ser, ese fue el día en que supo que deseba estar en su vida, en la del pequeño y la de su rubio padre.

¿Qué conquistar a Naruto fue fácil?, mentiría si afirmara aquello, ya que el que Naruto le aceptara en su vida como algo mas que amigo, tomo su tiempo…cuatro años para ser exacto.

Aun así Naruto le permitía estar a lado de su hijo, el pequeño de cabellos azabaches –y quien secretamente torturaba a su padre sin saberlo, debido al gran parecido que guardaba con el Uchiha- desarrollo un gran cariño por el castaño, aunque no fue por ello que Naruto le acepto, no hay que confundir, no haría algo como aquello, en verdad amaba a Neji –No sabia si tanto como a Sasuke, aunque nunca gustaba de comparar sus sentimientos- había aprendido a quererlo con el paso del tiempo, y la prueba de ello era su otro gran amor, Akari, la hija que tuvo con este.

Si Tsubasa fue su salvación, Akari sin duda alguna fue su luz…al igual que con Tsubasa, su hija guardaba un enorme parecido con su padre, con Neji, tenia el cabello castaño con reflejos rojizos, el cual llevaba siempre atado en una larga trenza, sus ojos de aquel extraño perla que los Hyuuga poseían, y piel marfilada, lo único que Naruto encontraba de él, era su personalidad, Akari tenia el mismo carácter impulsivo, terco y revoltoso que Naruto, salvo por que era un poco, no demasiado, pero algo arrogante, y llegaba a creerse superior a los demás, y lo peor es que tenia razones para serlo.

Naruto aun recordaba cuando le reprocho a Neji el que su hija, hubiese golpeado a un chico en la academia después de gritarle que era inferior, a lo que Neji tan solo se limito a decir, "Tiene por que serlo, es mejor", el rubio supo que aquello era caso perdido.

Muchas veces se preguntaba si había algo mal en sus genes, ya que sus hijos poco tenían de él, eso si, ambos tenían chakra de naturaleza viento, de hecho Akari manejaba los mismos elementos que el Agua y Viento.

Regreso a la realidad y dejo de lado sus cavilaciones, en cuanto sintió la presencia de su entrañable amiga Sakura, ¡Ojala hubiese seguido enamorado de ella!, le habría ahorrado tanto sufrimiento a ambos, lastima que las cosas nunca salgan como las pedimos.

-¿No piensas entrar…?-dijo ella con una sonrisa divertida, y llevando en brazos a la pequeña Misaki, la hija de dos años de Sai y ella.

La niña de cabello negro y ojos verdes, era tan pálida como su padre, era risueña, pero Naruto esperaba que en verdad no heredara el temperamento de Sakura, si dejabas que apretara alguno de tus dedos, podías percatarte que seria fuerte, muy fuerte.

Él le sonrío y tomo a la pequeña en brazos, ya que esta al verle se movió inquieta y no dudo es extender sus pequeños brazos hacia el Hokage…-Si, tan solo quise estar un momento aquí-

Ella asintió, al tiempo de verle jugar con la pequeña y no cabía duda, que Naruto era un gran padre, mas no se arrepentía a pesar de todo, Sai era una gran persona, y le amaba como era, con todo y sus comentarios fuera de lugar, y es que a pesar del tiempo Sai seguía siendo…Sai.

Durante todo ese tiempo, todos habían cambiado, habían madurado tal vez obligados por las circunstancias que de alguna u otra manera fueron de ayuda, Naruto era más sabio, y mas templado, aunque con gusto podía ver que seguía siendo el mismo rubio revoltoso, el ninja numero uno en sorprender a la gente.

Y ella…era una kunoichi reconocida, había superado a su maestra quien solía tomarse largas vacaciones, y se había encargado de un grupo de Gennin, quienes acaban de pasar su examen como Chunnin, a partir de ahora no seria su maestra, y eso ciertamente le ponía un poco melancólica.

No demoraron demasiado y decidieron entrar, en cuanto le vio entrar Akari corrió hacia su padre, y dio un salto hacia el rubio, quien le recibió de brazos abiertos…

Neji llego a su lado, segundos depuse y le saludo con un corto beso en los labios, alejándose al instante y quedando a una prudente distancia, Tsubasa en cambio tan solo le miro, y le dirigió una pequeña sonrisa.

La reunión fue bastante alegre, y en cierto modo relajante, entre las alegres risas de los pequeños ahí presentes, la vivacidad de Akari, las amenas charlas con sus amigos.

Naruto podía decir complacido que era feliz, todos lo eran…

Sai y Sakura habían terminado juntos, y tenían dos hijos, el pequeño Daichi de 9 años, y Misaki de 2.

Chouji e Ino, tenian a la pequeña Saki de 10 años.

Kiba y Hinata, tenian al inquieto Ryusie de 11 años, y la bella Mio de 4.

Y por ultimo Lee y Ten Ten, tenian a Kento de 10.

Todos o casi todos sus amigos, estaban casados y tenían hijos, algunos aun seguían solteros aunque Naruto sospechaba que no por mucho.

Todo parecía tranquilo, y tan en paz que nada le perturbaría, pero siempre existe una sombra, y Naruto era conciente que él cargaba con un gran secreto, el cual esperaba que nunca se supiera, mas sin embargo algo le decía que no esperara mucho, por que tarde o temprano todo siempre sale a la luz…

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Esa mañana el Rokudaime Hokage se sentía anormalmente inquieto, recién los Kages se había retirado a sus respectivas aldeas, y él había encargado a tres equipos de Jounnin el resguardo de los mismo, entre ellos iba el equipo de Tsubasa su hijo mayor.

En plena madrugada había despertado gritando y sudando, una pesadilla le había aquejado, Neji a su lado le pregunto que sucedía, pero él tratando de no preocuparle le había dicho tan solo que había tenido una pesadilla, nada importante no creyéndole del todo, el castaño accedió a volver a dormir, en parte por que se hallaba bastante cansado, los días pasados con los exámenes de ascenso, y la visita de los Kages, todo en Konoha había sido revolucionario.

Y a pesar del cansancio que le confería, el rubio no pudo volver a dormir, ante el recuerdo de aquella pesadilla, donde un par de ojos rojos le perseguían, un par de ojos que él conocía perfectamente…

El Sharingan.

Naruto jamás le mintió a Tsubasa, su hijo era conciente que Neji no era su verdadero padre, y también sabia que era un Uchiha; finalmente se había visto obligado a confesarlo cuando descubrió que su hijo había heredado el Sharingan, cuando el entonces pequeño Tsubasa le había cuestionado sobre su padre, Naruto le dijo que había muerto.

Para Tsubasa su padre había muerto protegiendo a su Oto-chan, desconocía el nombre, puesto que Naruto se había negado a dárselo, Naruto sabia que estaba mal mentir pero ¿Qué otra cosa podía hacer?, lo hacia por proteger a su hijo, había tratado de enterrar todo recuerdo de Sasuke, incluso junto con Kakashi y Sakura, fingieron la muerte del Uchiha, ante el mundo Uchiha Sasuke había muerto.

Él sabia que aquello era mentira, por ello había prohibido a Tsubasa que utilizara sus ojos a menos que fuese muy necesario, sabia que si Sasuke le veía, se llevaría tremenda impresión, o al menos él lo haría de ver a alguien tan parecido a si mismo, aun así no podría sospechar del todo, pero si descubría que tenia el sharingan, entonces si…todo se iría abajo.

¿Por qué no lo busco y le dijo la verdad?, por que el mismo Sasuke se lo había pedido, por que aun tenia grabado en la mente, la amargura con la Sasuke le había hablado de lo sucedido con su clan, y de la determinación cuando le dijo que no deseaba renacer el clan, los Uchiha no merecían vivir.

¿Y si le mataba?, Naruto sabia que cabía esa posibilidad, ya no era el mismo ingenuo que pensaba que Sasuke se ablandaría, y lloraría abrazando a su hijo, ni nada por el estilo, el Uchiha no era así, no tenia idea de que es lo que haría, pero honestamente no deseaba averiguarlo.

Por supuesto el que Tsubasa acatara su decisión fue difícil, ¿Para que tener un gran poder si no lo puedes utilizar?, le había dicho un adolescente Tsubasa, quien gracias al entrenamiento de Kakashi, había mejorado en el manejo del Sharingan; pero después de una larga –muy larga- conversación el chico había accedido, a regañadientes.

Lo cierto es que, el hecho de recordar todo aquello en estos momentos, no hacia mas que aumentar su preocupación.

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Tsubasa era un chico de carácter calmado y serio, no solía hablar demasiado, respetaba a sus padres, y en ocasiones solía rayar en la arrogancia y la petulancia, aquello podía resultar chocante, pero siendo el genio que era, podía darse ese lujo y más.

Era atractivo –mucho, si le preguntaban a muchas de las chicas de Konoha- e inteligente, sin embargo no solía relacionarse demasiado con las personas, salvo aquellos que eran cercanos.

Como líder de su equipo se preocupaba de la seguridad de sus compañeros, y de que las misiones encomendadas se llevasen a cabo sin inconvenientes.

Se le había asignado la custodia de los Kages, a su respectivas aldeas y él, no estaba dispuesto a fallar en esa misión, y lo estaba demostrando al resguardarlos del reciente ataque recibido.

Era conciente que recibirían mas de un ataque aun cuando hubiesen enviado un señuelo anteriormente, sin embargo el de estos momentos, se le estaba complicando demasiado.

Varios ninjas, cuya procedencia se desconocía, les estaban atacando eran buenos, aunque no tanto como él, el problema radicaba en que los superaban por número, eran demasiados.

Las cosas parecían ponerse a su favor, pero ocurrió un descuido, uno que de no ser por el shinobi enmascarado que aparecía, hubiese sido fatal, el Otokage había estado a punto de ser asesinado.

Finalmente al ver a más shinobis, los atacantes decidieron retirarse…

-¡Kuso…!-bufo molesto el Uzumaki, se le habían escapado, podría seguirles pero lo primordial era la seguridad de los Kages, se conformarían con interrogar al shinobi que habían logrado capturar.

-¿Quién esta a cargo de la misión…?-pregunto con autoridad una grave voz, Tsubasa giro para mirar a quien había hablado, topándose con el misterioso hombre enmascarado, un ANBU supuso.

-Yo…-dijo sin titubear, Tsubasa era conciente que aquel hombre le escrutaba con la mirada, podía sentir la intensa mirada detrás de aquella mascara, buscando intimidarle.

-¿Un niño…?-dijo con cierta incredulidad aquel hombre, Tsubasa arrugo el ceño, podría ser joven pero no era un inexperto, ¡Por kami!, era capitán ANBU.

-No soy un niño-

El otro hizo un sonido parecido a un bufido, y se giro hacia el Otokage, quien le miraba ¿Con respeto?, ¿Cómo podía ser?, el ojiazul quiso pensar que eran alucinaciones suyas, ¿Cómo un Kage podría mirar a alguien inferior a si, con respeto?, nunca.

-A partir de ahora nos haremos cargo de la seguridad del Otokage, ustedes pueden seguir su camino-

Tsubasa apretó los puños, ¿¡Quien se creía aquel sujeto para darle ordenes!?, aun así inspiro profundo, y con una recuperada calma –que en verdad no sentía- se dirigió a aquel sujeto, de manera cortes- es nuestro deber escoltarle hasta su aldea.

-Si, ya vimos lo bien que lo han hecho…-dijo una voz femenina, que al azabache le irrito.

-Karin, cállate…-ordeno el hombre que parecía ser el líder, y al cual la mujer obedecía sin chistar.

Se giro, y sin decir nada se fue junto con sus acompañantes, y el Otokage quien se disculpo, diciendo que era su grupo especial de seguridad.

Tsubasa tenia unos enormes deseos de romperle la cara a ese sujeto, y no sabia el por que, a penas había cruzado unas cuantas palabras, y le había irritado.

Mei le hizo la seña de que debían continuar y así lo hizo, a lo largo de su camino tuvieron enfrentamientos menores, pero nada con lo que no pudiesen cargar, sin embargo la mente del azabache seguía fija en aquel encuentro, sentía una inexplicable curiosidad por saber quien era aquel hombre, y no sabia el por que.

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Una vez llegado a su habitación, pudo despejarse de la mascara de ANBU que solía portar cada vez que salía de Otogakure, al despojarse de ella, el maduro y atractivo rostro de Sasuke Uchiha quedo al descubierto.

Dejo caer su cuerpo en aquel sofá que tenía en su habitación y recargo su cabeza en el respaldar, dejando que esta colgara un poco, y acto seguido se llevo una mano con la cual cubrió sus ojos.

Ciertamente había tenido un encuentro desconcertante…

En días pasados se había percatado de que vigilaban los alrededores de Otogakure, eran insectos, pero insectos muy escurridizos, no sabia que planeaban pero suponía que no era nada bueno, por ello espero el regreso de Otokage, en las cercanías, preparándose por si había algún ataque.

No se hubiese atrevido a acercarse a Konoha ni de broma, era mas que conciente que no podía si quiera poner un pie en los alrededores, arrastraba demasiados fantasmas, sin contar que se supone que el estaba muerto.

No le sorprendió aquella decisión de hecho la esperaba, había decidido dejar de lado todo su pasado, y aunque no era nada fácil, al menos había cumplido su promesa, se había mantenido alejado de el.

Por su propio bien y el de Naruto, se había mantenido alejado de su vida y todo lo que aconteciera en ella, salvo por la noticia cuando fue nombrado Rokudaime Hokage, nada más.

Aun recordaba la pequeña sonrisa que se instalo en sus labios al saberlo, finalmente el dobe lo había logrado, y aunque eso significara que lo había dejado atrás, y aquello dolía, era lo mejor, era lo que había esperado.

Sin embargo su desconcierto se debía a aquel joven ninja de Konoha, cuando supo que algunos ninjas de Konoha serian los encargados de custodias a los Kages, había decidido mantenerse oculto, pero aquel ataque había requerido su intervención, y cuando vio a aquel chico…

De no haber sido Sasuke Uchiha seguramente se habría golpeado para estar seguro que aquello era real, aquel chico era idéntico a él, bueno casi idéntico, ya que llevaba el cabello largo lo cual, por unos segundos le hizo recordar a Itachi, pero sus ojos, aquellos ojos si que fue lo que mas le impresiono…eran los ojos de Naruto, el mismo azul, la misma intensidad cuando miraban, exceptuando claro que los de Naruto simulaban un día asoleado, y los del chico un mar en calma, frío…

Pero eran los mismos, ¿Cómo podía existir alguien así?, no lo sabia, y de no ser por que era algo imposible, podría jurar que aquel chico era…no, imposible aquello NO podía suceder, simplemente no era posible.

Se levanto de su cómodo asiento, y se dirigió al pequeño escritorio de madera que tenia en su dormitorio, saco una pequeña llave plateada que colgaba de su cuello, y abrió el ultimo cajón de aquel mueble, y saco un objeto, un objeto que se notaba dañado, y algo viejo, como si hubiese sido arrugado y desarrugado varias veces…

Ahí entre sus manos sostenía la foto del equipo siete, aquella que se había llevado cuando se marcho de Konoha por segunda ocasión; cuando había dejado lo ultimo que le quedaba de corazón, en la habitación del rubio.

Muchas veces había estado a punto de tirarla, no sabía por que la conservaba, algo le impedía deshacerse de ella…

-Los mismos ojos…-murmuro… sin despegar la vista de aquella foto, mas específicamente de aquel rubio…

-Naruto-

CONTINUARA…

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Hola gente ^^, woaa lista la segunda actualización no he tardado nada, bueno comparado a lo que suelo tardar XD…

Bueno veamos, como se habrán dado cuenta me di un salto de 15 años, digo si Kishi puede darse uno de 3 para Shippuden, ¿Por qué yo no puedo darme uno? XD, nah, mentira es que la historia fue planeada así desde el principio…

Como se habrán dado cuenta, a lo largo de los capítulos iremos viendo que sucedió en esos 15 años, digo no los dejare con las lagunas…

Sobre Neji, también iremos viendo como se dio la relación con Naruto, y es que si bien en este capitulo no interactuó mucho, lo hará para los siguientes… y no, Naruto no esta con él por lastima, ni nada por el estilo, si no por que le quiere de verdad, digo Akari no esta ahí por obra del espíritu santo…o del Hokage XD.

Dejo los sentimientos de Naruto por Sasuke, en el aire pero ya se ira viendo, XD todo se ira viendo, pero a pesar de eso no será un fic largo, si no corto, como todos los míos, los prefiero así, o se me van las ideas e inspiración y al rato estará como "El vació de mi corazón", el pobre lleva 5 años y no lo termino u.u…, pero eso no le sucederá a Herencia de sangre, palabra de bicha vampichosa =D…

Tsubasa y Sasuke, como vimos se han encontrado pero aun no saben nada de nada, en el capitulo que sigue habrá mas de ello, y también de que ha sido de Sasuke en esos años.

Creo que es todo, nos vemos en el siguiente capitulo, agradezco de sobremanera todos los maravillosos reviews que me dejaron, que como dije seran contestados, todos en mi livejournal…

Saludos…

P.D. Todos los nombres que puse tienen un significado que, pondré mas adelante en mi perfil por si quieren saber, solo les puedo decir que Tsubasa--significa Ala, Salvar…y Naruto le puso así, por que el le salvo de caer en la oscuridad.

Akari- Luz, luz roja--- no fue por nada en especial, pero cuando imagine a la hija de Neji y Naruto, pues le vi cara de Akari XD…solo eso.