Titulo: Rechazo

Capitulo 2: Espera y Respuesta

Pareja: Gray Fullbuster y Juvia Loxar

Fandom: Fairy Tail

Derechos: Fairy Tail no me pertenece, es de Hiro-san, solo tomo sus personajes para crear historias alternas y divertirme yo y mis lectores.

Advertencias: No me maten por el Grayza, no es mi pareja predilecta, la soporto pero no, este no es el caso de que Gray se quede con Erza (no importa el spoiler que les doy xD, pero es necesario aclarar esto)

Sumary: Ella esperaba ansiosa, él meditaba su respuesta… no sabían que la calma venía antes de la Tormenta.

RECHAZO

Espera y Respuesta

Una semana había pasado desde el suceso en la plaza frente a la fuente aquella noche de tormenta, Juvia y Gray se habían alejado lo suficiente como para que todo el gremio se diera cuenta de que entre ellos dos había sucedido algo.

Muchos habían preguntado que era lo que sucedía, Gray no contestaba más que con un gesto de molestia, Juvia solo susurraba que estaba bien, que ella esperaría.

Nadie entendía que pasaba.

Una tarde, Lucy preocupada, siguió a la maga de agua para poder enterarse de lo que les sucedía a sus dos amigos, si bien la peliazul la acusaba de "rival de amores" jamás lo tomó como una agresión a su persona.

Una mujer enamorada, molesta, herida, sentida, era de las cuales más debías de cuidarte, eran muy peligrosas.

Los pasos de Juvia las llevaron a la misma plaza, frente a la misma fuente, la maga de cabello azul, jugaba con el agua de la fuente, hacía burbujas, las levantaba en pequeñas columnas, creaba brisas, pero podía notar la soledad que sentía.

-Está esperando… -una voz la sacó de su pensamiento.

-Loki- el chico de cabello anaranjado, la miró con una sonrisa acomodando sus lentes azules.

-Ella está esperando una respuesta, hizo algo de lo cual no le han respondido…-Lucy miró atenta a la maga que seguía jugando con el agua.

-No correspondida… -susurró.

-Es triste y doloroso… ¿verdad?- susurró el espíritu antes de desaparecer, la maga estelar se quedó pensando, ¿intervenir?

Pensó que lo mejor es dejar que las cosas salieran por si solas, solo miraría desde afuera, era la vida de Juvia, no se metería, así como no le gustaría que alguien se meta en sus propios problemas.

Se quedó ahí, solo observando, la maga de agua jugaba, hacía cualquier tipo de cosas, y así la tarde se convirtió en noche, Juvia se cansó de jugar con el agua y decidió caminar con calma por las calles, se perdió, Lucy no quiso seguirla.

De regreso a su casa, una tormenta se desató, los relámpagos parecían lamentos de dolor, los ojos chocolates de la rubia, se giraron al cielo.

-Juvia, ¿Qué fue lo que pasó?, ¿Qué es lo que esperas?-

En la habitación de Fairy Hills, Juvia miraba por la ventana, las gotas de lluvia se deslizaban por el vidrio dejando algunos caminos que seguía con su mirada, se preguntaba donde estaba su mago de hielo, se preguntaba también que era lo que había pasado para que él cambiase tanto con ella.

Una semana ha pasado desde que Juvia se atrevió a besar a Gray-sama, desde que Juvia le dijese cuanto le quiere y cuanto le ama, y no ha cambiado nada para con Juvia, parece ser que se alejado de Juvia a propósito.

Gray-sama ¿Juvia hizo algo mal?

Siento el haberlo incomodado, siento haber causado problemas, Juvia no quería el molestarlo.

Juvia quiere una respuesta, pero si eso hace que Gray-sama se aleje de Juvia, es mejor que no diga nada, que todo vuelva a estar como antes, lo extraño. Gray –sama.

Con ese pensamiento, Juvia se quedó dormida sobre su cama, con la ropa empapada, con los ojos hinchados, con sus manos irritadas. Se sentía cansada, la espera la estaba matando, ¿Cuánto más tendría que esperar para que Gray le diera una respuesta?

¿Cuánto tardaría Gray por volver a estar como antes?

En otro lado, Gray ha pasado todo el día y lo que va de la noche, sobre un árbol cerca de su casa, miraba a la nada, meditaba, llevaba una semana entera pensando lo mismo, desde el beso de Juvia, le habían puesto en duda sus propios sentimientos.

Desde niño, se sintió atraído por Erza, ella era fuerte, era un moustro pero tenía un corazón enorme, era una gran mujer, era hermosa físicamente, era una mujer que podía ser el sueño de cualquiera.

Mientras crecían él mismo se daba cuenta de que esa atracción creía con ellos, se sonrojaba, se acercaba a ella, siempre buscaba su atención, por eso cuando llegó Natsu a robarse ese lugar, se enfadó, podría decirse que sintió celos, por eso lo atacaba.

Aunque después se volvió un juego de ellos dos, solo a golpes podían demostrar que en verdad eran amigos.

Cuando sucedió lo de la torre del paraíso, sintió que su corazón se partía en dos de forma dolorosa al saber que ella sería usada como sacrificio, el que Natsu la salvara le hizo sentirse agradecido con el de pelo de chicle, especialmente por que ya sabía que ese idiota amaba ciegamente –tanto que ni él se daba cuenta- a su compañera rubia.

Admitía que Lucy era una chica hermosa, tenía un cuerpo que podía darle un infarto a cualquiera, pero solo tenía ojos para su amigo.

Suspiró, eran el equipo perfecto, Lucy con Natsu, él con Erza y Happy molestándolos.

Pero algo tenía que cambiar.

Su ceño se frunció y se llevó sus dedos a sus labios, jamás había besado a Erza, si bien había besado a otras chicas hermosas, el beso de Juvia había removido los escombros de su corazón, el rostro de Erza relucía en todo su esplendor, pero cuando besó a Juvia, ni siquiera un cabello rojizo había aparecido en sus pensamientos inundados por la maga de agua.

Eso le molestaba. Odiaba estar confundido, detestaba el sentirse indefenso ante alguien, incluso ante Erza no se había sentido tan expuesto como con el beso de Juvia, pero… él amaba a Erza desde que se conocieron.

¿Verdad?

Ese mismo fin de semana, casi a dos semanas de que Juvia se declarase, el mago de hielo decidió –auto-convencido- de que iba a dar la respuesta correcta, por lo que citó a la maga de agua en el mismo lugar donde todo comenzó, frente a la fuente.

Sus ojos grises se perdieron en el agua cristalina que bailaba con armonía frente a él, ese lugar sin duda era como ver el interior de Juvia, una fuente muy hermosa, él admiraba su belleza pero…. ¿pero y que lo detenía?

Él amaba a Erza, se había convencido de eso.

-¿Gray-sama?- la voz melodiosa de la chica lo sobresaltó.

-Juvia, será mejor que no me llames "Gray-sama", solo Gray estará bien- Juvia apretó las manos nerviosa.

-Si…-bajó la mirada, su respuesta fue un susurro.

El silencio los envolvió, ella se movía nerviosa, él tenía un nudo en el estomago, no sabía por que se sentía así, quizá el hecho de herir a alguien de manera tan tajante era lo que lo ponía así.

Él no era alguien que supiese manejar sentimientos, pero por ocasiones debía de hacerlo, malditos sentimientos, todo lo complican.

Suspiró.

-Juvia, he decidido darte una respuesta – la chica tembló de pies a cabeza.

No dijo nada, solo apretó sus manos sus ojos estaban fijos en la espalda desnuda del chico. Su respiración estaba débil, sentía que se desmayaría en cualquier momento.

-Agradezco lo que sientes por mi, yo soy un bruto para estas cosas –dijo algo apenado mirando el cielo, no se atrevía a mirarla.

"Cobarde" se dijo a si mismo.

-Juvia entiende… - ella susurró.

-No, Juvia, no entiendes… yo… -un nudo se atravesó en su garganta -… yo no puedo corresponder tus sentimientos, lo siento pero yo estoy –le resultó difícil decirlo- me siento atraído hacia otra mujer… Erza - no dijo más, ella no respondió nada, solo bajó la mirada.

Escuchó claramente como algo dentro de ella se rompía, una lluvia intensa cayó de improviso sobre ellos, Gray sabía que era culpa de la tristeza de Juvia, pero ya estaba convencido de algo.

Él amaba a Erza, se convenció de ello, por mucha confusión que le causara el beso e la maga de agua, él amaba a Erza.

Se lo repetía incontables veces, diciendo que era mejor ser sincero, convenciéndose a si mismo.

Ella no dejó escapar ninguna lágrima, ni un sollozo, el cielo lloraba por ella.

-Mañana me iré a una misión con Erza…- Juvia no respondió, sus manos se soltaron y cayeron flácidas a sus lados, los ojos de la peliazul estaban vacíos.

-Le deseo lo mejor, Gray-san… -esa forma de hablarle, Gray sintió que no encajaba con la peliazul, pero no dijo nada, en ningún momento se giró a verla.

No sabía por qué pero no se atrevía a ver su rostro manchado de tristeza y soledad, se sentía culpable. Él no era cobarde, solo… no quería verla sufriendo, pero debía decirle la verdad.

-Si… -los tacones de las botas de la chica, resonaron sobre el cemento del suelo, Gray se quedó ahí parado, empapándose de la lluvia que caía constante, silenciosa sobre él, sus ojos grises clavados en la fuente que también era bañada inclemente por la lluvia causada por su compañera.

Al día siguiente, en la estación de trenes, la rubia despedía a sus amigos a su misión, y es que Erza había pedido que Gray la acompañara a una misión de Clase S, cosa que el pelinegro aceptó sin dudarlo gracias a lo que el creía sentir por la maga pelirroja.

La maga de agua, estaba en el gremio sentada en una de las mesas, tomando cualquier cosa, sus ojos se perdieron en el cielo despejado, azul y claro, recordó la primera vez que lo vio así, recostada en el techo del gremio Phantom, a su lado, su más grande amor, Gray, después de vencerla, le sonrió.

Cerró los ojos y se levantó saliendo del gremio.

Era una mujer rechazada.

Odio con ganas a , he tenido problemas con este fic, desde ayer lo publiqué y desde no sé a que horas lo dejó ver, ahora, no me dejaba conectarme y puaj… en fin, les dejo el segundo capitulo (espero que la falta de RW sea por culpa de y no por que no les haya gustado la historia jajajaja)

Saludos!