Hola a todos, espero que les guste este capítulo, dejen sus comentarios.
Y perdón por los errores ortográficos del anterior capitulo
XXX
Cap. 2: ¿Alianza?
Gintoki tomo la decisión de llevar a Dante a un bar para calmarlo, porque aun seguía enojado y maldiciendo.
Lo llevo a una cantina un poco lejos, no podía ir con la anciana(que se encuentra debajo de su casa), porque esta le cobraría la renta, ni mucho menos a la de Tae porque en la condición de Dante, terminaría destrozando el lugar con cualquier provocación y de verdad parece fuerte.
Ya calmado y en el bar, Dante comenzó a explicar la situación, de cómo llego a ese lugar y su naturaleza, después Gintoki también explico todo lo referente a su mundo.
Después de muchas copas y ya adentrada la noche, el medio demonio se dirigió al permanente -Ey otaku imbécil, bájate de la mesa y vámonos que estoy cansado- a pesar de todo el alcohol que bebió no perdió la compostura, en cambio su acompañante se tambaleaba y bailaba encima de una mesa.
-O-oh v-vamoss, e-essta m-muy div-vertido- el permanente contesto mientras se bajaba de la barra, que termino cayendo en el suelo.
-No seas patético, otaku imbécil y levántate que no pienso cargarte- el de gabardina roja dijo, mientras con su pie golpeaba al borracho.
Dante salió del bar, seguido de Gintoki que se tambaleaba con gracia, se dirigían de regreso al hogar de este, ya que le ofreció quedarse con ellos mientras encontraba la forma de regresar a su mundo. Después de un rato de caminar llegaron a un parque.
-Ey, otaku idiota, ¿este parque estaba aquí?- Dante pregunto mirando a su borracho acompañante.
-Sip, e-es un atajo- Gintoki respondió mientras se sentaba en una de las banquillas.
-che, descansaremos un poco, solo porque no te pienso cargar otaku imbécil- el medio demonio dijo mientras se dejaba caer a lado de este.
-N-no m-me digas otaku i-imbécil, me llamo S-sakata G-Gintoki- el borracho reclamo.
-No digas idioteces, es obvio que eres uno de esos, después de todo, quien a tu edad leería esas estupideces- el medio demonio respondió ganándose una mirada de rencor del permanente.
Cuando este iba a contestar es interrumpido por un joven que dice –oye, danna- el chico se acerca, portaba un uniforme negro y tenia cabellos color arena, junto a él otro con cabellos oscuro y con un cigarrillo.
-Idiota, no deberías estar a estas horas haciéndote el tont- el de cabellos negros se detuvo y dejo caer el cigarrillo, al ver al hombre que se encontraba al lado de este.
-Tú te me haces conocido…- el de ojos rojos dijo mientras apuntaba al hombre de gabardina roja – Ey Toshiro donde he visto a este bastardo- volteo hacia su compañero esperando una respuesta, vio una extraña expresión en el rostro del hombre como de asombro.
-Ey idiota, ¿te encuentras bien? Oh ya te hizo efecto el veneno que puse en tu mayonesa esta mañana- entre risas y una mirada sádica pregunto el joven.
-En verdad harías eso mocoso…- dijo el de gabardina roja llamando la atención del joven de ojos rojos – a que va llegar este mundo, con policías como ustedes, shinsegami-, se volvió a acomodar en la banquilla con los brazos detrás de la cabeza con una sonrisa altanera.
-¿Shinsegami?...- el joven cerró los ojos para recordar donde había escuchado que los llamaran así, hasta que- ya veo eres el bastardo anciano de la vez pasada- saco rápido su espada y la puso en la garganta de Dante, lo mismo hizo su acompañante, que ya reacciono después de tanto.
Para sorpresa de los oficiales, el hombre que tenía las espadas en la garganta comenzó a reír.
-Que tiene de divertido imbécil, no ves la situación en la que estas- El de cabello negro dijo mientras encendía un cigarro.
-Ustedes son los que no ven su situacion, necesitan más de dos espadas para detenerme y mucho más para arrestarme- dijo altanero el de gabardina mientras ponía sus manos en las espadas que se encontraban en su garganta y las partió a la mitad con un simple movimiento de sus dedos, los oficiales se sorprendieron y solo observaron cuando este se levanto y empezó a caminar, arrastrando a Gintoki que se había quedado dormido de la borrachera.
Llegaron a la casa del borracho y lo lanzo al sillón sin ningún cuidado, aunque al parecer a este no le molesto el golpe, al contrario se acomodo para seguir durmieron.
-Oye mocosa, ¿Dónde voy a dormir?- sin recibir respuesta – ¡Mocosa donde diablos estas!- silencio en la sala.
De repente de una de las habitaciones sale la niña adormilada –Imbécil, no dejas dormir…- contesto kagura mientras se limpiaba los ojos –puedes dormir en mi habitación, yo solo ocupo el armario-
-¿Armario?, duermes en un armario mocosa, si no te estiras bien no crecerás- una sonrisa se dibujo en la cara de Dante, mientras que la niña, enojada lanzo una patada hacia el hombre que no movió en lo más mínimo, este tomo del pie a la jovencita levantándola al nivel de su rostro –Dime donde voy a dormir-
-Ya te dije, en mi habitación y suéltame de una vez idiota…- kagura se esforzaba por soltarse sin ningún éxito, Dante observaba entre risas la lucha que la pequeña daba –che, es aquella habitación- la niña apunto hacia una puerta, en ese momento es soltada por el hombre, que sin ninguna delicadeza la dejo caer al suelo.
-Estúpido, se mas delicado conmigo- la niña dijo mientras se levantaba del piso, por su parte el medio demonio se dirigía a la habitación y volteo solo para decir –Estamos a mano por la patada que me distes mocosa-
-Pero ni siquiera te moví ningún centímetro- la niña grito siendo ignorada por el hombre que cerró la puerta.
Al siguiente día, Dante levanto a Gintoki temprano pidiendo que le mostrara la ciudad ya que le parecía interesante todas las naves voladoras así como los habitantes, que para el eran demonios y según Gintoki eran llamados Amanto.
-Maldito demonio, no ves que tengo una resaca enorme y me levantas solo porque quieres turistear- El permanente se quejaba mientras se rascaba la cabeza
-No digas idioteces estúpido otaku, no es mi culpa que con dos botellas ya te estés cayendo de borracho…- Dante grito para molestar aun mas al recién levantado –además, porque estoy usando estas ropas ridículas- grito aun mas alto, señalando las ropas que llevaba puestas, eran totalmente blancas.
-je, no sabía que Gin-chan tendría ese tipo de ropas, solo le veo el mismo traje día tras día- Kagura dijo mientras miraba con detenimiento las ropas que traía puestas el hombre.
-Cierto otaku, tú no te cambias o que- Dante dijo mirando a Gintoki que seguía sentado en el sillón
-No digan estupideces tengo muchos trajes iguales aparte esas ropas yo las usaba antes, aunque no esperaba que te quedaran (es un poco más alto que yo)…-Gintoki se levanto y observo con detenimiento al hombre que empezaba a molestarse
-Ey otaku imbécil, aun sigo sin entender porque tengo que usar estas ropas de tu muy lejana juventud- Dante cuestiono apartando a Gintoki que lo miro con rencor por lo último que este había dicho.
-Qué edad crees que tengo imbécil…- el permanente grito al medio demonio siendo interrumpidos por kagura –Vamos chicos, que Sadaharu quiere ir a pasear y ya pasa del mediodía- la niña los aventó con gran fuerza que los saco de la casa.
Ya en el parque, que fue a donde el gran perro quería ir, Dante siguió cuestionando, el porqué no lo dejaron cargar ningún arma y sus ropas extrañas que tenía puestas, a lo que Gintoki respondió –Idiota, no esperabas salir como si nada a la calle, sobre todo después de que rompiste las espadas a ese Toshiro y Okita-
-ju, le rompiste la espada a ese bastardo sádico- interrumpió Kagura mientras miraba a Dante.
-¿Sádico? Vaya que si es tu amigo mocosa- entre risas señalo el medio demonio mientras tocaba la cabeza de la niña.
-No digas estupideces, yo amiga del bastardo sádico, primero muerta- Kagura contesto molesta mientras quitaba la mano de este de su cabeza.
-Eso se puede arreglar- una voz contesto, antes de que la niña reaccionara ya tenía una espada en la garganta.
-Vaya si es del idiota sádico del que hablábamos…- quito la espada de su garganta y dio un puñetazo hacia atrás siendo bloqueado por el joven –no va ser fácil matarme estúpido-
-Ey, está bien que los policías actúen de esa forma- Dante dijo ante la escena de la pelea, Gintoki por su parte estaba siendo mordido por el perro blanco, que lo arrastro lejos del medio demonio ya que le tenía miedo.
-Esto es muy ridículo hasta para ti estúpido otaku- Dante dijo entre risas mientras miraba como Gintoki luchaba por salir de la boca del perro.
-Ey es bueno encontrarte…- un joven se acerco al medio demonio que se encontraba distraído burlándose de la desgracia del permanente –me escuchas te estoy hablando idiota- por fin capto la atención del hombre –necesito que me acompañes-
-Che, no entendieron la ultima vez- Con voz altanera y clavando sus ojos plateados en el oficial que prendía un cigarrillo
-No es lo que piensa, Ey idiota…- señalo a Gintoki, que por fin se libro de Sadaharu –tu también vienes con nosotros-
-No tengo tiempo, va a estrenarse nuevos capítulos de Bleach y tengo que verlos- Dijo el permanente mientras se limpiaba las líneas delgadas de sangre que corrían por la frente
-Vamos idiota, es importante- dijo el oficial mientras se dirigía a la multitud, que se había reunido alrededor de Okita y Kagura para observar la pelea, para separarlos y llevarse arrastrando al joven de cabello color arena.
-¿Eh? A donde van Gin-chan y Dante con esos idiotas- cuestiono la niña mientras se acercaba a ellos
-Es un asunto oficial, tú no puedes venir china- se dibujo una sonrisa de satisfacción en la cara del joven de ojos rojos mientras se levantaba del suelo donde lo había soltado su compañero, para coraje de Kagura que fue detenida por el de cabellos negros –no puedes venir niña Yato- así dejaron atrás a la niña que se dispuso a regresar al Yorozuya con disgusto.
-Yo me había imaginado un cuartel más grande- Dante dijo mientras observaba la sede del shinsegumi con detenimiento, entraron al cuartel y todos los que se encontraban adentro miraron con asombro al medio demonio, un hombre imponente con una mirada intensa y que sonreía ante tanta atención.
-Déjate de altanerías demonio- dijo Gintoki refiriéndose a Dante, entraron en una sala donde se encontraba una mesa japonesa justo en el centro, mientras esperaban al comandante, Gintoki y Dante empezaron una pelea de cómo se debe sentar en una mesa japonesa, por su parte los dos oficiales tenían su propia discusión ya que el más joven trato de cortar con su espada al de cabello negro.
-Ya cállense…- una voz interrumpió en la sala -están haciendo mucho escándalo- termino de decir
-Otro idiota- el medio demonio y el permanente dijeron al mismo tiempo
-Bastardo… bueno les voy a decir el motivo de su visita- comento mientras tomaba asiento
-Deben de presentarse, o su madre no les enseño modales, idiotas- El medio demonio dijo con tono altanero dirigiéndose a los oficiales.
-Tienes razón… (me dijo idiota, tranquilo no te enojes) mi nombre es Isao Kondo comandante del Shinsegumi, a mi izquierda esta Toshiro Hijikata el vice-comandante y a mi derecha Sogo Okita , el capitán de la Primera División.-el hombre termino señalando a los dos que se encontraban a su lados.
-Son nombres extraños… supongo que tienen gusto por los nombres que son difíciles de pronunciar-comento el medio demonio mientras se rascaba la barbilla
-Preséntate de una vez idiota y de dónde diablos eres, mira que hablas muy bien nuestro idioma y no tienes la cara de ser muy estudioso- Dijo el capitán de la primera división mientras señalaba al hombre.
-Mi nombre es Dante Sparda por los demás no te importa mocoso- con esto dicho se gano una mirada de rencor de Okita
-Yo no soy ningún mocoso estúpido- el joven grito mientras se ponía de pie
-Si peleas contra Kagura, eso te lleva a su nivel o es que te gusta la mocosa- cuando Dante comento esto, un silencio cayó en la sala por unos momentos antes de que Okita respondiera –tu maldito bastardo- su voz temblaba y la mirada le había cambiado, no era una mirada sádica o burlona como el acostumbraba, era una más oscura que no acostumbraba a mostrar con gran facilidad.
-Tienes buena mirada mocoso- el hombre dijo mientras regresaba una mirada igual o más oscura, todos en la sala sintieron un gran escalofrió, como si se estuvieran a punto de enfrentar los reyes del sadismo
-Ey Dante y Okita cálmense, no vinimos a pelear ¿verdad Gorila?- Gintoki tomo del hombro a Dante que se encontraba frente a frente ante el joven
-Eres admirable chiquillo, tu mirada puede competir contra la mía… contra la de un demonio- dijo Dante mientras tomaba asiento, los presentes quedaron en duda ante el comentario que dio este pero sin darle gran importancia.
-Bueno díganos de una vez para que nos quieren- Gintoki pregunto ya cuando todos se habían calmado
-Bueno…- kondo comenzó hablar –la situación es la siguiente, hay rumores que unos terroristas están planeando algo grande afueras de la ciudad, en un pequeño pueblo. Mandamos a Yamazaki a investigar y nos confirmo los rumores, además que nos informo de sus planes van mas allá de unos simples terroristas, porque piensan reunirse con un líder de los piratas espaciales Harusame para arreglar un tráfico de personas, que los terroristas planean venderles para su propio beneficio…- es interrumpido por Gintoki
-Espera, estás diciendo que se están vendiendo entre ellos para pagar sus armas- a lo que kondo respondió – no te equivoques Gintoki, ellos están vendiendo a los habitantes del pueblo al que invadieron, y según lo que Yamazaki informo, no está confirmado la compra de armas para sus planes, aunque es lo más seguro- concluyo
-No solo es eso…- continuo Toshiro que se encontraba encendiendo un cigarrillo – Yamazaki hablo esta mañana para informar que la reunión será al atardecer del jueves y…- es interrumpido por el de permanente –Espera… mañana es jueves, estás diciendo que mañana-
-Y a nosotros para que nos dicen toda esa información, yo ni siquiera conozco la situación de este maldito pozo al que le llaman ciudad- Dante dijo mientras se rascaba la cabeza
-Estúpidos déjenme terminar- El oficial con el cigarrillo grito y se levanto de la mesa.
-Bueno…-Kondo continuo – queremos que nos ayuden, ya que nos queda claro que ustedes son fuertes y…-
-¡Que!- Dante y Gintoki gritaron al mismo tiempo mientras se ponían de pie.
-Ustedes tienen un montón de gente que puede ir… además…- El permanente es interrumpido por Okita que se había mantenido al margen de la platica
-Yamazaki también confirmo que se encontraran con el líder del séptimo escuadrón Harusame… que según los rumores es fuerte a pesar de ser joven- concluyo el sádico.
-Ese bastardo también estará ahí… será un problema- Gintoki dijo en forma seria con un brillo inusual en sus ojos de pez muerto.
-No pensé que tuvieras esa mirada otaku idiota- El medio demonio comento mientras se recostaba en el piso.
- ¿Lo conoces?- Todos los de la sala preguntaron al permanente, menos Dante que se encontraba acostado mirando el desarrollo de la plática.
-Por desgracia si lo conozco…- soltó un suspiro y continuo – se llama Kamui y es el hermano mayor de Kagura, lo que lo hace miembro del clan Yato-
Todos quedaron en silencio antes de que Okita comentara –Espera… hermano mayor de china- pregunto.
-Que tonterías dices idiota, como lo conociste- pregunto Toshiro dirigiéndose a Gintoki que se encontraba pensativo
-Es una larga historia que no tengo pensado en contar- Gintoki cruzo los brazos y dio una mirada de muerte a todos los presentes.
-Ja, todos tienen una mirada interesante… hasta tu otaku idiota- en tono altanero dijo Dante mientras miraba a todos – Es una herida resiente, ¿verdad? Después me contaras todas esas tonterías del clan Yato y esa mocosa- se volvió a recostar con sus brazos atrás de la cabeza
-Esa niña la tiene difícil…-Kondo hablo - su padre un gran héroe reconocido en todo el universo y su hermano mayor un pirata- soltó un suspiro
-Bueno continuemos…- Toshiro dijo –les estamos pidiendo su ayuda ya que no podemos mandar mucha gente porque dejaríamos la ciudad desprotegida ante un ataque sorpresa-
-Así que optamos por mandar a pocos, pero los más fuertes- Kondo termino
-Tú no puedes negarte…- Okita señalo a Dante que se encontraba recostado – ya que tienes cuentas pendientes con nosotros-
-Bueno… no tengo nada mejor que hacer, aparte sería divertido patear algunos culos- contesto el medio demonio
-¿Y tu Danna?-el sádico volteo a observar al permanente
-Supongo que está bien, aparte tengo cuentas pendientes con Kamui- contesto
-Mañana los esperamos aquí a primera hora- Kondo término saliendo de la habitación
-Así, que ustedes también vendrán…- Dante señalo a los oficiales que se quedaron, mientras se levantaba de donde se encontraba recostado –oye Gintoki, según lo que escuche tú también eres fuerte…- una sonrisa se dibujo en el rostro del medio demonio –que les parece una pelea, ustedes contra mi-
-No seas engreído estúpido… y vámonos de una vez antes de que Kagura se preocupe- el permanente contesto mientras se ponía de pie.
-¿Es tu mama o qué?- Dante dijo soltando una risa
-No, pero a ti también te regañara… al parecer le caes bien- Gintoki contesto
-No digas tonterías estúpido otaku, ella se la pasa molestándome y…- el medio demonio es interrumpido por Gintoki -Ella se encariña muy rápido con las personas… o no me digas que tú no te has encariñado con ella- dijo con una leve sonrisa en el rostro
-Es una niña interesante… todos son interesantes…- observando a todos los de la sala- que clase de autor los invento- dijo mientras salía de la sala siguiendo a Gintoki
-Esa niña monstruo…- murmuro Okita que era observado por Toshiro que se encontraba sentado todavía en sus pensamientos.
Mientras se dirigían a la puerta, los oficiales murmuraban sobre la visita de los dos hombres y miraban con detenimiento, aunque ya conocían a Gintoki, era raro verlo adentro de la sede y acompañado con un extraño hombre con el mismo color de cabello y una mirada intensa en sus ojos plateados.
Ya de vuelta en casa, Kagura los regaño preguntándoles donde se encontraban y que querían los oficiales con ellos.
-No te enojes mama…- Dijo Dante entre risas mientras se acercaba a la niña – iremos de caza con ellos, mañana- termino acariciando la cabeza de Kagura.
-Hola Gintoki, donde has estado- una voz interrumpió proveniente de la cocina
-Ah, Shimpachi- dijo Gintoki –Ven tengo que presentarte a alguien- un joven salió de la cocina, solo para ver a un hombre un poco más alto que Gintoki.
-¡ah! Otro permanente, ya no te sentirás solo Gintoki- el joven dijo feliz
-Son todos groseros en este mundo… mi nombre es Dante cuatro ojos- el hombre alto contesto clavando su mirada en el.
-Discúlpeme señor, y no me diga cuatro ojos mi nombre es Shimpachi- el joven contesto un poco nervioso ante mirada tan pesada del hombre.
-Por cierto Shimpachi, porque no habías venido… mira que no hemos comido desde ayer- Gintoki comento mientras se frotaba el estomago.
-Ahora que lo pienso… desde que llegue aquí no he comido, que clase de anfitriones son ustedes… digan gracias a dios que soy un demonio (¿dios? Mejor a Sparda)- Dante contesto mientras se dejaba caer en uno de los sofás
-¿Demonio?, bueno ahora les traigo la cena- el chico contesto mientras se retiraba a la cocina.
Todos se sentaron en la mesa que para el colmo de Dante, era estilo japonesa. Le tomo un rato el sentarse mientras que Gintoki se burlaba de él.
Ya en la cena, Dante quedo admirado del pozo sin fondo que resulto ser Kagura, aparte de que no podía agarrar los palillos para cenar.
Después de que Shimpachi se fue a su casa y Kagura a dormir, Dante y Gintoki quedaron solos
-Bueno dime qué es eso de Yato y ese tal Kamui- el medio demonio pregunto a Gintoki esperando una respuesta.
-Pues como ya te dije en el bar… aquí viven extraterrestres o vienen de paso, a ellos les decimos Amanto y pues…- es interrumpido por Dante -Bríncate la introducción y ve al grano otaku imbécil-
-Che, cuando me vas a dejar de decir otaku, bueno los Yato es una clase de Amanto parecidos a los humanos solo que con un gran poder de pelea y instinto asesino- dijo Gintoki dando un suspiro
-Espera… estas tratando de decir que esa mocosa es como una bestia- Dante dijo admirado
-Kagura está luchando contra su sangre, para no ser consumida por esta, reprimiendo esos instintos. En cambio su hermano… él se dejo llevar por sus instintos Yato- el permanente término de hablar
-Ya veo, así que ese Kamui puede ser peligroso, me parece divertido tener una pelea contra el… y pensar que lo conoceré mañana- el medio demonio comento con una leve sonrisa en su rostro.
-Todavía no sabemos si nos toparemos con Kamui…- Gintoki fue interrumpido por un grito
-¡Esperen! Verán a mi hermano en su viaje, yo quiero ir con ustedes- kagura exaltada salió de su habitación
-No digas tonterías Kagura…- el permanente fue interrumpido por Dante – no seas rudo con la niña, tú me acabas de decir que no hay probabilidades de que nos lo topemos…-mientras se acercaba a Kagura, hasta que se encontró a su lado –yo protegeré a la mocosa si es necesario- acaricio levemente su cabeza y se retiro a dormir.
-bastardo, y dice que no se ha encariñado con ella- pensamiento de Gintoki, mientras cada uno se retiraba a su habitación a dormir para el día siguiente.
XXXX
Espero que les gustara, hasta la próxima.
