Hola, aquí les traigo el segundo capítulo de este fic, se que me tardé mucho por lo exámenes de la universidad y toda la cosa pero ahora que estoy de vacaciones tendré mas tiempo y espero poder actualizar más seguido, muchísimas gracias a las personas que leyeron el primer capítulo y agregaron la historia a sus favoritos y también muchas gracias a las personas que me dieron sus opiniones, sobre todo a Serenity1089 una gran amiga que siempre me aconseja eso me ayuda a mejorar xD. Así que sin más habladera aquí les dejo el segundo capítulo, espero que les guste

La Historia la cuenta Sakura en primera persona por lo que también podremos saber lo que piensa mientras transcurre la historia. Y bueno solamente quiero aclarar que no me pertenecen ninguno de los personajes de Card Captor Sakura pero sí los que aparezcan en la historia, y que este fic fue creado sólo por mi y tiene como único objetivo el de entretener, así que aquí vamos…

Expulsión = Un nuevo amigo

Al día siguiente me desperté un poco temprano, como tenía el esguince en el pie y camino lento me tardaría mas en llegar a la escuela, les diré la verdad, me costó horrores… pero tenía que hacerlo, de lo contrario llegaría tarde; tomé un ducha rápida, me puse mi uniforme y después de arreglarme un poco bajé las escaleras con cuidado para desayunar con mi familia.

-¡Buenos días!- Dije muy entusiasta.

-Buenos días Sakura- Me respondió mi papá mientras terminaba de preparar el desayuno-Estamos de buen humor hoy-Comentó mientras me sonreía.

-Sip, por alguna razón tengo mucha energía- Le dije poniendo una gran sonrisa en mi rostro

-Quién te entiende…- Escuché decir detrás mío acompañado por un suspiro.

-Buenos días TOYA!- Le dije muy cerca para así molestarlo, cosa que logré.

-Ah! Puedes callarte, creo que quedé sordo después de eso…- Dijo mientras se alejaba y se sentaba en la mesa de comer, yo me reí un poco entre dientes y fui a tomar mi plato en la cocina para hacer lo mismo. Me senté a su lado y antes e empezar a comer ví que me picaba el ojo, creo que estaba contento de que no tuviera ¨cara de depresión¨ como el siempre me dice, yo me limité a sonreírle y sin decir nada ambos empezamos a desayunar.

- Toya?- Dijo mi papa todavía en la cocina.

-Si papá.

-Quiero que antes de ir a la Universidad lleves a Sakura a la Escuela.

-Pero papá… tengo examen temprano y…

-Entonces te recomiendo que salgan ya- Dijo interrumpiéndolo- Si Sakura camina se lastimará más, ya es mucho que deba regresar caminando, así que hazme ese favor ¿si?- Terminó de decir mi papa, y cuando eso pasó no pude evitar sacarle la lengua y hacer el clásico ¨ja ja¨, me parece bien que me lleve a la Escuela, nunca lo hace ni cuando me siento mal, pero por lo visto eso que hice le molestó ya que me miró fijamente con una expresión que literalmente podía decir ¨dices algo más y te golpeo¨ así que desvié la mirada y seguí en lo mío, que supuestamente era ¨comer¨.

Terminamos de comer y después de lavar los platos fui a buscar mis cosas para irnos.

-Papá, por cierto, después de clases iré a casa de Tomoyo, tenemos que estudiar- Dije, o mejor dicho grité desde la entrada

-Está bien Sakura, entonces dile a Tomoyo que después te traiga a casa, y cuida de ese pie!- Respondió

-Claro, Adiós papá, adiós mami!-Dije ya casi afuera de la casa, se que es un poco tonto que me despida de un porta retrato pero ese tipo de cosas me hacían sentir bien, creo…

Cerré la puerta y me volteé para buscar a mi hermano, ¿es que acaso Toya no pretendía esperarme?, caminé un poco más y ví que ya estaba en el carro esperándome con el motor encendido, entré en el copiloto y antes de que me diera tiempo de cerrar la puerta, aceleró. Ojalá pudiera decir que fue un viaje tranquilo el que tuve, pero la verdad es que desde lo que pasó nuestra relación era muy poco sutil, por así decirlo…

-¿No me lo vas a decir?- Dijo Toya rompiendo el silencio entre los dos.

-¿Decirte qué?- Le respondí sin dejar de ver por la ventana.

-Se cuando mientes Sakura, o cuando ocultas algo, tengo un doctorado en ese tema, y además te conozco…

-Crees conocerme…- Dije en un tono muy bajo, pero se que él logró escuchar ya que frunció el ceño y cerró los puños en el volante.

- Se que pasó algo ayer que no me quieres contar y creo que es mejor que me lo digas ahora- Dijo en un tono mucho mas severo. No sabía que decirle, a este punto tenía que contarle algo o no me dejaría dormir… No podía contarle lo de mi doctor y su rescate y mucho menos quería contarle lo de la pelinegra engreída porque sabía que se iba a poner histérico, pero bueno, que mas da… tenía que mentir.

-Bueno verás… yo- Dije titubeando un poco-Ayer… yo…no hice mi tarea de matemáticas!- Terminé por gritar ya que fue lo primero que se me vino a la mente.

-Ajá- Respondió pensativo y sin mirarme.- ¿Algo más?- Preguntó sin desviar la mirada del camino.

-No-Dije de manera seca.

-Está bien…-Me dijo mientras suspiraba, pero por el tono que usó sabía que no me creía ni un poquito y por esa expresión que acababa de poner también sabía que estaba molesto…- Tengo examen ahorita, así que, digamos que te creo…- Ven?… teoría confirmada, sabía que le estaba mintiendo. En eso desvió un poco la mirada de la calle y me miró a los ojos mientras duraba el semáforo rojo- Espero que te vaya bien en la escuela Sakura, y por favor, come bien y toma tus vitaminas, ya sabes lo que te dijo la doctora…- Y dicho esto volvió a acelerar y dejó de mirarme.

-Si Toya- Le respondí suspirando y apoyando mi frente en la ventana del carro.

¿Por qué tenia que recordar tanto por el solo hecho de escuchar esa frase?, de verdad ya me estaba deprimiendo y no eran ni las 7 :30… En ese momento Toya giró a la derecha y ví a lo lejos el Instituto Seijo, no tenia nada de ganas de ir a la escuela y mucho menos de recibir clases, pero prefería mil veces eso que las clases con el tutor en casa, por lo menos cuando iba a la escuela me sentía una persona normal o sana…llegamos a mi colegio y Toya se estacionó justo enfrente de la entrada principal, podía ver como ya algunos alumnos habían llegado y entraban de manera tranquila.

-Gracias Toya- Dije en un tono muy bajo mientras abría la puerta- Suerte en tu examen- Dicho esto y antes de que el pudiera decir algo tranqué la puerta del carro con fuerza y empecé a caminar, di algunos pasos y escuché cómo el carro arrancaba de un golpe pero ni me volteé a ver si se había ido, simplemente seguí caminando.

Odiaba cuando esto me pasaba, estos cambios de humor y de estado de ánimo me agotaban y no quería volver a depender de una pastilla para sonreír o estar tranquila, ojalá pudiera decir que tengo autocontrol.

Atravesé todo el patio de la escuela y entré al edificio principal, subí dos pisos y después de pasar tres salones llegué al mío; como no era tarde en vez de entrar corriendo caminé hasta mi lugar y me senté cerrando los ojos, estuve así unos cuantos minutos hasta que sentí una mano posarse sobre mi hombro derecho.

-Con que madrugamos hoy ¿No prima?

-Buenos días Tomy-Dije abriendo los ojos- Digamos que si, aunque creo que el verdadero motivo de mi temprana llegada es que Toya me trajo.

-Jaja, ya decía yo- Me respondió sonriendo un poco- y ¿a que se debe tan asombrosa azaña?- Preguntó en tono de burla mientras colocaba sus cosas en su pupitre.

-Bueno lo que pasa es que ayer me caí de las barras y…

-¡Qué! Pero Sakura ¿Estás bien?-Gritó mi prima interrumpiéndome y haciendo que la mitad del salón que había llegado volteara a vernos, pero la verdad yo ya estaba acostumbrada a momentos así.

-Shh!, si Tomy estoy bien, tranquila- Dije mientras tomaba su mano- Siéntate- y al decir eso ella asintió con la cabeza y se sentó a mi lado, todavía tenía cara de preocupación pero sabía que explicándole todo se tranquilizaría. Empecé por contarle lo que paso cuando ella se fue, que Murakami salió del Gym, lo de la caída de las barras y lo que paso con la idiota pelinegra…

-No puedo creer que te haya dicho eso, seguramente es la misma que se la paso criticándote durante tu rutina…-Dijo a mitad del relato- Y tu, prima ¿te controlaste?, porque algo me dice que te agitaste un poco con la situación.

-Si Tomy no hice nada, solo la puse en su lugar, ya no soy la misma de antes… creo…- Murmuré desviando la mirada.

Detesto que las personas a mi alrededor que saben lo que pasó no me crean o me juzguen antes de tiempo.

Ya pasó un año por Dios…

-Lo se Sakura.

Ya va, un momento, ¿Qué fue lo que dijo?, Salí de mi mundo de pensamientos por un momento y la miré fijamente a los ojos, ¿Qué era eso en sus ojos? Confianza… ¿en mi?

-Te creo prima, solo quería asegurarme- Respondió, y dicho esto me miró con una de las expresiones más dulces que he visto.

Por eso la quería tanto, no hay nadie como mi prima…

-Gracias Tomy, ojalá Toya pensara así- Dije suspirando un poco

-Tranquila Sakura, dale tiempo, no creo que haya sido fácil para el soportar lo que pasó- Murmuró mientras se sentaba correctamente en su pupitre y veía a todos los alumnos entrar por la puerta del salón.

-Para nadie lo fue- Murmuré en un tono casi inaudible aunque estoy segura que logró escuchar lo que dije, pero en ese momento entró el profesor de turno y todos tuvimos que hacer silencio, lo que evitó que contestara mi comentario.

Menos mal que fue así, no tenía ganas de hablar del tema.

Primera vez que me alegra tanto que llegara el profesor al aula…

Las primeras clases pasaron rápido, de repente porque no les estaba prestando la mínima atención… vimos, o mejor dicho ¨vimos¨ Historia, Geografía y Japonés. Cuando sonó la campana que indicaba el inicio del receso, todos mis compañeros salieron corriendo por la puerta casi derribándola todos juntos y yo hubiera hecho lo mismo de no ser por mi pie malo, Tomoyo me esperó y ambas salimos para sentarnos en nuestro respectivo banquito a comer, bueno ¨comer¨, la verdad es que últimamente he estado usando mucho las comillas para expresarme, supongo que no es un hábito muy bueno… pero en el caso de comer era necesario su uso, verán, desde que pasó todo he tenido muchos problemas para alimentarme, una secuela de lo que tuve según los médicos, y desde que me pasa he tratado de ocultarlo, no quiero causar más problemas y más preocupaciones a nadie. El único que no ha caído en mi intento de disimular que no me pasa nada es Toya, aunque en verdad no me sorprende… pero lo que falta es que me diga cuales son las vitaminas que tengo que tomar ¿Habrá hablado con alguien?...

-¿Sakura, estas ahí?- Me pregunto una voz bastante aguda.

-¿Eh?... perdón Tomoyo ¿Qué decías?-Le dije mientras ella me miraba y suspiraba cerrando los ojos, odiaba cuando no le prestaba atención- Te pedí que me siguieras contando lo que pasó.- Dijo con un tono un poco irritado.

-Si, si- murmuré titubeando un poco-Después de lo de la caída y lo de la insoportable esta me fui y…

-¿SOlA?-Grito interrumpiéndome.

-Pues si…-Respondí encogiéndome de hombros.

-¿Cómo se te ocurre?-Reclamó mi prima.

-No queda lejos de mi casa Tomy, además no era tan tarde…-Comenté esperando que con eso se calmara un poco.

Cosa que no logré…

-¿y si te pasaba algo?, y más con un pie malo…-Dijo mientras ponía una cara de preocupación profunda, de verdad que Tomoyo era un poco dramática a veces ¿no creen?

-No tengo el pie malo Tomoyo es solo un esguince recuerda, he tenido peores lesiones que esta.

-Si es cierto pero independientemente tie… por cierto ¿Cómo sabes que lo que tienes es un esguince?, ¿ya fuiste al traumatólogo?- Preguntó ya viéndome fijamente a los ojos.

Y pues obviamente era imposible que ya hubiese ido al traumatólogo, ni modo que tuve una cita a las 3 de la madrugada…

-No bueno la verdad es que yo…-Dije lentamente mientras pensaba qué decirle, no se por qué, pero no quería contarle a nadie lo de mi apuesto médico pero no podía mentirle a Tomoyo, nunca lo había hecho, ni siquiera en mis tiempos de mmmm ¿Incertidumbre?, si, digamos que de incertidumbre.- Me conseguí a un chico-Terminé de decir mientras desviaba la mirada.

-Me alegra que conozcas a nuevas personas prima pero ¿qué tiene que ver eso con que sepas que lo que tienes es un esguince?-Murmuró burlándose un poco de mi incoherente respuesta, y no la culpo…

-No, lo que pasa es que el…

Traté de explicarle pero en ese momento no pude seguir hablando ya que sonó la campana y ambas sabíamos que debíamos regresar de inmediato al salón, mucho más si yo me tardo el doble que cualquiera, obviamente iba a terminar de contarle así que de regreso a nuestra aula me limite a decirle un ¨después te cuento¨ y ella asintió con la cabeza indicándome que estaba bien.

Todos entraron y se sentaron en sus respectivos puestos, yo hice lo mismo a mi propio ritmo y justo después de que logré sentarme entró la profesora Kitama cerrando tras de ella la puerta de entrada al salón, me salvé de quedarme afuera por lenta…

Ella tomó sus libros y se sentó en la mesa que estaba al frente de toda la clase.

¿Por qué siento que se me olvidaba algo?

Después de sentarse y arreglar sus cosas se colocó esos ridículos lentes que parecen dos fondos de botella en cada ojo y habló.

-Trabajos en el lado izquierdo de mi escritorio-Dijo en todo seco y así, todas las demás alumnas empezaron a pararse con un poco de hojas en las manos, inclusive Tomoyo, que al darse cuenta que yo no hacía lo mismo se volteó a verme y abrió los ojos como si estuviera preocupada por algo…

Pero ¿de que diablos hablaba la profesora esta?... ¿Un trabajo extra?, si es así me hubiera venido muy bien.

-No me digas que se te olvido Sakura-Comentó Tomoyo a manera de susurro

-¿De que estas hablando prima?-Le dije ya un poco preocupada, de verdad no tenia ni la más mínima idea de qué era eso…

-Sakura! La tarea de matemáticas que era para hoy!, vale el 15 % de nuestra nota…

No puede ser! Se supone que la iba a hacer ayer y obviamente no me dió tiempo, y esta mañana se me olvidó por completo y eso que se lo comenté a Toya y todo… Tonta Sakura…

-Oh oh-Le dije ya resignada a un doble regaño, el suyo y el de la profesora- Se me olvidó-Terminé de decir bajando la mirada.

-¡¿y qué harás ahora?

-Pues no sé, le diré a la…

-Señoritas, si hay algo que desean conversar pueden compartirlo con toda la clase-Dijo una voz de autoridad al final del salón, ambas subimos la mirada y logramos ver como la profesora Kitama nos observaba con una expresión severa, sin contar que obviamente todo el salón volteó a vernos.

La verdad que a mi opinión era bien amargada, y no porque diera matemáticas…

-Sus trabajos aquí-Ordenó mientras indicaba con la mano donde debíamos colocarlos, Tomoyo me vió de reojo y yo le dije en voz muy baja ¨ve¨, no iba a permitir que la castigaran por mi culpa, por ser tan despistada…-Señorita Kinomoto, su trabajo-Volvió a decir con un tono aún más severo.

-Bueno, verá profesora Kitama-Le decía bien nerviosa.

¿Por qué tenía que ser tan boba y olvidar un trabajo tan importante?, eso me pasa por estar pensando en guapos médicos que me rescatan.

-No pude hacerla-Terminé de decir esperando que hoy estuviera de buen humor, cosa que estoy segura era casi imposible.

-Es decir que se le olvidó-Respondió sin dejar de verme a los ojos.

¡¿Por qué tenia que decirlo así?, seguramente lo hacia apropósito para que el resto del salón pensara que soy irresponsable.

Tranquila Sakura, Respira.

Me puse de pie y lentamente me encaminé hasta la profesora, ya Tomoyo había entregado su trabajo y se estaba sentando en su pupitre.

-Lo siento profesora Kitama-Dije al estar frente a ella e inclinando un poco la cabeza- Tuve complicaciones y no logré realizar la tarea-Terminé de decir subiendo la mirada.

-Yo también lo siento señorita Kinomoto, pero en mis clases las alumnas tienen el mismo trato y aunque haya tenido ¨complicaciones¨-Dijo haciendo enfásis en esa palabra-eso no es excusa para incumplir sus obligaciones, y por eso le voy a pedir que se retire de las instalaciones de la escuela.

-¡¿QUÉ?-Respondí un poco alterada y subiendo mí tono de voz-¿Cómo que me retire de las instalaciones?

-Como escuchó señorita, en esta clase corregiremos los ejercicios que mandé, y si usted no los hizo no tiene ninguna lógica que se quede, además estas dos horas de matemáticas son las ultimas del día así que insisto en que no se quede en la escuela, por favor retírese-Dijo mientras abría una carpeta y escribía algo.

¿Cómo me iba a botar por un ridículo trabajo?, que rabia tan grande tengo! Esa profesora estaba haciendo todo eso para humillarme, no por otra cosa… contuve mi molestia y dí medio giro para devolverme a mi puesto y tomar mis cosas, por Dios que tenía ganas de romper algo, guardé todo, me coloqué mi pequeño morral en la espalda y, con todo el orgullo del mundo, me encaminé a la puerta del salón

Que vergüenza todo esto…

-¨Permiso¨-Dije en cualquier tono menos uno educado y me dirigí a abrir la puerta.

-Kinomoto-Llamó Kitama, yo respire profundo y puse la sonrisa hipócrita mas grande del mundo

-¿Si profesora Kitama?- Respondí al llamado mientras contenía mis ganas de gritarle y decirle de que se iba a morir.

-Tome-Dijo mientras estiraba una mano, yo tomé la hoja que me estaba entregando y leí lo que en ella estaba escrito, eran múltiples ejercicios y al pie de la pagina tenia una fecha escrita-Como verá es el doble de ejercicios comparado con el trabajo anterior, lo evaluare solo por un 10% lo que significa que ya perdió lo equivalente al 5 % de su nota final y tendrá que entregármelo sin falta en la fecha designada, de lo contrario me veré obligada a reprobarla ya que como sabe en matemáticas aparte los exámenes se hacen dos trabajo, y si no entrega uno de ellos no podrá presentar.-Terminó de decir mientras cerraba su carpeta y se quitaba los lentes para mirarme a los ojos.

-¿Me está dando una segunda oportunidad?-Pregunté incrédula de lo que acababa de escuchar.

-Así parece…-Murmuró Kitama mientras se colocaba los lentes nuevamente-Que tenga un buen día señorita Kinomoto.

-Igual para usted-Respondí y salí del salón cerrando la puerta con un poquito más de la fuerza necesaria, aunque me hubiese dado otro trabajo, seguía muy molesta.

Me dirigí a la puerta principal del instituto y si no fuera por mi tobillo malo juro que ya habría pateado algo, de verdad que el orgullo a esta edad es un importante factor del carácter. Llegué a la entrada y ví que no había absolutamente nadie, ¡pues obvio!, tofos están en clase ¡menos yo!...

Respiré con mucha frustración y empecé a alejarme de mi escuela, se que debía esperar a Tomoyo para después ir a su casa a hacer de todo menos estudiar pero en serio no tenia NINGUNAS intenciones de quedarme ahí, y por favor nótese la mayúscula en la palabra ninguna… supongo que después le mandaría un mensaje y nos encontraríamos en su casa a las 2 y media ya que a esa hora debería de haber salido.

Caminaba lento, cosa que me frustraba de más, pero ya estaba a más de tres cuadras del colegio y me encaminaba a cruzar la cuarta cuadra cuando escuché la corneta de un carro.

-¡Kinomoto!- Llamó una voz que venia desde el carro que se había parqueado en esa esquina, yo al escuchar mi nombre volteé para ver quien me había llamado y entre nosotros nunca pensé que sería él…

-¿Hiragisawa?-Pregunté al verlo, aunque la verdad fue una pregunta bastante estúpida, obviamente era él, lo estaba viendo…-¿Qué estas haciendo aquí?-Terminé por decir para cubrir mi primera pregunta.

-Acabo de dejar a un amigo cerca de aquí-Dijo.- ¿y tu?, ¿ya saliste de la escuela?, ¿no es como temprano para eso?-Comentó mientras sonreía, y justamente esas tres preguntas me hicieron recordar el porqué no estaba en clase… aguanté mi frustración y por la reacción en la expresión de Hiragisawa creo que mi cara no era muy amigable.

-Digamos que tuve un mal día -Opté por decir mientras desviaba la mirada, no pretendía contarle que me habían botado en plena calle.

-Entiendo…-Murmuró mientras desviaba sus ojos a algún punto indefinido, de seguro se sentía un poco culpable-Bueno, ¿Qué te parece si te invito a almorzar y así me cuentas, o te distraes? Como tu quieras-Dijo.

¿Me estaba invitando a salir?, por favor no te sonrojes Sakura!

-Hiragisawa no quiero molestarte…

-No lo haces- exclamó interrumpiéndome-Me gustaría invitarte a almorzar, ya son las 12 y media y además no creo que te convenga caminar por toda Tomoeda con un pie malo.

Me guiñó el ojo y puso una sonrisa en su cara, y pues analizando, tenia razón, no podía caminar mucho así o mañana en la practica seria de muerte. Pensé si tenia algo mejor que hacer, y al hacerlo me di cuenta que no, así que ¿por qué no aceptar esa oferta?, es mejor que seguir molestándome por recordar lo que me pasó hace como 15 minutos…

-Está bien-acepté sonriendo, y dicho esto abrí la puerta del copiloto y entré en el carro, este era un MinicooperS uno de mis favoritos, y apenas cerré la puerta el arrancó.

Seguimos rodando sin rumbo por un tiempo, y después que Hiragisawa le bajó el volumen al radio, del cual se podía escuchar un piano muy sereno y con melodías exquisitas, me preguntó:

-¿A dónde quieres ir Kinomoto?

-Pues no se-Respondí en un tono un poco bajo

La razón de mi respuesta era que primero en verdad no sabía porque como siempre no tenía nada de hambre y segundo me había concentrado mucho en la melodía del piano, cosa que trajo vivos recuerdos a mi cabeza.

-Bueno entonces dime que te gustaría comer- Volvió a insistir Hiragisawa sin quitar la mirada del camino.

-Algo que no sea muy pesado-Dije para no repetir por segunda vez seguida un ¨no se¨

-Se un lugar que es perfecto-Murmuró, y al terminar de decir eso apagó la radio.

Volví a mi mundo.

-No preguntaré que tal tu día por que se que no quieres hablar de eso, así que cambiaré eso por un ¿Cómo has estado?-Me dijo con un tono de voz tranquilo y sereno.

Que autocontrol tan envidiable.

-Pues bien, tampoco ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos- Respondí en tono burlón y él se limitó a reír levemente.

-Tienes razón-Comentó mientras giraba a la derecha.-¿Qué tal ese pie?

-Mejor aunque la verdad no es nada, solo una lesión menor-Dije.

Y siendo sincera con ustedes, cada vez que decía ¨lesión menor¨ me venían a la mente dos pares de ojos, los de Yue y los de el…

-Pues me alegro que así sea-Murmuró.

No es por nada pero es impresionante como Hiragisawa tenía una capacidad de calmarme como lo había hecho, ya no estaba molesta por lo que me pasó, creo que ni siquiera me importaba mucho ya, y en mi vida la única persona que podía hacer algo así era Tomoyo.

-Ya casi llegamos-Dijo mientras volvía a girar a la derecha.

-¿A dónde me llevas?-Pregunté, tenia bastante curiosidad.

-Sorpresa-Respondió en tono chistoso.

-Bueno espero que no sea de esas bromas que nos conseguimos a tu querida amiguita en el lugar

Ya estaba mucho mas relajada.

-jaja no tranquila es una sorpresa de esas que son sencillas sin dejar de ser buenas- Comentó mirándome con mucha ¿ternura? o ¿cariño?, no creo que sea eso ultimo ya que nos conocimos literalmente ayer…

Rodamos por un tiempo más y hablamos de cosas sin mucha importancia hasta que vi como nos fuimos estacionando en una acera.

-Llegamos-Dijo apagando el carro y yo me limité a sonreír y a abrir la puerta.

-¿Te importa si dejo mi morral aquí?- Pregunté antes de bajarme, de verdad prefería no tener que cargar nada, y en tal caso solo mi celular.

-Claro, no hay problema-Respondió, así que tomé mi celular y me bajé del carro.

Caminamos juntos, pero ojo no tomados de la mano, y cruzamos la calle hasta llegar a un pequeño restaurante que se llamaba ¨Midnigth¨, mi inglés no es muy bueno pero se que eso significa media noche. El lugar era hermoso, estaba decorado con tonos blancos y azul y las mesas tenían una forma muy clásica pero sencilla, por su apariencia no era de esos lugares a los que va la realeza, pero en lo simple estaba, a mi parecer, lo hermoso del lugar.

Entramos y nos paramos en el mostrador donde se encontraba una muchacha vestida con un smokings negro.

Bastante original.

, que sorpresa-Le dijo mientras sonreía, seguramente era un cliente regular y por eso ya lo conocía.

-¿Cómo estás Reira?-Respondió.

¿La llamó por su nombre? Tal vez son amigos…

-Bien gracias señor, ¿en que puedo servirle?

-Una mesa para dos por favor, y que sea la más apartada Reira, si es posible.

-Como no señor, por favor sígame- y dicho esto empezó a caminar y nosotros a seguirla.

Atravesamos el lugar y subimos unas escaleras, lo que me costó un poco, pero Hiragisawa me tomó del brazo y me ayudó a subir, cuando llegamos vi que el restaurante no era tan pequeño como pensaba, y Reira nos guió hacia una terraza separada del resto del lugar por una puerta de vidrio en la cual habían tres mesas vacías en ese momento, el paisaje del lugar era hermoso…

-Gracias Reira, por favor cierra la puerta de la terraza y estas mesas no estarán disponibles para ningún comensal, por lo menos hasta que nos vayamos -Dijo, o mejor dicho ordenó señalando las dos mesas que obviamente no usaríamos

-Como no señor.

¿Qué? ¿En verdad iba a hacer todo eso solo porque se lo pidió?

-¿Quién quiere que lo atienda?-Dijo la chica dirigiéndose a Hiragisawa

-Rori estaría bien, gracias-Respondió sonriéndole.

Por lo visto Hiragiwasa tenía poder ahí.

-Enseguida señor- Murmuró antes de hacer una pequeña reverencia e irse.

-¿En cuál te quieres sentar Kinomoto?-Me preguntó Hiragisawasa señalando las tres mesas que teníamos enfrente

-¨En la que usted quiera señor¨-Respondí en tono de burla, cosa que le causó gracia ya que rió un poco y caminó a la mesa del centro, abrió una silla y me tendió la mano.

-Por favor- Pidió mientras me miraba nuevamente con esa expresión que no entendía.

Pero sin indagar mucho y seguro sonrojándome un poco por el gesto tomé su mano y me senté, él después acomodó mi silla y se fue a sentar enfrente mío.

-¿Siempre eres así Hiragisawa?- Le pregunté apoyando mi cara en la mano que tenía sobre la mesa y sin dejar de mirarlo a los ojos.

Éstos estaban enmarcados por unos lentes de pasta muy interesantes y totalmente diferentes a los que usan los ¨Nerds¨ en la escuela, por cierto ¿les había descrito a Eriol Hiragisawa? Es un chico un poco más alto que yo, tiene un color de piel pálido, el cabello de un color azul muy oscuro y unos enormes ojos de color azul con tonos de gris enmarcado por esos lentes, además tiene una buena contextura y muy buen porte, hoy vestía una camisa negra de botones con las mangas arremangadas, unos jeans claros y unos converse clásicos.

De verdad tenía mucho estilo, sin mencionar su marcada educación.

Digamos que es un tipo de chico que no se ven todos los días… ¡hey! pero no me mal interpreten solo lo estoy describiendo…

-¿Cómo así Kinomoto?-Preguntó mientas se pasaba una mano por su oscuro cabello.

-Galante, atento, educado… ¿Necesitas otro adjetivo?- Murmure burlándome un poco.

Y en verdad estas cosas de relajarme tanto con alguien no me pasan, es como si ya tuviera confianza.

Lo dije y lo repito, esto solo me pasa con Tomoyo… o por lo menos me pasaba…

-Gracias por el cumplido, pero la verdad es que me educaron así, y de donde vengo digamos que es costumbre ese trato, sobre todo con las mujeres- Respondió de manera tranquila.

-¿Cómo que de donde vienes?-Pregunté-¿No eres de Japón?

-Pues mis padres sí, pero yo me crié toda mi vida en Inglaterra, después que terminé la escuela hice mis estudios universitarios y aquí estoy.

¿Estudios universitarios?, ¿pero cuántos años podía tener? Se veía bastante joven…

-Que interesante-Murmuré parpadeando dos veces- y ¿En que ciudad viviste?

-En Londres y…

-Permiso-Lo interrumpió una voz que se acercaba a nosotros-Buenos tardes señor Hiragisawa, señorita-Dijo una muchacha de pelo amarillo mientras hacia una pequeña reverencia con la cabeza- ¿En qué puedo servirles?-Pregunto mientras nos entregaba el menú del lugar.

-Hola Rori- Le dijo Hiragisawa mientras tomaba el menú- De tomar yo quiero el jugo de siempre, y la señorita…-Terminó de decir mientras se dirigía a mi.

-Un agua por favor-Dije casi en automático.

Ella asintió con la cabeza y se dirigió a Hiragisawa.

-¿Le digo al Chef Andrew que está aquí?

-Si por favor, muchas gracias Rori- Respondió Hiragisawa mientras sonreía y la rubia que teníamos enfrente se limitó a mirar al piso mientras se sonrojaba un poco antes de irse.

-Por lo visto esa educación que te dieron funciona con las chicas ¿no?-Dije mientras veía a la tal Rori alejarse.

No se por qué, pero no me gustaba que se comportara así con él, me molestaba… y les aseguro que no eran celos si no que ¿Cómo ella le va a coquetear conmigo aquí? Que incómodo…

-Bueno no como quisiera- Comentó, y en eso volteé a verlo a los ojos.

¿Estaba sonrojado?

-¿Cómo que no como quisieras?

-No bueno, es que, lo que quise decir…

-Eriol! Querido amigo, pensé que vendrías más tarde-Lo interrumpió por segunda vez en el día una voz gruesa, que al voltear ví que le pertenecía a un muchacho con el pelo marrón y los ojos azul cielo.

Buen contraste.

-Andrew, ¿Qué tal todo?-Le respondió Hiragisawa mientras se paraba y le daba la mano en forma de saludo

-Todo bien por aquí, bastante trabajo-Comentó el muchacho mientras tomaba la mano que le habían tendido.

-Eso es una excelente noticia.

-Por supuesto, y dime, ¿a qué se debe tan repentina visita?-Preguntó

-Estaba por aquí con una amiga y decidí invitarla al restaurante-Respondió picándole un ojo.

Ya va ¿lo de amiga era conmigo?

-Kinomoto te presento a Andrew Walts, buen amigo y segundo chef al mando aquí.

Al escuchar eso me puse de pie e hice una pequeña reverencia con la cabeza.

-Es un pacer Walts-Le dije. Espero haber pronunciado bien su apellido…

-El placer es todo mío señorita Kinomoto-Me respondió- Siempre es un gusto conocer amigos cercanos de Eriol. Trataré de lucirme con ustedes hoy-Comentó ya dirigiéndose al peli azul que me había invitado a almorzar hoy-Con su permiso-Terminó de decir, y después de darle la mano a Hiragisawa y sonreírme a mi se fue.

-Conoces a todos en este lugar-Murmuré mientras me volvía a sentar en mi silla.

-Así es –Respondió mientras cerraba la puerta de vidrio que separaba la terraza del resto del lugar ya que Andrew la había dejado abierta.

-y ¿Cómo sabes que es el segundo chef al mando?

-Pues porque conozco al primer chef del lugar- Respondió sin dejar de mirarme a los ojos.

Seguramente estaba sonrojada.

-mmm y ¿estará aquí? –Pregunté para tratar de disimular que mi cara estuviera completamente roja.

-Si-Respondió muy tranquilo.

-Ah si, y ¿Dónde esta?-Volví a preguntar tratando de hacerme la interesante

¡¿Pero qué me pasa? ¿Por qué trato de caerle bien?

-Lo estás viendo Kinomoto- Respondió mientras me picaba el ojo.

-¿QUÉ? ¿Eres tu?-Dije alzando el tono de voz por mi sorpresa-O sea que eres el jefe aquí.

-Básicamente-Murmuró mientras volteaba a ver cómo llegaba la camarera con nuestras bebidas.

Eso me había dejado muy sorprendida y por eso quería seguir preguntándole un millón de cosas, pero no iba a hacerlo hasta que la camarera se fuera.

-Permiso-Dijo de manera muy cordial al llegar a la mesa, colocó las bebidas que ordenamos y después habló- ¿Ya saben qué quieren ordenar?-Preguntó dirigiéndose siempre a Hiragisawa.

¿Qué acaso soy invisible?, yo era la invitada.

Ya va un momento, ¿Qué es esto?, ¿Un ataque de celos?

NO eso era imposible…

-Danos un segundo mas Rori, mi amiga no sabe…

-Preferiría que el primer chef en mando escogiera por mí -Dije sonriendo y ambos voltearon a verme, el tenía esa mirada extraña, y al parecer la rubia no le había gustado mucho el tono con el que hablé.

¿Por qué será que todas las mujeres que lo rodean de alguna forma terminan odiándome?

-Primer Chef y dueño del lugar-Dijo la rubia. Pero en verdad parecía que su tono de voz era de reclamo mas que se simple comentario, hasta tenia el ceño fruncido, pero ¿qué le pasa por dios? Después yo soy la que tiene problemas de autocontrol…

Me le quedé viendo y estaba dispuesta a contestarle el comentario pero cuando iba a hacerlo Hiragisawa me interrumpió.

-De entrada queremos un carpacho de lomito y un coctel de seviche y camarones, para la señorita un filete de pescado al limón y para mi una pasta a la carbonara, por favor dígale a Andrew que el aderezo del pescado sea ligero y sin picante.

A decir verdad habló con un tono extremadamente severo y seco, y cuando hubo terminado le entregó los menús y se volteó a verme ignorándola por completo. Creo que le molestó la actitud que tuvo conmigo, bien hecho.

-Enseguida-Respondió ella tomando los menús, hizo una reverencia y se fue.

Seguro se sentía medio mal por el trato que tuvo con ella pero, aunque suene algo macabro, para mis adentros lo que hacia era sonreír.

-Disculpa, de verdad no se que fue eso-Murmuró mientras yo seguía viendo como se alejaba la camarera, necesitaba verla a la cara y sonreírle a manera de victoria.

¿Por qué las chicas tenemos que ser así de vengativas?

-No te preocupes, no creo que hay sido intencional -¡Claro que lo fue!-Por cierto, escuché mal o ¿ella dijo, o mejor dicho, me corrigió diciendo que eres el dueño?

-Es cierto, después que terminé la Universidad de Gastronomía en Londres donde conocí a Andrew decidí abrir mi propio negocio, y como estoy haciendo una especialización en comida japonesa lo abrí aquí en Japón.

-Entiendo, por eso el nombre es en inglés.

-Exacto, y después cuando ya sea chef en otras formas culinarias quizás abra otro, por cierto, espero que te guste lo que ordené, como en Japón comen mucho pescado pensé que sería la mejor opción y procuré que fuera algo ligero también por lo que me dijiste en el carro.

¡Que atento era! Hasta a mi se me había olvidado eso…

-Seguro que si- Comente sonriéndole.

Pasaron unos minutos y en eso recordé que debía tomar mis vitaminas, así que, tratando de disimular mis caras de trauma que siempre ponía cada vez que me recordaba de eso, las saqué de mi bolsillo, nunca las dejaba en mi morral porsiacaso alguien las conseguía.

Agarré mi vaso de agua y me tomé mis vitaminas

-¿Vitaminas Kinomoto?

-Claro-Dije tratando de sonar natural-una gimnasta debe cuidarse-Mentí, pero la verdad sonaba muy creíble

-Entiendo.

Seguimos hablando de temas al azar, como de su esgrima, de mi gimnasia y cosas por el estilo. Me contó que llevaba haciendo ese deporte desde pequeño y que había ganado varios premios, y yo le conté sobre los dos años que llevaba en gimnasia, ¿Qué?, eso no es mentira, de verdad solo llevo dos años…

-¡¿Dos años?¡¿Sólo dos años?- Hiragisawa me miraba con los ojos abiertos y una cara de sorpresa

-Pues si- Respondí encogiéndome de hombros.

-Wao, definitivamente tienes talento nato entonces, eres excelente-Comentó, y yo como de costumbre me sonrojé.

-Gracias-Dije un poco apenada todavía.

-y ¿Por qué decidiste hacerlo?

-¿Perdón?

-Digo, debiste decidir hacer gimnasia por algo, mucho más por tu edad, yo empecé desde pequeño porque me lo inculcaron así, y después cuando ya era mas grande sentí vocación por el deporte y seguí en el, pero tu empezaste hace dos años lo que significa que ya eras adolescente, no creo que tus padres te hayan obligado.

Juro que esa ultima frase en plural me dolió mas que cualquier caída de las barras paralelas, no puede ser ya son casi tres años desde que murió y siento que fue ayer, supongo que las cosas como eso nunca se superan…

-¿Kinomoto?, ¿estas bien?

Creo que había estado pensando mucho tiempo, y seguro mi cara empezaba a mostrar depresión ya que al subir la mirada vi que Hiragisawa estaba preocupado, ojalá Toya me mirara así cuando estoy triste…

Si, si Sakura, dale tiempo…

-Si estoy bien, solo estaba recordando porque empecé a practicar gimnasia- o el hecho de que mi mama murió y desde entonces mi vida ha sido un desastre…

-¿Y bien?

-Creo que trataba de escapar…

-¿Qué?- Dijo mirándome a los ojos, y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que la última frase la había dicho en voz alta, ¡tonta Sakura distraída! ¿Qué le iba a decir ahora?

Vi que iba a volver a hablar, pero en ese momento llegó la camarera con las entradas y pues tuvo que retener lo que me quería decir, a pesar de mi expulsión y todo, hoy había tenido mucha suerte con las interrupciones, primero el profesor esta mañana y ahorita ella…

-Permiso-Dijo como siempre hacía cada vez que llegaba- En breve llegan sus platos principales-Comentó mientras colocaba lo que había pedido Hiragisawa como entrada y al terminar se fue, creo que seguía apenada por lo que había pasado…

Nos quedamos en silencio por un momento y antes de que se le ocurriera preguntarme algo decidí hablar.

-Desde la primaria he practicado porrismo, se que no es lo mismo pero se parece en algunas cosas así que cuando pasé a la secundaria empecé a buscar algo que tuviera más futuro, puesto que lo máximo que podía hacer con eso era presentarme en un partido cualquiera, y bueno de alguna u otra forma llegué a la gimnasia-Respiré profundo y tomé un poco de mi agua, seguro el sabía que trataba de esconder algo.

¿Por qué tenia que basar mis conversaciones en mentiras todo el tiempo?, acabo de conocer a una gran persona y lo único que se hacer es mentir… lo del porrismo no era del todo falso pero ya me sabía asco la constante inventadera de historias. Me pasé una mano por el cabello, ya estaba estresada otra vez pero en eso algo pasó que hizo que mi estrés pasara a ser algo entre nervios, emoción y ¿pena?

Eriol Hiragisawa tomó con ambas manos mi mano que tenía puesta en la mesa, la apretó con fuerza y se inclinó un poco hacia mi sin dejar de mirarme a los ojos…

-Tranquila-Murmuró sin dejar de mirarme-Te invité a almorzar para que pudieras despejar tu mente, no quiero que me cuentes algo que no me quieras decir, si el conocerte tiene un ritmo me acoplaré, no te preocupes ,OK.

Y con esas simples palabras toda mi tensión se fue, estaba muda, perpleja por lo que Eriol acababa de hacer, sentía como venía un ataque de nervios y con decirme eso me había calmado.

Insisto, solo Tomoyo lograba hacer eso hoy en día

-¿Te sirvo?-Preguntó mientras soltaba mi mano y sonreía.

-Eh… yo… si por favor- Dije ya mucho mas tranquila, y dicho esto me sirvió parte del carpacho, corté un poco y probé de él-¡Está delicioso!- Exclamé sin necesidad de mentir, era exquisito

-Me alegra que te guste, de lo contrario hubiera despedido a Andrew- Me dijo en tono de burla y yo me limité a reír un poco antes de seguir comiendo poco a poco, no quería ningún dolor de estómago.

Terminamos con las entradas y yo ya no podía más… pero no iba a despreciar el plato principal y cuando llegó seguí comiendo a ritmo lento, empezamos a hablar de cualquier cosa, y hasta terminé contándole lo de mi expulsión, lo cómico fue que al final de la historia ambos nos estábamos riendo del hecho…

-Te ayudaría con las matemáticas pero la verdad es que no soy muy bueno-Dijo antes de comer un bocado de su plato-Pero tengo un amigo que es excelente.

-No te preocupes, le pediré a mi prima que me ayude

-Kinomoto, ¿siempre comer así de poco o no te gusta?-Preguntó.

-¡SI si me gusta!, lo que pasa es que estoy ful-Dije abrazando mi estomago.

-Pues no comas más, no te vayas a sentir mal después-Dijo.

En eso empezó a sonar mi celular y sin ver de quien era la llamada contesté.

-Aló.

-Hola Sakura

-Ah! Hola Tomy, ¿Qué tal matemáticas?- Pregunté mientras le picaba el ojo a Eriol.

-Un fastidio-Dijo entre suspiros-¿Donde estás?, estoy por llegar a mi casa.

-¿En serio?, ¿Qué hora es?

-Ya son las 2 y media Sakura.

-Wao! No me di cuenta, en un momento llego a tu casa.-Dije

-¡!Caminando!.Gritó mi prima desde el otro lado del aparato, era oficial, había perdido la capacidad auditiva de ese oído…

-No Tomy, me darán la cola, después te cuento, nos vemos ahora. te quiero.

-Yo también prima- y dicho esto ambas trancamos.

-¿Te tienes que ir?-Me preguntó Hiragisawa

-Algo así-Murmuré un poco apenada.

-Bueno entonces vámonos-Dijo mientras se paraba de la mesa y me tendía su mano para ayudarme.

Yo le sonreí y la tomé, empezamos a caminar, como siempre a mi ritmo, hasta que nos conseguimos a Rori.

-¿Algún problema señor?-Murmuró sin mirarlo a los ojos.

-No, pero debemos irnos, dígale a Andrew que lo llamaré después-Respondió de forma seca.

-Si señor.

-Gracias-Le dije antes de seguir caminando agregándole una sonrisa.

Al parecer eso le sorprendió ya que se me quedo viendo por un tiempo y después imitó mi gesto, se que no tengo muy buen carácter pero no soy una persona vengativa, menos con Meilig… jajaja

Bajamos las escaleras cautelosamente, atravesamos el restaurant y después de que Eriol se despidió de todos de una manera muy cordial salimos del lugar y entramos en su carro.

-Siento que no hayamos podido comer un postre Kinomoto- Dijo después de un tiempo sin quitar la mirada de la carretera.

-Ya se!

-¿Qué?-Pregunto un poco alterado por el tono alto de mi voz.

-Tengo una idea-Dije con una gran sonrisa en mi cara- ¿Qué te parece si a manera de gracias organizamos una tarde de té en mi casa y yo preparo un postre?, prometo hacer todo a la inglesa-Terminé de decir riendo un poco.

-Me parece una excelente idea- Comentó regalándome una sonrisa.

Y por alguna razón me emocioné mucho. Seguimos por el camino y yo lo iba guiando hasta la casa de Tomoyo y después de unos 15 minutos manejando por fin llegamos.

-Muchas gracias por todo Hiragisawa de verdad la pase muy bien- Dije viéndolo antes de bajarme del carro.

-Yo también Kinomoto, fue un placer-Respondió mientras sonreía-esperaré con ansias ese postre que me prometiste

-Claro que si!-Le respondí ya empezando a abrir la puerta del carro- pero ¿Cómo te contacto?

-Toma-Me dijo mientras extendía lo que parecía una tarjeta de presentación.

Lo leí y este decía: Eriol Hiragisawa, Chef principal, Midnigth restaurant y abajo estaba su número.

-Wao que estilo-Dije mientras miraba la tarjeta-Muchas gracias nuevamente HIragisawa- Volví a decir ya mirándolo a él.

-Por nada Kinomoto, y no se te olvide hacer la tarea de matemáticas.-Dijo picándome un ojo.

-Claro que no-Respondí, y dicho esto me bajé del carro. Ambos nos saludamos con la mano y el siguió su camino.

Entré a la casa de Tomoyo y por supuesto quien me abrió la puerta fue ella bombardeándome con preguntas, entramos a su cuarto y le conté prácticamente todo, hasta le mostré la tarjeta que HIragisawa me dio.

Al parecer estaba muy sorprendida con toda la historia.

-Wao que estilo-Dijo mientras miraba la tarjeta.

-Lo sé, yo dije lo mismo

-y este tal Eriol Hiragisawa ¿será un nuevo pretendiente Sakura?

-No lo creo, yo la verdad no lo veo así- Respondí desviando un poco la mirada.

-Ya veo-Dijo con una gran sonrisa-Por cierto, te perdiste un gran evento en la Escuela.

-¿Ah si?

-Ujum, Tenemos un nuevo profesor de Biología, ya sabes que la profesora esta de reposo post-parto y Kitama lo presentó al final de su hora, todo un acontecimiento, es como el nuevo tema de todo el mundo, sobre todo de las chicas…

-no entiendo ¿Por qué algo tan aburrido como tener un nuevo profesor es un gran evento?

-Verás la semana que viene-Dijo riendo un poco.

-Supongo-Dije con muy, muy poco interés-Por cierto quedé con Hiragisawa que tomaríamos el té un día en mi casa, estás totalmente invitada-Le comente sonriéndole.

-¿Una segunda salida?, bueno si según tu no es un nuevo pretendiente entonces creo que tienes un nuevo amigo Sakurita.

-Creo que si-Dije con bastante felicidad en mi tono- Quien diría que una expulsión es igual a un nuevo amigo-Terminé de decir mientras ambas nos reíamos del hecho

Gracias profesora Kitama.

Bueno ¿Que les pareció?, quién hubiera creído que gracias a una expulsión Sakurita terminó almorzando con Eriol jajajaja y al parecer se empieza a revelar poco a poco el pasado de Sakura, se que muchos quieren que Shaoran aparezca pero todo a su tiempo xD, espero que les haya gustado y como siempre espero que me dejen sus opiniones, lo que les gustaría que pasara y criticas constructivas, recuerden que es mi primer fic U.U

XOXO