Disclaimmer: Queen's Blade no me pertenece, es propiedad de sus respectivos dueños (Sea quien sea)
Queen's Blade especial: Un cuento de navidad. (Parte II)
Por su parte la líder del Fang quedo pensativa, comenzaba a creer en verdad lo que sucedía.
-Técnicamente tendría que seguir el fantasma del presente ¿No?-vio la habitación aun vacía y volvió a considerar que todo era parte de su imaginación cuando siente una mano apoyada en su hombro.
-Hola, disculpa si me tarde, soy el espíritu de las navidades presentes-en cuanto Elina voltea ve como una sustancia rosa se materializaba, quedando en la forma de una chica con orejas de conejo y que vestía de rosa así como su cabello del cual salían dos manos que tapaban su pecho.
-¿Eh? ¿Tú también?
-Jejeje, lo sé, soy como Melona, esta forma me sienta bien-dijo riendo levemente el espíritu que se parecía a la "asesina de las mil caras"-¿Estas lista?
-¿Acaso me están jugando una mala broma?
-No es ninguna broma, tú mismo lo comprobaste, la verdadera Menace es sólida casi humana y tu golpeaste a un espíritu-explico la Melona fantasma mientras la tomaba del hombro-Andando.
En tan solo un segundo se encontraban volando sobre Gainos.
-¿Eh? ¿Qué haces?-Elina miro molesta al fantasma.
-No te quejes tanto, solo te mostrare como pasan previo a la navidad algunas personas que conoces-respondió sonriente la de cabello rosa-Empecemos con Claudette-arrastro a Elina junto a ella hasta que llegan a un orfanato. Allí se encontraba la actual reina, a pesar de siempre verse tan seria y fría, ahora se mostraba con cierto aire maternal hacia los huérfanos, les contaba una historia navideña.
-Claudette onee-sama-la rubia veía a su hermana y a los huérfanos que escuchaban la historia atentamente-Deberías estar conmigo…
-Oh, que egoísta eres, Elina-chan-dijo Melona para luego comenzar a alejarse con la rubia-¿No terminas de entender que no eres el centro del mundo?
-Tsk, cállate…
El siguiente lugar al que llegaron fue al hospital donde estaban aún trabajando Sigui, Ymir y se les había unido Eilin.
-¿Estas inútiles? ¿Para qué quiero ver yo como la pasan? No me afecta-se quejó nuevamente la joven Vance.
-Claro que lo hace-canturreo su guía.
Ambas quedaron contemplando la escena.
-¿Qué tanto nos falta?-pregunto Ymir a la inquisidora mientras Eilin llevaba algunas cajas con medicamentos.
-Apenas tenemos una parte, diría que un 45 a 50%...-contesto con preocupación Sigui-No alcanzaría para todo…
-Entonces solo necesitaríamos un milagro…-Ymir suspiro y se cruzó de brazos-Y no conseguimos que aceptaran los pedidos para más, así que serán meses complicados…
Sigui hizo una corta plegaria mientras que Ymir ayudaba a llevar el resto de las cosas a Eilin.
-Como dije, eso no me incumbe…-refunfuñó Elina.
-¿Es que acaso estas encerrada en tu mundo, tontita?-el fantasma le da unos suaves golpes en la cabeza a Elina-¿No crees que la capitana de la guardia real y líder de los asesinos del Fang podría obtener los suministros?
-Sinceramente no me interesa.
-Ah, qué mala eres…-Melona fantasma tomo del brazo a Elina llevándola a la aldea a la que había ido a hacer reconocimiento-¿Se te hace conocido?-señaló al niño al que Elina había tratado tan mal en el día. El pequeño seguía por las frías calles aun a esa hora.
-¿El mocoso pobretón? A él apenas lo conozco…
-Pero aun así lo trataste bastante mal-la fantasma de orejas de conejo mira a la joven Vance que se limita a negar con la cabeza-Bueno, vamos rápido a nuestra próxima parada antes que tenga que marcharme-se lleva a la rubia mucho más lejos de Gainos, a los terrenos donde a veces se ocultaba la rebelión.
-¿Qué hacemos aquí?-pregunta viendo a su alrededor Elina. Había una fogata y alrededor de ella algunos miembros de la rebelión que ella conocía. Pero luego al observar detalladamente noto a alguien entre ellas-E-es…
-Sí, tu querida hermana Leina-ríe levemente Melona viendo la cara de Elina.
-Así que ella se encuentra con la rebelión… Incluso en estas fiestas ella sigue alejándose de mí y Claudette…-su expresión cambia a una triste-¿Por qué?
-Otra vez estas siendo egoísta ¿No has aprendido algo sobre empatía? Ponte en el lugar de los demas, para Leina esa causa es importante-dice algo sería la de orejas de conejita. Por su parte Elina se llevaba las manos a los oídos como una niña que no quería aceptar nada.
-¡Cállate, cállate, ella debería estar conmigo, Claudette también, no pueden dejarme sola!-pequeñas lagrimas comenzaban a caer del rostro de la Vance-Leina onee-sama-se lanza tratando de abrazarla pero pasa de largo.
-Parece que no puedo hacer más contigo…
-Yo… yo no sé qué voy a hacer si Leina nunca regresa-Elina se llevó las manos al rostro mientras sollozaba.
-¿No sería "mejor suerte para ti morir congelada y dejar tu vida de miserias"?-pregunto Melona citando la frase que había dicho Elina al niño, y esta se dio cuenta.
De repente se encontraban nuevamente en la habitación de Elina, Melona miraba fijamente a la rubia. Se escucha la campanada de la iglesia cercana.
-Creo que es hora de que me vaya, si no te has dado cuenta de que debes cambiar en ti creo que sufrirás las consecuencias…-comienza a desvanecerse el fantasma de las navidades presentes.
-¡E-espera! ¿Qué consecuencias? ¿Qué debo hacer?-Elina trato de detener al fantasma similar a Melona pero fue tarde-¿Qué hare ahora?-susurro para sí misma cayendo de rodillas. Sin notar como la habitación se oscurecía más poco a poco.
La joven líder del Fang luego de un momento sintió un aire helado, casi como un fuerte escalofrió.
-¿El fantasma de las navidades futuras?-mira a todos lados pero no ve a nadie hasta que algo comienza a tocar su puerta. Era el sonido de un arma filosa, tal vez una espada o un hacha.
Con cautela, la menor de las Vance tomo su lanza y se aproximó a la puerta. Abrió la puerta rápidamente poniéndose en guardia pero se sorprendió al ver que no había nadie.
-Ah, tal vez era solo mi imaginación…-apenas se da media vuelta se topa con una chica vestida como maid con una oz.
-Oh, no lo es…-dijo con una ligera sonrisa la joven pelirroja pero al contrario de infundir temor, Elina comenzó a reírse.
-¿Enserio eras tú? Pensé que sería algo peor-termina de reírse aun mirando divertida a la fantasma.
-Tómame enserio, soy el fantasma de las navidades futuras…-dijo molesto el fantasma que tenía la apariencia de Airi. Luego señalo la puerta y procedió a pasar a través de ella, Elina la siguió.
Del castillo pasaron a estar en la entrada del castillo, era de día ya cayendo la tarde. Tres miembros de los asesinos del Fang se encontraban hablando en la entrada.
-¿Alguien sabe que sucede con Elina-sama?
-Al parecer está bastante mal, ya ni siquiera sale de su habitación y se la pasa hablando de su hermana Leina.
-Ya veo, la verdad me sentiría mal pero por cómo nos trató, por mi puede pudrirse en su tumba-ante este último comentario Elina frunció el ceño.
Luego el fantasma de las navidades futuras la llevo a la aldea donde estaba el niño que conoció en el reconocimiento, seguía caminando pero se veía casi como un muerto vivo debido a lo pálido y delgado que estaba.
-¿P-por qué me siento tan mal?-susurro la rubia y se llevó una mano al pecho.
-Se llama culpa, idiota…-fue lo único que dijo el fantasma con la forma de Airi llevándola hacia el hospital donde estaban Sigui, Eilin y Ymir.
-Sigui, se agotaron las provisiones…-aviso Ymir a la inquisidora.
-Busca en las reservas, debe haber más…-indico Sigui.
-Tranquilas, Claudette-sama prometió ayudarnos, tal vez para mañana estén las provisiones que necesitamos-dijo Eilin algo animada.
-Me hubiera gustado haberlas obtenido antes, perdimos a una cuarta parte de los enfermos…-Sigui miro hacia el cielo, tal vez ella tenía el poder de curar a otros, pero todas las enfermedades y guerras la habían desbordado.
Elina otra vez se sintió culpable, si ella hubiera ayudado tal vez habrían podido detener esa crisis.
Otra vez cambiaron de escenario, esta vez era un cementerio, en un día bastante gris.
-¿Eh? ¿Qué hacemos aquí?-Elina miraba a su alrededor confundida. Airi se encargó de conducirla hasta una de las tumbas-¿Qué significa esto? ¿Es lo que será o una imagen de lo que puede llegar a ser?
-Fíjate tú misma-respondió fríamente la pelirroja fantasma.
Un poco de nieve cubría la lápida así que Elina se acercó más y la quito de en medio. Pero su reacción fue de caer de rodillas al ver su propio nombre en la lápida.
-¡No! No puede ser… no puede ser cierto…
-La única que visitara esta tumba será Claudette y cada vez con menos frecuencia, la guerra lo complicara todo y lo que te debe ser peor Leina no lo sabrá… nunca te visitara-dijo la maid fantasmal-Tu destino es morir en soledad por todo lo que has hecho en tu vida, es un final digno diría yo…
-¡Espera! Me he dado cuenta de mis errores, no debí haber sido así con Claudette cuando éramos niñas, no debí haber ignorado lo que sentían quienes no eran de mi familia… por favor dame una segunda oportunidad…-con lágrimas en su rostro la orgullosa guerrera se puso de rodillas frente a Airi aferrándose a su vestido a manera de súplica-Por favor…
La maid fantasma solo hizo un sonido de molestia y la aparto. La tumba se abrió y Elina cayó dentro de ella.
-¡Ah!-la rubia despertó de repente en su cama y miro a su alrededor, ya comenzaba a amanecer-¡M-me han dado otra oportunidad! Debo darles las gracias a esos espíritus-dijo con tono alegre levantándose rápidamente. Se sentía emocionada como una niña.
Se dirigió a la ventana, asomándose y notando que una de los guardias ya estaba despierta.
-¡Oye tú!
-¿Eh?-la soldada se voltea algo temerosa hacia la ventana mirando a Elina-¿Qué necesita, Elina-sama?
-Ya, no te asustes. Quiero pedirte un favor.
-¿Qué favor?
-¿Las demas se han ido?
-Eh, no, todavía no ¿Por qué?
-Eso es bueno… quiero que hagas todo lo que te diga ¿Bien?
La soldada asintió escuchando las indicaciones de Elina. Luego se fue algo sorprendida.
-Aún queda mucho por hacer-Elina comenzó a vestirse rápidamente y luego salió a hacer todo lo que tenía planeado para navidad.
Horas más tarde…
Claudette apenas comenzaba a despertarse cuando escucho que alguien golpeaba su puerta, cosa que la extraño ya que ella llamaba a la servidumbre si los necesitaba.
-¿Elina?-se sorprendió al ver que su hermana ya estaba despierta antes que ella-¿Qué haces aquí?
-Pues, es la mañana previa a Noche Buena-la rubia le regalo una sonrisa a su hermana-Y también quería avisarte que ya envié a los soldados que viven lejos a sus hogares y con una ligera paga por la navidad.
-Entiendo…-Claudette aun miraba sorprendida lo enérgica que estaba su hermana, solo era así con Leina cerca.
-Perfecto-la más joven se voltea y se dirige a otro lugar. Claudette por su parte se cambió aun pensativa por el repentino cambio.
Apenas si había salido del castillo se topa con la guardia a la que había mandado a hacer algunas tareas.
-Elina-sama, ya termine ¿Necesita algo más?
-No, puede retirarse soldada, tiene el día libre y mañana también.
-Gracias, Elina-sama-la subordinada hace una reverencia y antes de retirarse recuerda algo-Ah, llego algo para usted-sin decir más se retira.
-Oh, llego rápido… aunque era de esperar-la rubia salió del castillo y allí se encontraba una carreta llena de suministros médicos-Bueno, valió lo que pague para entrega inmediata. Ahora a llevar esto…-toma la carreta ella misma y la lleva hacia el hospital, cosa que sorprendía a quienes la veían correr como una demente por las calles llevando la carreta.
-¿Eh?-desde la entrada Sigui nota desde lejos como algo se le acercaba a toda velocidad.
Elina se detuvo tan solo a centímetros de la entrada, levantando una gran capa de polvo.
-¿Alguien ordeno suministros?
-¿E-Elina? ¿Qué haces aquí?-mientras la inquisidora miraba sorprendida a la Vance habían salido a ver que sucedía Eilin y Ymir.
-Me lo agradeces luego, monja, tengo otros asuntos que atender-la líder del Fang dejo la carreta y se fue rápidamente.
-Vaya, eso fue raro-Ymir se puso a registrar la carreta junto con la otra enana-¿Cómo consiguió tantos suministros en tan poco tiempo? Es imposible…
-No… es un milagro de navidad…-Sigui susurro para sí misma con una ligera sonrisa.
En la aldea cercana a Gainos el niño que conoció Elina el día anterior se encontraba mirando al cielo, la nieve caía lentamente, casi que había dejado de caer por ese día. Cuando se dispuso a irse una bolsa cayó frente a sus pies tomándolo por sorpresa.
-Hey, mocoso ¿Qué haces? Deberías tomar el dinero e ir a comprar un abrigo y comida
El niño reconoció la voz enseguida y viendo de dándose la vuelta estaba frente a él la persona que le había tratado tan mal, aunque ahora no mostraba maldad en sus palabras.
-¿Qué es esto?-preguntó levantando la bolsa.
-Mira tú mismo y dime-fue la única respuesta de la más pequeña de las Vance.
-¿Eh?-el pequeño abrió un poco la bolsa y vio algo que lo dejo perplejo-¿M-monedas de oro? ¿Por qué me da esto?
-Porque lo necesitas, claro está-la rubia llevo una mano a la cabeza del niño revolviéndole su cabello castaño-Considéralo un regalo de navidad adelantado-apartó su mano y se dio media vuelta comenzando a retirarse.
-¡M-muchas gracias, señorita y feliz navidad!- dijo con tono algo emocionado el niño castaño.
Elina se detuvo y sonrió levemente.
-Feliz navidad, niño…-hizo una pausa-Por cierto ¿Cómo te llamas?
-Eliot, m-me llamo Eliot, señorita-respondió tímidamente.
-Ya veo… lindo nombre, Eliot, feliz navidad otra vez-sin decir más se marchó.
Esa misma noche en el castillo…
Claudette terminaba de revisar unos documentos importantes, había sido el último día atareado que tendría ese año. Aunque su cara de cansancio desapareció cuando llego al vestíbulo, había cambiado un poco, estaba más decorado con motivo navideño.
-Oh, por fin te desocupaste, Claudette onee-sama-Elina se encontraba arreglando algunos detalles de la decoración-¿Te gusta? Lo hice yo misma, bueno, con algo de ayuda de los sirvientes para colocar algunas cosas.
-Entiendo… quedo todo muy bien-sonríe ligeramente a su media hermana menor-¿Y por esto estuviste fuera todo el día?
-Claro que no, esto no me tardo más de 1 hora, tuve otros asuntos que solucionar. Pero te contare más luego, ahora vamos a cenar-respondió la menor mientras halaba del brazo a su hermana llevándola al comedor donde ya se encontraba preparada la comida.
Cenaron mientras hablaban de temas triviales sin tocar el tema de las actividades de Elina durante el día. Eso hasta que terminaron.
-Bueno, ahora ¿Puedes contarme?-interrogó Claudette.
-Que rápida eres, onee-sama, pero bueno, ponte cómoda porque tardare un rato-rio levemente la rubia y empezó a explicarle todo lo que había hecho en el día, volviendo a sorprender a su hermana-Y eso es todo…-finalizó.
-Aun no entiendo ¿Cómo conseguiste los suministros a tiempo? Ni siquiera yo o Ymir podríamos…
-Simple, un viejo amigo de padre, me puse en contacto con él y me entrego de inmediato lo que se necesitaba. Aun no me explico como hizo todo eso en alrededor d horas…-comento pensativa la menor.
-Ya veo… pero ¿Por qué todo eso, Elina?-preguntó Claudette, refiriéndose al gran cambio de su hermana.
-Digamos que… reflexione, me di cuenta de mis errores y eso me llevo a querer reivindicarme-respondió levantándose de su asiento, con todo lo que habían hablado y la cena (algo más extendida de lo usual por ser de Noche Buena) no había notado que ya era media noche hasta que miro un reloj en la pared-Jeje, mira la hora.
-Tienes razón-Claudette le sonrió a su hermanastra y está a la vez le devolvió el gesto-Feliz navidad-se levantó de su silla.
-Creo que olvidaste algo, jeje-Elina se acercó a su hermana y luego señalo al techo, había un muérdago colgado.
-E-Elina… tu…-antes de que la reina pudiera decir algo más fue besada en los labios por líder del Fang, aun así el beso resultaba algo inocente.
-Ahora sí, feliz Navidad, Claudette onee-sama-dijo divertida la rubia viendo a la mayor algo confundida.
-Eh… gracias, feliz navidad a ti también-un ligero sonrojo se había formado en el rostro de la pelirroja hasta que recordó algo-Por cierto, casi lo olvidaba, recibí una carta para ambas esta mañana-se dirigió a la sala contigua a buscar dicha carta.
-¿Una carta?-se preguntó en parte para sí misma la menor mientras su hermana regresaba.
-Si…-le extiende la carta a Elina y sonríe-de Leina…
-¿L-Leina onee-sama?-pregunto recibiendo un asentimiento como respuesta de su hermana mayor-¡Yay! ¡Una carta de Leina onee-sama!-Elina prácticamente se lanzó sobre Claudette agarrando la carta, haciendo que cómicamente cayeran ambas.
Lo siguiente que se escuchó fueron risas de ambas hermanas por lo ocurrido.
-Hmp, creo que lo logro…-Airi y las otras dos fantasmas miraban la escena sin ser notadas desde la ventana.
-Sí, y tú que decías que terminaría saliéndole todo mal-la fantasma similar a Melona se burló de su compañera.
-Cállate-dijo molesta el espíritu de las navidades futuras comenzando a discutir mientras que el espíritu del pasado las miraba divertida.
Fin.
Bueno, así concluye este especial de navidad de Queen's Blade, espero que les haya gustado.
¿Sugerencias para fics futuros, críticas, dudas, insultos? Dejen review con su opinión (pero traten de no insultarme demasiado si no les gusto DX)
Hasta el próximo fic, nos leemos luego y feliz navidad.
