Disclaimer: ninguno de los personajes me pertenece son obra de Hajime Isayama.

Advertencias: posibles errores de redacción y leve bullying.


Narra Levi.

- Levi, cariño levántate, hoy es tu primer día de clases recuerdas? – escuche la dulce voz de mi hermosa madre.

- No quiero ir – dije mientras ocultaba mi cabeza con la almohada.

- Rivaille Ackerman, más te vale que te levantes y te arregles ahora mismo, si no quieres que lo haga yo misma – dijo alterada y yo suspire fastidiado, sabía que mi madre era capaz de venir por mi y bañarme ella misma de ser necesario… eso realmente sería horroroso para mi, por lo tanto me levante y la obedecí.

Esto era raro, apenas la semana pasada estaba viviendo a gusto en París, esa bella ciudad de donde procede mi hermosa madre. Pero de repente se le ocurrió volver a Alemania, la tierra de mi no tan amado padre, la verdad es que nunca lo conocí; bueno tal vez si, solo que no lograba recordarlo ya que era muy pequeño en ese entonces, y los recuerdos de mi niñez son algo borrosos de todas formas. Pero bueno, ese no es el punto, estábamos a mediados del semestre cuando decidimos mudarnos, en realidad no lo decidimos, ella tomo la decisión sin preguntarme tsk. No sé cómo pero mi amada madre logro hacer que me aceptaran en la escuela a pesar de que el semestre ya había comenzado, pero lo más sorprendente es que no era en cualquier escuela. De alguna forma logro inscribirme en la mejor preparatoria del país, a la cual asisten puros niños ricos y mimados. Estaba claro que alguien como yo nunca encajaría ahí. Intente persuadirla de no ir, cambiarme de institución, cosa que fue en vano ya que cuando mi hermosa madre decidía algo no había ser en el mundo que le hiciese cambiar de opinión.

Llegamos a Berlín exactamente el día sábado, tuvimos tiempo suficiente para preparar todo, desempacamos todo, acomodamos nuestras pertenencias en el lugar correspondiente y por supuesto que limpiamos perfectamente el lugar. Volvimos a la que una vez fue nuestra casa, recuerdo que antes cerca de aquí había un hermoso parque a donde mi mama me llevaba muy a menudo; al parecer ya no se encontraba, tal vez mi memoria era la que estaba mal, porque ahora se podían apreciar puros locales comerciales, lo cual le ayudaría a mi madre ya que se encargaría de abrir una florería y ese era un buen sitio para ello al parecer.

Yo sabía realmente que lo de la florería seria un tipo de pantalla, desde los 10 años siempre supe que mi madre era una prostituta, a veces la veía y le ayude a curarse algunos golpes, muchas veces vi entrar y salir hombres de nuestra casa en París, nunca dije nada de eso, lo único que quería era poder crecer, terminar de estudiar y convertirme en alguien exitoso para liberarla de todo ese sufrimiento. Realmente esperaba que la florería resultara, no deseaba ver nuevamente a mi madre haciendo esas cosas.

Y eso me lleva de nuevo al porque acepte ir a esa estúpida escuela sin rechistar tanto. Esa era una oportunidad única en la vida, los que egresaban de esa preparatoria tenían asegurada la entrada a cualquiera de las universidades, inclusive si eras un completo idiota y lograbas graduarte de esa preparatoria tendrías camino libre a cualquier universidad, eso era algo que no podía ignorar fácilmente.

- Ya estoy listo – anuncie a mi amada madre que me preparaba un delicioso desayuno – aunque este uniforme es algo estúpido – dije mientras me acomodaba la corbata.

- Awwwww mi bebé, ya eres todo un hombre – me abrazo fuertemente – aunque eso no te quitara que eres muy lindo – sonrió y yo por mi parte me sonroje un poco, odiaba este tipo de afecto ya que mi piel es extremadamente blanca y se nota a la primera cualquier cambio de color.

- Gracias… creo, pero debo apresurarme o si no llegare tarde – me senté y comencé a comer apresuradamente mientras ella me observaba detenidamente - ¿Qué?

- ¿Qué es lo que traes en tus ojos? – me miro como reprochándome.

- Lentes, es obvio – bufe.

- Rivaille, a mi no me contestes a si y sabes perfectamente a que me refiero.

- … – rode los ojos – son lentes de contacto – exclame cansado.

- ¿Por qué usas eso? Para empezar tú no tienes mala vista como para que uses lentes – al decir esto ya los tenía en sus manos – además ni siquiera tienen aumento, ¿no me digas que eres hipster?

- Claro que no, y devuélvemelos.

- ¿Por qué ocultas el color de tus hermosos ojos?

- Simplemente no quiero que nadie los vea realmente.

- ¿Por eso los pupilentes de color azul? ¿No sería mejor de color verde? – lo sabía, ella solo se estaba divirtiendo con esto, ya habíamos pasado por lo mismo desde que los comencé a utilizar.

- Me tengo que ir – tome mi mochila, y me dirigí a la salida.

- Que tengas un excelente primer día – me dio un beso en la frente y me pidió que volviera temprano para ayudarle a acomodar unas cosas en el local.

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Llegue a la escuela, mire un desfile de carros lujosos entrar y salir de esa enorme instalación la cual era muy hermosa. La verdad si me sentí un poco incomodo, al parecer era la única persona que entraría caminando y para rematarla la entrada principal se encontraba lejos de lo que serían mis nuevos salones de clase.

Cuando llegue me sentía observado por todos, por primera vez en la vida me sentí un poco intimidado, todos me veían de pies a cabeza como si fuera un alíen, un monstruo o algo así; bien, de todos modos nunca me había importado lo que dijesen los demás de mi, afile mi mirada, fruncí un poco el seño y me dirigí a donde se encontraba un mapa de orientación para buscar lo que es la oficina de recursos estudiantiles o los coordinadores.

Al llegar ahí hable con un profesor, el cual me explico cuales serían las clases que tomaría, me entrego mi horario y un mapa para que no me perdiera, vi que llamo a alguien y minutos después apareció una chica de cabello negro, piel blanca y suave, con una mirada afilada, pero obvio no más que la mía.

- Buenos días profesor.

- Mikasa el es Rivaille Ackerman, hoy será su primer día de clases – ella volteo inmediatamente a verme de pies a cabeza como todos lo habían hecho desde que entre, pero esta vez ella me dio una leve sonrisa como indicándome que todo estaría bien.

- Mucho gusto, me llamo Mikasa Jaeger – nos saludamos y todo iba normal.

- Ella es la presidenta del consejo estudiantil, y como tu entrada es repentina, ella será la encargada de mostrarte la escuela y ayudarte con cualquier cosa que necesites ayuda.

- Oh, gracias – al parecer no sería tan malo esto después de todo.

- Bien pueden retirarse, si quieren tómense las primeras horas para que puedas conocer el lugar, yo hablare con sus profesores – nos despidió con una sonrisa.

Salimos sin decir una sola palabra, yo solo la seguía. Hasta que salimos del área de coordinación.

- ¿Y bien, a donde te gustaría ir primero? – pregunto amablemente.

- Pues lo que serán mis salones de clases.

Caminamos un buen rato por toda la escuela, me mostro mis salones de clases, donde se encontraban todos y cada uno de los comedores de la escuela, eran diversos edificios, más que una preparatoria eso parecía una universidad, solo que en vez de estar dividido por carreras, aquí todo se dividía por materias, había un edificio para química, otro de física, matemáticas, biología, y muchas otras; y en el centro de todos esos edificios se encontraba el área de idiomas. Cada departamento tenía su propia biblioteca, sus áreas de descanso así como una cafetería. En la parte de atrás había varias canchas para los diversos deportes que ahí se practicaban. Nos acercamos a ver y pude ver que los del equipo de futbol americano estaban entrenando, Mikasa me comento que pronto empezarían los torneos por lo que se estaban esforzando mucho, otro dato interesante fue el que ella aparte de ser la presidenta del consejo estudiantil también era la capitana del equipo de porristas. Yo no me la imaginaba haciendo eso, ya que por lo poco que llevaba conociéndola se miraba un poco inexpresiva, pero qué más da.

- Hey Mikasa, hola – corrió hacia nosotros un chico rubio, alto, fornido, de ojos azules, y sin camisa, solo usaba los pantalones del equipo de futbol americano, con la banda de capitán en el brazo y con una sonrisa llena de confianza – ¿Qué haces por aquí?

- El profesor Pixis me pidió que le mostrara la escuela a Rivaille – dijo señalándome.

- Mucho gusto, me llamo Erwin Smith – ni cuenta me di cuando ya estrechaba amablemente mi mano derecha con ambas manos – soy el capitán del equipo – sonrió – cualquier cosa que necesites puedes contar conmigo – exclamo aun sin soltar mi mano, al parecer este tipo me estaba coqueteando o algo parecido.

- Erwin ya deja de perder el tiempo y ven inmediatamente – grito un chico rubio más alto aun que el capitán, que comían aquí, todos eran muy altos, maldije mi estatura.

- Ya voy Mike – gritó mientras soltaba mi mano – ya sabes, cualquier cosa que necesites cuentas conmigo – se despidió guiñándome el ojo.

- Ya vete de una vez – exclamo Mikasa – no le hagas mucho caso y mejor sigamos.

Seguimos por esas enormes canchas, a esta hora ya me había mostrado casi toda la escuela, lo único que faltaba era el gimnasio y la biblioteca principal según me explico Mikasa.

Fin de la narración de Levi.

(っ◕‿◕)っ

- Hey Mikasa, ¿Qué andas haciendo? – exclamo una chica muy linda, con cabello castaño y ojos color miel, vestía uniforme de porrista.

- Ando enseñándole la escuela al chico nuevo Petra, ¿me necesitan para algo?

- Si, tenemos que ensayar nuestro nuevo numero para la presentación del fin de semana…

- Ohhhh, el es el chico nuevo – exclamo otra chica con cabello rojo y desordenado mientras corría hacia mí, usaba lentes los cuales se acomodo para verme mejor según ella – pero si es tan lindo – gritó mientras se carcajeaba, acaso todos en esta escuela son raros, primero aquel gigante coqueteándome y ahora está loca jalando mis cachetes.

- Hanji, déjalo – intentaba separarla de mi – ya solo le tengo que mostrar el gimnasio y vuelvo con ustedes – al escuchar esto la tal Hanji me soltó y solo sonrió.

- Mikasa, si quieres yo puedo mostrarle el resto – la chica volteo a ver al nuevo chico que se había unido a esta conversación.

- Eren ¿estás seguro? – titubeo, era raro que su hermano se interesara en ayudar a alguien, no es que él fuera una persona mala, siempre había sido amigable y a todos les sonreía, pero de eso a que quisiera ayudar a alguien era muy diferente, pero bueno, que malo podría pasar – está bien, Rivaille él es mi hermano y se llama…

- Mucho gusto, soy Eren Jaeger – dijo interrumpiendo a su hermana con una sonrisa mientras atrapaba la mano del menor en forma de saludo y sus miradas se encontraron, Eren sintió algo raro en esos ojos que estaban frente a él. En cambio a Levi se le hizo conocida esa mirada, más que nada esos ojos, no recordaba de donde, pero le eran muy familiares.

- Bien los dejo, y te lo encargo – se despidió la pelinegra haciendo que ambos salieran de ese raro trance al cual habían entrado.

- Gracias por todo Mikasa.

- Vámonos – lo tomo del brazo y fueron a lo que era el gimnasio, se veía enorme.

(っ◕‿◕)っ

Una vez recorrido todo el lugar terminaron en lo que era una enorme alberca donde practicaba el equipo de natación. No era por nada, pero esa escuela siempre se llevaba los primeros lugares en todos los torneos deportivos, culturales y académicos; por eso era simplemente la mejor de todas las escuelas.

- Bien, con esto terminamos tu recorrido – dijo Eren mientras esbozaba una linda sonrisa la cual le pareció linda al pelinegro.

- Muchas gracias, tengo que ir a clases entonces – se dio media vuelta sin mirar a Eren, lo cual no le agrado mucho al castaño.

- Sabes Levi – hizo una pausa observándolo detenidamente – eres lindo, tu piel se ve tan tersa y suave, además de que eres muy blanco, pareces una linda muñeca de porcelana, si no fueras tú incluso me atrevería a salir contigo.

- ¿Si no fuera yo? ¿A qué te refieres con si no fuera yo? – le miro con esos ojos filosos y su inexpresivo rostro – y ni que yo quisiera salir con un mocoso como tú.

- Eso debería ser un gran honor para ti maldito enano – agarro al menor con ambas manos del cuello de su camisa, alzándolo levemente y acercándolo un poco a su rostro para verle a los ojos – ves, ni siquiera puedes hacer nada en este instante, eres simple basura – en ese momento Eren le miraba con rabia, sentía unas inmensas ganas de golpearlo y que Levi no mostrara ninguna expresión le hacía enfadar aun mas – alguien como tu simplemente no encaja aquí, deberías largarte ahora mismo – el castaño quería hacer que el pequeño se intimidara, pero al parecer eso era que no pasaría – pero ¿Sabes algo? Yo me encargaré de que desees nunca haber venido a esta escuela, mejor dicho, me encargaré de que desees nunca haber nacido – al decir eso simplemente lo lanzó a la alberca sin importarle que aun estuviera vestido, tampoco se detuvo a pensar que llevaba puesta su mochila con todos sus útiles. Eren se dio la vuelta y abandono el gimnasio sin mirar atrás.

Lo que Eren no sabía es que Levi no sabía nadar, ya que nunca había tenido oportunidad de intentarlo; su madre le había prometido llevarlo a la playa cuando era niño, pero con todos los problemas que hubo nunca pudieron ir, y era algo que nunca había intentado hacer. Ahora se maldecía mentalmente por nunca haber aprendido a nadar mientras chapoteaba en el agua intentando no hundirse y salir de ahí, aunque por más que lo intentara simplemente no podía; además de que a su espalda se encontraba su mochila jalándolo hacia el fondo. Bien, tal vez este sería su fin pensó.

Se resigno a que ese sería su fin y dejo de oponer resistencia cuando de repente apareció lo que parecía un ángel en forma de chica, su cabello era de color marrón los cuales estaban todos revueltos por el agua y la velocidad con la que nadaba, enfoco lo mas que pudo su mirada en ella, tenía unos hermosos ojos color esmeralda; sintió como lo agarraba y lo subía a la superficie. Le ayudo a salir de la piscina y una vez fuera ambos quedaron tendidos en el piso todos mojados.

- Maldito – gruño al salir a la superficie, eso era perfecto se suponía que este sería un gran día para él, y ese mocoso lo tomo por sorpresa, no pudo hacer nada. Ahora todas sus cosas estaban arruinadas y él se encontraba empapado.

- ¿Perdón? – volteo a verla, la chica se miraba muy infantil y a la vez preocupada – ¿te encuentras bien?

- Si, graci…

- ¿A que estabas jugando? Es peligroso entrar a la piscina si no sabes nadar – interrumpió al pelinegro y comenzó a regañarlo exaltada – No te había visto antes, pero traes el uniforme de la escuela.

- Lo siento, soy nuevo, hoy es mi primer día y me perdí – mintió – cuando me di cuenta ya me encontraba aquí y me pareció impresionante la alberca – volvió a mentir – así que pensé en solo observarla un poco más de cerca, sin darme cuenta me resbale y caí dentro… – no sabía porque comenzó a mentir para encubrir a aquel maldito mocoso, simplemente fue lo primero que se le vino a la mente decir – realmente lo siento – su rostro seguía sin mostrar ninguna expresión.

- Oh, ¿entonces tú eres el chico nuevo? – la chica al parecer le quito importancia a todo lo sucedido y solo le llamo la atención que él fuera el chico nuevo, es extraña pensó Levi – mucho gusto, me llamo Isabel Magnolia y soy la vice capitana del equipo de natación.

- Me llamo Rivaille Ackerman, y enserio muchas gracias por haberme ayudado – se levanto y comenzó a sacudir sus ropas, el no era de las personas que andaban diciéndole gracias todas las personas, pero tampoco todos los días te salva la vida un desconocido.

- Mmmmmmm… – se quedó pensativa la chica – si no te cambias de ropa pescaras un resfriado, ven conmigo – sonrió y comenzó a jalar al pelinegro.

- ¿A dónde vamos? – realmente algo no está bien con esta chica volvió a pensar.

- A que te cambies de ropa, ven – lo llevo a los vestuarios de chicos.

- Tú no deberías entrar a los vestuarios de chicos ¿Qué no? – pregunto incrédulo enarcando una ceja.

- Ser vice capitana tiene sus privilegios – y ahí estaba nuevamente su sonrisa – bien, ponte esto – le dio unos pants y una chamarra blanca con estampados en azul que combinaban perfectamente entre si, también le dio una playera blanca que tenía gravado el nombre de "Farlan Church" en efecto era el uniforme del equipo de natación.

- ¿Segura que esto está bien? – la miro dudoso.

- Si, Farlan es como mi hermano así que no te preocupes, ahora ve a cambiarte y dame tu ropa para ponerla a secar y al final del día vuelves para que te la devuelva y ammmmmm – le miro de pies a cabeza cosa que incomodo al pelinegro – te prestare una libreta para que tomes notas, al parecer se han arruinado todas tus cosas, ahora apúrate que ya empezará la siguiente clase.

(っ◕‿◕)っ

Una vez que se despidió de su nueva amiga ya que ella dijo iba a entrenar para una competencia que tendría pronto. Levi se fue directo a lo que sería su primera clase del día. Iba caminando por los pasillos y nuevamente todos se le quedaban viendo, y claro, ahora era el único que sobresalía por traer puesto el uniforme del equipo de natación; por si eso fuera poco la ropa era varias tallas mas grandes así que si no fuera por sus tenis los pants se arrastrarían, las mangas cubrían completamente sus manos y la chamarra le llegaba casi a las rodillas, se maldecía internamente por ser tan pequeño y maldecía a ese tal Farlan por ser mucho más alto que él. Estaba tan ensimismado pensando cosas que no eran nada importante que no vio cuando alguien puso un pie frente al él haciendo que se tropezara y callera al suelo de rodillas.

- Vaya, miren quien se ha dignado a venir a clases al fin – sonrió Eren quien se encontraba frente a Levi – bien hecho Jean – dijo mientras chocaban los puños.

- Tsk – Levi solo chasqueo la lengua.

- Te encuentras bien Rivaille – unas grandes manos sostuvieron las suyas y le ayudaron a levantarse, y ahí estaba ese chico enorme de nombre Erwin siendo amable con él.

- Eren ¿Qué demonios te pasa? – sonó una voz femenina y muy enfadada – lo podría esperar del estúpido de Jean, pero que tú te burles de él, no te entiendo, me decepcionas – dijo dolida.

- Hey Mikasa yo no soy ningún estúpido, todo fue cosa de Eren – se excuso.

- Cállate maldito cara de caballo, me voy a clase – simplemente se dio la vuelta y se fue.

- Perdona a mi hermano, no sé qué le pasa – le sonrió, cosa que ella casi nunca hacia pero esta era una circunstancia especial - ¿te encuentras bien?

- Si, gracias, no se preocupen – ahora debo volver a clases.

- ¿Quieres que te acompañe? – propuso el rubio de ojos azules.

- No puedes, tenemos clase verdad Mikasa – intervino Mike poniéndose entra Erwin y Levi.

- No se preocupen por mí, me voy – y sin decir más Levi se fue a su salón de clases.


Notas:

Creo cambiare el rating tal vez mas adelante, porque se vienen cosas muy fuertes u.u y si, son niños y el bullying es feo u.u

La verdad he estado leyendo muchos fics donde hacen sufrir mucho a mi pequeño Levi, pero el sufrimiento es de que hay un tercero en discordia que le provoca celos a Levi o incluso donde le ponen los cuernos y le rompen su corazoncito lo que hace que se rompa el mío y me entra un malestar a mi por leer eso, así que pensé en no romperle el corazón si no su cuerpo xD okno pero pues que sufra, pero no por las razones que acabo de mencionar jeje además hay muy pocos fics con un Eren yandere o malo, casi en todos Eren es el niño bueno y Levi el tsundere malo; así que decidí hacer un Levi un poco tsundere y un Eren muy yandere que se verá más adelante :D

Por otra parte tenía pensado hacer otros fics que tengo en mente desde hace rato, pero cuando empecé a escribir este estaba sin dormir así que de la nada comencé a escribirlo, inclusive deje inconcluso el que ya tenía empezado xD

Desde ahorita les advierto que hare sufrir mucho a Levi u.u