- No creoque necesiten eso - dijo una voz detrás de ellas, por lo cual voltearon..

- Concuerdo con él - respondió una más aguda.

Las 4 magas y la exceed vieron a los dos encapuchados que están detrás de ellas, se les veían las sonrisas, ya que los ojos son cubiertos por las caas. Las chicas les reconocieron inmediatamente.

- ¡Vosotros! - gritaron todas al vera las dos personas frente a ellas, las cuales se quitaron las capas.

- ¡Meredy, Jellal! - dijo Lucy, tras eso, la peli-rosa saltó a los brazos de la maga de agua.

- ¿Y que hacen aquí? ¿Están de misión? - pregunto con una sonrisa Jellal.

- Bueno, en realidad... no - dijo Charle desviando la mirada.

- ¿Hmp? ¿Qué fue lo que paso? Se ven depremidas - dijo Meredy separandose de Juvia la cual tenía el rostro triste al igual que las demás.

- Bueno, es una larga historia - dijo Lucy.

- Somos fugitivos, tenemos tiempo para escucharlas - dijo Jellal, las chicas se miraron entre sí y asintieron.

La historia fue relatada por todas, las cuales contaron lo sucedido desde la llegada de Lisana a la casa de Lucy, también la golpeza que recibieron parte de ella, cuando Lucy se desmayo por los fuertes golpes, y las siguieron siendo golpeados fueron Levy y Juvia, quienes cayeron inconscientes después de unos graves goles.

Luego cuando Cana les encontro y ayudo, y el final en el que ellas fueron atacadas por su familia, por cada uno de ellos sin piedad y la ayuda de Wendy para escapar, las lágrimas amenazaban con salir, los magos de Crime sorciere no hayaban que decir, estaban en shock, no tenían ni idea lo que fueran capaces de hacer los magos de Fairy Tail.

- Y por eso estamos en este pueblo - dijo Levy abrazandose a si misma - Larga historia.

- ¡Son unos estupidos! ¡¿Cómo hacen tal cosa?! ¡Son una familia! - exclamo Meredy - No puedo creerlo, Fairy Tail era un gran gremio, ¿cómo es que todo esto sucedio? - las chicas negaron con la cabeza ya que no sabían que responderle.

- ¿Todos los miembros hicieron eso? - cuestiono Jellal.

- No, Erza-san, Laxus-san, y el raijinshuu no estaban presentes y Cana-san trato de ayudarles... pero termino siend golpeda también, igual que yo - dijo Wendy y por instinto toco su brazo donde hay una gran venda.

- Espero que reciban su merecido por esa traición - dijo la peli-rosa mientras de su mochila sacaba algunas matas y potes.

- ¿Piensas comer ahora? - dijo el peli-azul.

- ¿Qué?, tal vez ellas también tengan hambre ¡día de campo en la noche! - dijo Meredy tratando de animar a las ex-magas de Fairy Tail las cuales le regalaron una dulce sonrisa.

- Nunca cambias - dijo Jellal suspirando, los magos se sentaron alrededor de una fogata, para entrar en calor, producto de la fría noche.

- ¡Ah! Cierto Lucy-san teniamo que entregarle algo - dijo Meredy saltando de su puesto.

- ¿Nani? ¿Qué cosa? - pregunto mirándola.

- ¿Se las entregarás ahora? - dijo Jellal mirándola.

- Sí, me las encargaron a mí no a ti - dijo Meredy sancandole la lengua a Jellal, mientras sacaba algo de un bolso - Toma Lucy-san - le entrego las tres llaves del zodiaco que le faltaban y que pertenecian a Yukino de Sabertoonth.

- ¿Q-Qué? ¡Estás son de Yukino! Le dije que no les diera ¿ahora como luchara? - dijo Lucy.

- Aprendió otro tipo de magia, magia de luz y al aparecer le gusto más, y las llave dedició dartelas a ti, hace unos días nos las entrego creyendo que eramos magos de Fairy Tail ya que me disfraze de Mystogan - declaro Jellal.

- Gracias al traje de Mystogan puedes pasar desapercibido, pero debes tener cuidado, muchos del consejo saben lo de Edolas, eso te puede causar problemas - el peli-azul asintió con una sonrisa.

- Nee Lucy, ¿qué pasará ahora que tienes las 13 llaves? - dijo Juvia curiosa.

- Pues no tengo ni la más minima idea - dijo chibi.

- Ya veo, tendremos que descubrirlo - dijo interesada Charle.

- He oido que tal vez sea un portal a otro tiempo, pero no está confirmado - dijo Jellal.

- ¡Y qué esperas, ábrela! - dijeron Levy y Wendy animando a abrirla, pero de pronto empezaron a aparecer los primeros rayos del sol.

- Jellal, creo que es hora de irnos, lo lamentamos chicas- dijo Meredy.

- Debemos movernos rápido, lo más probable es que el gremio oscuro ya haya legado a este pueblo - dijo Jellal. Los magos de Crime Sorciere se levantaron del suelo - Tened cuidado i se encuentran con uno de ellos.

- Fue un gusto hablar con vosotro - dijo Juvia con una sonrisa.

- El gusto fue nuestro - dijo Meredytomando todas sus cosas junto con Jellal, dispuestoas a marcharse.

- Jellal, espera un segundo - Lucy interrumpio cuando los chicos se volvían a poner sus grandes capas.

- Sí, Lucy ¿qué pasa? - dijo Jellal.

- Hazme el favor de ver a Erza, lo más pronto posible la sorpresa que se llevará al entrar al gremio no creo que sea de su agrado - dijo Lucy.

- La veré lo más pronto que pueda, es una promesa Lucy - dijo Jellal con una sonrisa.

- Gracias Jellal, sayonara... espero verlos pronto.

Al irse Jellal y Meredy quedaron solas mirando las 13 llaves, no tenín ni idea de que hacer, tampoco a quién preguntarle, pero algo era seguro, descubririan que secreto guardaban esas llaves sea como sea.

- ¿No sabes cómo abrirlas Lucy? - pregunto Charle.

- Tal vez Loke sepa algo, de todas formas no veo muy buenala opción de que Lu-chan abrá todas las llaves a la vez, podría morir - dijo Levy.

- Yo si se que hay que hacer - dijo el espirítu apareciendo, haciendo que las chicas se ericen del susto que le dieron.

- ¡¿Y tu de dónde saliste?! - gritaron asustadas.

- Gomene, Lucy felicidades reuniste las 13 llaves - dijo Loke dando una sonrisa - Lamento lo de Fairy Tail, no pudimos abrir la puerta por nosotros mismos, no sabemos que paso - declaro el espirítu.

- ¿Cómo es que no pudieron abrir la puerta? - dijo Levy confundida.

- No lo sabemos, intentamos de todo pero nada, aún investigamos lo sucedido - dijo Loke realmete extrañado.

- No importa, tal vez el destino lo quiso así - dijo Wendy con una extraña sonrisa.

- ¿Loke-san sabes que hacer con las llaves? - pregunto Juvia.

- Por lo que me han contando debes ponerlas en posición de círculo en un orden especial - Lucy hizo caso y empezó a poner las llaves en el orden que su espirítu le iba dictando, cuando todas las llaves tuvieron todas las llaves en la posición indicada.

Loke tuvo que volver al mundo celestial para que las puertas funcionaran a la perfección.

- ¡Y qué esperamos! Según Loke no gastará poder mágico... - decía Juvia emocionada.

- Aunque eso si es bastante raro ¿no creen? - pregunto y todas posaron su mirada en la rubia, quien solo subio sus hombros en señal de no saber lo que iba a pasar.

- Intentaré abrirlas - dijo Lucy, la maga se levanto del suelo y vio las llaves las cuales estaban en el suelo ordenandas como ellas las dejo.

- Lucy-san, ten cuidado, no nos perdonaremos si recibes más daño - dijo Wendy.

- De por si ya tenemos bastantes heridas - dijo en el mismo tono de preocupación Levy.

- Estaré bien, confió en lo que Loke me dijo - la rubia extendio sus brazos al cielo - ¡Abriros, Puertas del Zodiaco!

Una luz cegadora se extendio por todo el lugar, lo que provoco que todas cerraran sus ojos por un par de minutos, hasta que la luz desapareció.

Ellas abrieon lentamente sus ojos topandose con una gran puerta como la de Eclipse, pero está parecia estar hecha de materiales delicados como el oro y la plata. En el centro de la puerta hay un dije con forma de enorme estrella de 12 puntas.

Las chicas y la exceed no entendían lo que estaba frente a sus ojos.

- I-Impresionante - emitió Wendy siendo la primera en reaccionar.

- ¿Qué es eso? - dijo Levy siendo la segunda, llamando la atención del resto.

- Eso mismo me pregunto - dijo Juvia aún un poco en shock. La rubia se fue acercando a la puerta. Ella puso sus manos sobre esta y la puerta se abrió, pero no podían ver mucho ya que tenía una potente luz.

- Bien entremos - todas miraron extrañadas a la rubia.

- ¿Estás segura Lucy? - pregunto Levy.

- No tenemos nada que perder, total ya hemos perdido casi todo - sus cuatro amigas asintieron y se levantaron del suelo.

Las chicas se tomaron de las manos y asintieron en señal de estar de acuerdo con la deciciónde la Heartfilia.

Pasaron por un pequeño pasillo hasta llegar al otro lado, al abrir sus ojos se encontraron con un hermoso paisaje, montañas, prados, hermosos y cristalinos ríos, un claro cielo azul y a lo lejos un gran castillo blanco, con muchos detalles dorados y lo que más le llamo la atención fue las grandes y extravangate formas que salían de las torres de diferentes lugares.

Las cinco amigas estaban desconcertadas por el hermoso paisaje frente ellas. Ninguna decía nada, palabra alguno o algo.

Se sorprendieron al darse cuenta que la puerta ya no estaba, solo que las llaves de Lucy... tomaron la forma... de un... ¡¿Bastón?!

Ellas pudieron distinguir a una mujer que venía directamente hacía ellas.

La hermosa mujer lleva un vestido color blanco con las puntas de forma estelar. Con una banda roja cruzando su pecho. Sostenida por un broche de oro con la misma estrella que en la puerta. Una brillante cabellera rubia hasta sus talones y levemente ondulado después de su cintura. Y sus pies totalmente descalzos.

Juvia, Levy y Charle se pusieron en defensa, mientras que Wendy se quedo un poco asustada. Menos Lucy la cual estaba petrificada mirando a la mujer ahora estaba frente a ellas.

- ¿E-Eres tú? ¿M-M-Mamá? - dijo en un tono nervioso mientras su cuerpo tiritaba y las lágrimas amenazaban por salir. Todas sus amigas la miraron con los ojos abiertos como platos.

- Bienvenidas, Bienvenida Lucy - dijo la oji-chocolate con una sonrisa.

- ¿L-Lucy ella es tú mamá? - pregunto Juvia, pero no hubo respuesta de la chica.

- ¿E-En serio... e-eres vos? - dijo Lucy con ojos llorosos. La mujer abrazo fuertemente a su hija la cual no dudo en corresponder el abrazo. Dandose cuenta de que su madre era muy ligera y delgada. Las lágrimas caían por las mejillas de ambas, eran lágrimas de felicidad.

- ¿E-Es la madre de Lucy-san? - pregunto nerviosa Wendy cuando ambas rubias se separaron.

- Sí, supongo que vosotras debéis ser, Levy, Juvia, Charle y Wendy ¿verdad? - las cuatro nombradas se paralizaron al ver que la mujer sabía sus nombres.

- ¿P-Por qué sabe nuestro nombres? - pregunto Juvia.

- Pero aún... ¿E-Estamos muertas? - pregunto asustada Charle. Layla solo le sonrió mientras negaba.

- ¿Oka-sama qué paso? - dijo pregunto Lucy.

- Chicas, este lugar... es el lugar más importante para mundo. Este es el secreto mejor guardado por el consejo - todas abrieron sus ojos sorprendidas - Alma Toran, el lugar donde todas las especies viven y dónde los dragones gobernamos. Aquí están todos los dragones que vivieron en la tierra y que criaron humanos.

- ¿Y usted que hace aquí, Layla-san? - dijo Charle confundida.

- Chicas lo que les contaré ahora será un horrible dolor de cabeza, así que escuchen con atención - las magas le miraron preocupadas - Este es el lugar donde muchas diferentes especies, entre ellos dragones, somos lo que gobernamos aquí al ser la raza más fuerte - todas abrieron sus ojos extrañadas al ver que usaba el "somos". Ella a ver que quedaban como un 8 continuo - Yo soy parte de ellos, puedo transformarme en uno de ellos. También poseo magia. Lucy no te alteres - justo cuanto la chica iba a protestar, callo su habla - en algún momento te contaré todo lo sucedido, pero por ahora no puedo revelar mucho.

- M-Mamá... ¿nos ocultaste esto a mi y a papa? - dijo chibi con el ceño fruncido.

- Lucy escuchame, lamento todo lo que paso pero en algún momento de todo esto te contaré todo, lo prometo - la maga se calmo con lo que dijo su madre.

- Está bien, Oka-sama.

- En pocas palabras, ¿está es la tierra de todas las especies? - Layla asentó con una sonrisa - ¿Usted es uno? - ella volvió a asentar - ¿Y las 13 llaves - Juvia miro el ahora bastón en vez de llaves - bueno, eso logran abrir este portal?

- Sí, he estado conciente de todo lo pasado, se lo que les hicieron, se lo que sufrieron - dijo Layla.

- Fuimas llamadas débiles, inútiles, golpeadas - Layla puso un dedo en la boca de su hija, interrumpiendola.

- Lo sé todo, tranquila... entrenaran con nosotros - a que se referia con "nosotros". "Nosotros" equivalen a muchas personas.

Sin embargo, en algún lado de su corazón se sentían felices. Después de todo ellas habían perdido a su "familia", pero obtuvieron algo mejor, las una a las otras que siempre se apoyaran mutuamente y Lucy recupero a su madre, su sonrisa no se podía comparar.

Aunque aún no entendían a que se refería con entrenar con "nosotros", pero lo que sea, estaban felices de estar en ese lugar, ahora no les interesa nada. Además prometio que les contaría todo, probablemente.

- ¿Qué? - articulo Lucy.

- Chicas su futuro es brillante, vosotras entrenaran con nsotros y también serán las más fuertes de toda la nación. Su magia no la podra superar nadie ya que son las magas de la vida - Layla entrecerro su mirada - Unas: Magi.

- ¿En serio? - dijo Juvia en un tono nervioso.

- Sí, vosotros aprenderán la última generación de magia, más la Dragon Slayer más poderosa, vosotras seréis las princesas de todas las especies y las reinas de los Dragon Slayer's - dijo Layla con una sonrisa, ninguna se lo podía creer, cada palabra que salia de la boca de Layla Heartfilia.

- ¿E-Esto es real? - pregunto Levy.

- Solo deberan quedarse por 4 años en este mundo - dijo Layla seriamente.

- ¡Yo me quedo! - dijeron Charle y Juvia decididas.

- Nosotras también - continuaron Wendy y Levy.

- Mamá, por supuesto, me quedo - luego de eso la abrazó con todas sus fuerzas.

- Antes de olvidarlo, hay personas que quieren verlas. Fye, Aladdin, Ugo - dijo con una sonrisa maternal, de dos pequeñas -enormes- gotas que cayeron del cielo aparecieron dos personas. Altas.

Uno es un hombre se ve mayor que el otro, tiene el cabello rubio un poco desordenado, con grandes orbes azules. Amables, pero a la vez dolidos. Abrió sus ojo al maximo al ver a Levy.

El otro es un poco menor, tiene el cabello azul y le llega a sus tobillos, atado en una fina trenza, abrió sus ojos azules un poco oscuros pero brillantes y grandes. Se llenaron de lágrimas al ver a Wendy.

Y luego de un pequeño rayo de luz aparecio un hombre de cabello azul-celeste. Con orbes azules también. Se sorprendio al ver a Juvia.

- ¡Levy! - exclamo el rubio abrazandola con fuerza mientras lloraba.

- ¡Wendy! - el peli-azul marino abrazo a la chica mientras la tumbaba y lloraba en su cuello.

- ¡Juvia!

- ¡Onii-chan! - Juvia fue la única que se lanzo a los brazos del hombre.

- Etto... ¿quienes son vosotros? - dijeron confundidas .

- No te suena el nombre de Fye D. Flourite - dijo el rubio con una sonrisa. Levy cayo en llanto al escuchar ese nombre. Ese era el nombre de su padre, su madre siempre dijo que él estaba vivo, por eso lo maldijo cuando esta murió y se quedo sola. Hasta entrar en Fairy Tail.

- Se que no me conoces, pero yo soy una de las personas que te dio la vida, la persona que te guió a Grandine también. Aladdin Jehoahaz Abarham, tu padre - dijo el peli-azul oscuro. Wendy entro en estado de shock, pero se aferro a él - Te pareces mucho a mí - declaro con una sonrisa.

- ¡Ugo-baka! ¡Ugo-baka! ¡Ugo-baka! - era lo úncio que decía mientras lloraba Juvia en el pecho del peli-celeste.

Luego de que todas se calmaran y respiraran profundo, los cuatro hablaron.

- Les presentaremos a los demás chicos - después de eso vieron como unos dragones que decendieron hasta ellas, cambiando su forma a humanos - Ellos son dragones, Fanalis y manitocoras en su forma humana, serán sus entrenadores por estos 4 años.

- Yo soy Igneel e dragón del fuego - dijo el dragón, tiene el cabello rojo desordenado y al igual que los demás dragones tiene un traje como vestimenta, no podían creer que tenían delante a la persona que crió a Natsu.

- Yo soy Grandine, dragón del cielo - contesto una mujer de complexión delgada, muy hermosa de cabello rosa claro hasta sus talones. Con grandes ojos azules, la "madre" de Wendy estaba ahí. Pero Aladdin abrazó posesivamente a Wendy - No te la quitaré Aladdin.

- Yo soy Metalicana, dragón del hierro - es un hombre bastante alto, se le veía como una persona seria y su cabello es plateado y sus ojos dorados.

- Yo soy Weisslogia, dragón de la luz- dijo un hombre de cabello y ojos color blanco con una sonrisa carismatica.

- Yo soy Skiadrum, dragón de la sombra - hablo seriamente y a la vez de mnera respetuosa. Sus ojos y cabello son de color negro.

- Yo soy Muu, Fanalis de la primera división. Es un gusto - es un hombre de cabello rojo hasta su cintura un poco desaliñado y ojos un poco afilados como los de un gato del mismo. Se le ve una persona muy alegre.

- Yo soy Vinea, dragón del agua - dijo una mujer de cabello azul rozando el marino, tiene los ojos azul-celeste.

- Yo soy Baal - es un hombre que tiene el cabello largo de color oscuro, el cual está enmarañado, tiene un tercer ojo en la frente y unas uñas largas. Lleva un collar y un cinturón.

- Yo soy Agares, manticora de la tierra - dijo un hombre de cabello violeta y desordenado. Él tiene una gran collar alrededor de su cuello que cuelga hasta pasando su cintura, en sus brazos tienen uñas largas similares a las de un zorro. También tiene una larga cola también de color violeta y un tatuaje oscuro alrededor de su ojo derecho. Lleva puesto una toga blanca cruzada en el dorso y otra amarilla en sobre sus caderas y también lleva un cinturón.

- Yo soy Zepar, dragón del sonido - es un pequeño diablillo con gran barriga, un par de alas de dragón color negro, su cabello se torna verde, adquiere unas pezuñas de fauno de color crema con unas estructuras robustas del mismo color ,similares a las de sus orejas, además de lucir un tercer ojo en la frente de posee una prominente iris color naranja y unos pequeños cuernos a sus lados, y desde sus orejas unos cuernos de apariencia robusta y frondosa, sus ante brazos también adquieren algo de pelaje siendo de igual color que el de sus pesuñas, color crema sobre estos posee un par de brazaletes dorados; también posee una cola similar a un búfalo solo que mas larga y del mismo color que el resto del pelaje . en sus brazos cuenta con unas bandas de ora que los rodean así como un gran collar dorado sobre su cuello y un cinturón con una hebilla redonda y dorada.

- Con todos nosotros entrenaran durante estos 4 años - dijo Fye con una sonrisa.

- ¿El tiempo aquí es igual que el de la tierra? - pregunto Levy.

- Exactamente...no. Solo por unos 15 minutos - admitió Aladdin.

- No creo que haya problema con eso - dijo Skiadrum.

- ¡Estoy muy anciosa por todo esto! - dijo Wendy con una tierna sonrisa mientras aún es abrazada por Aladdin.

- Que bueno, mañana entrenaran a primera hora - contesto Igneel con una sonrisa igual a la de Natsu. Se nota de donde la saco.

- Por cierto, vimos lo que le hicieron nuestros hijos, y los golpearemos por eso - dijo Metalicana apretando sus puños uno junto a otro, con un aura de padre asesino.

- Después habrá tiempo para eso, ¡ahora debemos practicar para mañana! - dijeron Layla, Fye, Ugo y Aladdin.

- Por cierto, estar aquí tal vez las cambie un poco fisicamente - contesto Vinea con un tono tierno.

- Muchas gracias - dijeron todas con una sonrisa amable, tierna y compasiva.

-4 años después-

- ¡Juvia golpea con más fuerza! - dijo ella bestia Fanalis.

- ¡Está bien! ¡Vainel Arros (Lanzas del Dios del Agua)! - la oji-azul lanzo un vortice de agua que derribo a Muu.

- Grandioso Juvia - dijo una voz muy linda.

- ¡Es es nuestra Juvia! - dijeron otras tres.

- Eso no fue fácil - contesto la oji-azul muy cansada.

- Eso es normal, el Vainel Arros es una de las magias perdidas, consume un poco de tu magia, pero el Rukh lo restaura... - la cara pálida de alivio inundo a la oji-azul - Ya qué... - dijo Muu convirtiendose en humano.

- Hola todos - dijeron los cuatro principales sacerdotes apareciendo (Ugo, Aladdin, Layla y Fye).

- Ya adoptaron todos lo musculos y poderes de los Fanalis, y perfeccione su Dragon Force - Muu sonrió orgulloso.

- Vaya, aprendieron duro - dijo Fye acariciando la cabeza de su hija.

- Sí, fue dificil - admitió la voz de Lucy.

- Pero, dominaron hasta todas las magias básicas, son unas excelentes Magi, además de ser las Dragon Slayer más fuertes de la historia - dijo Aladdin abrazando a su hija posesivamente como siempre.

- ¡¿En serio?! - dijo la voz de Levy sorprendida.

- Sí - dijo Zepar con una sonrisa.

- Aprendieron todo de un poco de las magias, Agua, Fuego, Cielo, Gravedad, Tierra, Rayo, Sombra, Luz, Celestia... ¿Continuo? - dijo Skiadrum, casando la risa de todos.

- Y cambiaron fisicamente - declaro a lo último divertido Ugo - Eres identica a Fye Levy-chan.

- Eso es porque hace dos años el sello se rompió - dijo Levy que ahora es ... ¡¿Rubia?! y literalmente es como ver una copia de Fye. Su cabello le llega a las pantorillas, y al final tiene un ligero lazo color azul.

Sus ojos cambiaron al color que los de Fye también, pero los de ellas son más claros. Su complexión se hizo un poco más delgada, como todos ahí. Sus pechos crecieron un poco de acorde a su tamaño. No está explotada como Lucy y Juvia, pero son normales.

Su estatura también, crecio un poco, llegandole a la cabeza a todas ahora.

Ella usa una camisa blanca de cuello levemente alto, con borde azul. Por la parte traserá se alarga hasta sus pantorrillas, un poco más bajo que su cabello. Hay dos correas pegadas en su pecho color azul con evilla dorada, que solo llega a la mitad.

En sus brazos las mangas son blancas, pero luego del homoplato es azul-rey y se extiende como guantes hasta sus muñecas. Usa un pequeño short azul rey y luego botas del mismo color que parecen más medias.

Juvia por su parte no cambio tan drasticamente, su cabello le creció y le llega el muslo, además de haberse alisado, lleva dos mechones delante y atados juntos por su propio cabello. En su frente lleva una pequeña gema azul-marina colgando de una cadena de oro. Sus ojos cambiaron a un color celeste.

Ella lleva una camisa color azul crema sin mangas con muchos trozos de tela en el pecho. Con final triangular hasta sus muslos. Unos largos guante del mismo color abombados u holgados un poco más alla del codo. Usa unos short azul-marino que recoge dos largas medias blancas con rayas azules. Y botines marrones.

- Aunque no cambiaste tanto, Juvia - dijo con una sonrisa Ugo.

- Era de esperarse, solo Levy y Wendy tenían sellos en apariencia - dijo Lucy, ella también había cambiado mucho, su cabello le llega un poco después del muslo y toene las puntas blancas, al igual que su flequillo levemente ondulado. Lleva dos largos aretes dorados. Usa un vestido blanco de mangas hasta los codos holgadas que dejan ver la mitad de sus brazos. Y es corto. Con un lazo rojo debajo de su busto hasta sus rodillas de verdad. Con la cintura de la armadura pegada solo a los costados y debajo un capón azul hasta las rodillas. Con botas negras y cintas marrones amarrándolas y sosteniéndolas. Además del hecho que sus ojos son color rojizo carmesí como una linda fresa, solo eso.

- Me siento feliz que Wendy se parezca tanto a mí - dijo Aladdin poniendo su mano en la cabeza de su hija adolescente de 16 años. Wendy Jehoahaz Abarham. Su estutara creció un poco, es de complexión delgada, un poco más de la cuenta.

Su largo cabello azul le llega a los tobillos, atado en una fina trenza después de sus hombros. Mientras que dos mechones recaen en su no muy grande pecho. -No es explatada, pero son normales-. Sus orbes son azules como las de Aladdin y su cabello. Además de llevar una gema rubí rojo colgando de una cadena de oro en su frente.

Utiliza varios pendientes en su oreja. En el cuello tiene una pequeña cuerda tejida de color rojo. Utiliza una túnica blanca que le llega hasta sus muslos y tiene mangas cortas. Encima lleva una túnica de color azul oscuro que se inclina sobre su lado izquierdo. También comenzó a usar botas negras.

Su rostro se ve muy lindo y a la vez maduro.

Wendy y Lucy son las únicas que llevan vendajes en los brazos, en vez de guantes o mangas largas.

- No lo había notado en absoluto - dijo Juvia tomando dos de sus mechones.

- Han pasado cuatro años... - dijo Levy - Ahora tengo 21... soy una anciana... - recordando que cuando se fueron tenían 17.

- No tenemos idea de nada en la tierra - dijo Lucy mirando el claro cielo.

- Sí. ¿De qué tanto nos perdimos? - dijo Wendy extendiendo uno de sus brazos para ver el sol entre sus dedos.

- Ya deben volver a su mundo - dijo Metalicana.

- El entramiento acabo - dijo Layla.

- ¡Haced tragar tierra a esos idiotas! - grito emocionado Zepar.

- Son la 4 generación de Dragon Slayer's - dijo Igneel con una sonrisa.

- La más poderosa - continuo Grandine.

- No se compara con ninguna - dijo Agares.

- Ni God Slayer, debido a que son Magis y aprendieron un poco de esa magia. - dijo Baal casi resignado. Ellas sonrieron ante lo dicho del dragón del rayo.

- Tienen que venir a visitarnos - recordó Weisslogia.

- Recuerden que su futuro es brillante, nadie puede hacerlas sufrir - dijo Skiadrum.

- Sobre todo, queremos que usen sus verdaderos apellidos - dijeron Ugo, Fye y Aladdin.

- ¿Si se han dado cuenta que sus apellidos son muy largos? - preguntaron las tres.

- Solo cumplan ese capricho - pidieron con cara de borrego a medio morir.

- Sí, sí, sí.

- Ya es hora, vuelvan a el mundo - dijeron los sacerdotes principales con una sonrisa.

En el Gremio Fairy Tail.

Está una albina de cabello largo y ondulado sentada en la barra. Ahí está un peli-roa bebiendo junto a él, un mago alquimista.

Las puertas se abrieron de golpe mostrando a una maga peli-escarlata y una castaña acarcándose a la barra.

- Hola Mira - dijo Erza.

- ¿Cómo te va? - dijo Kana.

- Nada bien, me hubiera gustado ir con vosotras - dijo un poco deprimida.

- Somos equipo, de todas formas de clase "S" - dijo Kana.

- Sí, pero el maestro me necesita - dijo la albina con un puchero.

- ¿Y eso por qué? - dijo Erza encarnando una ceja.

- Los Grandes Juegos Magicos - dijo Mira aburrida.

- Ya me harte de eso, todos los años ganamos. No es divertido si ellas no están - dijo Erza desviando la mirada a lo último.

- Mataría por volverlas a ver - dijo Kana triste.

Al decir eso, miraron un cuadro en el cual aparecían las tres peli-azules, la gatita y la rubia, con enormes sonrisas todas. Debajo decía "La Gran Tragedia de Fairy Tail". Se veían flores y regalos debajo de el, también algunas velas se hayaban prendidas.

Después de que ellas se fueran del gremio, este parecía un cementerio nadie reía, peleaba o examanes de Clase "S" del primer año sin las chicas, Kana fue la ganadora. Y con ella formaron un equipo, conformado por Kana, Mira y Erza llamado "hadas sin alas" en honor a sus amigas y Mirajane prometió no perdonar nunca a Lissana. Elfam siguió tratando bien a Lissana, pero Mirajane no podía aguantar su molestia.

- Vamos al segundo piso, quiero hablar con vosotras - dijo Erza tocando los hombros de las chicas.

Dejando al pelirosa y al alquimista sentados en la barra.

- ¿Aún las recuerdas? - dijo Gray viendo su brazo.

- ¿Cómo no lo haría?... soy un idota - dijo Natsu.

- Yo también me uní a esa masacre - dijo Gajeel.

- ¿De nuevo? Les he dicho que no mencionen este tema - dijo entrando por la puerta. Es un chico de cabello negro, lo suficientemente largo y corto para ser recogido vagamente por una coleta alta. Además de tener varios aretes y pirsing en sus orejas. Viste un traje de color verde oscuro con un cinturón marrón y zapatillas de deporte de color verde oscuro. La sudadera con capucha de su mono también tiene un par de gafas que se le atribuye.

- Romeo - dijo Natsu confundido, vio la cara de dolor del chico - No importa, ya no queda rastro de ellas - dijo triste Natsu.

- Ya dijeron que no hay esperanzas de volverlas a ver porque... - decía Gray.

- ¡Cállate! ¡Ellas están bien! ¡Lo sé! ¡Wendy...! Wendy... no está muerta - declaro Romeo.

- Mocoso, ni el consejo mágico y ni un gremio las a visto, creo que hay que aceptarlo, han pasado cuatro años - dijo Gajeel.

- ¡Que se callen! - grito también Natsu cansado de la conversación. En ese momento la albina menor llego y lo abrazo por detrás - ¡Ajelate! - tras eso la empujo hacía atrás.

- ¡Que lo aceptes! ¡Ella está muerta! ¡Ahora podremos estar juntos! - decía la Strauss desde el suelo.

- ¡Que te calles! - dijo Evergreen apareciendo de la nada y dandole un cachetada a Lissana - ¡Levy ni ninguna está muerta! - dejo bien en claro.

- ¡Bien hecho Ever! - grito la oji-celeste desde el segundo piso.

- Me voy de aquí - dijo Natsu poniendose a su bufanda para salir - ¿Vienes conmigo? Romeo - él lo miro con cara aburrida y se fue detrás de él.

- ¿Vas de nuevo de misión? - dijo Gajeel mirando al adolescente, desde que las chicas desaparecieron, eso era lo único que hacía.

- No tengo más que hacer - dijo fríamente el mago.

Ya no lo soportaban, ellas no estaban muertas ¡Ninguna estaba muerta! Salieron del gremio hasta llegar al río donde había un monumento como el de la "estúpida" de Lissana cuando "murió", en aquel estaba el nombre de Lucy, Levy, Juvia, Charle y Wendy.

Ellas no estaban muertas, jamás perderían la esperanzas ¡volverán a verlas de nuevo! Aun no sabían la razón de ser tan estúpidos.

Romeo por retener a Wendy traicionando a las chicas y Natsu por nunca pensar en nada.

Y por perder a las peronas que amaban. ¡Eso NUNCA hubiera pasado!

- Está bien - dijo Romeo - Yo sé perfectamente que ninguna está muerta - toco la foto de Wendy y Natsu sonrió levemente.

- Yo sé que están vivas, por eso Luce... te protegeré y las encontraré - murmuro Natsu mientras el viento movía sus cabellos.