Naruto no es mío y no es mi intención lucrar con él.
Esta historia no estaba contemplada en primer plano, pero después de analizar unas ideas me decidí a escribirla. Espero no haya quedado demasiado mal.
Nuestra Aflixión
Por: Yumi Inuzuka
Cap. 2 ' ... Hoy me decidí a jamás pensar en tí...'
La tarde era bochornosa, no era soleada ni lluviosa, sólo húmeda y calurosa. Los muchos nubarrones en el cielo pintado de gris y el calor le hacían sentir incómodo...
Más triste que otros día...
Había intentado salir y despejarse, olvidar, distraerse. Hacía unas semanas que había entrado al escuadrón ANBU, como tanto había deseado anteriormente, y como muy pocos lo habían hecho: con honores.
Y aun así... Se sentía vacío... Es decir, no intentaba ser dramático, simple y sencillamente sentía que -trilladamente- le hacía falta una parte de él mismo.
Intentó realizar misiones todos los días hasta caer desmayado por el agotamiento... creyendo que invirtiendo todo su tiempo le quitaría tiempo para pensar. Aunque no había pensado que Naruto, como buen Hokage, le prohibiría sobre esforzarse de sobremanera. Y aunque lo intentaba entrenando sólo... De nada le servía...
Aún paseaba por las calles esperando encontrarla; aún buscaba una cabellera larga y rubia al lado de Sakura cada que la topaba...
Como en ese momento.
Había salido a la calle como todas las mañanas, para pasearse por la floristería Yamanaka... Y cuando a lo lejos divisó a la ojiverde trotó para alcanzarla, desilusionándose casi al instante de notar que la única compañía de la chica era su mejor amigo, Kiba.
Pero justo lo habían notado para saludarse...
"¡Shino-kun!"
"No seas igualda, es Shino-san"
"No, yo quiero llamarlo Shino-kun... Es más íntimo"
Dos chicas habían interceptado al chico sin darle la oportunidad de paso. Haruno las reconoció como estudiantes de la academia... Y frunció el ceño al captar el sentido de aquel 'íntimo'...
"Ohayo" contestó cortésmente el Aburame sin perder de vista la mirada de sus amigos.
Kiba iba a sonreír por la actitud de aquellas chicas hacia su amigo, pero al notar la rigidez de su novia decidió que no era buena idea.
"... Shino-kun... ¿Te gustaría salir con nosotras a tomar un frappe?"
"Oh, sí Shino-san" ambas chicas se sonrojaron e inmediatamente comenzaron a empujarse entre sí para quedar justo al frente del Aburame, haciéndolo retroceder "... Porfavoooor" chillaron en coro.
Y la ojiverde rechinó los dientes mientras apretaba los puños con suma fuerza... ¿Qué sucedía con esas dos jovenzuelas? ¡Cielos! Shino era mayor que ellas, al menos por unos cuatro años calculaba.
"Lo lamento, Mayumi-san... Sayuri-san" y reverenció con amabilidad " Pero no podré acompañarlas"
Y la Haruno se relajó al fin. Provocando ceños fruncidos por parte de aquellas 'niñas'.
"Shino-kun,¿podrías decirnos que 'sí' alguna vez?"
"¡Sí!... Oh, vamos Shino-san..."
"Pues... Yo..."
Un apenas perceptible sonrojo comenzaba a teñir las mejillas de Aburame.
Las jovencitas al rededor del chico empezaban a triturar los nervios de la chica pelirrosada, y es que aquellas chicas prácticamente habían acorralado al de los anteojos.
Carraspeó... Lo suficientemente fuerte y molesto como para llamar la atención de todos.
"Sakura no creo que..."
"Yo creo que sí"
E Inuzuka resopló frustrado, tratando de sonreír a las jóvenes que habían volteado a ver a su novia... Esto se pondría mal...
"Haruno-san" saludaron al tiempo ambas mujeres. Mirándola recelosas y con los ojos entrecerrados, escrutándola sin motivo aparente.
"Hey chicas, ¿podrían dejar de tratar a su senpai como un trozo de carne?"
Y los ojitos de aquellas se abrieron impactadas por tan vergonzosa acusación. Sonrojándose violentamente de evidente enojo.
"Haruno-san, ¿acaso está celosa? ¿Pero por qué? Si usted tiene a Kiba-chan..."
Los jades centellearon furia en cuanto captaron aquel 'chan' sobre SU prometido.
"Mayumi-chan,Sayuri-chan... " Las mencionó el Inuzuka a modo de saludo mientras intentaba abrazar a la pelirrosada, quien parecía no querer ni dirigirle la mirada... Esto iría mal.
Las muchachitas sonrieron satisfechas al ver la cara malhumorada de la mayor al responder el saludo con unas sonrisitas pícara, y de nuevo giraron hacia el de anteojos. Casi instintivamente Shino retrocedió un paso.
"Shino-kuuuuun"
"Si, Shino-san sal con nosotras"
Observó a las jovencitas y luego, casi imperceptiblemente, miró hacia donde sus amigos le veían impasibles.
Hacía un par de meses que se encontraba tan enclaustrado en un único pensamiento que no miraba nada ni a nadie más. Suspiró ligeramente, emocionando a las chicas, y haciendo fruncir el ceño aún más fuerte a Sakura... ¿Por qué? ¿Por qué ella suponía que debía guardarle cierto respeto a Ino? ... Su pecho dolió... Si había sido la ojiazul quien lo había terminado, había sido ella la que se inmiscuyera con una tercera persona...
Las chicas tomaron cada una un brazo del joven y comenzaron a caminar al lado contrario que sus compañeros... Sakura dio un paso hacia ellos con tales intenciones que Kiba tuvo que sujetarle con fuerza.
Aburame había dado algunos pasos por la sorpresa, pero en cuanto reaccionó se detuvo... Firme como solía ser...
"Lo lamento, señoritas..."
Y ambas chicas entristecieron exageradamente, intercambiaron miradas y...
Una casi imperceptible risita se escapó de los labios de la ojiverde. Las muchachitas se giraron indignadas dispuestas a 'desahogar' su rechazo.
"... Pero... Tal vez mañana... Si ustedes me lo permiten"
Y más de una boca quedó abierta a más no poder... De inmediato las menores dibujaron unas enormes sonrisas y se sonrojaron abochornadas.
"¡Shino!" pero el reclamo de la pelirrosada no fue tomado en cuenta.
"¡Por supuesto Shino-san!"
"¡Estaríamos encantadas Shino-kun!"
Y mientras ambas muchachitas divagaban sobre el itinerario que le prepararían al joven Aburame, tres miradas se debatían entre discutir o callar.
Sakura frunció el ceño lo más fuerte que pudo, sus jades brillaban de cólera pura, sus puños se comprimían más a cada instante haciendo que se clavara las uñas en la carne de sus propias palmas... Y eso el chico de las gafas parecía disfrutarlo; no se le notaba ninguna mueca pero lo conocía demasiado bien como para saber que solo lo hacía porque ella se hallaba allí. Kiba realmente no deseaba presenciar la explosión de su novia; pues no estaba seguro de como contestaría su amigo, ya que -a su peculiar forma de pensar- ambos tenían la razón.
Las jovencitas parecieron darse cuenta del ambiente, así que se despidieron coquetamente del castaño, mordazmente de la ojiverde y... Cada una se colgó de un brazo del pelinegro, haciéndole quedar más a su altura para besarlo al mismo tiempo de ambas mejillas...
El sonrojo fue inevitable en el rostro masculino, pero antes de protestar...
Se habían ido.
"¿No te da pena?"
"¿El qué?"
"¡¿Cómo que 'qué'?!... El coquetear conniñas"
"ah, eso... Yo no coqueteo con nadie Sakura, pero si así lo hiciera... "
Dejando esa frase al aire se giró para regresar por donde había llegado.
"Eso no le gustaría a..."
"¿Ino?¿eso no le gustaría a Ino?" Aburame levantó la voz y retornó de su camino. Hacía tiempo que quería desahogarse... "Creo que te atrasaste de noticias, Sakura. Ino rompió conmigo hace dos meses... Y no la he vuelto a ver"
Los ojitos jade se entrecerraron acusadores, ¡¿cómo se atrevía a no darse cuenta de las cosas?!
"porque no has querido"
Aburame la miró pesadamente, ¡¿cómo se atrevía a culparlo de que Ino lo cortara?!
"Exacto" respondió cortante el chico. Kiba poso una mano en el hombro de su novia, asintiendo cuando obtuvo su atención.
"Ninguno ha querido verse, por eso no lo han hecho"
"Pero..."
"Debo irme Sakura, Kiba... Los veo después"
Haruno miró por donde se había marchado el Aburame y luego a su prometido 'yo sé que es difícil para tí aceptar que Ino es la responsable de esto...'
"Ese bebé no es sólo de Ino"
"Lo sé"' respondió el castaño encogiendo los hombros "Pero Shino no sabe que tiene una responsabilidad porque ella no quiere"
Sakura frunció el ceño obviamente molesta, pero al darse cuenta de lo acertado del comentario de su prometido, bufó.
El castaño sonrió cariñosamente, abrazó toscamente por el cuello a la pelirrosada murmurándole un 'todo saldrá bien' zanjando el asunto con un osco beso en la frente.
"En verdad que eso espero"
*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*
Caminaba furioso, estrujando por dentro los bolsillos de su gabardina... ¿Quién se creía esa Haruno para venir a exigirle que no coqueteara con nadie por Ino? ... Aburame Shino no coqueteaba... NUNCA lo hacía... Él sólo era amable, sólo era...! ... Ahora que lo analizaba mejor, ¡¿y qué si lo hacía?! ... ¡¿Y qué si quisiera salir con alguien?!... No era como que si quisiera pero...
Se detuvo un momento a pensar hacia donde se dirigía, optando casi al instante en ir a buscar a alguien con quien tranquilizarse, no quería hablar, así que de inmediato supo a dónde acudir.
Cambió un poco su ruta y se encaminó hacia la residencia Hyuuga, Hinata era justo la persona que no lo interrogaría, sólo lo acompañaría en silencio. Y le encantaba pasar todo el tiempo que podía allí, claro, hasta que pasaba por ella su esposo.
Cavilaba en un sin fin de cosas... (Mentira, todas terminaban conduciéndole hasta ella). Se preguntó -como todos los días- ¿cómo estaría? Sabía que ya hasta era absurdo seguirla pensando, pero hacía casi dos meses que no sabía absolutamente nada de ella.
Suspiró. "Quizá eso sea lo mejor... Para ella"
*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*
"No quiero ir"
"No seas problemática, debes ir con un médico"
"Que no. No lo necesito, Shikamaru. Estoy bien" Se abrazó recelosa su apenas abultado vientre.
"¡Claro que los estas! De lo contrario no te preguntaría. Te llevaría arrastras... ¿Cuántos meses van... Dos... Tres?"
"Cuatro" murmuró muy por debajo, y bajo el rostro al notar la incredulidad de su amigo.
"¡¿Cuatro?!... ¿Y cuánto tiempo más crees que podrás ocultarlo?"
La kunoichi entornó sus ojos azules en son de fastidio y suspiró sonoramente...
El Nara había ido a visitar a su amiga, al pequeño departamento que esta alquilaba desde hacía ya casi un año. Impulsado por la incertidumbre de no saber nada de ella desde un par de meses atrás.
Había quedado mudo cuando se enteró que la chica no había salido de su hogar en un par de meses, y que su único contacto con el exterior era su fiel amiga Sakura, quien le llevaba provisiones argumentando que la rubia se había contagiado de un extraño virus en alguna misión dejándola en cuarentena. ¿Cuarentena? Vaya que la gente era tonta, era la excusa más boba que había escuchado. Pero aun así parecía que todo el mundo lo creía... Al menos Shino lo hacía.
Y ahora llevaba más de media hora sentado en aquel sillón rosa intentando hacerla entrar en razón... ¿Era normal que una chica de diecinueve años fuera tan buena mintiendo? Ya le había mentido a su padre, a sus demás amigos, al amor de su vida, a la aldea entera de Konoha... Ahora que lo pensaba mejor, la que probablemente sufriera más fuera ella misma.
Suspiró algo contrariado, y miró discretamente con el rabillo del ojo la curva apenas perceptible del estómago de su amiga... Ya cuatro meses, vaya que había pasado el tiempo. Claro, se enteró cuando tenía un mes, y esperó otro para terminar con el Aburame... Y ya habían pasado dos desde entonces. Por un momento se preguntó si ese bebé sabía por lo que su madre estaba pasando sola, pero luego ese pensamiento pasó a segundo término...
Se rascó la cabeza algo confundido sobre sus propias ideas. Bufó algo incómodo un par de veces preguntándose cómo había llegado ese pensamiento a su mente. Se acomodó frente a la rubia y mirándola fijamente meditó unos segundos...
"Sakura ha estado checándome" Se anticipó a defenderse creyendo saber lo que estaba pasando por la cabeza de Shikamaru.
Por un instante perdió el hilo de la conversación debido a la interrupción, pero su destreza no dejó que Ino lo notara...
Su idea tendría que esperar...
"tsk" tronó la boca y se puso de pie acomodándose el chaleco verde "¿así iras?"
La ojiazul parpadeó un par de veces tratando de entender, y de inmediato se analizó la sudadera holgada y el short con el que estaba vestida '¿a dond...?'
"A mí no me basta con chequeos superficiales, van checarte como se debe"
Tuvo que reprimir un gritito de sorpresa cuando se sintió levantada del sillón. El Nara se la acomodó en los brazos y ella por reflejo se aferró a su cuello.
Golpeó, chilló y amenazó sin cesar, pero nada de eso pudo evitar que aquel chico se la llevara por la fuerza.
*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*
"Gracias"
Una joven ojiblanco le reverenció a modo de agradecimiento. Mientras el caballeroso Aburame le abría la puerta del consultorio.
La Hyuuga caminaba por el pasillo algo abochornada, mientras el Aburame la acompañaba en silencio... Mirando sin ningún intento por disimular la prominente barriguita de su amiga.
"Shino-kun"
El chico alzó la vista hacia la sonrojada morenita sin dejar de caminar, y ésta a la vez miraba para todos lados a toda la gente que los veía.
"¿Te incomodo?"
"¡No! No, claro que no, Shino-kun..." Negó de prisa la chica "Es sólo que... Creo que no estoy acostumbrada a que me acompañe nadie... Excepto Naruto-kun"
"Pues yo no podría dejarte venir sóla..."
"Lo sé" Y olvidándose de la vergüenza se aferró fraternalmente a su amigo. No hacía falta decir mucho, ella sabía. Sabía que para él era como su hermanita menor, siempre se vieron así. También sabía por lo que pasaba en esos momentos y que acompañarla en representación de Naruto era, en menor grado, para olvidarse un poco de sus propios dilemas...
Llegaron a la recepción. Y la peli azul seguía divagando, le pareció un tanto injusta la vida. Porqué, mientras ella se encontraba felizmente casada y ahora embarazada, su amigo no podía ser feliz con la persona que amaba...
Suspiró. Naruto tenía razón, por mucho que le doliera ver a su 'hermano' así sólo ellos podían resolverlo.
"De nuevo gracias por acompañarme, Shino-kun"
"Es un placer, Hinata"
"Creo que serías buen padre..."
Y al momento se llevó las manos a la boca. No se dio cuenta de sus palabras hasta que las había dicho ya. Lo miró apenada y trató de disculparse, pero el Aburame la interrumpió.
"Me habrá gustado serlo" y agachó la cabeza.
Sus opalinos orbes se cristalizaron. El tono tan bajo y quebradizo de Shino le hizo un nudo en la garganta. Justo iba a abrazarlo para hacerle sentir con su presencia que ella estaba con él, que sabía que su amistad no bastaría para hacerlo feliz por el resto de sus días pero que en realidad ella lo quería mucho y estaría a su lado en ese momento de depresión y en os que vinieran, pero justo en ese momento...
"¡Bájame!"
La puerta de la clínica se abrió de par en par y un bullicio se dejó escuchar de inmediato.
"¡Que me bajes ya Shikamaru!"
El corazón le latió con fuerza. El aliento se le escapó. Una muy imperceptible sonrisa se escapó de sus labios. Su cuerpo no respondía y sus ojos se dirigieron lentamente a donde provenían los gritos.
La morena miró contrariada la escena: Una histérica Ino descalza y vestida únicamente en un mini short y una holgada duradera, pataleaba y manoteaba en los brazos de un aparentemente divertido Nara. Iba a mirar la reacción de su amigo cuando notó un detalle... Hinata abrió tanto como pudo los ojos...
Ino abrazaba al Nara con una mano y con la otra se presionaba el estómago, como protegiéndose, haciendo que la sudadera se marcara justo en la redondez de su vientre... Estaba embarazada.
El tiempo le pareció insuficiente para volver a verla. Pero tuvo que mantenerse en pie solo con la fuerza de su inconciencia. Se mareó por la impresión. La sonrisa se desvaneció al verla en ese vestimento en los brazos de otro. Quiso pronunciar algo, pero la voz no salía de su garganta. Miró como la sonrojada rubia se aferraba al cuello del Nara y ambos parecían disfrutarlo tanto que no se percataban de su presencia. Pero el corazón se le detuvo en seco cuando se dio cuenta de la situación de la Yamanaka...
"Shino-kun..."
Su voz se escuchaba lejos, mientras los intentos de su corazón por volver a latir lo ensordecían.
"¿Shino-kun?"
Sabía que no debía preocupar a su amiga, pues estaba embarazada y...
"Ella también lo está..." Balbuceó casi sin voz. Sintiendo su corazón oprimirse como jamás en su vida había pensado que podría sentirse.
"¿Cómo dices, Shino-kun?"
La pobre Hyuuga no sabía qué hacer o cómo reaccionar, Ino y Shikamaru avanzaban sin querer hacia donde ellos estaban y aún no los notaban.
"Shino-kun será mejor..."
No podía preocupar a su amiga, quería pensar con la razón. Pero lo más cuerdo que llegaba a su cabeza era No Preocupar A Hinata, eso y querer morir en ese mismo instante.
"Disculpa Hinata debo irme..."
"Shino-kun no TIENES QUE "
"Recordé algo y yo... Debo irme. Disculpa"
Reverenciando torpemente y sin parar de disculparse caminó hacia atrás dirigiéndose a la salida con pasos pesados, procurando pasar desapercibido como hasta el momento.
La ojiblanco se angustió, no podía dejar ir en ese estado a su 'hermano'.
"Shino-kun"
El Aburame caminó más aprisa, teniendo ahora la puerta al frente... Soltando aún disculpas al aire... Su amiga dio un saltito alterada al darse cuenta que no podía detenerlo... Se tragó la pena y el pastoso nudo en su garganta e infló el pecho de agallas...
"¡Shino!"
Un balde de agua helada le cayó encima al escuchar aquel nombre. Paró de gritar y en automático buscó con la mirada al aludido. Con la esperanza de verlo de nuevo, con la desesperación que tanto trató de calmar en aquellos meses de soledad.
El Nara se quedó en una pieza, no pudo avanzar más al sentir como la rubia se removía tratando de encontrar a Shino. Un pinchazo en el pecho lo hizo sentir extraño. Bajó con cuidado a Ino y esta de inmediato dio algunos pasos en todas direcciones queriendo saber dónde encontrar al otro chico.
Notó la enorme puerta de cristal abrirse y fué cuando lo distinguió...
"¡Shino!... ¡Shino!" Gritó casi sin darse cuenta.
Y entonces todo sucedió casi en cámara lenta...
Hinata permaneció apretándose con ambas manos el pecho. Shikamaru dio la espalda casi molesto a lo que sucedía...
Aburame Shino se detuvo inmóvil bajo el enorme marco de la puerta, sosteniéndose de él al no sentir fuerzas propias para hacerlo él mismo... De nuevo. Ino se buscó sobre la tela y justo en su curvatura se aferró con fuerza, tomando valor... De nuevo.
Y el tiempo volvió a correr... El chico se giró sobre sus talones y dando un último paso hacia atrás ya para salir formó con los labios la palabra felicidades...
... Y la puerta se cerró dejando ver por el vidrio como se alejaba rápidamente.
La Yamanaka quedó ahí, con las palabras en la boca y con el corazón doliéndole como nunca... ¿A caso ya la había olvidado? No sabía que quería decirle, ni siquiera sabía porque lo había llamado, simplemente lo había hecho y punto. Tal vez creyó que él abriría paso para una charla... Para una reconciliación.
El murmullo de la gente alrededor de ellos lo hizo mirar por fin a su amiga. Dándose cuenta al tiempo que Hinata también se encontraba allí... Alterada.
"Ino..." La llamó despacio tratando de sacarla de su enajenamiento. Se acercó con la intención de volverla a cargar, pero ella aún miraba la salida por donde había desaparecido Shino.
Los labios le temblaban y algunas lagrimillas se escaparon involuntariamente de sus zafiros. Sintió sus fuerzas flaquear y sus rodillas tambalear justo antes de ser alzada de nuevo en brazos.
"Vamos, no puedes andar descalza por allí"
Se recargó en el pecho del Nara aún sin mucha conciencia de lo que había sucedido, pero de pronto creyó entenderlo...
"Es por ti" Susurró.
"¿De qué hablas?" preguntó el chico conociendo de antemano la respuesta.
"Shino creé que lo engañé... Contigo"
Y antes de llegar a la recepción su mirada se cruzó con unas orbes aperladas llenas de angustia y decepción.
"¿No era eso lo que querías?" Contestó él en un tono que la kunoichi por un momento creyó que era orgullo. La chica se secó el rostro y le miró extrañada, ¿qué sucedía con él? ¿A caso no se había dado cuenta de que el padre del bebé que esperaba acababa de irse sin siquiera escucharla?
Llegaron a los asientos para espera y la sentó en uno, dirigiéndose con la señorita encargada para que atendieran a la rubia. Cuando regresó notó a la Hyuuga dirigirse hacia su amiga.
"Ino-chan" Llamó con una actitud extrañamente decidida. Sorprendiendo a la ojiazul y al Nara que acababa de llegar. La morenita posó las manos en su vientre y aspiró profundo "veo que estás embarazada... Y feliz" Miró de reojo al chico "Me alegro por ti"
'Hinata las cosas no...'
La peliazul alzó la mano para callar a la rubia 'Pero te pediré, porfavor, que dejes de inquietar a Shino-kun...' Su voz se quebró'... Porfavor'
Y sin esperar respuesta alguna se marchó.
