Bueno, ando tratando de ver como avanzaré más adelante en esta nueva historia de Star Wars Rebels, y estará mayormente concentrada en Ezra. O sea casi toda, jejejeje. Bueno a empezar, aunque este capitulo estará narrado en tercera persona, en parte sí, y en parte no.

El vacío

Ezra oyó un leve sonido proveniente arriba de su cara, pero solo era el metal rechinando, pues el estaba justo abajo del techo al estar en la litera de arriba, a Ezra siempre le había molestado el tener el sueño ligero después de tantos años de vivir en las calles, ya que uno nunca sabía cuando lo podían atacar. Pero en ese momento lo que más le sorprendió a Ezra fue el gran hecho de que esta vez no fueron los fuertes ronquidos de Zeb que lo despertó, sino un simple ruedecillo en el techo, su sueño nunca había sido tan ligero. Por lo que silenciosamente saltó de la litera, y no hizo ninguna clase de ruido, porque el era ya casi un experto en no hacer ruido, y ahora lo era más pues solo traía un par de calcetines grises puestos, del mismo color de los pants que usaba como pijama, acompañado de una camisa negra de manga larga.

Caminó por los pasillos de el fantasma tratando de encontrar la rampa, pues según el no estaban ahora en el espacio, sino en la superficie de algún planeta. Aunque para su mala suerte, estaban en el espacio, pues no podían volver a Lothal después de todo. Todos en la rebelión se lo habían dicho.

Aunque lo que le pareció raro fue que todos parecían tener miradas extrañas hacia el chico al dar esas instrucciones, y eso le hacía sentir raro. Pues les dieron aquella sugerencia o instrucción como quisieran decirles, en grupo, pero todos tenían miradas de preocupación hacía el.

-No pueden regresar a Lothal, al menos por un tiempo.- dijo Ahsoka también conocida como Fulcrum.

-Es muy peligroso, pues la atención esta sobre ustedes.- añadió el comandante Soto.

-Estoy de acuerdo.- comentó Hera mientras los demás de la tripulación asistían con la cabeza, pero Ezra no hizo lo mismo al estar perdido en sus pensamientos, aunque su tripulación no lo haya notado, los demás presentes si lo hicieron, en especial Ahsoka quien empezó a mirar preocupadamente al padawan. Y este inmediatamente lo notó.

Ezra sentía como las miradas estaban posadas sobre el, sentía la presión de las miradas, y sentía como si un dolor agudo estuviera en la nuca de su cabeza. La vista por alguna razón se le empezó a nublar, y no sabía porque. Así que se dio la vuelta y salió de aquel cuarto lo más cauteloso que pudo. Pero aún así, llamó la atención de todos, en especial de Kanan ,su maestro, y la ex jedi, Ahsoka.

El chico caminaba con los brazos cruzados y los hombros encogidos, y tenía la mirada en el suelo, aún se sentía mareado, y no sabía porque. La vista parecía que se le hacía negra en los contornos, hasta que encontró la puerta a una bodega en aquel pasillo blanco, por el que pasaban varias personas. Pero no logró llamar su atención.

Así que entró a aquella bodega y pareció retumbarse en el piso, hasta sentarse con la espalda en una caja. Su respiración era pesada, y no podía evitar más que observar el techo, y sentir el frío piso debajo de el. Entonces se quitó los guantes y los dejó a un lado de su pierna derecha, la cual estaba extendida junto a la otra. Aunque nadie que pasar por el pasillo podrían ver al chico ahí.

Ezra observó sus manos, pues ya se había acostumbrado a siempre traer los guantes.

Colocó su mano izquierda frente a su rostro, y observó las cicatrices que tenía en esta, se veían tan curiosas. Al menos en sus ojos, pero para sus compañeros se verían preocupantes, en especial aquella atravesando su muñeca, pero la verdad, no quería ni recordar como la obtuvo.

Dio un fuerte suspiro, y se levantó, el dolor de cabeza no se había ido, pero al menos era más leve. Aunque ahora sentía como si un peso estuviera en su cabeza, como una nube gris irrumpiendo en su mente.

Salió de aquella bodega, solo para encontrarse con Kanan y Hera mirándolo con la misma mirada que tenían los oficiales, aunque como solo eran dos esto no le molestaba.

Hera salió corriendo hacia el chico y al acercarse a el, lo abrazó repentinamente. Pero el joven padawan no le respondió aquel abrazo, solo dejó su cuerpo tieso y una mirada perdida hacia arriba, Kanan obviamente se dio cuenta de eso y miró preocupadamente a su padawan, quien aún tenía la mirada perdida incluso después del abrazo.

-¿Ezra? ¿Ezra?- preguntaba la twi´lek al chico con ambas manos sobre sus hombros. Y a la segunda llamada el padawan reaccionó. -¿Estás bien?- El chico la miró por un momento, pero después sonrió levemente.

-Sí estoy bien.-

-Es que te fuiste repentinamente de la reunión y nos preocupaste.-

-Es que me dio un dolor de cabeza.- explicó brevemente el espectro 6.

-Bueno, Ezra, es hora de que vayamos al fantasma.- informó Kanan a su padawan, quien asintió y caminó delante de ellos hacia el fantasma, dejando a Hera ir atrás de el, sin no antes darle una mirada preocupada a su compañero jedi, quien se quedo parado un momento antes de ser sorprendido por Ahsoka que estaba atrás de el.

-Ten cuidado.- dijo la togruta.

-¿Por qué? ¿A qué te refieres?- preguntó preocupadamente el jedi de ojos verdes.

-A tu padawan, esa reacción no fue normal, y fue más que un simple dolor de cabeza, yo lo sé. Tenlo vigilado Kanan.- aconsejó Ahsoka con una mirada honesta.

-Sí, gracias Ful… digo Ahsoka.- la togruta sonrió levemente.

- Claro, bueno si necesitas apoyo, puedes contar conmigo. Nos vemos.- Y así la ex jedi caminó lejos de Kanan.

Kanan ahora estaba en su litera, durmiendo profundamente, o al menos eso fue hasta que sintió algo raro en la fuerza por lo que se paró, y salió del pasillo. Solo para ver a Ezra sentado en la nariz del fantasma, donde usualmente a el le tocaba disparar a los TIES, pero ahora el chico estaba pasivamente sentado en aquella silla admirando las estrellas visibles a través de esas ventanas. La vista definitivamente era hermosa.

Así que el jedi de ojos verdes se retiró a su habitación, sin darse cuenta que del ojo de su padawan salió una pequeña lagrima.

A la mañana siguiente

Ezra estaba sentado solo en la cocina, aunque ahora solo traía sus pantalones naranjas, y una playera negra de manga larga. Y tenía ambos brazos extendidos en frente de el, mientras jugaba con sus pulgares. Cuando entraron los demás de la tripulación al comedor, quienes miraron a Ezra extrañamente, pues este tenía la mirada perdida sobre la mesa.

-Hola chicos.- habló levemente levantando la mirada hacia ellos con una pequeña sonrisa.

Y así todos se sentaron en la mesa, mientras para sorpresa de todos Zeb hacía el desayuno con ayuda de Sabine. Mientras que Hera notó que Ezra se frotaba mucho sus manos.

-Ezra, que raro que no traes guantes. ¿Y eso?- preguntó la twi´lek tratando de hacer una conversación.

-Es que creo que los olvidé en el cuartel general de la rebelión, pero puedo coser otros con cualquier tela que me encuentre.- contestó simplemente el padawan.

Pero la piloto notó algo raro en las manos de Ezra, algo que el chico trataba de ocultar de ellos, hasta que un momento repentino le tomó la mano izquierda al chico, y se dio cuenta de algo preocupante, una cicatriz que atravesaba la muñeca de Ezra, pero además unas cortadas más frescas en sus palmas y dedos. Mientras que los demás observaban la escena ante ellos.

-Ezra, ¿te las hiciste a ti mismo?- preguntó la piloto con la voz cortada, pero el chico le respondió con lo que ella menos quería.

-Sí.-

Bueno, este es el final del capítulo, pero tranquilos, Ezra no se trató de suicidar o hacerse daño, es más bien algo más curioso, pero vergonzoso para el padawan. Espero que les haya gustado este capítulo, y si pueden por favor comenten, se los agradecería mucho, jjeje

Por cierto, gracias a todos los que han comentado esta historia, hasta ahora, se los agrdezco mucho,

Que la fuerza los acompañe, siempre.

Nuyen236