Capitulo 1.
Era sábado por la mañana, dos adolescentes, mejores amigos, se encontraban tratando de estudiar en una casa situada en South Park.
-… Entonces, sacas el coseno del ángulos B y… -El chico pelirrojo detuvo su explicación, al notar que su mejor amigo no lo estaba mirando, ni a él ni al cuaderno de apuntes. Frunció el seño sintiéndose ignorado.- Stan, ¿Me estás escuchando?
El aludido pareció despertar de un profundo trance, sobresaltado.
-Ah, Kyle, si, ehm, yo… -Balbuceó, sin saber muy bien lo que pasaba en su habitación.
-¿Qué fue lo ultimo que dije?
Kyle no recibió respuesta alguna, así que se limitó a suspirar y seguir con su explicación, esperando que esta vez Stan se limitara a escuchar lo que decía.
Pero la mente del pelinegro estaba en otra parte, no estaba ahí con su mejor amigo, no, al contrario, estaba con otro chico ¿Su enemigo? Lo que fuera, desde su derrota en su último "encuentro" no podía pensar en otra cosa.
Muchos sentimientos revoloteaban en su interior, era molesto no saber ni lo que sentía exactamente.
Pasó una hora, quizá dos, en las que Kyle trataba de explicarle a Stan matemáticas, pero él no podía centrar su atención en su tutor, por más que tratara. Así que se dieron por vencidos, quedando en que el pelinegro no se sentía del todo bien, Kyle dejó la casa de su super mejor amigo para regresar a la suya propia. Entonces el oji-azul se quedó totalmente solo.
Debido a que sus padres se encontraban fuera y su hermana también, Dios sabrá donde, se lanzó en el sofá y dejó que los recuerdos del pasado inundaran su mente de nuevo.
Se encontraba en el estanque, lanzando piedras al hielo que anteriormente había sido agua, estas rebotaban y dejaban pequeñas marquitas en el congelado estanque.
Stan siempre iba ahí cuando se sentía confundido, triste o preocupado. Ésta vez eran las tres, su mejor amigo Kyle había estado bastante distante desde hacía tiempo, al grado de que pasaba mucho más tiempo con su gordo amigo Cartman, lo cual era bastante inusual.
El preocupado niño estaba preguntándose que pasaba por la mente del pelirrojo cuando escuchó unos pasos tras de sí.
Se giró solo un poco y su cara automáticamente formó una mueca de disgusto.
Decidió ignorar al recién llegado, y volvió a su tarea anterior, arrojar piedras al estanque congelado.
Era un aire tenso e incomodo, ninguno de los dos decía palabra alguna, ninguno tenía la intención.
No fue hasta que una nube de humo oscura golpeó en la cara a Stan, que alguien habló.
-Llévate esa mierda de aquí. –La voz de Stan sonó amortiguada debido a que estaba cubriéndose con su antebrazo.
-¿Por qué? –Fue lo único que Craig Tucker se digno a decir antes de dar otra calada.
-Esa basura me molesta. –Respondió él, aun cubriéndose desde la nariz hasta su boca.
Craig lo miró por primera vez, se inclinó un poco hacía él, que estaba sentado, y soltó todo el espeso humo, que tenía contenido en su boca, directo en el rostro de Stan, quien comenzó a toser descontroladamente.
-¡Jódete, Craig! –Gritó, de forma interrumpida y con una voz lastimosa, haciendo obvio que se ahogaba.
Craig sonrió de medio lado, burlándose. A pesar de que Stan aun no podía controlar muy bien su tos, logró ver como el chico delante de él se burlaba mientras daba otra calada al cigarrillo.
No pudo soportarlo más y sin que Craig lo viera venir, se lanzó hacía él, derribándolo en la nieve, y quedando encima de rodillas.
-¿¡Qué te pasa! –Preguntó exaltado el chico del chullo azul, que para ese momento ya estaba tirado a unos centímetros de los chicos, junto con su cigarrillo.
-¿¡Qué te pasa a ti! –Gritó Stan, regresando la pregunta y recuperando un poco su aliento.
Y ahí fue cuando ambos chicos comenzaron a forcejar y a lanzarse golpes, el primero fue de Stan, quien recibió una respuesta de inmediato.
Ellos no se dieron cuenta, pero cada vez se movían más sobre la nieve, rodaban ciegamente, únicamente enfocados en lastimarse.
Ahí, en el frío de la noche, ocultos entra toda aquella nieve y pinos, no había nadie que los detuviera, no había nadie que les gritara que estaban a punto de caer por una especie de colina.
Y como no había nadie para advertirlos, cayeron.
Durante la caída, Stan dejo de luchar, y solo sintió como se volvía más complicado respirar, se asustó, había comenzado con el humo de Craig, y su estúpida decisión de pelear lo había agitado de más, casi pudo sentir como su garganta se cerraba, ni se había dando cuenta cuando había dejado de rodar por la colina, pero ahora estaba recostado, sobre la nieve y cubierto de esta, junto a Craig, quería pedir ayuda desesperadamente.
Craig se levanto hasta quedar sentado sobre sus propias piernas, se sacudió un poco la nieve antes de mirar a su compañero. Alzó una ceja al verlo en tal estado.
Stan no podía jurar aquello, pero lo último que vio, fue el rostro de Craig, que a pesar de estar conservar la seriedad de siempre, mostraba preocupación y quizás, solo quizás, algo de miedo. Luego todo se volvió oscuro, la siguiente vez que el chico del pompón rojo abrió los ojos, estaba en una camilla de hospital, lo cual, le causó nauseas de inmediato.
Ya hacía tiempo de eso, pero a él no se le olvidaba, porque desde ese día el odio había desaparecido y había llegado aquel enredo de sentimientos que le daba vueltas el estomago, en su lugar.
¡Hola! Primero que nada, muchísimas gracias por sus reviews, me hacen feliz y, disculpen por no a ver continuado antes, es que, literalmente, no lograba concentrarme .!
Uff, por fin terminé el primer capitulo y, ehm, lo sé, quedó más corto de lo que hubiera deseado pero algo es algo, intentare alargarlos x)!
Y bien, desde aquí se desata el verdadero Cran :D!
Espero que les haya gustado, o hayan disfrutado leyendo, o algo.
Saludos.
