Capitulo 2: Recordando el pasado olvidado
Nunca…he dicho nuca…le había fallado, sentía que mi cara se me caía de vergüenza, seguramente me matara con sus propias manos por solo perder el tiempo y arriesgar a la compañía. Apenas entre a la oficina de mi jefa y sentí como si la presión fuera más fuerte y me costara trabajo caminar, ni siquiera tuve el valor de alzar la mirada y ver a Tsunade que por cierto ya se estaba tardando en gritar
— ¡En qué demonios estabas pensando!—grito muy, muy enojada aventando algunas cosas que tenía en el escritorio
—lo…lo siento—dije muy pero muy bajo que apenas se pudo escuchar
— ¡Solo desperdiciamos valiosísimo tiempo! ¡Y dinero!, ¡Estoy rodeada de puras babosas!
No sabía si sentirme mal o reírme ante tal comentario, Tsunade cuando era de los Sennin su signo o algo así era la babosa el animal horrible ese, ella siempre lo dice además que su oficina está repleta de figuras de babosas de un color blanquecino con líneas azules. Y como nosotras somos sus alumnas se podría decir que somos unas babosas
—Acaso usted nunca ha sentido sentimientos hacia alguien—me sorprendió el comentario de Hyuga, el estaba a mi lado como siempre bien portado serio y su voz firme, no le temía a nada
— ¡Tu porque te metes!—lo regaño molesta y después suspiró, tardo unos 10 segundos en tranquilizarse un poco para volver a amar— los sentimientos hacia alguien solo te destruyen, te arruinan la vida y tu tranquila forma de vivirla
— ¿Tranquila? Asesinar a gente…ser la jefa de una mafia de "la verdadera justicia", tal vez por eso usted esté aquí…por los sentimientos hacia alguna persona se volvió así—las palabras de Hyuga daban miedo, se me erizo la piel no sé como el tenia la valentía de decirlo, tal vez pueda Tsunade lanzarle una bala y acabar con él, lo ha hecho antes y no dudo que lo vuelva a hacer
Pero él seguía firme, hablaba como todo un hombre seguro de lo que pensaba, su voz tenebrosa…uno de los chicos más raros de estere trabajo… en este momento empecé a sospechar de él, que tal si es un espía de los Sennin… todos aquí le tenemos un poco de miedo a los arranques de Tsunade y él como si nada. La mujer rubia nos miraba, esa mirada de prueba, esta vez era un poco más débil
— ¡Hyuga cierra la puerta! Siéntense—el chico cerró la puerta bajo llave para que nadie nos interrumpiera y ambos nos sentamos en las sillas que estaban frente al escritorio de la jefa
Hubo un incomodo silencio entre nosotros hasta que ella suspiro y empezó a relatar su historia, en si nunca me había preguntado el porqué se había marchado de los Sennin, todos suponemos que se salió porque ellos asesinan a gente inocente, por decir por encargos, si yo odio a mi novio y quiero matarlo voy con ellos les pago una fuerte cantidad de dinero y lo asesinan sin dejar rastro, algo cruel pero es su trabajo…nuestro trabajo asesinar.
Ella nos conto con mucha calma que se había enamorado de uno de los Sennin jefes, Jiraiya, pero él era un mujeriego de lo peor, sus celos eran enfermizos, confesó haber asesinado a una o dos jovencitas que andaban tras de él, a el tal Jiraiya no le molesto eso si no todo lo contrario le agrado la forma de matar a personas inocentones, Tsunade cree que desde que ella asesino a esas chicas se le metió la cabeza a él asesinar por dinero, así que ella tuvo que alejarse de ellos en cuanto perdieron la noción de las cosas, matar por dinero a gente que no ha hecho nada tan malo es una idea horrible para la jefa. Muchas chicas se salieron con ella de esa mafia, incluida mi amiga Mikoto
—Y cuando entras a este negocio es imposible dejarlo—concluyó con un largo suspiro—heme aquí
Lo supuse a ella no le gustaba asesinar desde que mato a esas chiquillas que estaban detrás de su amado, celos y ser asesina no es una buena combinación. En ese caso Tsunade y Jiraiya llevan varios años como mafias enemigas, quien lo diría que la Lady se había enamorado de la persona que se supone que hoy odia y que su salida del grupo Sennin había sido porque ella cambio su forma de trabajar. Trato de ponerme en el lugar de Tsunade, seguramente ella siente no solo 2 muertes en la espalda si no la muerte de los inocentes que matan los Sennin. Su forma de trabajo es cruel, sin embargo he oído rumores cuando estaba de descanso sobre ellos, según se han vuelto una mafia más poderosa, realizan préstamos y amenazan con la muerte si es que no pagan con impuestos y a tiempo. ¿Sera que también maten a las familias? ¿Los niños involucrados?
La idea es simplemente aterradora, por suerte mi supuesta madre escogió esta mafia y no la de ellos, me imagino matando a una mujer embarazada destrozándole el vientre y sacarle al bebe todo morado con rosado la sangre era tan abúndate como el aire en el lugar, el padre del niño aterrado amarrado en un poste viendo como mataba a su esposa y a su hijo, es tan cruel…tan inhumano, mis ojos se ponen llorosos pero los controlo inmediatamente, no quiero que me empiecen a decir cosas. ¿Por qué siempre imagino cosas aterradoras? Es mi miedo… más bien ese era el miedo de Mikoto. Esa escena me la describía con terror, era una de sus pesadillas, cuando ella era una joven. Y lo recordé. No pensaba quedarme cayada
—Lady Tsunade… ¿Qué ha pasado con…el niño?—pregunto temerosa, Hyuga seguía aquí y ese secreto solo lo sabíamos 3 personas
—Itachi desapareció con ella…—comento y me imaginé a ese niño de uno años que había tenido Mikoto cuando era una chiquilla
Si ella quedo embarazada joven, ella nunca revela su edad pero para mí ella tendrá un par de añitos más que yo, su hijo bueno Itachi apenas lo conozco lo vi una sola vez, ella prefería guardar el secreto, en cuanto al padre, bueno ella prefirió reservarlo, nadie lo sabe y yo respete eso, aunque el niño se parece demasiado a mi amiga, ella me confesó que se parece más a su padre por su piel pálida y la mirada malvada. Itachi se quedaba con una hermanastra de Mikoto hasta que ella podía verlo y pasar sus descansos juntos ocultos y lejos. Definitivamente tener una familia en este trabajo es muy difícil no sé como aguanto tanto
Hyuga comenta de la nada que la hermanastra de Mikoto desapareció también sin dejar rastro investigaron en la pequeña casa donde vivían y habían dejado todo intacto incluso el televisor y la lavadora encendida. A mi mente llego enseguida la idea de un asesinato o secuestro. Hyuga lo afirmo con la cabeza, al parecer el pudo leer mi mente o tal vez lo vio en mi rostro de angustia
—Tenemos que hacer algo, no sé, no pueden permitir que ese niño…o que ellos e hayan salido con la suya—intente no sonar desesperada, iba a decir un poco mas pero Tsunade me interrumpió dando un golpe en el escritorio. Se escucho demasiado fuerte a pesar de ser de madera
— ¡Eso hacíamos! ¡Hasta que se te ocurrió distraerte en esa misión!
—No lo entienden Minato me tomo por sorpresa
— ¿Minato?—pregunto, por su cara ella no sabía de quien se trataba hasta que en ese estúpido comentario lo escupí
Pero por regañarme tuve que ingeniar una forma para defenderme aunque fuera tan estúpidamente desesperada
—Sabes que no puedes mesclar los sentimientos—dijo sonando muy fría— Ahora lo entiendo todo, tu primer amor hace aparición en una misión y dejas todo por el… ¿Acaso no te importa Mikoto? O ¿Si su hijo sigue vivo?
Ella sabe cómo jugar con mis sentimientos, Minato mi primer y hasta ahora único amor y Mikoto mi verdadera amiga, y a Itachi a pesar de no conocerlo mucho le tenía aprecio por ser hijo de Mikoto, era como mi sobrino. Hubo un silencio. Ciertamente no se que responder, los labios se me ponen temblorosos intentando decir algo que no he pensado. Hyuga me ve y se adelanta a hablar
—Minato Namikaze, mejor conocido como el Relámpago Amarillo de Konoha, definitivamente el mejor agente de los Sennin—comento Hyuga levantando la cabeza en alto como viendo un poco las esquinas de la habitación que estaban repletas de polvo, se lo que temía que hubiera cámaras de algún espía
Relámpago Amarillo de Konoha, Relámpago seguramente por ser rápido fuerte y muy ruidoso, lo demás es algo demasiado obvio. Es un apodo largo y delator; me gusta. Sin embargo el de la Habanera Sangrienta suena como una mujer que prepara comida picante y se rebana un dedo. Lo sé, ellos lo están pensando, son demasiado predecibles así que no me sorprendo por lo que dice la "Lady"
—Genial otro punto por el cual deshacernos de él—dice como si fuera algo cómico, no me causo nada de gracia. El chico a mi lado continúo con su forma de hablar tan profesional y seria
—Pero no es importante, no ahora—ese comentario me dio un poco de alivio—Hay noticias de un pequeño grupo de ladrones, van de casino en casino, robando todo lo que pueden "ganando los juegos"—se detiene un poco para tomar aire— Pero hay algunos de ellos que se encargan de la trata de personas…niños
Niños…no sé porque no puedo sacar de la mente a Mikoto se supone que este tema me la sacaría a ella y a su pequeño hijo con una mirada malvada que me aterraba
—Me encargare de ellos—dije sin pensarlo dos veces—necesito distraerme
—De hecho si, era tu misión—el chico no pudo evitar reír un poco, nunca lo había visto hacerlo—Bueno, me han informado que también irá a investigar un Sennin a los de las apuestas, les robaron así que necesitan vengarse, enviaran a un tal Aburame, lo reconocerás enseguida suele ir de incognito pero lleva una insignia de insecto
¿Un avispón verde? Sera igual de gracioso y sexy que el de la película ¿Sabrá mas artes marciales? O lo más importante ¿me reconocerá y tratara de matarme? Se supone que cada uno tiene su misión así que no tendría que haber enfrentamiento, aunque ambos asesinaremos al mismo grupo de ladrones que tratan a los niños; es decir que los obligan a trabajar para quitarles el dinero.
—No falles—fue lo último que me dijo Tsunade
Me arregle perfecta para esa noche, el casino no era tan grande pero era demasiado moderno y popular aunque siempre hay días en los cuales no hay casi gente, hoy por ejemplo. Ellos aprovecharían para hacer trampas y ganar. Hace mucho que no voy a un casino, espero recordar cómo jugar póker, aunque también me puse a estudiar un poco de tácticas y me obligan a llevar un pequeño aparato en el oído que se esconde detrás del trago, mi cabello como quiera cubre mis orejas y llevo un pequeño micrófono en mi arete izquierdo que es como una cascada de pequeñas estrellas. Esta vez exageré un poco el maquillaje, me delineé los ojos con color negro y unas sombras del mismo color con un toque de plateado, mis labios como siempre rojo intenso. Mi vestido era corto y muy ajustado era del mismo tono plateado que había agregado en mis sobras de ojos, las zapatillas eran también plateadas con detalles un poco obscuros.
Me miraba al espejo y a siempre vista aprecia o una prostituta de mucha categoría o una busca problemas, oh si eso soy. Mi silueta era delgada aun, se me veía muy bien todo, perfecto para causar distracción en los hombres y asesinarlos cautelosamente. Trate de remediar algo a mi cabello, planche un poco esos odiosos mechones que se ponían en la frente. No es que no me guste, de hecho cuando me suelto el pasador y lo peino me veo muy diferente, aunque este fleco que llega a rosar con mis ojos sea solo un mal recuerdo de aquel accidente. Bueno y desde entonces no me lo dejo crecer mucho. ¿Desde cuándo me preocupo por mi horrible cabello? Simplemente me lo coloco de lado para que no me estorbe la vista
Subir a la motocicleta sería realmente un problema, el vestido es tan corto que si intento dar una patada se me subiría hasta la garganta…no tanto pero si. Así que Hyuga hace el gran favor de llevarme, hoy era también sus primeras vacaciones así que me dejaría y se iría lejos de konoha por todo un fin de semana, le prestare mi motocicleta, no creo utilizarla.
Me siento de lado sujetando muy bien la cintura de Hyuga, nunca le he preguntado su nombre pero me gusta mucho su apellido, el mío y el de el suenan muy bien Hyuga Uzumaki, o Uzumaki Hyuga. Antes de intentar ligar parentesco con mi COMPAÑERO de trabajo me dedique a cuidar la compostura. Llegamos al lugar y justo enfrente de nosotros había un porsche cayman negro, ¿Cómo no reconocerlo? Es mi auto favorito, aunque claro no se conducir bien autos y por eso tengo esta motocicleta hermosa.
Me baje y me acomode el vestido por suerte solo tenía la mirada de los guardias de la puerta, los mire de reojo, tienen armas pero no las suficientes para detener mi huida, los mataría ahora si quisiera. Hyuga se quito el casco obscuro que impedía que lo viera, sus ojos de un tono a perlado me miraban intensamente, sus ojos me decían que quería decirme algo sin embargo no puedo hacerlo ni yo puedo adivinarlo, se despide de mi con un beso en la mejilla, se coloca esa protección de la cabeza y se marca muy rápido. Nunca habíamos tenido tanto contacto ¿será que empieza a encariñarse? O ¿sabe que voy a morir?... ¿Por qué siempre me hago preguntas a mí misma, si se que no las puedo responder?
Entro a ese lugar normalmente, no me niegan la entrada y me siento tan bien, ese lugar parece extranjero las maquinas tenían muchas luces, espectaculares, adornos que giraban, era demasiado para un lugar tan pequeño. Y tal como me dijo Hyuga estaba casi vacío poca gente estaba en esas maquinas que bajas una palanca y si aciertas tres veces la misma figura te dan monedas, el reto estaba en una esquina en la cual se escuchaban gritos de victoria y derrota, era la mesa en la que se ponían a jugar póker. Aquí empieza mi trabajo y me siento como en toda una película de acción, solo que a mí me pagan menos por esto
Había una mujer un tanto mayor que estaba a punto de llorar por desesperación, había perdido contra alguno de los 5 hombres que venían vestidos casi igual, lo único que los identifica es el color de sus corbatas. La mujer se dio la vuelta, solo llevaba con ella una moneda, creo que lo había perdido todo, un anciano que no era seguramente de su grupito estaba rascándose la cabeza, estaba pensando en seguir o no. Me acerco lo demasiado para captar la atención de todos. Nadie me vio directamente a la cara, mi escote era muy provocativo lo sé y mis piernas desnudas no se quedan atrás
Paso 1 embobarlos, listo
— ¿Vas a jugar preciosa?—me dijo el tipo de corbata roja
Acepté su invitación me senté en esa cómoda silla que ocupaba la señora anterior. Mire de reojo la situación de nuevo y sin decir ni una palabra acerque un par de monedas con cantidades fuertes, los tipos hicieron lo mismo aunque un poco menos que yo, el anciano se mostro desesperado y dio un grito ahogado
— ¡Me largo! ¡Aquí solo pierdo!—dijo muy malhumorado pero nadie le prestó atención
Uno de los encargados del lugar empezó a revolver la baraja y repartimos las cartas, mire mis cartas solo por detrás aun no quería verlas y creo que ellos tampoco, bueno eso creía hasta que el de corbata amarilla me hizo una seña para que sea la primera en ver las cartas
Las tome con cuidado, como si esto fuera a cambiar mi suerte hoy, antes de verlas un sonido me detuvo eran un par de monedas que se agregaron, alguien las arrojo. Alce mi mirada para ver a aquella persona que tenia a lado
— ¿Aun puedo jugar?
Esa voz, era él. Ahora en una presentación un poco más, sexy. Era un traje color rojo con una tela tipo aterciopelada, se veía suave y con ganas de acariciarla, y su rostro seguía igual de fino y liso. Creo que su rostro es más suave que el de cualquier mujer incluyéndome. Sus ojos son un azul tan…tan perfecto. Definitivo mi color favorito es el azul de sus ojos. Intento no quedarme como una tonta admirando a ese hombre perfecto y dedicarme al juego, a él le entregan las cartas y se sienta a mi lado
Empieza el juego. Al principio todo se veía tan tranquilo y normal, creo que Minato es mejor que yo en esto se ve más confiado. Sus rubios cabellos se movían tan suaves, el aire acondicionado daba directo a él. El casino está jugando conmigo para que me vuelva loca por él, solo falta que se apaguen las luces y solo un destello lo ilumine para robar mi total atención
Se volvió todo más tenso. En el juego, tardábamos más en pensar. Ahora sé que el tal Aburame fue remplazado por Minato por alguna razón, o el sabía que yo vendría o…tal vez Hyuga le mintió a Tsunade para que me encontrara con él. Eso explicaría la despedida con el beso en la mejilla. No sé que planea, pero espero que no sea nada malo
La cara de los tipos expresaban temor, así es Minato, había ganado, incluso me gano a mí. No tomo las monedas de inmediato, los miro atentamente y sonrió. Los tipos empezaron a susurrar entre ellos. Supongo que les dolerá perder una fortuna. Minato me toco la pierna con su mano, solo la depósito en ella y di un leve brinquito sus manos estaban heladas a causa del aire frio directo. Lo mire a los ojos y lo que vi fue su sonrisa esfumarse suavemente. Lo siguiente fue un poco menos agradable.
Creo que tomo mi brazo y me jalo hacia el haciendo que ambos nos paráramos y nos alejáramos un poco de esos tipos, no lo entendía muy bien hasta que pude divisar al tipo de la corbata color mármol que estaba junto a mí con una navaja. Lo entiendo todo. Me iban a tomar como rehén. Mire a Minato y él me sonrió. Supongo que era la señal. Empecé a escuchar la voz de una chica por el pequeño aparato que tenía en el oído, me decía mármol, azul y una voz que conocía me decía rojo, eran ellos los que me tocaban asesinar. Así que después de todo Hyuga me seguía en la misión y supongo que la chica era o una empleada o su chica.
Los tipos se pararon y Minato y yo nos separamos a atacar, el primero sería el de mármol. No me costó trabajo quitarle la navaja con una patada aun que creo que todos vieron mi ropa interior. Una distracción que aproveche para darme un golpe directo a la cara y después con su misma arma lo ataque en el brazo, hubiera sido mejor en el estomago pero lo dejare para después. Azul fue muy fácil, con un movimiento de brazos le quite el arma, y estaba dispuesta a noquearlo pero algo me saco de mis casillas, Minato peleaba cuerpo a cuerpo con uno de ellos, el llevaba un arma y estaba a punto de disparar, sentí como se cortaba la respiración.
Todo paso demasiado rápido, el tipo disparo pero Minato golpeo la mano del atacante antes de que el tipo apretara el gatillo provocando que la bala cambiara su rumbo hacia mí, es cierto Minato estaba a escasos centímetros de mi pero fue capaz de jalarme hasta caer al suelo con él. Igualmente la bala no me hubiera alcanzado. Azul recibió la bala y el que disparo quedo anonadado, se acerco a nosotros para dañarnos pero Minato saco de su pantalón un tipo de estrellas que usan los ninjas y los lanzo hacia él, directo al cuello dejándolo en el suelo
Fue demasiado rápido, ahora entiendo porque lo llaman el Relámpago, seguir pensando seria mi perdición, el se puso sobre mí, aun en el suelo. Sentía su respiración su calor, a esta perspectiva era tan varonil y su loción se volvía adictiva para mi cuerpo, no sé si pueda sobrevivir
— ¿Jugamos niña?—ese tonito de voz lo conocía muy bien, ya me lo había dicho antes y no hice nada más que seguirle el juego
—No se jugar—comente como lo hice aquella vez solo que esta vez me sonrojé un poco mas
—Yo tampoco…aprenderemos juntos—sus labios se posaron sobre los míos, solo los presiono como esa vez…solo que ahora somos un poco mayores
Por un momento había olvidado todo, el lugar, la situación y solo me dedique a recordar ese momento y de nuestro primer beso. Fue tan inocente y simple como cuando éramos unos adolescentes. El zumbido en mi oreja me devolvió a mi realidad, no sé como logre poner a Minato debajo de mí. Me di la vuelta usándolo a él como suelo y el tipo que seguía aun vivo recibió una patada por mi parte, el intentaba atacarnos estando distraídos, pero soy un poco audaz y logro inyectarle las agujas de mis zapatillas que tenían un veneno mortal incrustado
Eran geniales, solo con apretar un botón salen las pequeñas ajugas y el tacón sirve como inyección. Fue cuestión de segundos ver al tipo tirado en el suelo sin vida
—Sera mejor irnos—le dije y él seguía un poco asustado, tal vez porque estaba sobre él. Se levanto como rayo y me ayudo
Vi el cadáver en el suelo, era el que no había visto morir, Minato lo mato primero con una navaja envenenada. El ama el veneno como yo. Seguía el zumbido en mi oído era Hyuga Que me decía que me diera prisa, acerque el micrófono escondido en mis aretes y sin importar que Minato escuche dije
—termino, solo hay uno agonizando, pueden venir a limpiar—Minato no me prestó mucha atención hasta que le tome el brazo para detenerlo
—Hay tanto por hablar—logró decir sin mirarme
—Pero tan poco tiempo—dije y ya venían la gente de seguridad hacia nosotros les lancé unas finas agujas que eran sedantes, no permitiría que Minato matara a los guardias ellos no lo merecen
Él me tomo del brazo y salimos juntos por la puerta trasera, no había nadie, seguro por el balazo que se escucho, saco su de su bolcillo unas llaves y me dirigió hasta un auto
Ha Era el porsche negro
—Me tengo que—él se atrevió a quitarme las joyas y el pequeño dispositivo en mi oído me lo quite yo. Por suerte no me quito mi ropa
Subí al auto como copiloto confiada, lo sabia confió en el aun. El no ha cambiado, su mirada lo dice…solo que tiene que estar en este lugar trabajando como asesino
Jure escuchar a Tsunade decirme no confíes en el amor, solo te hace daño. Nunca he sufrido por un amor, Minato sería mi primer sufrimiento entonces.
Cuando estuvimos lo suficientemente lejos se estación en un lugar donde casi no había nadie, era de noche todo estaba tan obscuro, de no ser porque el auto tiene ciertos lugares que se brillan en la obscuridad no vería su rostro, me miro y estaba un poco agitado
—Lo logramos—suspiro dejándose caer en el asiento del piloto después me miro de reojo—Eres demasiado buena Kushina
Se acerco a mí, podía sentir que aun estaba animado, la adrenalina que se siente al atacar y al matar a alguien te sigue durante un rato. Su labios buscaron los míos dándome un pasional beso, se movía tan rápido dejando una sensación exquisita en cada movimiento, mis manos fueron a su rostro y bajaron hasta su cuello, las de él acariciaban mi cabello y mi cadera. Intentaba responderle el beso pero era muy rápido. Su cálida lengua labio mis labios y pidió permiso para entrar a mi boca y encontrarse con mi tímida y pequeña legua, fue como un juego entre ellas pero se sentía tan bien; la adrenalina, la danza de nuestras lenguas y su loción. Creo que me volveré loca.
El se empezó a levantar de su asiento intentando quedar sobre mí, era incomodo en este auto así que se detuvo un poco, se alejo pegando su frente con la mía para hablar, pero le gane la palabra
— ¿Planeas hacerme el amor en este auto?—comente sonando un poco graciosa y él me regalo su adorable sonrisa torcida
—Lo sé, es difícil—su forma de decir esa frase era muy coqueta lo decía entre suspiros como si no soportara estar tan cerca sin besarme
—No sé cómo puedes acostarte con otras aquí
No debí de haber dicho esto, pero sentí un poco de celos de pensarlo
—Desde que hicimos el amor…no he estado con otra—suspiro y me miro a los ojos; Recuerdo que lo hicimos a los 17 antes de marcharme— ¿y tú?, ¿con cuantas victimas te has acostado?
—Tú también has sido el único
Es verdad aunque si he tenido que coquetear mucho y en ocasiones dejo que me toquen para matarlos en su punto débil. Muchos han intentado abusar de mí, pero no creo que puedan si quiera moverse ahora
Me volvió a besar, pero al cabo de un tiempo yo fue la que me separe
—Sabes que somos enemigos y que en cualquier momento te podría matar por ser Sennin—solté sin mirarlo dedicándome a aplicar un poco de brillo para mis labios mirándome en un diminuto espejo
—Tú no lo harías—dijo sin estar convencido lo bese dejando un poco de brillo en sus labios, el no resistió a lamerse los labios
—Si te digo que mi brillo tiene veneno
Su mano me sujeto fuerte las mejillas dejándome sin movimiento y me volvió a besar intensamente quitándome el brillo de mis labios con su lengua. Se separo y solo me miro a los ojos. Confiaba en mí, por eso lo hizo, por eso quito el supuesto veneno con su lengua
—Si fuese así, estarías muerto—dije demasiado fría
— ¿Y?, al menos me asegure que el veneno no te dañara a ti
Me volvía a él y mi lengua entro sin permiso y empezó a batallar con la suya aun no había absorbido todo ese brillo aroma a fresa, provoque que mi lengua compartiera ese brillo y me separe
—No creo que pueda vivir sin ti…no de nuevo—comente recordando ese tiempo tan largo que pase sin el
—No sabes cómo te busque, ahora que estamos juntos por favor—lo interrumpí
—Tengo que asesinarte, tarde o temprano
—No hagas lo que ellos quieren—me rogo—Yo no te mataría
—Lo harás, si no es que yo lo hago primero
Era increíble como ambos aguantábamos las lágrimas en los ojos, los ojos azules de Minato se veían tan hermosos, tan vidriosos. El saco su cadena que estaba escondida entre su ropa, la cadena era delgada y dorada el dije era un zorro más bien un zorrito con múltiples colas, se veía muy lindo, el se quito la cadena y me la entrego
—Quiero que la tengas—me dijo y yo la guarde inmediatamente en mi bolsa—No sabes lo que significa para mí, no sé cuando lo vi supe que te gustaría y lo he guardado desde que tenía 18
—Ah—dije y acaricie unos mechones de su cabello—será mejor que me vaya, si nos descubren estaremos muertos
—Kushina yo…te a-
—Minato, no mezcles los sentimientos con tus misiones…o será tu perdición
….
¡Hola!
Voy a llorar, es enserio… Amo esta pareja, que tal como va la historia, Siendo sincera no pasara de 5 capítulos, aunque creo que habrá una sorpresa, GRACIAS POR LOS COMENTARIOS
Y disculpen si describo algunas cosas no se entienden o faltas de ortografía, si no escribo faltas de ortografía simplemente no sería YO, Yamile, soy la peor y ni siquiera sé escribir bien (Eso me lo dijo mi supuesto mejor amigo)
Advertencia de (tal vez) escenas un poco mas explicitas…saben a lo que refiero; en el siguiente capítulo. Regrese a la escuela ¡Maldición! Tal vez tarde más en escribir, Es mi último año en la preparatoria quiero esforzarme (LOL)
Cuídense, Estudien, trabajen o lo que sea que hagan pero sanamente
Saludos
Yami
