Notas de la Autora: Hola! Bueno, no saben lo feliz que me han hecho: 13 reviews en un sólo capítulo y encima en el primero! De verdad, tengo que agradecerlos, no voy a responder uno por uno porque apenas si tengo tiempo para escribir los capítulos y subirlos, pero de verdad MUCHAS GRACIAS ! Algunos me preguntaron si existe Mar Francés. Sí, existe, verdaderamente se llama Mar del Plata, y está en Argentina, la descripción del lugar es absolutamente real. No sé por qué le cambié el nombre, pero tengo que pedirles disculpas por haber elegido un nombre tan inapropiado, pues Francia no es un lugar de mucho mar que digamos. Y a la que me pidió magia, por supuesto! habrá magia! algunas reglas están para romperse.

Todos los que quieran pueden pasarse por NOCHES PELIRROJAS, que es una historia Harry & Ginny, Ron & Hermione, y también por WALKING ON SUNSHINE, es un One-shot, que fue escrito en un impulso, no es demasiado bueno, pero no está tan mal.

Y también tengo una gran amiga, que está escribiendo lo que será una gran historia: ELLA Y ÉL, de juupotter, pueden pasarse por mis historias favoritas y allí la encontrarán.

Esos son todos los avisos. Respecto al capítulo de hoy, el título lo dice todo, ya lo verán.

Lo que todas estábamos esperando

Necesitarías más que valentía para soportar, sin mojar los pantalones, la mirada asesina de Lily Evans. Afortunadamente, James Potter tenía algo más que valentía, tenía experiencia con la furia de la pelirroja.

Mil pensamientos cruzaron la cabeza de Lily mientras miraba a James de esa forma tan aterradora. Pensamientos en los que le echaba la culpa de estar en el mismo lugar que ella, como si lo hubiese planeado (es que realmente James era capaz de planearlo), pensamientos en los que le echaba la culpa de haberla encontrado, de haberse enterado de que ella estaba allí, pensamientos que ofrecían tentadoras maneras de asesinarlo, pensamientos que le pedían a gritos que fingiera que no había visto a James, y algunos pensamientos que saltaban de alegría de que James estuviera en el mismo lugar que ella, de que la hubiera encontrado, y de que la hubiera visto. Estos últimos sólo consiguieron incrementar la testarudez y la rabia de la pelirroja.

Ante todo esto, la sonrisa de James seguía siendo igual de magnífica. Su ego era difícil de herir, y esa mirada, por muy terrible que fuera, no iba a conseguirlo tan fácilmente.

- ¿Te sucede algo Lily?- le preguntó la señora Evans.

- ¿Qué? Oh, no, claro… claro que no…- tartamudeó ella, apartando la vista de James.

- ¿Estás segura? De pronto te quedaste muda, y te has puesto roja como un tomate, querida…- intervino Kate. Lily volvió a mirar hacia la ventana, pero James ya no estaba allí.

- Eso debe ser porque estás encantada de verme¿no es cierto, Evans?- habló una voz penetrante, a sus espaldas. Lily se sobresaltó, incapaz de darse vuelta y dar por terminada la esperanza de unas buenas vacaciones: estar en el mismo lugar que Potter no podía significar nada bueno.

Los Evans se quedaron en silencio, esperando que Lily les aclarara las cosas.

- Ja… Jam… James…- Dijo Lily con falsa alegría, al darse vuelta sacando fuerzas de quién sabe dónde, y una mueca que pretendía ser una sonrisa pero que más bien derrochaba espanto y enojo.

- Estoy muy bien, gracias por preguntar, Lily. ¿Y tú?- Ante ese comentario, la familia rió brevemente, lo que puso a Lily aún más furiosa si eso era posible.

- Bien, gracias, Potter… como si te interesara…- añadió en un susurro.

- Me alegro… Mira Lily, me encantaría quedarme hablando contigo… pero no quisiera interrumpir esta reunión…- dijo James en un tono lastimoso, sabiendo que su plan daría resultado.

- Oh, mira… James,- dijo haciendo hincapié en esa palabra- no hay ningún problema…- y sonrió con sinceridad, aunque sabía que Potter se las ingeniaría para quedarse- puedes salir derechito por aquella puerta.

- ¡Lily¡No seas tan descortés!- Intervino la señora Evans, y dirigiéndose a James, agregó:- Habrá muchas tardes como ésta, no será la única que tengamos, y espero que tampoco sea la única en la que nos acompañes, querido…

- No, por favor… no logrará que no sienta que estoy interrumpiendo algo…

- Vamos, querido, siéntate, yo soy Lauren, la madre de Lily.

- Si usted insiste…veo que la belleza es heredada…- sonrió- Soy James, James Potter, un placer.- le besó la mano.

- ¡Oh, qué payaso!- Dijo la señora Evans, aunque se había sonrojado.

- ¿Eres compañero de Lily en Hogwarts?- inquirió el señor Evans, a quien aquella situación no le causaba ninguna gracia.

- Sí, señor, y debo añadir que Lily lleva la magia dentro…

- ¡James!- intervino Lily- ¿de qué magia estás hablando?- y lo miró, dándole a entender que todos sus acompañantes eran muggles, y que no todos sabían que ella era una bruja.

- La magia que solamente tú puedes tener Lily…- dijo James, sincero.

- Cariño¿por qué no le presentas el resto de la familia a James?

- Eh… sí, bien… mira Potter…

- ¿Qué modales son esos, Lily?

- Uf, de acuerdo, James…- lo miró desafiante- Éste es Johnny, el hermano de mi madre, y ella es su mujer, Kate.- La pareja le sonrió a James, que hizo un gesto con la cabeza.- Los trillizos son sus hijos: Ben, Seth y Marissa.

- ¿Qué tal?- le dijo Marissa tímidamente, y se sonrojó.

- Muy bien¿y tú?- dijo James agachándose hacia ella.

- Bien… gracias.- Seth y Ben se reían a espaldas de James.

- Y ella es… mi hermana, Petunia.- terminó Lily.

- Un placer.- Dijo James. Petunia no contestó.

- ¡James!- era la señora Potter- Oh…

- Ellos son los Evans.- Se adelantó James.- La familia de Lily…- la señora Potter hizo un gesto que indicaba que había comprendido a su hijo.

- ¡La pelirroja!- dijo, provocando que James y Lily se sonrojaran- Soy Julia Potter, y éste es mi marido, Matthew.

- Encantada.- respondió Lily resignada, viendo como las señoras Potter y Evans se saludaban con cortesía.

- ¿En qué hotel se están hospedando?- preguntó el señor Potter.

- ''Costa Azul''.

- ¡Igual que nosotros!- dijo James.

- Habitaciones 401 y 400.- chilló Marissa, que parecía encantada de que James estuviera en su mismo hotel.

- Entonces nos veremos pronto.- Sonrió James.

- Lamentablemente.- Murmuró Lily, que tenía voz de ultratumba. ¿Podía tener tanta mala suerte¿Por qué Potter, de entre todos los hoteles de la ciudad, tenía que estar JUSTO EN EL QUE ELLA ESTABA? Para colmo, su madre y Julia parecían tener una especie de extraña conexión, pues desde que se habían presentado hasta ese momento no habían dejado de hablar un solo segundo.

- Nosotros estamos en la habitación 503…- Le dijo Julia a Lauren.- Ahora nos vamos, que tenemos prisa…

- Nos mantenemos en contacto.

- Adiós.

- Te veo, Lily.- Dijo James, y los Potter atravesaron nuevamente la entrada de la confitería Boston, provistos de gorros, bufandas y abrigos.

- ¡Qué chico tan educado!- observó la señora Evans, ni bien los Potter se hubiesen perdido de vista.

- Es la persona más insoportable que existe…- terció Lily.

- Oh, vamos Lily…

- Es verdad, tú no lo conoces.

- Me ha caído muy bien, y me ha resultado muy simpático…- observó la señora Evans.- Él y su familia… Julia me agrada.

- Quizás su madre sea una gran persona, no lo sé, pero James no lo es.

- Tal vez estas vacaciones te haces un nuevo amigo, además no podrás evitarlo por siempre… está en el mismo hotel…

- Lo sé.- Dijo Lily tratando de consolarse a sí misma, de algún modo.

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- Así que¿esa es la famosa Lily Evans?

- Vamos, mamá- dijo James, que repentinamente se había puesto colorado- Cuando te hablé de Lily me gustaba, es cierto, pero fue hace dos años…

- Si tú lo dices…- Respondió Julia divertida, irritando a James.

Continuaron el camino al hotel en silencio. Al llegar a la habitación 503, James se arrojó en su cama. El lugar consistía en dos ambientes, en el suyo, había una cama marinera (litera, una cama sobre la otra), una mesa de luz, un armario, y una televisión, un curioso pero entretenido invento de los muggles.

- James, nosotros nos vamos a juntar con los socios de tu padre, volvemos en dos horas.- James gruñó en señal de que había escuchado.

- Adiós.

Pasaron unos momentos de silencio en los que James analizó la situación. Se encontraba en el mismo lugar que Lily Evans, eso podía significar algo bueno o malo según el punto desde el que se lo viera. Por un lado era bueno porque tendría más oportunidades para conquistarla. Por el otro era algo malo porque no estaba seguro de querer conquistarla, es decir, él siempre había sabido que Lily no era el tipo de chica con las que él solía salir, pero hacia quinto año Lily se había puesto demasiado hermosa como para pasar desapercibida para los ojos de James, y como es lógico, el había intentado ligar con ella. Primero era sólo una obsesión, su orgullo necesitaba que ella accediera a salir con él, nadie le había dicho que no antes. Pero a partir de ese momento, fue conociendo verdaderamente a la pelirroja, y… se había enamorado de ella. James no quería o no podía admitirlo, pero esa muchacha ojos esmeraldas lo volvía loco, e inconscientemente le hacía hacer cosas para llamar su atención: pavadas. Pero Lily le había roto el corazón, Lily lo había rechazado hasta el hartazgo, Lily, la misma que una vez dio vuelta su mundo, ahora solamente era un objeto de burla, la molestaba constantemente para que ella le prestara un poco de atención, una mirada. Aún tratándola de ese modo tan insoportable, no podía evitar verla y sentir algo, algo que no sabía que era, algo que Lupin le había dicho que era… que era… no se atrevía a decirlo… que era…

- Amor.- susurró James.

- ¿Nuevamente Evans o alguna otra y no me he enterado?- dijo una voz masculina que hacía estremecer a cualquier adolescente en Hogwarts. James se levantó sobresaltado, chocándose la cabeza contra la parte superior de la cama litera.- No, no estás alucinando, James, verdaderamente estás viendo al hombre más deseado en Hogwarts.

- Sí, el espectáculo que todas estábamos esperando.- dijo James con voz chillona, intentando imitar a una chica.

Allí estaba, parado en la puerta del cuarto de baño, con el negro cabello mojado, recién salido de la ducha, con una toalla atada a la cintura y con su sonrisa tan seductora, el mejor amigo que James pudiese encontrar en todo el mundo: Sirius Black.

Notas de la Autora: La aparición de Sirius Black, a todas aquellas que me lo pidieron, con un dejo de desesperación. MUCHÍSIMAS GRACIAS! y espero nuevamente reviews, que se repita!

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