Capítulo 2
Ambas caminaron por el extenso pasillo abrazadas de guante. Llegaron al comedor donde Gerda le estaba sirviendo a Kristoff un plato de estofado caliente.
-Buenos días- Dijo Anna con una sonrisa.
-Buenos días- Respondió Kristoff mirando a Anna y a Elsa que lo miraban desde la entrada de la puerta. Elsa se sentó en la gran silla de madera tallada a mano con la gran delicadeza de siempre. Mientras se servían los platos de ambas Kei entro en la habitación con un sobre en la mano y se lo entrego a Elsa. Ella lo miro cuidadosamente ya que no tenía el nombre de la persona que lo envió. Elsa lo abrió cuidadosamente y comenzó a leer.
Mi amor:
No puedo dejar de pensar en ti, cada vez que cierro los ojos te veo a ti; tu belleza, tus hermosos ojos azules que son como dos océanos en los que me pierdo cada vez que los recuerdo, tu piel blanca y tersa que desde que te vi por primera vez no puedo dejar de desear tocarla y acariciarla, tus labios rojos como una rosa suave que deseo besar con tanta pasión que sobraría si se la entregase a cada persona en el mundo. Te veré pronto mi amada.
Atte:. Tu gran Amor
En cuanto Elsa termino de leer la metió de nuevo en el sobre y la guardo en su bolsillo. Todo eso paso tan rápido que Anna al verla se preocupó.
-¿Elsa, estas bien? Te vez nerviosa- Dijo Anna tomando su mano con cuidado.
-Sí, estoy bien- Dijo Elsa quien la miraba tratando de ocultar lo más que pudo sus emociones pero esto solamente lo empeoro.
-¿Segura?- Volvió a preguntar Anna quien miraba a su hermana fijamente sin apartar la vista un minuto de su rostro tratando de adivinar porque ese raro comportamiento.
XOXOXOXOXOXOXOXO
Al terminar de cenar Elsa se encerró en su estudio leyendo nuevamente la carta sin apartar la atención en esas últimas palabras escritas en tinta rosa.
Atte:. Tu gran Amor
Era extraño que alguien usara ese tipo de tinta ya que ella nunca avía visto tinta rosa en una carta de alguien o en algo.
En ese momento entro Kei con otra carta esta vez el sobre era de color rosa y nuevamente no tenía el nombre de la persona quien lo envió.
-Alteza, lamento no haberle entregado este antes, lo que paso fue que en el trayecto de las oficinas hasta el comedor este otro sobre se me callo por accidente y no me di cuenta- Dijo Kei mientras lo ponía en el escritorio.
Pero Elsa no podía apartar la vista de la carta anterior.
-Gracias- respondió en casi un susurro la reina. –Kei, ¿no sabes quien envió esto?- Pregunto Elsa extendiéndole el otro sobre a Kei, claro sin la carta.
-No Alteza si el sobre no tiene nombre entonces es casi imposible saber quién lo envió-
Respondió Kei mientras se lo devolvía a Elsa sin dejar de mirarlo. Kei se retiró dejando a Elsa solo con sus pensamientos, ella nunca había recibido una carta como esa y la verdad menos con palabras que parecían venir de un verdadero poeta. Elsa no podía creerlo se sentía como si el corazón le fuera a estallar, mientras que sus mejillas se coloreaban de un color rosa intenso.
Pero eso desapareció de repente cuando Anna toco a puerta del estudio.
-Elsa, ¿Puedo pasar?- pregunto Anna.
Elsa en un movimiento rápido busco un lugar donde guardar la carta. La guardo en un cajón de su escritorio.
-Si claro, pasa-Dijo Elsa con tono apurado.
-Elsa, ¿Estas bien? me preocupaste bastante- dijo Anna mientras cerraba la puerta detrás de ella y camino hacia su hermana-
-Sí, no te preocupes estoy bien respondió Elsa con tono nervioso.
Anna no tardó mucho en comprender que algo le ocurría a su hermana y ella no quería decirle.
-Elsa, sabes que soy tu hermana y puedes contármelo- Dijo Anna con tono dulce y calmado.
