Capítulo 2:
/Eren/
Unos guardias de la paz nos conducen hasta el edificio de justicia. Allí nos llevan a la habitación más lujosa que he visto en la vida, las paredes amarillo pastel están recubiertas de tablones de madera, y el suelo es de losa, tiene un pequeño sofá recubierto de terciopelo que parece muy agradable y suave.
La puerta se abre y entran mis padres, mi madre llora histéricamente, en cambio mi padre mantiene la calma en todo momento. Ella me abraza muy fuerte. Empiezo a notar mi hombro un poco húmedo, está llorando… Entre sollozos, me dice que por favor vuelva, por ella. Me hace prometérselo, así que lo hago... Pienso ganar cueste lo que cueste.
Mi madre me suelta y va a abrazar a Mikasa... Ya que es como de la familia, unos traficantes de personas mataron a sus padres y querían secuestrarla para venderla a algún depravado con dinero, debido a que es medio asiática, y actualmente hay muy pocos de estos. Mi padre fue a hacer una revisión médica a su casa y yo lo acompañe, pero no abrían y la puerta estaba abierta, así que entremos solo para encontrar el cadáver de sus padres, me dijo que avisaría a los guardias de la paz, que no me moviera. Sin embargo entré, y conseguí apuñalar a uno, y soltarla, ella apuñalo al otro, creo que despertemos un extraño instinto asesino oculto en nosotros en ese instante. Mi padre hizo como si nada hubiese ocurrido y la trajo a vivir con nosotros. Ahí le regale mi bufanda, la que ahora lleva siempre. Realmente no sé si en señal de cariño, respeto o qué. Pero siempre la lleva.
Mi padre me abraza y tiembla un poco, cuando recupera la compostura me agarra de los brazos y me da un collar con una llave colgada.
-Esto… No debes perderlo jamás, en su momento ya sabrás que hacer con ella. Sé fuerte, yo sé que tú puedes.- Asiento, pero sin acabar de entender lo que me dice. El abraza a mi madre y se van por la puerta, dedicándonos una mirada de extrema tristeza. Y yo me siento igual, ya que puede ser la última vez que los vea.
Al salir ellos, entra el abuelo de Armin, y salimos.
Ya con las despedidas hechas nuestro mentor, Levi y nuestra acompañante nos guían hacia el tren que nos llevará hacia el Capitolio. Realmente estoy intrigado por cómo será, no hay más que rumores de que hay seres gigantes, titanes creo que decían... Sea como sea entramos al tren. Es todo lujoso, al menos comparado con nuestro hogar, tiene una mesa llena de manjares y un sofá con pinta de ser muy blando.
Dirijo una última mirada hacia mi distrito, el que me ha criado. Me fijo en que Mikasa hace lo mismo, pero ella tiene la mirada vacía, como si nada le importase.
Nos hacen sentar en el sofá, que se abre haciendo movimientos mecánicos hasta formar una U. Nos sentamos y un criado nos da una copa de lo que creo que es zumo, es dulce, pero a la vez amargo. Entonces me fijo en mis compañeros, Armin es un chico muy delgado, rubio y con pinta de ser delicado, creo que tendré que preocuparme por el para que sobreviva. Levi es un poco mayor que nosotros, sin embargo su seria cara expresa más años de los que tiene. Parece de constitución atlética, sin embargo es bajito, en el podio parece más alto, pero en realidad es el más bajo de todos nosotros.
/Mikasa/
Hanji, nuestra acompañante de pintas raras se presenta. La verdad es que habla como una persona normal, quizá su actitud tan cursi sea porque está delante de cámaras, incluso se quita la peluca y se arranca las pestañas.
-Ah. No puedo con toda esta porquería...- Dice quejándose, para ser del Capitolio es muy extraña.
Luego nos pide que nos presentemos todos, pregunta sobre nosotros, para poder destacar con los patrocinadores.
De golpe nuestro mentor la corta.
-¿Para qué quieres saber eso? Total van a morir como todos los del doce todos los malditos años- Le dice con cara inexpresiva.
-¡¿Entonces no nos vas a ayudar?!- Le replica Eren... El siempre tan impulsivo. -¡¿Vas a dejarnos morir?! ¡¿Sin ni siquiera intentarlo?! ¿Enserio?-
El simplemente se levanta, la tensión se respira en el ambiente, de repente le pega un veloz puñetazo a Eren haciendo que este caiga. No lo puedo tolerar, esto sí que no. Pierdo la consciencia y un chillido de Armin me devuelve al mundo real, estoy con un cuchillo en el cuello de Levi.
-Por favor, parar, así no vamos a ningún sitio.- Nos dice Hanji.
Le quito el cuchillo del cuello, y me siento dignamente, él se recoloca el pañuelo que lleva en el cuello.
-Bueno, al menos este año parece que hay nivel...- Nos dice interesado Levi.- Por hoy podéis iros a dormir, mañana haremos un plan.-
Nuestras habitaciones están en un pasillo del tren, la mía está en medio de la de ellos. Los tres tenemos demasiada adrenalina en las venas, así que nos reunimos para hablar. Después de un rato charlando, Armin suelta:
-Realmente tengo ganas de llegar al Capitolio. ¿Vosotros no?-nos dice con aire soñador Armin- Sé que lo más probable es que muera en la arena, pero almenos ahora me siento en libertad, mirad.-Nos señala un campo de flores que se ve por la ventana, la verdad es que es precioso- En el doce jamás podríamos haber visto algo semejante.-
-En cierta parte tienes razón- le sonríe Eren- chicos prometed que saldremos los tres de la arena.- Estira la mano, Armin la pone encima de él y ambos me miran, realmente me parece ridículo, pero si estoy dispuesta a sacar a Eren con vida cueste lo que cueste, ¿Por qué a este chico no? Así que la pongo con ellos.
/Eren/
Creo que hoy he dormido mejor que en toda mi vida, el colchón es tan blando como una nube. Me visto con una especie de batín de color naranja. Y salgo, ya están todos en la mesa, esperando a que me siente para empezar a comer, todo es delicioso, en especial un pastelito de chocolate, jamás había probado nada parecido, solo lo había visto en la pastelería del distrito. La verdad es que los tres hemos comido como si nos fuese la vida en ello, bueno, teniendo en cuenta que puede que sea una de nuestras últimas oportunidades está justificado.
Armin rompe el silencio - Bueno, si queremos ganar tendremos que conocer a los rivales ¿no?-
Hanji le da la razón, así que al acabar de comer nos reunimos en el sofá para ver la cosecha de los otros distritos.
Primero nos vemos a nosotros, me sorprende ver con la determinación con la que avanzo, Mikasa va impasible y Armin muy nervioso.
En el 11 sale una chica alta y morena, con mirada seria pero pícara, algo me dice que hay que tener cuidado con ella. Después sale un chico, aparentemente normal, llamado Daz. Luego sale elegida una chica muy bajita y de rasgos finos, la verdad es que es bastante guapa, pero al llorar se echa a perder...
Luego vemos la cosecha del 10, sale una chica con el pelo recogido en una cola de caballo, mientras sale se come una patata. Luego hacen salir a un chico rapado, es pequeño, y está muy nervioso. El tercero resulta ser un chico rubio llamado Thomas.
En el 9 sale por desgracia una pareja como tributos, Franz y Hannah, no paran de abrazarse, y un chico bastante normal.
En el 8 sale una chica, es rubia pálida, tiene unos ojos bastante grandes para lo sombríos y atemorizantes que son. Tiene una actitud calmada, hasta aburrida, su nombre es Annie. Luego sale un chico muy alto y delgado, tiene un continuo nerviosismo, se llama Berthold. Por ultimo sale un chico recio, es un poco alto y muy musculado, llamado Reiner.
Luego van pasando distintos tributos, ninguno resulta llamativo, hasta llegar al 4, uno de los distritos que suele tener tributos profesionales, primero sale una chica con dos colas azabache a los lados, Mina. Luego un arrogante joven, con la cara de un caballo, creo que se llama Jean. Por último sale un chico, parece bueno, quizá demasiado para lo que se le avendrá encima, se llama Marco.
Los del 2 me intimidan un poco, la verdad, hay una chica con pinta de arrogante llamada Hitch, un chico un poco indeciso al parecer llamado Marlo. Y un serio chico con pelo brillante llamado Boris.
Me estremezco un poco al pensar toda la gente que me puede matar.
Levi nos propone evaluar quien tiene pinta de ser peligroso, para hacer aliados.
Armin y yo coincidimos en que los del 11 y el 10 parecen aliados aceptables, Mikasa dice que no están mal, pero no se acaba de fiar, no sé si pretende protegernos ella sola, pero de cualquier forma no lo permitiré.
-¿Y el 8?- sugiere Levi- Parecen fuertes.
Mikasa niega rotundamente sin darnos oportunidad de decir algo, dice que le daban mala espina.
Nadie propone algún distrito que ofrezca profesionales, ya que suelen aliarse y eliminar a los demás.
Sin darnos cuenta, ya estamos pasando el distrito 5, los tres nos asomamos a las ventanas, solo hay grandes pilares, fábricas y muchos postes con cables en ellos, bueno, sabiendo que se dedican a dar energía es normal.
-¡OOOOOH! Que ganas de llegar.- Empieza a chillar emocionada Hanji.- ¡Quiero ver si titanes con mis propios ojos!- Después de decir esto empieza a saltar. Levi la agarra de los hombros bruscamente y le susurra algo. O pasa algo raro, o esta chica es muy rara. Aparte, entonces será cierto todo lo que dicen sobre esos seres. Sea como sea no tiene sentido darle vueltas a eso ahora.
Esta noche casi no logro pegar ojo, tengo pesadillas en las que diferentes tributos me asesinan, primero uno de los chicos del uno me apuñala. Luego la chica rubia del 8 mata a Mikasa con una lanza. Y para finalizar el chico cara de caballo me agarra en sus redes y me ensarta con su tridente.
Cuando me calmo un poco recuerdo la llave que me dio mi padre, me la levanto a la vista, ya que la tenía en el cuello. ¿Que querría decir mi padre al darme esto? Alomejor contiene algo extraño, muchos tributos han llevado a la arena armas ocultas en el objeto que les permiten llevar.
Los demás días los pasamos descansando, ya que no tendremos mucho tiempo luego porque habrá que empezar a ensayar sobre cómo actuar con las cámaras, elaborar planes, y demás tareas.
Estamos en la mesa acabando de comernos un pavo con ciruelas cuando una parada en seco hace caer los vasos. Al parecer nuestro tren sufre una avería, debemos pararnos durante un rato hasta que consigan arreglarlo. Estamos en medio del bosque, por lo que que decidimos salir a dar una vuelta para refrescar nuestras mentes, y de paso entrenar.
Levi nos da unos palos y nos hace luchar como si fuesen espadas. Armin no tiene ninguna destreza y a mí me cuesta un poco, Levi nos gana casi sin esfuerzo. En cambio, Mikasa le supone un reto, poco más y acaba perdiendo. Aunque no consigue cambiar la cara inexpresiva de Levi.
En el camino de vuelta me parece escuchar la voz de mi padre, Grisha... Dejo de pensar y me dirijo hacia allí rápidamente sin pensarlo...
