Escritores y Star Wars fanfic
"LA GUERRA DE LOS FANFICS"
por Ivan Emiliano Altamirano
Advertencia: Todos los
personajes en este fanfic son propiedad de...un momento! Creo que no
hace falta decir esto...solo lean el fanfic y espero que les guste.
Agradecimiento: Le doy todas las gracias a los escritores de fanfics que me dieron su permiso de incluírlos en esta historia. Perdonen si no les gustó como les pusé, pero no había remedio.
Hace
mucho tiempo, en una galaxia
muy, muy lejana...
FANFICS
WARS
Capítulo II
El Primer Enfrentamiento
LA PAZ Y LA ARMONIA REINA EN LA GALAXIA GRACIAS AL GOBIERNO DE LA REPUBLICA Y LOS CABALLEROS JEDIS.
SIN EMBARGO, ESTA PAZ ES RELATIVA YA QUE HAY AMENAZAS DE QUE SURJA UNA NUEVA GUERRA ENTRE EL JEDI Y EL SITH
UNA JOVEN APARECIO Y PARECE TENER LA CLAVE SOBRE EL SURGIMIENTO DE LOS SITH. DOS CABALLEROS JEDIS HAN SIDO ENVIADOS AL SISTEMA HISPANIA PARA AVERIGUAR EL PROBLEMA QUE HA SURGIDO EN LA FUERZA...
Año 30XX, Planeta Pergamino
-Maestra, insistó en pilotear la nave
-No juegues! -
dijó sarcastica la joven Jedi mientras su alumno la seguía
de cerca - la última vez casi nos estrellamos en
Olderón
-Bueno, quería probar...
-¡Siempre
quieres probar! Porque no admites de una vez que te equivocas!
El
padawan bajó la cabeza
-Bien, lo admitó..me confíe
y casi estrellamos
-Ese no es el chiste...llevabamos al príncipe
de Olderon a casa
-Si, y usted estaba "babeando" por él
- sonrió el chico maliciosamente
-Erhh! Ese no es el chiste
- se sonrojo levemente y luego sonrio maliciosamente - pero debo
admitir que era muy apuesto
El padawan movió la cabeza. Al
menos ya se había librado de un sermón más de su
maestra.
-Bueno, y entonces quien sera el piloto?
-Es alguien
que conozcó personalmente
-Pues de seguro es una
mujer
-Como lo supiste? - preguntó con genuida
incredulidad
-El femenismo, el femenismo... - dijó con una
sonrisa Ryoga. Conchita ignoró su comentario y siguieron los
dos adelante por una rampa transportadora por las partes bajas de
Pergamino. Comunmente, los garages y sitios de despegue se ubican en
las partes bajas de esta ciudad-planeta, el centro de la Galaxia.
El
Consejo había dado el permiso para que dos caballeros Jedis
fueran al sistema Hispania a investigar lo que había pasado.
La joven solo atinaba a decir que habían sido invadidos por
Gaimelechs, una especie de robots que habían sido usados como
arma de guerra en las antiguas guerras interplanetarias, antes del
surgimiento de la República. Supuestamente habían sido
prohibidos por su amenazadora fuerza. Sin embargo, el tenerlos de
vuelta no eran buenas noticias para el Consejo.
-Maestra, ya me
duelen los pies - comento Ryoga de manera infantil
-Shh! Se supone
que eres un Jedi, no una niña
-Eso me han dicho desde que
soy su padawan
-Pues ignoralos, no puedes!
-Los demás
han tenido un maestro, yo una maestra...al menos tengo la suerte de
no estar trastornado
-¿Que estas insinuando?
-Nada, nada
- se encogió de hombros y siguió a su maestra. Nemain
soltó un largo suspiro.
Hace 10 años, la situación
era muy distinta. Acababa de ser nombrada Caballero Jedi y estaba
feliz porque iba a tener su primera discípula, pero cuando vió
que el resultado fue un chico, casi se cae de espaldas. Alegó
desde entonces el cambio de alumno, pero el Consejo desoyó sus
suplicas, en especial porque decían que el chico era
talentoso. Conchita no lo creía, había visto su
analisis de sangre y era apenas de 700 a 900 midiclorianos, en otras
palabras, era un Jedi de clase baja.
-"No te preocupes"
- se oyó la voz del Maestro Jullian - tiene aptitud"
Eso
creyó, pero al entrenarlo estos años, vió con
decepción como el chico fallaba en progresar, inclusive en el
manejo del sable y de la Fuerza misma. No sabía concentrarse,
se iba de "pinta" en los entrenamientos y era el más
insolente que había conocido.
Contrario a él, ella
había sido una talentosa padawan, cuando entrenaba bajo las
ordenes del maestro Shion. Él le había dicho que tenía
un gran destino, entre ello, el ser la protagonista de un suceso que
alteraría la galaxia entera. Esto la había llenado de
emoción, además, de que su nivel de midiclorianos era
alrededor de 10,000, muy alto entre los Jedis. Se sentía
orgullosa de su poder y sobre todo, su capacidad para entender a
cualquier persona era increíble...pero Ryoga había dado
con el traste en sus aspiraciones
-"Ten paciencia" - era
la voz de Blackwolf en su cabeza - "Es impetuoso solamente, como
tú cuando eras una padawan"
-Impetuoso? Talentoso? Que
hice para merecer esto!
Volteo a verlo. A pesar de todos sus
defectos, ella también percibía algo extraño en
el chico. Algo inusualmente raro, que aun con la Fuerza, los Maestros
Jedis no habían percibido. Además, Conchita no podía
percebir los pensamientos de Ryoga concretamente, solo por sus
acciones. Ryoga podía bloquear inconscientemente la
Fuerza...pero...
-Tonterías - se dijó para sí
misma - solo es mi imaginación
-Es aquí? - preguntó
Ryoga rompiendo sus pensamientos. Conchita levantó la mirada.
Efectivamente era el taller de una amiga suya.
-¡Dije
helado! - se oyo una voz - ¡No chocolate!
Un pobre androide
salió volando frente a los Jedis.
-¡KR-LOZ! - se
volvió a oír - es la última vez que te aceptó
esto...ve por mi helado
El androide, con forma humanoide, se
levantó de un salto y se fue corriendo. Una gota de sudor
corrió por las cabezas de los Jedis.
-Erh! - Conchita movió
la cabeza para despertar de su estupor. Se acercó a la puerta
-¿Akiko?
-Nemain? - se oyó y una joven salió
- ¿Eres realmente tú?
Las dos amigas tardaron en
reconocerse, pero luego de unos minutos, se dieron un fuerte
abrazo.
-Hace mucho tiempo que no te veía Akiko
-Ni a
tí...mira nada más, ya eres una Caballero
Jedi
-Gracias, y por fin veo que lograste abrir tu negocio de
naves
-Ya sabes - sacó la lengua - apenas voy empezando,
pero creo que lo lograre
-Eso espero
-Ah - Akiko notó la
presencia del desconcertado padawan - quien es el?
-Te presentó
a mi aprendiz, Ryoga Antilles
El chico se acercó y se
inclinó
-Saludos bella dama - sonrió el joven. Akiko
frunció el cejo
-Al menos lo has domesticado - bromeó
Akiko. Conchita soltó una risita mientras Ryoga movía
la cabeza negando.
-Veo que las mujeres son imposibles - masculló
en voz baja. Segundos después, el chico estaba estampado en la
pared.
-Perdón - Akiko reaccionó - creo que no
debí...
-No te preocupes - asintió Conchita
complacida - se lo merecía...vamos, tengo que hablar contigo -
se volvió hacia Ryoga que soltaba una lágrima de dolor
- ve por la señorita Barbara por favor
-Roger dat - dijó
con voz baja el padawan - pero podría sacarme de aquí,
creo que me rompieron un par de vertebras.
Hispania, planeta Malagaste...
Los imponentes Gaimelechs
rondaban como buitres el Palacio Real de Malagaste mientras varias
figuras observaban el desolado paisaje
-Así que las
familias estan en campos de concentración? - comento una
figura que dio un paso adelante mientras veía el panorama por
el enorme vitral del moderno complejo.
-Afirmativo mi Señor
- asintió una figura trás él - fabricando para
la siguiente invasión...la familia real esta en las
catacumbas.
-Bien, no debemos desperdiciar recursos...este pequeño
planeta no tiene lo que buscabamos
-Se refiere al...
-Sí,
El Señor se enfurecera
La figura tragó saliva
nerviosamente.
-Puedes retirarte - se levantó y dió
media vuelta. Sin embargo, se detuvo a mirar y luego se marcho. La
figura se volvió hacia la ventana
-Lo que te decía
-Deluxe,
de nuevo tú?
Otra figura de menor tamaño
apareció
-Saludos Darth Eagle - sonrió de forma
siniestra el recien llegado - veo que sus instintos no
funcionaron
-Aun no cantes victoria...el planeta esta siendo
revisado de pies a cabeza y pronto lo encontraremos
-Eso no fue lo
que escuche
El primero dió una mueca.
-Se podría
saber porque eres tan chismoso
-Solo sirvó al Señor,
eso es todo
-Hipócrita - musitó en voz baja - solo
eres un ambicioso de poder, pequeño inverbe
El pequeño
levantó la mano pero Darth Eagle hizó una seña
de alto
-No debemos pelear...ya lo haremos cuando termine
esto
-Puede ser...puede ser - bajó la mano - pero no te
confíes Eagle...no te confíes
Darth Eagle se volvió
sin prestarle ya más atención. Deluxe dió media
vuelta
-Te estas haciendo viejo, pronto caeras
Darth Eagle solo
soltó una risita
-Eso lo veremos...
Tan pronto Deluxe
se retiro, otra figura se acerco.
-Porque permites que sea así?
- era una mujer de extraordinaria belleza, pero fríos ojos
amatista.
-Daga, no notaste nada verdad?
La Sith levanto la
vista y vio impresionado como las marcas de unos dedos amorataban el
cuello de Eagle.
-Cuando hizo eso..?
-Fue un momento, pero si
hubiera continuado el apretón, ya estaría muerto.
Pergamino
-Así que iremos de incognitos? - preguntó
Akiko
-Sí, tal vez sea una trampa o algo peligroso...no
podemos ir con un crucero Jedi o de la República, eso nos
pondría en una situación terrible
-Lo sé,
pero aun si somos de la milicia, nos dispararan
-Por eso te elegí,
eres una de las mejores pilotos de este lado del universo
-Me
elogías... - Akiko guardó silencio - y no te lo voy a
negar
Conchita sonrió. No cabe duda de que no había
cambiado en nada en estos años
-Así que iras? Esto
es peligroso...te comprende si no quieres
Akiko guardó
silencio, como meditando...pero no duró mucho tiempo
-Claro,
no te fallaría amiga, además, extraño esos
viejos tiempos en que apenas era una padawan, con el maestro
Shion
-Gracias! - Conchita sonrió - no creí...
-Pero..
- ella hizó una seña muy característica - pero
no todo es gratis en el universo...sabes, cuesta mucho el
combustible, las armas, mi comisión, etc.,etc.
-La
República pagará, no te preocupes
-Eso espero -
Akiko se levantó - esos burocratas son terribles al momento de
pagar
-Lo hare, si es necesario, usare el truco Jedi
-Sí,
sus mentes son más débiles que las de un bantha
Las
dos comenzaron a reír cuando Ryoga apareció con
Barbara
-Parece que todo esta solucionado cierto? - preguntó
el padawan.
-Claro que sí, nos vamos a Hispania... -
levantó Akiko la mano hacia el cielo - bueno, luego de que me
entreguen mi helado
Los presentes se cayeron de espaldas
Sistema Nemesis, planeta Yetzal
-Tranquilo, concentrate -
musitaba en voz baja un sujeto vestido a la usanza Jedi mientras
observaba al joven que estaba parado de manos y con los ojos cerrados
- siente la Fuerza, esta aquí, esta alla...esta en todos
lados...unete a ella, forma parte de la Fuerza que domina y envuelve
al universo
Entonces la piedra en que estaba sentado el maestro
Jedi comenzó a levantarse con él...el joven mantenía
los ojos cerrados, con un gota de sudor recorriendole la frente
-No
te esfuerces..solo siente...no pienses...usa tus instintos
La
piedra siguió elevandose hasta que pasó encima del
aprendiz y se colocó al otro lado lentamente.
-Bien - el
maestro se levantó - eso estuvó muy bien
Hukarovi
-Gracias - el chico abrió los ojos y se volteó
rapidamente. Su rostro no mostraba gran emoción - fue todo por
hoy?
-Sí, vas aprendiendo rápido el arte de la
Fuerza, pronto alcanzarás el rango de un Caballero Jedi
El
chico asintió en silencio y recogió su capa de Jedi
mientras se tiraba la coleta de aprendiz hacía atrás.
-Maestro
Mawyin, realmente lo cree?
-Sí, tus temores casi han
desaparecido...lo que sentías antes se ha ido diluyendo, puedo
decir ahora que estas casi listo
-Gracias de nuevo, nunca pense
poder hacerlo
-La vida nos trata mal algunas veces, pero cuando
alcanzas la paz en tí, todo fluirá más
rápido...la vitalidad, la energía...y también el
odio, la furia y el miedo.
-El lado oscuro
-Sí, el lado
oscuro - El Maestro Al Mawyin levantó la mirada. El era un
prominente maestro Jedi durante mucho tiempo, sirviendo con gran
destreza a la Orden los Jedis. Pero su estilo de enseñar era
muy peculiar. No le gustaba estar en Pergamino, rodeado de tanta
tecnología...prefería la vida silvestre, por lo cual
elegía a Yetzal, un planeta del Sistema Nemesis, cercado al
sistema Hispania. Había tenido varios discípulos, pero
ninguno como Hukarovi Yanoki, un chico que había recogido por
accidente como discípulo en una de sus misiones al planeta
Huniversi. Se dió cuenta de su talento en la Fuerza y decidió
entrenarlo. El chico era callado, pero obediente...aunque guardaba un
gran resentimiento dentro de sí. Esto preocupó al
principio al maestro, pero se dió cuenta de que tal ira se iba
disipando con el entrenamiento. Ahora la paz fluía por el
joven
-Creo que es hora de regresar a la casa - el Maestro dió
media vuelta, pero se detuvó
-Ocurre algo malo Maestro? -
preguntó el chico
-No lo sé, sentí algo en la
Fuerza...algo tenebroso
-Yo también...es débil, pero
muy oscuro
Mawyin levantó la vista. Esto no lo había
sentido en mucho tiempo...salvó una vez.
Hyperespacio...
-Estamos a punto - señalo Akiko mientras
su crucero se deslizaba por el hiperespacio - llegaremos en unas dos
horas
Volteó y miró a Barbara, la cual no mostraba
señales de alegría...solo de preocupación
mientras el aprendiz de su amiga entrenaba con un rotor, una suerte
de "esfera voladora" que disparaba rayos de vez en
cuando
-No entiendo porque tengo que hacer esto - dijó
Ryoga mientras blandía el sable frente al rotor. Sus ojos
estaban cubiertos con una venda
-Estamos en una misión, no
de vacaciones, así que tienes que seguir entrenando
Ryoga
soltó un bufido y movió el sable esquivando un rayo
inconscientemente
-Vaya - dijó Akiko - eso fue
sorprendente
-Ah, es cosa de niños - presumió el
padawan, pero no logró esquivar el siguiente rayo y le dió
en la cara. La risa no hizó esperar, incluyendo de
Barbara
-Sí, ríanse - se levantó lentamente -
pero algún día no lo harán
-Lo dudo - sonrió
Conchita - aun te falta concentrarte
-Vaya, estoy rodeado de
chicas, y no precisamente en la posición que yo
quisiera
-¡¡QUE QUIERES DECIR! - dijeron las 3 en tono
amenazador. El joven se sintió una mosca al
escucharlas
-Eh..nada - dijó en voz baja - no dije
nada
-Eso espero - exclamó Akiko todavía molesta -
sabes que esta es mi nave y podría aventarte por la escotilla
de escape
-Sí, sería algo bueno - intervinó
Conchita - así no tendría que aguantarte
-Cuidado
Sensei - dijó el chico - esto se puede volver realidad
-Tu
realidad será que si no te pones a practicar, te hare
cocinar
El padawan ignoró el comentario y siguió con
su entrenamiento.
-¿Te sientes bien?
-Sí, gracias
- Barbara se volvió hacia Akiko - solo que estoy
preocupada
-Yo se que tu planeta esta en dificultades, pero ten
calma, pronto llegaremos
-Es por mi familia...se que estan en
problemas...algo me lo dice
Ryoga miró instintivamente a su
sensei. No cabía duda en los examenes ahora.
-Estamos
llegando - Akiko escuchó la alarma del hiperespacio. Saltó
hacia el asiento y miró los controles
-El Steel Heart jamás
me ha fallado - musitó - pasaremos ese bloqueo sin
problemas
-¿Steel Heart?
-Así llamó a mi
nave..."Corazón de acero"
-Vaya, y crees que
podamos pasar el bloqueo si hay
-Se los aseguro - sonrió -
aunque va a armarse una calamidad
-No - Barbara se inclinó
- hay un lugar por donde podemos pasar...te diré las
coordenadas
-¿Estas segura?
-Creo... - dijó en
voz baja - solo se que hay un lugar, las coordenas son 90 grados
este, 80 grados sur, latitud 120
-Bien, como tu digas... - Akiko
ajustó la computadora - iremos directo a ese lugar cuando
salgamos a la velocidad de la luz
Entonces la estela comenzó
a aminorar en la ventanilla de la nave y salieron directo a un
planeta de color amarillo con manchas rojas
-Es Malagaste - señalo
Barbara
-Oh por Dios! - exclamó Akiko al ver varias naves,
destructores estelares por su tamaño, orbitando el planeta - a
donde he venido a dar?!
-Solo sigue la ruta - señalo
Barbara - por allí
Akiko asintió y aceleró lo
más que pudó. Todos guardaron silencio así como
la respiración mientras Corazón de Acero pasaba por
delante de ellos...finalmente, penetraron a la atmósfera
-Dios
mío! - Ryoga soltó el aliento - como pudimos
pasar?!
-No lo sé, pero lo hicimos - suspiró
Conchita. Akiko ajustó los controles
-Preparense, vamos a
aterrizar
Mientras la nave descendía, el planeta comenzaba
a divisarse.
Malagaste, era uno de los 15 planetas que rondaban
una estrella de color amarillo, del tipo enana, formando el sistema
de Hispania.
El planeta más importante era Madrid, sede del
gobierno de esta parte de la galaxia. Malagaste era otro de los
planetas, rico en recursos naturales y uno de los mejores para hacer
comercio, junto a Zarag, al otro extremo del sistema.
El gobierno
era una monarquía de tipo hereditaria. El gobernante o rey
actual era de la dinastía Chekka, los cuales habían
traído la paz a este sistema luego de la gran Guerra del Sith
acontecida hace unos 1000 años. Se decían muchos
secretos y lugares que los antiguos Siths emplearon en este sistema
para esconderse, antes de enfrentar la guerra con los Jedis, pero
esto ya había sido olvidado, en parte por voluntad propia, en
esforzarse por no recordar esas sangrientas batallas, que tantas
vidas costaron.
-Llegamos.. - Akiko descendió la nave hasta
unos bosques. Activó una especie de camuflaje y el crucero
desapareció.
-Esto nos ayudara - asintió - lo diseñe
para esconderme de los policias
-Siempre tan tramposa - sonrió
Conchita. Akiko sacó la lengua
-Bien - Barbara se levantó
- les dire donde esta mi familia
-Pero antes tendremos que checar
si es cierto lo de la invasión
-Disculpe, pero no venimos
por lo de mi familia? - musitó Barbara algo molesta por la
forma de actuar del Jedi
-Lo siento Barbara, pero la misión
es primero...si no confirmamos esto ante el consejo,
podríamos
-¿Podríamos? Acaso mi testimonio no
cuenta!!
-Es que...
-Ahora me acusas de mentirosa, pense que me
tomaban en serio
-Claro que lo hacemos, pero el Consejo y el
Senado tiene que ver lo que pasa por sus propios ojos
-Mi familia
esta en peligro! Acaso no comprendes..
-Claro que lo hago! -
exclamó Conchita ya molesta por los alegatos de la joven -
pero...
-No creí que una Jedi fuera tan molesta!!
-Y no
creí que fueras como una niña consentida!
-¿A
quien le dices consentida? Amargada!
-Amargada? Tu solo eres una
bebé!!
Mientras las dos discutían, Ryoga y Akiko se
miraron
-Vaya, parecen dos hermanas discutiendo - sonrió
Ryoga (el autor tambien sonríe)
Entonces el sonido de un
sable de luz resonó
-Será mejor detenerlas - asintió
Akiko.
Luego de las discusiones y de que Ryoga casi pierde la
cabeza al tratar de detener la pelea, el grupo bajo de la
nave
-Segura que quieres venir? - Conchita se dirigió a
Akiko - esto ya no es parte del trato
-No te preocupes - ella
ajustó su blaster - será divertido
-Yo los guiare -
dijó Barbara - solo si la señorita Jedi me lo
permite
Conchita le dirigió una mirada asesina. Ryoga solo
sonrió y el grupo comenzó a avanzar.
-Sentiste eso? - musitó Darth Eagle mientras revisaba unos
planos. Deluxe asintió
-Sí...es una leve
perturbación en la Fuerza...tal vez sean
-Son Jedis - Eagle
cerró los ojos - uno o dos, no sé...parece que se
ocultan
-Entonces Battousai falló, ese idiota
-Deja de
hablar así de tus compañeros, ahora debemos averiguar
si son Jedis o no
-No podemos saberlo, esa misma perturbación
estaba cuando llegamos al planeta...reconozco que eso pudo ser lo que
buscabamos
-Tal vez, pero esto es diferente..más fuerte -
Darth Eagle se volvió hacia uno de sus oficiales - Almirante,
busque cualquier rastro de personas extranjeras...y traigalas a mi
presencia
-Sensei, esta bien? - Ryoga notó el rostro de preocupación
en su maestra
-Lo estoy, pero sentiste eso?
-Sí, creo
que las suposiciones son ciertas...
-¿Ciertas? -
preguntaron Barbara y Akiko - ¿De que hablan?
-Por la
oscuridad que se siente...tal vez sea el Sith
-¡Sith! - las
dos palidecieron - ¡Pero fueron destruídos hace 1000
años!
-Pues parece que esos huerquillos aun no se mueren -
dijó Ryoga burlonamente - esto me gusta
-¿Gustarte?
- dijó horrorizada Akiko - nadie me había dicho que
esta invasión estaba siendo guiada por los Sith...en este
caso, mejor me hubiera quedado en Pergamino
-Lo siento, pero te lo
advertí
-¡Cual advertencia! Dijiste que solo ibamos a
rescatar a una familia! No a luchar contra los Sith
-Akiko, sabías
del riesgo!
-No me salgas con eso!
Las dos se pusieron a
discutir. Ryoga solo bajó la cabeza
-Aquí vamos de
nuevo - y entonces de nuevo se oyó el sonido de un sable de
luz.
Luego de salvarse por segunda vez de que le cortaran la
cabeza, Ryoga caminaba delante de las 3 chicas
-No puedo creer que
discutan demasiado...mujeres
-Es que ella tuvó la
culpa!
-No, fue ella!
-Yo? Mira quien lo dice!
-QUE NO SE
PUEDEN CALLAR UN MOMENTO! - se volvió el padawan ya harto de
las peleas. Las 3 bajaron la cabeza apenadas
-Así esta
mejor - Ryoga levantó la vista y un imponente castillo se veía
a lo lejos - parece que allí es
-Efectivamente - Barbara
sonrió - es aquí
-Rayos - musitaba Conchita mientras se adentraban por un pasaje
subterraneo - soy la unica Jedi la cual tiene un alumno que siempre
le falta el respeto
-Conchita, por favor - le rogó Akiko -
ya llevas 15 veces rumiando eso
-Es que no es justo...
-Maestra
- Ryoga se volvió - deje de quejarse, es su destino
-Sí,
mi destino - bajó los brazos - bien, ya dejemos esto..cuanto
falta para llegar?
-Ya casi - Barbara llevaba una especie de
lámpara en mano mientras recorrían los pasajes secretos
del castillo. En eso, pasaron por una ventila, por la cual, unos
soldados conversaban
-¿Los vieron?
-No, sigan
buscando...lord Eagle los quiere vivos...esos Jedis o lo que sean, no
pueden estar lejos
-Chts! - Conchita exclamó - ya saben que
estamos aquí
-El infiltramiento no fue tan efectivo -
musitó Akiko con su blaster de tamaño A-5 en mano -
lograron verlo
-Yo no lo creo - Ryoga se tocó la barbilla -
si nos hubieran descubierto, nos habrían disparado en ese
momento
-Tal vez si sean Sith - finalizó Conchita - el lado
oscuro díficil de ver es...será mejor darnos prisa
El
grupo siguió avanzando cuando llegaron a otra ventila. Barbara
se detuvó y una sonrisa cruzó por su cara
-¿Que
ocurre?
-No lo sé, pero siento si mi hermana estuviera
aquí
-No cabe duda - pensó Conchita - esta chica
tiene la Fuerza en ella...pero porque sus padres no lo notaron
antes?
-Son las celdas del palacio - musitó Akiko viendo
los barrotes laser - yo conozc..digo, lo se por eso
-Me suena que
has estado antes en prisión
-Solo un par de veces, ya
sabes, nadie te agradece lo que haces por ellos - soltó una
risita nerviosa.
-¡Donde esta mi padre! - se escuchó
- ¡Exigo verlo aquí y ahora! ¡Soy la Princesa de
Malagaste! Solo lo hacen para fastidiarme...así que dejenme
salir!
-No cabe duda - sonrió Barbara - es mi hermana
Belen
-Bien señores - Ryoga corrigió al ver las
caras de sus acompañantes - digó señoritas, a
pelear!
Un enorme estruendo se hizó presente. Los custodios
androides tardaron en reaccionar y fueron tomados por sorpresa por
los Jedis, los cuales los acabaron en cuestión de minutos
mientras Akiko corría por las llaves para liberar a la
princesa.
-Cuidado Ryoga! - Conchita esquivaba un par de lasers -
concentrate
-No me regañe en plena batalla sensei... -
musitaba el chico moviendose a gran velocidad enmedio de los
androides - no me gusta que me presionen
Finalmente, el último
androide cayó al suelo destruído. Conchita y Ryoga
apagaron sus sables
-Fue fácil...espero que no hallamos
hecho mucho ruido
-Hermana! - Belen corrió hacia Barbara
tan pronto fue liberada - Estas bien!
-Sí - la joven la
abrazó - logre escapar
-Eso esta muy bien - sonrió -
y dime...que me trajiste?
Una gota de sudor corrió por la
cabeza de todos
-Creo que esta algo consentida - atinó a
decir Ryoga
-¿Y estos quienes son? - preguntó la
princesa
-Son dos Caballeros Jedis enviados por la República
para liberar nuestro planeta hermana
-Ah sí... - ella se
adelantó - podrían dar una maroneta o mostrarme sus
sables para demostrarlo
-¡Belen!
-Lo siento - sacó
la lengua pícaramente.
-Que diferentes son ustedes dos -
musitó Conchita - no parecen hermanas
-Sí, me
preguntó porque la eligieron como sucesora al trono...yo con
ella, me hubiera ido volando del planeta.
Ryoga recibió un
buen coscorrón por parte de su maestra
-¿Acaso no
tienes respeto por las mujeres? - masculló Akiko
-No, creo
que no - se levantó del coscorrón - soy bobo, pero no
tanto para estar derrapando por una chica
Todas se le quedaron
viendo
-Acaso eres de una especie fuera de este universo?
-No,
solo que las chicas aquí presentes no lo adjudican - Ryoga vió
la mirada asesina de las chicas - es decir, son tan bellas que no
necesito inclinarme ante ellas...simplemente lo único que
puedo hacer es servirlas
Un leve sonrojo corrió por todas
ellas. El chico dió media vuelta..pero era un sonrojo de
molestia
-Bueno, vamonos...no quiero perder más el tiempo,
rescatando damiselas en peligro
-Siempre es tan cínico? -
preguntó Akiko mientras el irrespetuoso padawan se asomaba
para ver si no había moros en la costa. Conchita solo asintió
con pesar
-Tiende a ser muy grosero, especialmente con las
chicas...pienso a veces que todavía no ha pasado de los 8
años..mentalmente hablando
-Escuche eso - se volvió
el aprendiz - y mi sensei tiene razón...vengan, el camino esta
despejado
Las chicas y la Jedi no tuvieron otra opción que
encogerse de hombros y seguirlo.
-Esa sensación de nuevo - Eagle se levantó - son
Jedis, no cabe duda
-Bien - Deluxe sonrió - me encargare de
ello
-No se moleste Lord Deluxe - una voz tétrica se
escuchó atrás de ellos - yo lo tomare
-¿Estas
seguro Battousai? - se volvió Eagle. Un sujeto, vestido a la
usanza negra de los otros dos, apareció. Tenía varias
cicatrices en la cara y el cabello, de color negro, sujetado en una
cola de caballo
-Claro que sí mi Señor..hare papilla
a esos Jedis
-Espero que no falles...adelante - asintió
Deluxe
-Bien, pero no irás solo... - otros dos personajes
aparecieron. Una era una chica muy hermosa, de cabello morado, pero
con una mirada tan fría como el mismo hielo, vestida con
ropajes negros, así como otro que tenía una máscara
horrenda, como la muerte misma. Estaba desprovisto de cabello y
sostenía una especie de hoz.
-Lady Daga...Darth Caronte -
sonrió Deluxe - veo que ya han llegado
-Así
es...hora de divertirnos... - sonrió Daga malevolamente.
Entre
tanto, un crucero de color plateado utilizaba la misma ruta que el
crucero de Akiko para pasar enmedio del bloqueo...
Fin del Capítulo
Notas del Autor
Más Jedis y Siths son introducidos a la
trama ¿Que ocurrira en el siguiente episodio?
