—Capítulo 2—
Champions' Market Joust
Marinette se escondió tras un puesto ambulante de perritos calientes. Viendo el percal que se había montado pensó que debía tomar cartas en el asunto. Por ello, se fue gateando a los lavabos más cercanos debajo de las ráfagas de M60 y AK–47. Al momento, oyó más ruido. Echó una ojeada y descubrió que Yo–Landi Vi$$er había desenfundado dos Uzi. Disparaba una en cada mano. Menudo follón se había liado en un plis y pilló un cabreo monumental. Le habían fastidiado su día maravilloso con Adrien. Esto no iba a quedar así.
Entró en el lavabo y se encontró a un travesti. Algo extremadamente kitch y spooky. Un freak que hacía daño a la vista. Ella al ser francesa no la conocía, pero en España era muy popular. La llamaban Carmen de Mairena. Esa dama tan agraciada empezó a decirle cosas muy obscenas y desagradables. Intentaba meterse en un lavabo para transformarse, pero no paraba de acosarla. Casi le da un ataque de histeria y lo arregló con un punta pie en la espinilla. Entonces la babosa empezó a chillar de dolor. Fue la oportunidad de Marinette para escapar del lavabo.
Salió agachada. Los muy animales de Chappie, Ninja y Yo–Landi Vi$$er no paraban de disparar a trote y moche destrozando todo el bulevar. Vio una puerta entreabierta y se asomó. Afortunadamente estaba vacía y podía meterse sin llamar la atención. Cogió su Tikki y se transformó en Ladybug. Dio las vueltas y sonrisas mágicas de rigor. Hizo la pose de postureo, y salió.
Al instante se enfrentó a los tres freaks. Sacó su yo–yo empezando a hacerlo girar como un torbellino para hacer rebotar a las balas de las ametralladoras. En ese momento aprovechó la situación Hit–Girl a aproximarse dando volteretas por la espalda de los asaltantes. Mientras tanto Kick–Ass se había hecho pis en los gallumbos. Pobre.
Chappie viendo el ataque de las dos adolescentes reaccionó. Tiró el arma y se puso en posición de combate. Llegó Hit–Girl con una patada voladora que bloqueó el robot con su brazo. Por otro lado Ladybug le intentó enredar una pata con la cuerda de su yo–yo, la máquina del infierno le dio tal patada en la frente que salió proyectada con un chichón en la cabeza. Yo–Landi se abalanzó contra ella para atraparla. Cuando la tenía casi encima, Ladybug reaccionó, rodó por el suelo y le dio un yo–yazo en toda la boca. La ganstar se cayó al suelo con todos los piños medio rotos y los ojos desorbitados. Ninja desenvainó la katana e intentó rebanar el cuello a Hit–Girl. Ella lo esquivó y le dio una patada giratoria en plan Chuck Norris que lo dejó KO y con los pajaritos volando y cantando sobre su cabeza.
Chappie dio un salto contra Ladybug para chafarla, entonces apareció Chat Noir empuñando su bastón consiguiendo golpear y hacer perder la direccionalidad a Chappie. Marinette tuvo tiempo para voltear y alejarse del peligro. Al momento apareció Kick–Ass que se había cambiado los gallumbos con sus dos bastones al asalto. El robot le dio una hostia que lo lanzó contra una columna. Ahora se los cagó.
Ladybug dio un salto hacia atrás e hizo girar su yo–yo para invocar su conjuro de la suerte. Entonces apareció y le cayó en sus manos un pote de Nocilla. La adolescentes se quedó con los dos ojos como plato. Al instante miró enfrente y se dio cuenta que Chappie iba a darle un manotazo contra su cara. Saltó para esquivarlo. Yo–Landi con la boca llena de sangre y dando tumbos, intentó dar un guantazo a Chat Noir. Él la pudo esquivar y le hizo una mirada matadora de donjuán. Ella se quedó extasiada, y Ladybug le entró tantos celos que dio cuatro volteretas para derribar a Yo–Landi de un rodillazo en la nuca.
Mientras Chappie se daba de guantazos con Hit–Girl que resistía como una gato atrapado, Ninja se empezó a levantar mareado. Entonces Kick–Ass salió corriendo hacia el rapero con los gallumbos pringados y he intentó ahogarlo. Esto le provocó tantas náuseas que se volvió a desmayar. El robot le volvió a dar otra patada al chaval saliendo volando contra otra columna. Ahora se hizo pis en los pantalones, ya no tenía gallumbos puestos.
Ladybug se quedó apartada un momento mirando el pote de Nocilla a ver qué puñetas podía hacer con esto para acabar con ellos. Exploró todos los lados para sacar una idea, entonces vio que rodaba por el suelo un espray de pintura, un paquete de palomitas y un mechero. Marinette se le encendió la bombilla, guiñó y sonrió a la cámara toda llena de glamour, se le ocurrió una idea, y corrió a tomar todas las cosas.
Mientras Yo–Landi intentaba levantarse y Chatnoir se lo impedía con sus armas de tenorio, y por su parte Hit–Girl tenía una batalla épica contra Chappie; Ladybug se acercó al robot y arrojó la Nocilla al suelo. Entonces cayó al suelo resbalando y dándose un buen morrazo. Tomó el espray y le pintó los ojos para que no pudiese ver. Luego puso las palomitas entre las junturas; cogió el espray y el mechero, entonces hizo un lanzallamas casero para cocinar las palomitas. Mientras Chappie intentaba incorporarse y Hit–Girl se lo impedía, el maíz iba creciendo de tamaño dificultando que se moviera. Las explosiones de los cereales eran múltiples y muy sonoras.
Desgraciadamente el robot pudo liberarse con dificultad, entonces tomó a Yo–Landi y a Ninja de los brazos, y como bien pudo salió rápido por la puerta con ellos. Se ha de reconocer que iba dando tumbos y tortazos. Las palomitas le iban petando entre las piernas y le costaba articular cualquier movimiento. Los héroes se quedaron mirando, entonces Hit–Girl fue a recuperar a Kick–Ass. Luego todos fueron detrás de los tres bribones. Esto no iba a quedar así.
