Quien dijo amigos, dijo amor.
Cap. 2 "Sorpresa"
Emmett y yo como habíamos planeado me vendría a buscar a eso de las 7 de la noche a mi casa, horas antes de que él lo hiciera me había avisado que acompañaría a su hermano Edward por lo que tal vez vendría un poco más tarde a buscarme, que ya había hablado con Charlie, mi padre, para avisarle que llegaría tarde hoy. Cosa que me pareció extraño, pero le reste importancia.
Me tomé mi tiempo, duchándome y buscando los libros para ayudarle en calculo como le había prometido, busque mi teléfono por toda la habitación, pero no lo encontraba hasta que me detuve a pensar un momento.
Bella cálmate, piensa ¿Dónde lo colocaste? – Me pregunté un momento y recordé la cabecera de la cama, levanté la almohada y justo allí estaba.
Tiene dos mensajes –
Curvé mis labios y abrí la bandeja de entrada para mensajes, era Emmett. Todos decían que debía arreglarme mejor de lo que lo había hecho, tenía que ir a otro lugar pero antes me pasaría a recoger miré la hora del mensaje y luego la actual y me sorprendí preocupándome un poco, por lo que me apresure y cambié mi ropa por una remera mejor presentable y un abrigo.
Justo al ir bajando las escaleras Emmett esperaba a fuera, parecía indeciso de tocar mi puerta, por lo que yo me acerqué y al abrirla su mano rozo mi mejilla con su puño, al parecer tenía intención de tocar la puerta.
¡Emmett! Dios, sé que no te agrado tanto pero no me quites la cabeza antes de tiempo. – Le reproché golpeando su pecho con mi mano, entre de nuevo a la casa buscando mi mochila y salí cerrando luego la puerta a mi espalda.
¡Lo siento, lo siento! Es que no te vi, discúlpame ando un poco distraído, fuera de lugar. – Murmuro rápido arrepentido de casi golpearme.
Vamos Emmett, no fue nada, no me sucedió nada estoy bien. – Murmuré mirando sus ojos, y…solté un respiro quedando tildada ante su mirada penetrante y profunda clavada en mis ojos chocolates.
Está bien, ¿Vamos? – Pregunto mirándome con su sonrisa torcida en la comisura de sus labios.
Tomé un respiro y parpadeando asentí sin poder siquiera articular alguna palabra, nos acercamos a su auto y me ayudo a subir como todo caballero, era extraño que luego de tanto años dejar de hablar y volver ahora a tener conversación era algo extraño, Emmett y yo habíamos cambiado lo suficiente.
De unos niños que siempre nos jurábamos amor eterno, a ahora estudiantes de último año preparándose para una nueva vida en la universidad. Fue mucho el cambio, pero…a pesar del tiempo ¿Por qué aun sigue poniéndome nerviosa como solía hacerlo en séptimo año de secundaria? ¿Por qué me deja sin palabras al mirarme? ¿Qué me sucede?
¿Sucede algo malo Bella? – Preguntó Emmett algo alarmado ante mi silencio absoluto.
No, no lo siento sólo pensaba hacia unos cálculos – Murmuré y solté una pequeña risita divertida volteando hacía él, evitando contacto alguno con su mirada no quería viera lo débil que era cuando miraba fijamente mis ojos.
Sin darme cuenta Emmett se había adentrado al bosque, fruncí ligeramente mi ceño al ver un camino de velas colgadas en arboles mientras las pequeñas orquídeas blancas encajaban a la perfección, mordí un poco mi labio inferior y voltee a mirar a Emmett algo curiosa.
Emmett… - Lo llamé, en busca de una respuesta a lo que veía.
Él sólo esbozo aun más su sonrisa, volviendo su vista al camino, deteniéndose poco después frente a una cabaña, algo rugosa en su exterior, con piedras color lavanda, él bajo primero y luego me ayudo a bajar, tomé mi mochila pero el negó la cabeza. Lo miré un momento y me sorprendí frunciendo mi ceño mientras caminábamos hacía la entrada de la cabaña.
Nos adentramos al lugar, y estaba perfectamente ambientado algunas velas como decoración y el aroma a rosas por doquier inundaba en la habitación, mientras Emmett se acercaba a mí, susurrando en mi oído.
Lamento haberte mentido Bella, pero necesitaba salir contigo y sabía me rechazarías si te lo pedía así que use la excusa de cálculo. – Murmuro haciéndome voltear hacía él con mis labios entreabiertos, aun no podía recobrarme de lo sucedido y aun más de sus palabras.
¿Qué te parece? – Pregunto mirándome a los ojos, tomando nerviosamente mi mano esperando alguna respuesta de mi parte. – Vamos Bella, una pequeña respuesta puedes darme, los detalles fueron pocos tal vez debí pedirle más ayuda a Alice, deberían haber más detalles acá dentro, o en el camino si un…
Shhh – Conseguí exclamar por fin.
Él presiono sus labios entre sí, y espero. Me llevo varios minutos más recobrarme.
