Disclaimer: Twilight y todos sus personajes pertenecen a su legítima autora, Stephenie Meyer, yo sólo los uso un ratito para jugar con ellos.

Subo el segundo capi hoy, porque tengo la impresión de que no ha subido bien el primero, espero que de esta manera podáis ver los dos.

¿Merezco un review?

Biquiños

Noe


Cap. II. ¿Mi voz?

Oí un golpe en la puerta. Ni siquiera me había dado cuenta de que había alguien al otro lado, parecía estar solo en la casa. Estaba tan absorto en la lectura que ni siquiera escuchaba los pensamientos de mi familia.

—¿Puedo pasar? -Jasper abrió ligeramente la puerta, asomándose.

—Pasa -le dije. Aún tenía la carta de Bella en una mano y el reloj que me había regalado en la otra.

—Sólo quería saber cómo estabas -me dijo Jazz.

—Como si no lo supieras -le contesté alzando una ceja.

—Que lo sepa no significa que no quiera oírlo. Quizás te vendría bien hablar con alguien. Sabes que estoy aquí si me necesitas.

—Lo sé Jazz -suspiré-. Es duro ver el daño que has causado a quien amas. Aunque te lo imagines, comprobarlo, ver que ese daño es incluso mayor de lo que anticipaste... Me odio a mi mismo.

—Es mi culpa -dijo Jasper- si hubiese sabido controlarme...

—No, Jazz -le corté-, la culpa es mía, yo la puse en esa situación. Lo que pasó era algo previsible. Sabes que nunca te culpé.

—Lo sé, pero eso es sólo porque siempre te culpas a ti mismo -me dijo-. Vamos a salir de caza ¿vienes?

—No, quiero seguir leyendo. Iré mañana.

Jasper salió de la habitación y me dejó solo. Yo me concentré de nuevo en la lectura.

3 de Enero

Edward,

Ha nevado. Todo se ha cubierto de un manto blanco y frío. Aunque no lo creas, me siento arropada. El frío. Nunca creí que llegaría a gustarme. Odié venir a Forks en parte por el clima, iba a echar de menos el calor y el sol de Phoenix ¿quién me iba a decir que acabaría enamorándome del frío?

Empezó a nevar ayer por la tarde. Estaba en la cocina, haciendo un trabajo para literatura, cuando comenzaron a caer copos. Al principio eran pequeños, como polvo, después fueron haciéndose más y más grandes, hasta llegar a ser como los extremos de los bastoncillos de algodón.

Cuando me di cuenta, estaba en el patio trasero con mi pantalón y mi camiseta de andar por casa. Miraba al cielo gris y los copos caían sobre mi cara. No sé cuanto tiempo estuve fuera, dejando que los copos se derritiesen en mi piel. Me recordaba tanto a tus caricias, suaves, como el roce de una pluma, y frías.

Seguía fuera cuando Charlie llegó a casa. Me obligó a entrar y darme una ducha caliente. Perder esa sensación en mi piel dolió.

Deseo tanto que estés aquí que duele, físicamente. Es como si algo estuviese atravesando mi pecho, abriéndome un enorme agujero en él. Un agujero por el que se me escapa la vida, porque, aunque estoy aquí, aunque como, respiro, duermo, no estoy viva. Vegeto, haciendo lo que se espera de mí. Me levanto, hago mis tareas, como, respondo si me preguntan... pero ya nada surge de forma espontánea. No hay nada que realmente desee hacer.

Te llevaste mi vida contigo. Te llevaste mi alma.

Te amo.

B. S.

La tentación de coger el teléfono y llamarla era tan grande. "Lo siento Bella, lo siento tanto amor". Si pudiera hacer algo para que todo hubiera sido más fácil. La dejé así porque pensé que una ruptura limpia sería mejor, que sería menos duro si creía que yo ya no la amaba, pero estaba dándome cuenta de que no había sido así. Bella había sufrido, mucho. Sólo esperaba que las cosas cambiasen con el paso de los meses.

2 de febrero

Edward,

Tenías razón, soy una pésima actriz.

Hoy mi padre estuvo a punto de enviarme de vuelta a Jacksonville con mi madre ¿puedes creer que me ha dicho que parece que me arrastro?

Creí que lo engañaba, que el pensaba que estaba bien, que sólo eran mis pesadillas, pero me he dado cuenta de que ni por un segundo le he podido engañar. Así que tuve que idear algo para que él creyera que estaba mejor. Y lo único que se me ocurrió fue una tarde de compras con Jessica. ¡Con Jessica! No pude haberme inventado una fiesta de pijamas con Ángela, no... Así que hablé con ella en el instituto y al salir nos hemos acercado a Port Angeles.

Sabes que me horroriza salir de compras, así que la convencí para ir al cine. Una de terror. Nada de películas románticas llena de besos recordándome que el amor no es para mí. Zombis, mil veces mejor. ¿Sabes? Me reconocí en uno de los personajes, y no era de los que respiraban...

Al salir del cine nos encontramos con una pandilla de chicos delante de un bar. Uno de ellos me recordaba a aquel que intentó atacarme ¿lo recuerdas? ¡Lo que pasó a continuación fue increíble! Pude oírte. Claramente. Pude oír como me ordenabas que me diese la vuelta y que volviese con Jessica. ¡Era tu voz! Llevaba tanto tiempo añorándola... Quise volver a oírla, así que seguí andando hacia aquellos tipos después de una pequeña parada. ¡Y tú me gruñiste! En ese momento fui feliz. Durante los escasos segundos en los que pude oír tu voz, tu recuerdo no me hirió, sino que me confortó, por lo que ahora quiero más.

Creo que es una cuestión de sentirme en peligro. Y si peligro es lo que hace falta para sentirte conmigo, peligro es lo que buscaré.

Te amo,

B. S.

¡En que demonios estás pensando Bella! ¡Ponerte en peligro sólo para oír mi voz! No podía intentar ser feliz, no... ¡Ella tenía que ir más allá! ¿Hay algo que yo pueda hacer para evitarlo, algo que no suponga el encontrarme con ella de nuevo, que no signifique el fin de su vida?

5 de febrero

Edward,

Hoy he ido a tu casa. Necesitaba oírte y pensé que quizás allí algo encendiese mis recuerdos.

Pero lo que allí encontré no me confortó, sino todo lo contrario. El vacío de la casa, el jardín abandonado... sólo me trajeron dolor. Así es como yo me veo, vacía como la casa y abandonada como el jardín. Volví a subirme a mi furgoneta y en el camino de vuelta encontré algo que tal vez me ayude. Dos motos. Jake puede arreglarlas y enseñarme a montar ¿conseguiré así oír tu voz de nuevo?

Me ayudaron a cargarlas en mi camioneta y las llevé a La Push. ¡Hacía tanto tiempo que no veía a Jake! Había olvidado lo fácil que me resulta hablar con él. Es como un hermano para mí, y está dispuesto a ayudarme.

No veo el día de subirme a esa moto y comprobar mi teoría. ¿Te oiré de nuevo?

Te amo,

B. S.

¿Montar en moto? ¿Bella? ¿Se ha vuelto loca? Ella es la des-coordinación personificada. ¡Se matará! A ver Edward, respira, tranquilízate, hay más cartas, no se ha matado...

7 de febrero

Edward,

Acabo de volver de La Push. He estado ayudando a Jake con las motos. Bueno, siendo sincera, le he hecho compañía mientras él trabajaba.

He encontrado un pequeño oasis de paz en su garaje. Un lugar dónde tu no has estado, un lugar en el que nadie habla de ti al verme.

No quiero olvidarte. Cada día lucho conmigo misma para no olvidarte. Pero un pequeño descanso en un lugar en el que pueda ser yo misma es un alivio para mí.

Jake es un amigo fantástico. Sabe lo que necesito a pesar de que jamás le dije lo que quería. Mientras estoy con él ese agujero en mi pecho parece hacerse más pequeño, y por un pequeño período de tiempo me siento viva, lo que me da las fuerzas suficientes para enfrentarme al resto del día sin ti.

Te amo,

B. S.

Jacob Black parecía volverse importante para Bella. ¿Estaría con él? ¿Me habría olvidado y habría encontrado el amor al lado del joven Black? Una parte de mí odiaba la idea de otro hombre tocando a Bella, besándola, acariciándola, como yo lo había hecho. Esa parte de mi deseaba volver a Forks y partirlo en dos. La otra parte de mí, mi conciencia, me decía que era algo bueno, era lo que yo quería para Bella. Quería que ella tuviese a alguien a quien amar, que la amara, la cuidara, que le diera todo aquello que yo no podría darle, una vida humana, una familia...

10 de febrero

Edward,

Te echo de menos. Cada segundo. Despierta. Dormida. No hay una sola parte de mi mente, consciente o inconsciente, que no te añore. No hay una sola célula de mi cuerpo que te haya olvidado. Estás grabado a fuego en mi piel.

He vuelto a soñar contigo. Como cada noche desde que te fuiste. He vuelto a soñar con tu marcha, cuando me dejaste y yo me interné en el bosque, buscándote. Cada noche revivo esa búsqueda y cada noche se me parte el alma al ver que no te encuentro, que te has ido y que no volverás.

Os echo tanto de menos. A ti, mi único amor, a Alice, mi hermana, a Esme y a Carlisle, a los que ya respetaba como si fuesen mis padres. A mi hermano oso, Emmett, ¿sigue con sus bromas? También echo de menos a Rosalie, a pesar de la frialdad que me demostraba.

Si alguna vez llegas a leer ésto, por favor, dile a Jasper que jamás lo juzgué. No voy a decir que le perdono, porque no hay nada que perdonar. Dile que entiendo que esa es vuestra naturaleza. No se puede culpar al cocodrilo de tener dientes ¿verdad?

Añoro tus besos, tus caricias. Daría mi vida por volver a sentirlas.

Te amo,

B. S.

Ya había amanecido. Mi familia acababa de regresar de su partida de caza. Bajé a saludarlos y para que viesen que estaba bien, estaba seguro de que Jasper ya les habría contado todo.

—Ed -me llamó Jasper- ¿cómo estás?

—Bien -le mentí, yo sabía que él lo notaría pero no quería preocupar al resto de la familia- Ella os echa de menos.

Carlisle se adelantó y me abrazó.

—Y nosotros a ella, hijo.

—Jazz, ella quiere que tú sepas que no te culpa, que jamás te juzgó.

—Pero... yo quise matarla Edward.

—Textualmente dice "no se puede culpar al cocodrilo de tener dientes ¿verdad?"

—Es tan de Bella -dijo Jasper- en eso sois iguales. Siempre os hacéis responsables de todo lo que os pasa.

—Subiré de nuevo -les dije-. Quiero seguir leyendo.

—Claro hijo -Esme se acercó a mí y me dio un suave beso en la mejilla- Ve.

Subí de nuevo a mi cuarto y me encerré a leer. Quería saber todo de ella. Lo que había hecho estos dos años desde que yo me fui.

14 de febrero

Edward,

Hoy es un día difícil para mí. No es que yo quisiese celebrarlo. Sabes lo que odio esa clase de fiestas. Es el hecho de no ver más que amor a mi alrededor.

En el instituto están preparando un baile. Todas las parejas se pasan el día besándose y abrazándose en los pasillos. En la tele no ponen más que estúpidas películas románticas. Ya sabes. Esas de chico conoce chica, chica gusta chico, se pelean, se dan cuenta de su amor y felices para siempre... Cómo si éso tuviese algo que ver con la realidad.

¿La radio? Baladas de amor a todas horas. Nuestro "querido" discjockey de la radio local no deja de pinchar "Bleeding Love". He tirado la radio por la ventana.

¿Internet? En cada página que abro, da igual si trata acerca de la vida de las ranas del amazonas, saltan miles de pop-ups "¿Conoces a tu media naranja?" , "¿Quieres conocer tu futuro en el amor?" ¿Puede ser mi vida más patética?

Para colmo de males Jake me ha regalado una caja de esos caramelitos con forma de corazón. El quiere disfrazarlo de broma, pero sé que en el fondo tiene esperanzas de que algún día él y yo podamos ser algo más que amigos.

No entiende que eso es imposible. Que yo no puedo ser arreglada como el motor de un coche. Que da igual lo que haga, jamás seré capaz de amar de nuevo.

Lo malo de todo este embrollo es que él se merece que le hagan feliz. Es una persona tan buena. Y lo que lo hace aún peor es que Jacob es lo único que me mantiene fuerte para seguir adelante. No puedo alejarlo de mí porque si lo hiciese, yo sucumbiría de nuevo a la nada de la existencia sin ti. ¿Puedes entenderlo? Me siento tan egoísta...

A veces pienso que hubiese sido mejor que aquella furgoneta me aplastase. Sí, estoy viva, pero ¿a qué precio?

Sólo quiero que vuelvas, quiero verte, quiero tocarte, quiero decirte cuánto te amo, cuánto te echo de menos. ¿Por qué tuviste que irte? ¿Por qué tuviste que olvidarte de mí? ¿Por qué tengo que ser tan poca cosa?

Te amo,

B. S.

¿Poca cosa? Bella, tú eres lo único que me impulsa a seguir vivo, aunque sea lejos de ti. Mientras tú vivas, mi mundo tendrá sentido. Cuando tú te hayas ido, yo marcharé detrás. No puedo vivir en un mundo en el que tú no existas.

18 de febrero

Edward,

He vuelto a oírte.

Jacob ha terminado con las motos y hoy me ha enseñado a montar.

Cuando arranqué te oí gritarme, me mandabas parar, dejar de arriesgar mi vida.

Me he caído. Lo sé, era de esperar, ya sabes que soy torpe por naturaleza. Me dí un buen golpe en la cabeza, la verdad es que sangró bastante. Tuvieron que darme siete puntos en mi sien izquierda. A Charlie le dije que me había golpeado con una estantería en el garaje de Jacob. Guárdame el secreto.

Mientras corría, obviamente antes de caerme, me sentí como cuando corrías conmigo a tu espalda. El aire golpeando mi cara, la velocidad acelerando mi corazón, el sonido de tu voz... fue un momento mágico.

Lo echo tanto de menos. Estar contigo, de cualquier forma. Daría algo por saber si alguna vez te acuerdas de mí, si alguna vez piensas en mí. ¿Me recuerdas con cariño o soy esa humana pesada que gracias a Dios ya has dejado atrás? ¿Sientes por mí al menos algo de cariño?

Te amo,

B. S.

Bella... Si supieras que pienso en ti en todo momento, que no hay un sólo segundo en el que mi cuerpo no me reclame por haberme alejado de ti. Parece que ya nada consigue devolverme el calor, desde que te dejé en Forks el frío se ha instalado en mi pecho, arrancando todo el calor que tú habías puesto allí. Me duele los pulmones porque me falta tu aroma, mi piel, porque me falta tu roce. Añoro tus dulces labios y, si cierro los ojos, durante un segundo, un único segundo puedo sentir cómo rozan los míos. Añoro tu risa, y la facilidad con la que adivinabas mis intenciones.

Te echo tanto de menos...

24 de febrero,

Amor,

Perdona si te llamo así, pero no puedo evitarlo. Te extraño tanto...

Llevo varios días sin oírte. Tengo que convencer a Jake para que me lleve a montar otra vez. Desde la última caída es bastante reacio a que me suba a una moto. Dice que estoy más en la sala de urgencias que en mi casa.

No me importa el dolor, no mi importan los golpes. No me importa nada. Sólo quiero oír tu voz. No pido tanto ¿no crees?

Evidentemente no puedo decirle a nadie la verdadera razón de mi nueva afición. ¿Qué pensarían de mí si les dijera que escucho tu voz? Dirían que estoy loca.

¿Será cierto? Quiero decir, ¿es normal, o debería preocuparme oír voces? Pero me siento tan feliz cuando te oigo, que todo me da igual. Si tengo que estar loca para oírte, no quiero curarme.

Te amo,

B. S.

Mi Bella, realmente sufriste tanto... Sólo espero que el tiempo cure tus heridas amor. Tendré que hablar con Carlisle, lo de las alucinaciones auditivas no me dejan muy tranquilo. De todas formas, Bella siempre fue una humana extraña, nunca se comportó como esperaba. ¿Por qué habría de hacerlo ahora?