Alice in wonderlan

Aquel día a Sasuke se le pegaron las sábanas, por la noche no había podido dormir bien debido a las pesadillas que le acosaban y cuando despertó lo hizo entre sudor y lágrimas, gruñó enfadado y se retiró al baño para darse una ducha fría que le despejara rápidamente, una vez vestido con traje negro de seda, camisa blanca y corbata azul se permitió el lujo de tomar un café solo y un porro de marihuana, quería ir relajado a esa cena y sabía por experiencia propia y por la ayuda de Gaara que así iría relajado, apenas terminó de apagar el porro cuando le pegó un buen trago a la botella de agua de un litro que estaba en la nevera, se miró en el espejo de la entrada y verificó su estado físico, estaba presentable pero la sonrisilla tonta y los ojos medio cerrados delataban su estado drogado, esperó que por su bien cuando llegase a la mansión Namikaze los efectos se hubieran pasado un poco o al menos nadie lo notase.

Arrancó el Impreza azul y se marchó rápidamente, ahora que lo pensaba detenidamente no había comprado ningún presente, tomó el móvil y decidió llamar a su secretaria para pedirla ese favor.

¿Diga? —se escuchó al otro lado.

Hinata soy Sasuke, tengo un favor que pedirte —dijo— necesito que me compres algo para la cena con los Namikaze.

No se preocupe señor, ya preví que esto sucedería y envíe hoy por la mañana un jarrón de porcelana china como presente por su parte —contestó con voz tranquila la mujer.

Lo siento y gracias, recuérdame que te recompense con unas vacaciones bien merecidas.

No es necesario señor, solo cumplo con mi trabajo —contestó abochornada.

Nada de eso y ¿Cuántas veces te he dicho que me llames por mi nombre? —la regañó.

Muchas veces señor

¿Y cuántas veces más va hacer falta que te lo diga?

Al menos una vez más, como siempre señor —contestó divertida.

Es igual —suspiró cansado— gracias Hinata.

Antes de colgar se oyó un "De nada Sasuke" pero este no llegó a oírlo. Subió el volumen de la canción que estaba sonando pues Turn outh the ligths es su canción favorita y encendió un cigarro esta vez normal. Se sorprendió al ver la arquitectura de la casa ya que era totalmente occidental y muy parecida a la Casa Blanca, sonrió amargamente y tomó fuerzas antes de salir del coche, hoy se enfrentaría con sus fantasmas. Llamó al timbre y enseguida abrió la puerta un mayordomo de edad avanzada que le saludó educadamente y le guió a través de la casa a un salón. El suelo era de mármol blanco y las paredes blancas también, había algunos retratos familiares colgados en las paredes y alfombras persas en los pasillos, en el salón se encontraban reunidos toda "la familia" de la que ahora tomaría parte, estaban sentados en unos sofás de terciopelo rojo y bordes de madera dorados en torno a una mesita de cristal donde reposaban varias tazas de café y té, las cortinas beige estaban recogidas mostrando el gran ventanal que daba al jardín que rodea la casa. Su estómago se encogió al ver unas manos entrelazadas que pertenecían ni más ni menos que a la causa de su sufrimiento.

Buenas noches —saludó educadamente Sasuke mientras se dirigía hacia ellos.

Buenas noches hijo —saludó su padre.

Buenas noches Sasuke-kun —le saludó Shizune con una pequeña reverencia desde su asiento.

Este es Sasuke, mi hijo y mi heredero —presentó Fugaku a los demás.

Namikaze Minato, encantado —dijo el hombre rubio estrechándole la mano.

Igualmente —contestó.

Esta es mi mujer Kushina —dijo presentando a la mujer pelirroja.

Encantada Sasuke-kun —saludó con una reverencia que Sasuke imitó.

Y este es mi hijo Naruto y su mujer Sakura —continuó. Sasuke sintió que se ahogaba.

Un placer volver a verte Sasuke dattebayou —dijo Naruto mientras le estrechaba la mano con una sonrisa.

Igualmente Naruto —contestó con una pequeña sonrisa de felicidad.

Naruto había cambiado mucho en todos estos años, ahora era tan alto como él, más atractivo y adulto.

Hola Sasuke-kun —saludó Sakura con una reverencia sin soltar la mano de su esposo— encantada de volver a verte.

"Pues yo no estoy tan encantado de verte" estuvo tentado a decir pero cerró la boca y solo inclinó la cabeza levemente, todos volvieron a tomar asiento y a Sasuke se le ofreció bebida, tomó un café cargado, aún no desaparecían los efectos de la maría y no quería delatarse cuando empezasen a cenar y él devorase la comida como un loco.

Y bien Sasuke ¿qué tal por Londres? Cuéntanos que has hecho. —solicitó Minato después de un rato hablando.

Sasuke se atragantó, su padre no debía enterarse, no, nadie debía enterarse del infierno que había pasado con su tío por lo que optó por mentir.

Bien, ha sido una experiencia muy instructiva —se limitó a contestar mas no parecían estar satisfechos con la respuesta y se vio obligado a continuar.— Mi tío Maadara me dejaba acompañarle a todos los eventos que había, e incluso solicitó mi asistencia en la empresa occidental, estuve casi todos los meses ayudando con los nuevos proyectos e incluso establecí nuevas alianzas con otras empresas de la bolsa europea.

Vaya, eso es increíble —aduló Kushina.

Estoy muy orgulloso de mi hijo —comentó Fugaku.

Sasuke se sintió mal, no le gustaba mentir. Poco tiempo después los "adultos" se enfrascaron en sus propias conversaciones de boda y Sasuke decidió que era el momento de atacar a Naruto con algunas preguntas sobre lo que había estado haciendo esos años.

Pues no mucho la verdad, después de terminar la preparatoria nos matriculamos en la universidad Suna, —dijo refiriéndose a Sakura y él— conocimos a mucha gente en la sección de marketing e hicimos nuevos amigos, fue pocos meses antes de terminar la carrera cuando le pedí la mano a Sakura-chan dattebayou —explicó efusivamente— y después de eso nos casamos y mudamos juntos a Kioto, ¿ahora vivimos allí sabías? —Tocado y hundido, pero lo disimuló muy bien.

Es una casa preciosa, tienes que venir a vernos —añadió Sakura con una sonrisa.

"No puedo parar de pensar que ese vestido rosa que lleva es horrible" se dijo Sasuke "Sin embargo el traje de mujer que lleva Kushina la favorece, el rosa la sienta mejor que a ella y la camisa lavanda combina a la perfección, es una muy buena elección" pensaba riéndose internamente por estar ignorándola.

A mí la habitación que más me gusta es la del niño dattebayou.

Minato, Kushina, Shizune y Sasuke escupieron la bebida a la vez.

¡Naruto! —le regañó Sakura.

Ya se, ya se —la contestó— se que no es seguro pero… —dijo encarando a su familia— creemos que Sakura-chan está embarazada dattebayou. —confesó mientras se rascaba la nuca.

Un nieto… —susurró Minato— soy demasiado joven para eso…

¡Tengo que empezar a aprender a hacer ropa de bebé! —exclamó Kushina.

Esperad, aún no está confirmado, es solo que no me llega… lo que tiene que venir —explicó Sakura.

Que susto —dijo Minato.

¡Cariño! —le regañó su mujer.

Dime Sasuke —dijo Fugaku seriamente— ¿has pensado ya en comprometerte?

Todas las miradas se posaron ahora en Sasuke y este no supo donde meterse. "¿Por qué a mí?" Se dijo.

No he tenido tiempo de pensar en eso y no es un tema que me interese ahora mismo padre.

¿Cómo que no te interesa? ¡¿Y cuándo piensas hacerlo?! —exigió.

No es algo que te incumba.

"Mal dicho" pensó Minato con una sonrisilla divertida, Fugaku encolerizó.

¡¿Cómo te atreves a contestarme de esa manera?!

Te contesto con la verdad —contestó de nuevo.

¡Fugaku! —le regañó Shizune— ya hablareis de eso en privado, ¡tengamos la fiesta en paz!

Pero…

¡Ni pero ni nada! Hemos venido a cenar todos en familia, no lo estropees —sentenció enfadada.

Fugaku se calló y Sasuke le agradeció con la mirada a Shizune. Naruto pensó que Sasuke había cambiado este tiempo, "¿pero cómo no iba a cambiar con todo lo que ha de haber vivido-ttebatoy?" se regañó. El Sasuke que él conocía era un antisocial declarado pero amable con las personas que le importaban y no solía ser tan brusco en ese aspecto, el Sasuke que él conocía no hubiera contradicho a su padre, claro que ya no eran niños.

La cena está lista, por favor acompáñenme y tomen asiento —dijo una doncella abriendo las puertas de madera que dan al comedor.

Todos se levantaron en silencio y se dirigieron al salón donde tomaron asiento unos en frente de los otros; Minato se sentó en la presidencia —por llamarlo de algún modo— Kushina a su izquierda seguida de Naruto y Sakura, y a la derecha Fugaku seguido de Shizune y por último Sasuke. Mientras cenaban, Minato y Fugaku conversaban sobre la empresa, Shizune y Kushina sobre bebés y Naruto y Sakura intentaban conversar con Sasuke quien permanecía callado casi todo el tiempo. Justo después de el brindis por la unión, Naruto y Sakura se marcharon pues vivían lejos y mañana tenían un compromiso, casi seguido se marchó Sasuke y se quedaron en la casa un rato más sus padres.

Lo primero que hizo nada más entrar en su piso fue destrozar todos los muebles que encontró a su paso, luego se lió un porro de hachís y se lo fumó mientras se deshacía del traje y buscaba la ropa que se pondría para ir a Hebi, el local cuyo dueño es, obviamente, Orochimaru. Vestido con unos pantalones de cuero muy ajustados, botas de escamas de dragón, camisa de rejilla y cazadora larga de cuero se dirigió al baño para maquillarse; se perfiló los ojos con eyeliner negro, sombras negras, rímel y uñas postizas negras, además se planchó el pelo quedándole liso sobre los hombros pero con las capas algo levantadas, no tanto como normalmente. Utilizó el descapotable rojo con el vinilo de una serpiente para poder aparcar directamente a la zona vip del local, cuando se bajó del auto, miles de miradas quedaron prendadas de su imagen inverosímil y Sasuke sonrió con arrogancia mientras se preparaba para volver a su antigua vida oscura.

Nombre —dijo uno de los porteros.

No me digas que no me reconoces Tayuya —contestó con sorna.

¡Sa-! —la tapó la boca con la mano.

No digas mi nombre —la dijo al oído sensualmente.

Dejadle pasar, es él. —ordenó a los gemelos Sakon y Ukon.

Entendido.

Guarda un baile para mí Sharingan —pidió la mujer pelirroja.

Eso está hecho —contestó sin girar la cabeza antes de entrar.

En esos momentos estaba tocando en el local Nightmare; Alumina, se estaban volviendo muy famosos debido al anime aquel. Sasuke pasó de largo entre las mesas y atravesó la pista de baile que estaba petada hasta llegar a la barra donde le atendió Jirobou, también conocido como el seis manos por su habilidad con los cócteles.

Hacía tiempo que no te veía por aquí —dijo el barman.

He estado ocupado, de todas formas llévame hasta él.

¡Jirobou! —llamó a su compañero.

¿Sí?

Llévale ante Orochimaru-sama.

Sígueme —dijo poniéndose a la altura de Sasuke.

Le siguió hasta un ascensor donde metió un código de siete cifras y montaron en él, después atravesaron un par de pasillos hasta llegar a una puerta doble de madera donde había un par de guardias.

Abrid —ordenó.

Lo siento, Orochimaru-sama ordenó que nadie le molestase esta noche.

No, él es especial —dijo Kabuto apareciendo por el pasillo derecho— abrid.

Sí.

Kabuto entró primero seguido de Sasuke, allí en la oscura sala se podía medio definir la figura de un hombre pelilargo esnifando algo.

Orochimaru-sama, aquí está lo que me pidió y he traído un halcón que me encontré por el camino.

Sasuke-kun —dijo sorprendido levantando la cabeza y limpiándose los restos de cocaína.

Hm ¿Cómo has estado Orochimaru? —preguntó por cortesía.

Bien, toma asiento —dijo— Kabuto, deja una muestra y márchate.

Si, Orochimaru-sama.

Kabuto abrió el maletín y extrajo una bolsita con unas pastillas azules en su interior, después de eso se marchó.

¿Qué te trae por aquí? —preguntó mientras machacaba las pastillas.

Quiero recuperar mi antigua vida.

Ohoh —susurró sorprendido— toma, invita la casa, como bienvenida —dijo pasándole una ralla azul y un tubito.

Gracias. —Se agachó y esnifó con fuerza, se mareó un poco y se le quedó la lengua aturdida.— es fuerte ¿Qué es?

Una droga nueva, aún está en la fase experimental pero no tiene efectos secundarios mortales.

Ya veo.

¿Y bien?

¿Qué?

—¿Qué vas a hacer para que te readmita? —preguntó Orochimaru con una sonrisa siniestra.

[…]

Estás…¡ah! muy salvaje Sasuke-kun —dijo Orochimaru entre jadeos ahogados— ¿es por Naruto-kun?

Cállate y abre más las piernas —ordenó mientras le penetraba fuertemente.

[…]

Considérate uno más —le anunció Orochimaru.

Sasuke no contestó, estaba demasiado colocado como para decir o pensar algo coherente. Anduvo a trompazos hasta la pista de baile donde agarró a una chica rubia y se puso a bailar con ella, durante el resto de la noche se acostó con varias personas hasta quedar satisfecho, la última persona con la que había tenido relaciones insistía en llevarle hasta su casa pero Sasuke se negó.

A sí no puedes conducir, ¡deja que te lleve o llama a un taxi! —insistió.

¡Cállate! No es asunto tuyo… —¿Dónde estaba? No podía recordar cómo había llegado hasta ahí.

¿Sasuke? —preguntó una voz conocida tras él.

Sasuke se giró con dificultad y se quedó pálido al ver a un hombre rubio de ojos azules tras él.

¿Naruto? —preguntó extrañado—¿qué haces aquí?

¿Ustedes se conocen? —preguntó la chica.

Sí, ¿y tú de que le conoces? —preguntó enfadado pero con curiosidad.

Am… bueno yo… creo que le dejo en sus manos.

La chica rubia se marchó rápidamente y el Namikaze se volvió hacia el moreno.

Vamos te llevaré a casa —dijo amablemente.

Durante el trayecto Sasuke se preguntaba que hacía Naruto allí y él miraba a Sasuke de una forma extraña. Cuando llegaron al piso de Sasuke, le sujetó bien y le llevó hasta su cuarto donde le tendió en la cama y comenzó a desvestirle con paciencia.

—¿Me vas a follar Naruto? —preguntó con los ojos cargados de deseo y la voz ronca.

Sí y ya te he dicho que no soy Naruto —contestó tumbándose sobre el cuerpo semidesnudo de Sasuke.

¿Minato?

Sasuke no pudo decir más ya que unos labios calientes y expertos atraparon los suyos y le hicieron ver las estrellas.