Capitulo dos: "La muerte de ojos ámbar y la fresa"
Esa noche después de la fiesta de cumpleaños de Ichigo, el viejo peli naranja se encontraba en el baño de su habitación, parado justo en frente de su lavamanos contemplando las cicatrices de su torso desnudo. Mientras en su mano tenia su insignia de Shinigami, el único objeto que le hacía sentirse como antes. Y con mucho cuidado se sentó en el frio suelo del baño apoyado en su bañera mientras veía su insignia, los años habían pasado y con ello muchos momentos.
Buenos y malos, a un recordaba el falso funeral que le tuvieron que hacerle a Isshin para no dejar registros humanos cuando decidió volver a la sociedad de almas cuando Karin y Yuzu tomaron también la decisión de irse a la sociedad de almas. De hecho Ichigo a un fruncía el ceño cuando recordaba como llego al funeral su nieta mayor, vestida con una falda que apenas la cubría y una blusa que dejaba ver su ombligo perforado, no se molestaría tanto si su nieta no tuviera apenas trece años, aun se molestaba al recordad como esa malcriada se quejaba de la poca señal telefónica.
Después de unos minutos con los ojos cerrados y dando un fuerte suspiro Ichigo se levanto de las frías baldosas dejando su insignia en el mueble del baño y se coló su camisa de dormir. Y con un caminar pausado se dirigió a su cama para descansar para que el siguiente día pudiera tener energía para… volver a su rutina.
Ya en su cama al lado de su esposa el sueño no llegaba a su persona, cambiaba de posición pero simplemente le invadió un insomnio que no supo explicar. De hecho paso unos minutos con los ojos cerrados pero el sueño no llegaba. Era como si algo le preocupara.
Y después de unos minutos y sin hacer ruido para no levantar a Orihime el salvador de la sociedad de almas se levanto de su cama y camino a la planta baja de su casa, llegando a un pasillo donde observo un curioso celular. Mientras caminaba a la planta baja pensó en su día y cuando llego a la sala se recostó en el sillón, mientras tenia en su mano el celular que le dio su hijo mayor para que se comunicara con el y viceversa.
Lentamente marco el numero de su hijo escuchando el pitio del aparato, esperando poder comunicarse con su hijo mayor y hablar con el unos minutos, tal vez eso le relajaría.
-"Lo lamente no puedo atenderte en estos momentos, deja tu mensaje"- escucho la voz de Kazui desde la otra línea.
-Hijo, soy yo… tu padre… solo quería decirte que te quiero.- comento Ichigo sin ganas.
Con cansancio busco el otro numero intentando localizar el de su mejor amiga, calculaba la hora y no creía que fuera tan tarde en la sociedad de almas y una pelea telefónica con Rukia nunca sobraba.
-"Deje su mensaje"- escucho la voz robótica de la contestadora.
-Enana… soy yo Ichigo, me preguntaba si, si yo podría…- intento hablar pero no sabia que decir.
Y sin decir nada mas corto la llamada y arrojo el teléfono a la mesita de noche.
El peli naranja se recostó en su sillón suspirando tristemente al no poder comunicarse con dos de las personas mas especiales en su vida en el día de su cumpleaños.
-0-
-¿Doctor?-
-¿Doctor Kurosaki?-
Ichigo despertó de golpe al sentir el leve movimiento en su hombro producido por la mano de la enfermera observando su entorno notando que se encontraba en su oficina, lo bueno de ser jefe de la sección de infantil. Los niños nunca fueron su fuerte, amaba a sus hijos y aunque a veces lo dudara a sus nietos también. Pero ver el rostro de los niños al sentirse mejor era una sensación única y el dolor de verlos perder la batalla contra su enfermedad también, le costó acostumbrarse al principio pero… no había peros, en esos casos alguien nunca se acostumbra a eso.
-Doctor se quedo dormido- informo la enfermera dejando en el escritorio del peli naranja los informes de los siguiente pacientes.
Ichigo reviso los expedientes de los niños que tendría que atender en unos minutos. Por suerte su historial estaba casi limpio.
Horas mas tarde Ichigo se encontraba atendiendo a la ultima paciente del día era una simple gripe que no pasaría a mayores y se podría marchar esa noche, hoy no era su turno esa noche por lo que podría irse a casa a una hora razonable. Pero cuando guarda los expedientes una enfermera le informo que el dueño del hospital le deseaba ver.
Ichigo se extraño de cierta manera ya que Ishida pocas veces lo llamaba, de hecho muy pocas ya que así su trabajo muy bien, el salvador de la sociedad de almas acato la orden y se dirigió a paso lento a la oficina de su superior y amigo, si es que aun lo era.
Y cuando llego a esta se topo con su amigo y compañero sentado en el escritorio de la oficina, Ishida ahora dueño del hospital donde Ichigo trabajaba.
-Hola Ishida.- saludo Ichigo llegando a una mesa enfrente del escritorio de su jefe, omitiendo toda cortesía a su superior como lo solía hacer de joven.- ¿Que necesitas?- pregunto observando al Quincy.
-Igual que siempre no Kurosaki.- comento resignado el Quincy
Al igual que Ichigo, a Uryu el tiempo paso en su persona, a un era delgado y prácticamente su consistencia era la misma, solo que ahora tenia mas parecido con su padre, tenia arrugas en su rostro, su cabello estaba blanco por las canas producto de la estresada vida de manejar un hospital.
-Ayer fue tu cumpleaños ¿No?- el Quincy saco de su escritorio una pequeña caja y la arrastro a su antiguo amigo.- feliz cumpleaños Kurosaki, Orihime me invito a tu fiesta pero no pude asistir por unos problemas con mi hijo.-
Ichigo se sorprendió de gran manera, del que menos se espero un regalo fue de Ishida y aquí estaba. Y con mucho cuidado tomo la caja encontrando un reloj que mínimo valía un mes tal vez dos de su sueldo y su sueldo no era poco.
-Ishida, no se que decir, gracias, de verdad- agradeció Ichigo sin creérselo todavía.
-No empieces con cursilerías quieres Kurosaki, ya vete.- comento Ishida con su usual tono.
Ichigo tenia una pequeña sonrisa en su rostro al momento que se levanto de la silla de la oficina, pero cuando esta tomando la puerta noto en el reflejo de la perilla como su amigo perdía esa mirada dura e inflexible y luego recordó lo que dijo "no pude asistir por unos problemas con mi hijo".
-¿Ishida te pasa algo?- pregunto Ichigo.- Somos amigo ¿no?, si pasa algo no dudes en decírmelo, si puedo hacer algo, no dudes en pedírmelo.-
Ishida observo a Ichigo perdiendo esa mirada dura por unos minutos. Ellos habían combatido juntos en el pasado, eran amigos es mas, a Ishida solo le quedaba Ichigo y Sado como únicas personas que podría llamar amigos.
-¿Ichigo, alguna ves te preguntaste si fuiste buen padre?- pregunto Ishida pareciendo afectado incluso uso el nombre de Ichigo.
-No hay día en que no me lo cuestione.- respondió sincero el Kurosaki sentándose de nuevo en la silla enfrente del escritorio.
La situación parecía delicada e Ichigo lo noto de inmediato.
-Mi nieto esta en mi casa- anuncio Ishida pareciendo muy afectado.- Mi hijo lo volvió a golpear, yo… no se en que falle Ichigo le di todo en esta vida: buenas universidades, lo que siempre quiso, pero… cuando lo vi golpeando a mi pequeño, yo… no pude controlarme y el simplemente se fue Ichigo como si no le importara su hijo, mi nieto ya no tiene padre Ichigo y se que yo tuve que ver en que ese infeliz actué de esa manera...-
Ichigo observo sin decir nada como su amigo se desahogaba, en comparación a los problemas de Ishida los suyos eran pequeñeces es mas no eran nada. El no tenia problemas con su hijo, el no tenia un hijo ebrio y que golpeara a sus nietos y no tenia una esposa muerta, pero Ishida… sus problemas no eran nada en comparación a los del Quincy, de hecho dudaba que tuviera un verdadero problema.
-0-
Ichigo caminaba lentamente en dirección a la casa de su mentor, tenia un auto pero no le gustaba usarlo y no es porque fuera malo, al contrario era un auto clásico que amablemente le regalo un ricachón excéntrico después de salvarlo. De hecho detestaba cualquier cosa que lo ayudara y eso incluía hasta los descuentos en las tiendas, el llamado descuento de la "tercera edad" como era conocido, lo hacían sentir un viejo que el mundo le decía que se retirara y que ya no podía mas.
Paso con Ishida unos minutos, incluso Ishida saco una botella de su escritorio e Ichigo escucho a su amigo… nunca había imaginado al Quincy de esa manera.
Y ahora después de un rato Ichigo no deseo volver a casa, no todavía. Tenia que visitar a Urahara al menos una ves cada dos meses para enterarse lo que pasaba en la sociedad de almas, ya que las visitas de su hijo menor cada vez se hacía con menos frecuencia.
El Kurosaki llego al frente de la tienda del que en el pasado fue su mentor, la tienda lucia completamente igual solo que ahora ya no se escuchaban las peleas de Jinta y Ururu.
Ichigo toco la puerta esperando que Urahara pareciera y así lo hizo, solo que como veinticinco minutos mas tarde.
-Ichigo, que bueno verte- comento con su usual manera el rubio observando a su hora viejo ex alumno.
Urahara no había cambiado casi nada, es mas lucia igual y usaba su misma ropa, ventajas de ser un ente sobre natural.
-Hola Urahara.- saludo también Ichigo observando al rubio.
Después de saludarse, el joven y guapo tendero según palabras de Urahara invito a Ichigo a tomar té en la pequeña sala de la tienda.
-¿Y bien Ichigo, que te tiene este día en mi humilde, respetable y legal tienda?- comento en broma el rubio.- Por cierto perdón por no asistir anoche a tu fiesta, pero me encontraba en la sociedad de almas revisando unas cosas con Yoruichi.-
Ichigo sonrió de forma leve al escuchar al tendero hablar, Urahara era uno de los pocos que aun lo trataba como siempre, incluso sus pasantes del hospital lo trataban con mas cuidado… como si fuera un viejo patético y la verdad era que no lo era, podría ser viejo pero aun estaba en forma, no cualquier viejo tiene su torso y brazos.
-¿No puedo visitarte Urahara?- comento Ichigo dando un trago a su taza de Té.
-Claro que puedes viejo amigo.- respondió Urahara ocultando su cara en su abanico.- ¿Solo que Kon me llamo hace unos minutos y me conto algo muy interesante?- conto el tendero observando detenidamente a Ichigo.
"Maldito peluche, cuando regrese a casa le coseré la boca por bocón" pensó Ichigo con el ceño fruncido y ligeramente irritado.
-Y se puede saber que te dijo- pidió Ichigo a un con el ceño fruncido.
-Cosas, nada interesante.- comento sin aparentar importancia.
Urahara llamo a Tessei minutos después, de hecho el enorme hombre lucia completamente igual, había veces que Ichigo se preguntaba como podía hacer Urahara para mantener los papeles de su tienda sin que el encargado notara que los años no pasaban sobre el rubio, misterios de la vida quizás o sus artefactos tenían algo que ver, lo segundo era lo mas seguro.
Ichigo se sorprendió levemente y frunció el ceño al ver que Tessei llego con una botella de sake.
-¿Celebramos algo?- comento Ichigo con ironía.- "Maldito peluche".- pensó para sus adentros.
-Nada en especial solo deseaba tomar unos tragos, ya sabes de viejo alumno a joven y guapo maestro.- bromeo ocultando su rostro con su abanico.
Ichigo frunció a un mas el ceño pero acepto de buena manera el sake que le ofrecía Urahara.
Ambos platicaron de cosas triviales como actividades menores en la vida de Urahara, los niños que Ichigo atendió, hasta que Urahara calculo que Ichigo ya estaba lo suficientemente relajado por el débil sake como para llegar al tema que quería platicar con su viejo alumno.
-¿Y dime Ichigo, como te trata la vida?- fue al punto Urahara.
El Rubio sombrerero siempre había apreciado a Ichigo de gran manera, de hecho en cierta forma lo veía como un hijo o hermano menor y saber por Kon que Ichigo últimamente ha estado actuando raro no le preocupaba, pero si podía ayudarlo a salir de ese estado lo aria.
Ichigo observo a Urahara sin comprender el porqué de su pregunta.
-Bien supongo.- respondió el Kurosaki cortante.
-Solo eso… ninguna anomalía, ¿las cosas van bien con Orihime y con Kazui?- volvió a cuestionar el Urahara.
Ichigo maldijo a un más a Kon por andar de boca floja por ahí.
-Urahara no sé qué te conto Kon, pero estoy bien. Solo un poco cansado eso es todo.- respondió Ichigo hastiado.
-¿Es lo único?- volvió a cuestionar.
Ichigo suspiro y observo a su amigo.
-Urahara… tu tienes décadas o hasta siglos, dime ¿Nunca te preguntaste si toda tu vida valió la pena o si las decisiones que tomaste fueron las correctas?- pregunto Ichigo observando serio al rubio.
Urahara pareció meditar su respuesta, incluso tenia su mano en su barbilla.
-Porque lo preguntas Ichigo, no te gusta como resulto tu vida.- cuestiono el rubio sin malas intenciones.
-Claro que me gusta… pero a veces, no se, siento que estoy en un sueño Urahara, un sofocante sueño del cual no despierto.- dijo Ichigo bajando la mirada.- Cuando nacieron mis nietos, creí que esos niños serian la luz de mis ojos, pero resulta que esos niños solo me ven como un viejo aburrido y anticuado, no he hablado con Kazui en meses, mis demás hijos solo me llaman por obligación o para pedirme algo y mi matrimonio… mejor olvídalo.-
Urahara observo a Ichigo sin decir nada, de hecho le sirvió un poco mas de sake.
-Sientes que tu vida se volvió monótona Ichigo.- recalco Urahara con una mirada seria.- Relájate y veras que las cosas cambiaran para bien, tal vez te lleves una sorpresa.-
-0-
-Que podría cambiar…- pensó en voz alta Ichigo mientras caminaba en dirección así su casa, había pasado todo el día en el hospital y el resto de la tarde escuchando a Ishida y platicando con Urahara, ahora la noche adornaba las calles de Karakura con una leve brisa.- Todo esta bien, porque quisiera que algo cambiara.- volvió a cuestionarse.
Ichigo siguió en sus pensamientos mientras caminaba hasta que escucho ruidos justo en la otra calle, ruidos que parecían de una lucha.
-NIÑA DEL DEMONIO- escucho un potente grito seguido de un crujido.
Ichigo se detuvo de inmediato sin llegar al cruce donde escuchaba los quejidos, y con pasos lentos y silenciosos se aproximó para observar que pasaba y saber si debía actuar.
-0-
-Maldita niña.- se quejó un pandillero con una navaja antes de que una fuerte patada le diera de lleno en el rostro.
El último de tres pandilleros observo con mucho temor casi orinándose a la causante que su diversión terminara, es mas sus piernas temblaban y no era de menos, uno de sus amigos se encontraba con el brazo fracturado retorciéndose del dolor en el suelo y otro acababa de ser noqueado.
La réplica miniatura de Rukia se encontraba observando a los tres pandilleros con mucho enojo reflejado en su dura mirada, mientras detrás de ella se encontraba un poste de luz donde a los pies de este se encontraba una pequeño jarrón roto con sus flores regadas en el suelo.
La niña a un continuaba usando los arrapos de la noche anterior, es mas su pantalón y camisa celestes como las de un hospital se encontraban todavía mas sucios como si hubiera estado en la basura.
-Mira niña… nosotros ya nos íbanos, ya no te molestaremos, sol…o ya…ya no… nos hagas nada.- rogo el ultimo pandillero muy asustado.
La pequeña Rukia los observo con rabia antes de correr en dirección al último pandillero y alzar su puño mientras daba un salto.
El pandillero se cubrió el rostro esperando el impacto pero este nunca llego.
La pelinegra gruñía mientras Ichigo tenia su puño atrapada en su mano interponiéndose entre ella y el pandillero de poca monta y sin darle tiempo a Rukia de reaccionar Ichigo la lanzo lejos de los pandilleros. La pequeña voló por los aires hasta que aterrizo hábilmente sin perder la vista de Ichigo.
Ichigo observaba calmado a la niña, cuando de pronto observo de reojo a los pandilleros de poca monta con sus gorritas de beisbol mal puestas y sus ropa cuatro tallas mas grande, fingiendo ser alguien.
-Largo.- ordeno tranquilamente volviendo a observar a la pequeña.
Los pandilleros rápidamente huyeron con mucha dificultad por sus heridas dejando a Ichigo y la pequeña Rukia solos.
La pelinegra observaba con mucha rabia a Ichigo y de un momento a otro corrió en su dirección dispuesta a atacarlo, la pequeña por su estatura tenía que saltar o brincar en las paredes para intentar golpear a Ichigo, pero en todos sus ataques fueron bloqueados fácilmente por Ichigo.
Ichigo mientras tanto se mantenía sereno, bloqueando los golpes de la niña, lo cierto es que con entrenamiento ella podría ser muy buena, pero su nivel era muy bajo, sus golpes eran toscos y mal efectuados. Nivel acto para vencer a unos criminales comunes pero para poder enfrentarse al Kurosaki le faltaban años de entrenamiento y disciplina.
La vida puede enseñar muchas cosas y una de ellas es a no ser tan impulsivo y explosivo. Es por eso que Ichigo solo bloqueaba los ataques de la niña.
Pero de un momento a otro Ichigo tomo el pie de Rukia elevándola en el aire dejándola de cabeza.
Ichigo observaba divertido como la niña intentaba golpearlo pero por sus cortos brazos no llegaba a tocarlo, a simple vista podía notar que la niña tenia carácter, era algo raro de ver en una niña de… que edad tenia esa niña, parecía entre siete a nueve años y el parecido que tenia con Rukia era asombroso, la única diferencia que Ichigo veía con esa niña y Rukia era que esta tenia un color de ojos ámbar.
Rukia pareció calmarse unos momentos, unos escasos segundos antes de volver a dar puñetazos al aire intentando golpear a Ichigo.
-Estos es humillante sabes.- comento a un de cabeza resignada.- Sabes que te podría acusar de secuestro, solo debo gritar y tu terminaras en prisión zanahoria.-
Ichigo permaneció en silencio mientras observaba las facciones de la niña impresionándose por el parecido con su amiga, sin poder creérselo todavía, la noche anterior no tuvo la oportunidad de verla bien.
-YA BÁJAME ZANAHORIA IDIOTA- grito enojada.
Ichigo frunció el ceño antes de soltarla causando que callera de cara contra el suelo, ver a esa niña dos noches seguidas era una rara coincidencia, pero una muy entretenida. De hecho una de las cosas que platico con Urahara fue si Rukia no tenia otra hija o nieta y si así era, si esta había desaparecido.
Pero Urahara mostro negativas en todo momento, de hecho lucia en cierta forma un poco nervioso cuando preguntaba sobre el tema.
-Donde están los derechos infantiles cuando se necesitan.- comento Rukia un poco adolorida a un con la cabeza contra el suelo.- que alguien llame a mi abogado.- susurro sin que Ichigo escuchara.
Ichigo la ignoro por el momento para luego dirigirse al pequeño florero a los pies del poste de luz para empezar a reacomodar las flores que cayeron al suelo.
El salvador de la sociedad de almas sintió inmediatamente la presencia de dos espíritus puros y la presencia de la pequeña Rukia en su costado mientras ella veía en la dirección en donde sentía a los espíritus.
Ichigo observo a la niña con una incredulidad tatuada en su mirada.
-¿Puedes ver fantasmas?- pregunto con mucho interés.
Pero la niña no respondió y sin poder reaccionar, Ichigo sintió la planta de un pie en su rostro, el golpe no fue muy fuerte pero si era molesto y le irritaba y mas porque la niña no quitaba el pie de su rostro.
-Esto es por el golpe y por ser una molestia.- dijo antes de saltar hacia atrás para que Ichigo no la atrapara.
-Maldita enana.- por primera vez Ichigo exploto como en los viejos tiempos.
-COMO ME LLAMASTE ZANAHORIA VIEJA.- elevo la voz encarando a Ichigo teniendo que observar así arriba por la gran diferencia de estatura.
-Como lo que eres, niña malcriada.- respondió Ichigo observándola.
Y de un momento a otro a Ichigo se le formo una sonrisa, no sabia quien era esa niña y a lo mejor solo era una gran coincidencia que se pareciera tanto a Rukia, es mas ni siquiera Rukia sabia de donde venia, por lo que sabia su hermana la abandono cuando era una bebe, cuando Hisana era mayor, por lo tanto Hisana había estado viva, a lo mejor eran parientes, tal vez esa niña era la tátara tátara nieta-sobrina de Rukia. Quien era no importaba, es mas Urahara le confirmo que Rukia no tenía mas familia, pero interactuar con ella era como interactuar con Rukia pero diferente… La niña era mucho mas pequeña y sus golpes no eran tan fuertes.
Ichigo observo a la menor con gran curiosidad para ver que hacia la niña, no la conocía pero… era como si se viera a si mismo y a Rukia reflejada en ella, de hecho protegió ese jarrón de los espíritus como el lo había hecho hace tanto, aparte su nivel de fuerza y pelea era mayor a cualquier niño de su edad lo que era a un mas intrigante.
La niña pareció tranquilizarse y observo por última vez a Ichigo antes de caminar como si nada a otro callejón, Ichigo por su puesto la siguió.
-¿Rukia cierto?- pregunto Ichigo haber como reaccionaba con su nombre.
La niña así lo hizo y se detuvo dándole la espalda a Ichigo.
-Como sabes mi nombre.- cuestiono la niña interesada.
-¿Conoces a una mujer llamada Rukia Kuchiki o a otra llamada Ichika Abarai?- pregunto Ichigo intentado ver si Urahara no se equivoco.
-¿Quiénes?- cuestiono intrigada la pequeña.- no sabe que fumar hierba es malo.- se burlo la niña.
Pero antes que Ichigo pudiera decir algo sintió la presencia de un hollow a kilómetros de su posición, lo que causo que se distrajera y cuando volvió a ver en la dirección donde estaba Rukia esta ya no estaba.
El Hollow no le preocupaba a Ichigo, ya que el shinigami encargado de Karakura se arria cargo, pero busco a la niña por varios minutos pero no la volvió a encontrar.
-0-
-Vaya Ichigo-kun no sabia que tuvieras tanta hambre.- comento Orihime mientras veía comer a Ichigo.- estas muy animado esta noche.- afirmo feliz.
Ichigo al momento de pisar su casa tenia una ligera sonrisa en sus labios, es mas lo primero que hizo fue hacer ejercicio sin quejarse y ducharse para pasar una agradable cena con Orihime.
De hecho ambos se encontraban comiendo en silencio, en sus cenas casi nunca conversaban y si lo hacían era Orihime hablando de lo que le paso hoy en su panadería.
-En serio.- respondió sin interés limpiándose un poco de salsa de su barba. La verdad es que Ichigo no se cortaba su barba porque ya se había acostumbrado a ella y en cierta forma le daba un toque distinto pero admitía que era algo tediosa cuando comía, pero a el le gusta y le daba un toque mas formal.
-Si.- comento a un feliz la ahora mujer mayor.
La verdad es que Ichigo se encontraba de un raro buen humor, incluso Kon se lo comento cuando lo encontró en su antigua habitación.
-Ichigo-kun…- parecía que Orihime dudaba en preguntar.- ¿Qué te parecía ir a Kyoto a pasar unos días con los niños, nos aria bien?- pregunto Orihime tranquila.
Ichigo suspiro dejando su servilleta a un lado del plato.
-Orihime sabes que no puedo dejar el hospital.- informo Ichigo con un poco de seriedad.
-Pero son tus nietos Ichigo-kun, ayer no convivimos mucho con ellos.- informo Orihime esperando la respuesta de Ichigo.- deberíamos ira a visitarlos.-
-A esos niños no les importo.- informo serio.- y no creo que área alguna diferencia ir a visitarlos, de todas maneras siempre están pegados a esas porquerías de teléfonos que sus padres les compran para consentirlo… si me disculpas tengo que ira al servicio.- fue lo ultimo que dijo antes de levantarse y salir del comedor dejando a Orihime sola.
Ichigo camino a su jardín trasero con un fuerte andar, siempre le fastidiaba ese tema y aun que no se lo dijera a Orihime le molestaba de gran manera. Y lo peor era que Orihime insistía en hacer esa dichosa visita creyendo que hacia bien. No era que odiara a sus nietos, solo no los soportaba, parecía que hablaban en otro idioma a su parecer y le molestaba todo en su persona, por ejemplo no soportaba que sus únicas nietas vistieran y hablaran como mujeres de veinticinco años, que sus nietos se la pasaran hablando como idiotas imitando a otro idiota de la internet, no comprendía a esos niños y nunca lo aria, no veía nada de el en esos niños, ni siquiera en sus hijos, el único que sentía que lo apreciaba era Kazui pero no hablaba con el en un tiempo, es mas la noche del cumpleaños de Ichigo los mocosos que llamaba nietos le insistieron a sus padres para volver a casa lo antes posible o quedarse en un hotel en vez de su casa.
-Otra vez vuelves a tener esa cara Ichigo.- comento Kon apareciendo por el jardín con su gigay.
Digamos que Ichigo para que Kon tuviera mas libertad ideo una forma muy… sutil para que Kon tuviera mas libertad y esa idiea fue darle un cuerpo, solo que era el cuerpo de un perro.
Ahora Kon se podía pasear por la ciudad sin temor que la gente se asustara de ver a un peluche con vida, pero eso no quiere decir que no odiara esa humillación.
Ichigo se sentó al ras de la puerta incitante a Kon a acercarse y cuando este lo hizo le acaricio la cabeza.
-¿Orihime volvió a insistir con el viaje cierto?- pregunto sabiendo que eso siempre molestaba a Ichigo.- Lucias muy feliz cuando llegaste, no se porque te molesta tanto la idea, no es mala.- comento como si nada.
-Solo me molesta Kon, así de simple.- Respondió cortante.
Ichigo observo el cielo nocturno recordando con alegría a la niña con la que se topo horas antes.
-¿Kon?- pregunto Ichigo llamando la atención del ahora perro.- ¿En las calles no has visto a una niña parecida a Rukia?- pregunto intrigando al perro.
-¿Nee-san?- pregunto Kon intrigado.
-0-
A varias cuadras de la casa de Ichigo la pequeña Rukia caminaba por un frio callejón con un pequeño pan viejo en sus manos, llegando a la esquina de un contenedor de basura donde había una caja de buen tamaño.
Cuando la pelinegra llego ahí se recostó dentro dela caja y empezó a comer lo único que encontró de comer, mientras intentaba dormir soportando en frio de la ciudad.
Su herida en su brazo a un no sanaba por completo pero era llevadera y después de unos minutos en cansancio la venció, debía tener energías para poder sobrevivir otro día.
-0-
Karin se encontraba en su salón de entrenamientos con su cuerpo sudado causando que su camiseta deportiva de tirantes se pegara a su piel y su respiración fuera mas rápida por el ejercicio que estuvo realizando.
La menor de los Kurosaki observaba su ahora mano, moviendo sus dedos, creando puños, tocando sus dedos, era extraño de cierta forma tener una prótesis, era como si su mano estuviera ahí y la vez no.
De pronto la puerta del salón fue abierta dejando entrar a un capitán con extraño cabello blanco.
-Hable con la capitana Sui feng, dice que te acostumbraras tarde o temprano.- relato Toshiro acercándose a la morena.
-Se supone que eso me haga sentir mejor.- comento sarcásticamente la Kurosaki sin observaba al capitán.
-Guarde respeto a un superior, teniente Kurosaki.- regaño Toshiro irritado.
Karin bufo antes de ponerse de pie y acercarse peligrosamente al capitán.
-Déjate mejor de idioteces y dime como van los grupos de búsqueda.- comento interesada observando fijamente al capitán.
Karin estaba tan enfrascado en la búsqueda de la "cosa" que se fugo, que Toshiro tuvo que obligarla a descansar por medio de una orden de la determinada capitana de Karin.
-No fue tu culpa Karin.- intento razonar Toshiro, colocando su mano en el hombro desnudo de la morena.
-Si lo fue Toshiro…- se aparto de golpe del capitán.- Pero descuida yo misma me encargare de enmendar mi error y cuando lo haga…-
Y sin decir nada mas la Kurosaki menor salió con un caminar fuerte mientras se colocaba sus lentes.
-00000-
Omake "Demanda"
Las grabaciones del capitulo ya habían terminado, Ichigo se encontraba en su camerino mientras hablaba con Rukia (la original), Karin y Toshiro ya se estaban preparando para su cita de esa noche y la Copia miniatura de Rukia se encontraba en su silla con su nombre escrito en esta, marcando con afán las teclas del celular que le había robado a su tía Karin.
-Hola, ¿con la suprema corte?- dijo la pequeña Rukia cuando alguien le contesto.- ¿Como puedo demandar a un estudio por daños y perjuicios?- inconscientemente se sobo el golpe de su frente.- ¿Quien soy…? me llamo Rukia Hisana Kurosaki… ¿Qué…? ¿que edad tengo…? Siete, casi ocho… COMO QUE SOY MUY JOVEN PARA DEMANDAR A ALGUIEN, NO USTED ES MUY JOVEN PARA SER UN INÚTIL, ¡NO ME PIDA QUE ME CALME!, SABE QUIEN ES MI TÍO, MIRE USTED… hola, hola- decía al ver que nadie le contestaba.
La pequeña llamo al sindicato de actores pero no obtuvo nada de ellos, es mas su contrato protegía al estudio, incluso firmo para participar en una posible serie de comedia de sus dos hermanastros mayores que posiblemente se llamaría Ichika & Kazui. Pd: leer tus contratos.
-Hola- intento usar su ultimo plan.- con el FBI, quiero reportar un lote de marihuana…-
Hasta aquí con el capitulo dos.
Algo que aclarar los omakes no interferirá en la historia y no serán parte de esta, es como un pequeño detrás de cámara tipo parodia donde las cosas que pasen o se digan no quieren decir que serán canon en la historia, es como si todos fueran actores en los omake.
Bueno gente hasta aquí en este capitulo, espero que lo disfruten y espero que les este gustando.
Ya que no saben como me costo escribir este capitulo, creo que borre y escribí dos veces la escena de Ichigo y la pequeña Rukia, y como tres la escena de Karin y ni se diga del principio del capitulo.
No acostumbro hacer esto pero pienso que es lo correcto al ver que las personas se tomaron la molestia de escribir, creo que es correcto agradecerles:
Andre: gracias por tomarte tu tiempo de escribir y si yo también e leído fic de viejos Ichigos y Rukias y casi siempre son vivencias. Y ahora como que hay una rara moda que todas las leyendas tanto de personajes de videojuegos, películas, animes… se hagan viejos, pensé porque no Ichigo también, es broma. El anime que me mencionas se me hace conocido, no lo vi te seré sincero y no recuerdo el nombre, era de un pintor y una huérfana ¿no?, si lo conoces me puedes pasar el nombre, tal vez se de mi agrado. No describiría a la mini Rukia como tierna es mas como… muy mona, aunque Ichigo y ella empezaran de esa manera muy rara, tendrán sus momentos de padre e hija tiernos, no te preocupes. De nuevo gracias. Cualquier queja o sugerencia estoy dispuesto a escucharla si continúas acompañando esta historia.
SuAries: hola a ti también. Gracias por tomar unos minutos para dejar que es lo que piensas y no sabes lo feliz que me hace. Y en algo acertaste, la crisis de Ichigo esconde algo mas. Y con respecto al toque abierto, yo también lo pensé y el primer bosquejo de la historia deja ese tema a pensamiento libre, pero luego lo dejo como el producto final, a mi parecer fue lo mejor para saber un poco en que va la historia. Espero que te haya gustado, cualquier cosa que tengas que decir, te gusto, que no te gusto, estoy para escuchar, gracias de nuevo.
TRYNDAMER95: gracias por tu comentario, acertado y en el blanco. Espero que te haya gustado este capitulo.
Deidara Kamiruzu: gracias por tu comentario y aquí esta la continuación, no tienes que esperar mas.
Krita: Hola a ti también, no se si leerás esto pero por si acaso… gracias por tu comentario de todo corazón, no sabes lo feliz que me hizo que a las pocas horas ya alguien se haya tomada la molestia de comentar algo y gracias por la sinceridad, cualquiera que me conozco sabe que yo prefiero una fría verdad o una bonita mentira. Me alegra que te llamara la atención, y en serio lamento que ya no me acompañaras en esta historia, y con respecto a la historia lo pensé bien y de hecho analice la historia en mi cabeza y incluiré romance de parejas, solo que no será el foco central dela historia, de hecho en un principio en el bosquejo original tenia claro que habría parejas, pero como ya aclare sin ser el foco de la historia. Gracias por dejar tu opinión y espero que nos podemos volver a ver en alguna otra historia tuya o mi.
De nuevo gracias a todos por sus valiosos comentarios y gracias a todos los que se tomaron la molestia de leer. Cualquier pregunta, duda, queja, comentario dejarlo si le apetece.
Solo me queda despedirme, si creen que me merezco un comentario dejarlo si os apetece, sino gracias por gastar unos minutos de su tiempo en compañía de esta historia y espero que estén disfrutándola y que me acompañen en esta historia.
Cuidaos
Gracias
Paz.
Cuiosidades
En el omake, Ichika & Kazui es una parodia de Drake y Josh.
La barba de Ichigo se me ocurrió después de ver la pela del luchador dela Ufc Conor Mcgregor, ya que este tiene una barba que mola.
La Idea de un Kon como perro, vino de los que en mi opinión es una de los mejores fic de Rukia y Ichigo, llamado ¿Romeo y Julieta? De Tsuki Loxar, donde Kon es un perro pervertido. Pd si no han leído esa historia háganlo, les aseguro que no se arrepentirán.
La mala relación de Ichigo y sus nietos, fue creada de experiencias que he visto y de la película de Gran Torino de Clint Eastwood, de hecho el relato del funeral de Isshin esta recreado en la primera escena de la película. Pd si no la han vista, tan bien véanla.
